Relevancia de un campo: acciones, acto y sus variantes en la transferencia y en el lazo social. Una aproximación desde el Psicoanálisis Gloria Patricia Peláez Jaramillo Tesis doctoral presentada para optar al título de Doctora en Psicoanálisis Director Marie-Jean Sauret, Doctor (PhD) en Estado en Letras y Ciencias Humanas Universidad de Antioquia Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Doctorado en Psicoanálisis Medellín, Antioquia, Colombia 2023 Cita numérica 1 Cita nota al pie 1 Gloria Patricia Peláez Jaramillo, “Relevancia de un campo: acciones, acto y sus variantes en la transferencia y en el lazo social. Una aproximación desde el Psicoanálisis” (Tesis doctoral, Universidad de Antioquia, 2023). Fuentes primarias / Bibliografía Peláez Jaramillo, Gloria Patricia. “Relevancia de un campo: acciones, acto y sus variantes en la transferencia y en el lazo social. Una aproximación desde el Psicoanálisis”. Tesis doctoral, Universidad de Antioquia , 2023. Estilo: Chicago 17. Doctorado en Psicoanálisis, Cohorte I. Grupo de Investigación Psicoanálisis, Sujeto y Sociedad. Grupo de Investigación Psicología, Psicoanálisis y Conexiones (Psyconex) Centro de Investigaciones Sociales y Humanas (CISH). CRAI María Teresa Uribe (Facultad de Ciencias Sociales y Humanas) Repositorio Institucional: http://bibliotecadigital.udea.edu.co Universidad de Antioquia - www.udea.edu.co El contenido de esta obra corresponde al derecho de expresión de los autores y no compromete el pensamiento institucional de la Universidad de Antioquia ni desata su responsabilidad frente a terceros. Los autores asumen la responsabilidad por los derechos de autor y conexos. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 3 Dedicatoria A quienes saben que amo y habitan mi alma de diversas maneras, con nudos que a la vida me atan entrañablemente. Agradecimientos Expreso mi sentimiento de gratitud a quienes con su presencia, palabras, abrazos y compañía fueron decisivos para llegar a este último puerto. A mi familia nuclear paterna, signada hoy por el paso y transformación de la presencia simbólica a plenitud de mi padre; a mi familia: mis sobrinos y cuñadas que son mis hermanas, regalo de la vida y de las elecciones. A mi familia nuclear, especialmente a mis hijos Felipe y Sebastián, y Sarita, quienes me contagian siempre de entusiasmo; su existencia y expresiones de amor me vitalizan: restituyen las fuerzas, animan y empujan mi espíritu. El aliento que los habita es aliento y alimento de mi alma; son mis hijos causa y fuente inagotable de razones, sentidos, colores y alegrías. A Marie- Jean Sauret porque su compañía decidida fue fundamental en el recorrido y producto. Deseo que mis palabras de agradecimiento y cariño, vuelen como mariposas migratorias a su lado y al de Bernardete; igualmente lleguen donde mis queridos amigos siempre presentes: Sidi AsKofaré y Jacqueline, Monique Lapeyre e Isabelle Morin. “Cariño” es la expresión que mantiene presente en mi memoria que es recuerdo de alma y vida a Marta Vélez Saldarriaga, amiga cuya palabra y potente voz vibra, resuena en mi alma y alienta. A Olga Vélez cuya compañía y legado de trabajo sobre la metodología Estado del Arte me permitió incursionar en este largo recorrido con herramientas y experiencia. A Juan Manuel Uribe, compañero cuya cercanía mitigó el malestar producto de la extensa búsqueda, la fatigosa lectura y dura escritura, que por momentos fue conjuro de dudas y desánimo, reforzados con la serie de dificultades administrativas en distintos momentos, registrados cartas y su cúmulo archivado, RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 4 pierde consistencia, deshaciendo el recuerdo. Estas marcas trazan un retorno a mi trabajo académico en la Facultad y en particular en el Departamento de Psicología, porque siempre los estudiantes son la razón y sentido de mi trabajo universitario, como es también mi grupo de investigación Psyconex. Destaco la compañía y la escucha aguda de Carolina Roldán amiga y colega, y especialmente la brindada por Kelly Vargas, profesora hoy y a quien he visto crecer en formación y experiencia. Durante este tiempo Kelly me ofreció su escucha atenta y abrió espacios para una conversación animosa que nutrió mi reflexión. Tengo escrita en el alma una lista de personas entrañables a quienes íntimamente agradezco. No puedo nombrarlas a todas, pero saben que están concernidas en mi agradecimiento. A la Universidad de Antioquia, le expreso mi sentimiento de gratitud porque me brindó el tiempo necesario para dedicarme a la investigación que retribuiré con productos esperanzada en contribuir y apoyar solidariamente a este maravilloso proyecto social que encarna nuestra Alma Máter, uno de los más dignos e importantes del Departamento de Antioquia y del país. ¡Gracias, gracias! RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 5 Tabla de contenido Resumen ......................................................................................................................................... 11 Abstract .......................................................................................................................................... 13 Introducción ................................................................................................................................... 18 ¿En qué consiste este recorrido? ................................................................................................ 18 Capítulo 1. Memoria metodológica: apuesta de trabajo................................................................ 23 1.1 El problema de la investigación ‘en’ Psicoanálisis y ‘del’ Psicoanálisis ............................. 28 1.2 Justificación y planteamiento del problema ......................................................................... 53 1.2.1 La pregunta por el malestar. Estado de la cuestión: la alerta ......................................... 53 1.2.2 Por qué el Terrorismo .................................................................................................... 53 1.2.3 El problema de definir el terrorismo .............................................................................. 60 1.3 Presupuestos: Un esbozo referencial .................................................................................... 66 1.4 Objetivos del proyecto ......................................................................................................... 70 1.4.1 Objetivos generales ........................................................................................................ 70 1.4.2 Objetivos específicos ..................................................................................................... 70 1.5 Marco teórico y metodológico ............................................................................................. 70 1.5.1 Breve reseña de la metodología propuesta en el proyecto original ............................... 73 1.5.1.1 Criterios .................................................................................................................. 73 1.5.1.1.1 Tipo de investigación. ..................................................................................... 73 1.5.1.1.2 Unidad de investigación. ................................................................................. 73 1.5.1.1.3 Unidades de análisis. ....................................................................................... 73 1.5.1.1.4 Unidad de estudio............................................................................................ 73 1.5.1.1.5 Sistema categorial. .......................................................................................... 73 1.5.1.1.6 Población y muestra. ....................................................................................... 74 1.5.1.1.7 Criterios de selección de muestra. ................................................................... 74 RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 6 1.5.1.1.8 Tipo de material. ............................................................................................. 74 1.5.1.2 Fases metodológicas............................................................................................... 74 1.5.1.2.1 Fase uno: planeación. ...................................................................................... 74 1.5.1.2.2 Fase dos: diseño, plan de análisis y gestión .................................................... 75 1.5.1.2.3 Fase tres: análisis, formalización y elaboración. ............................................. 75 1.5.1.3 Técnicas de recolección de información ................................................................ 76 1.5.1.3.1 Resultados esperados....................................................................................... 76 1.5.1.3.2 Compromisos y estrategias de comunicación. ................................................ 76 Capítulo 2. Una aproximación epistemológica: Ciencia y Psicoanálisis ....................................... 78 2.1 Preámbulo............................................................................................................................. 78 2.2 Una aproximación epistemológica ....................................................................................... 82 2.3 Dualidades: Saber y Conocimiento; Ciencia y Disciplina ................................................... 95 2.4 Aproximación a los debates epistemológicos .................................................................... 126 2.4.1 Contexto ....................................................................................................................... 126 2.4.2 El Psicoanálisis, Freud y las Ciencias .......................................................................... 128 2.4.3 Lacan y los debates epistemológicos ........................................................................... 141 2.4.4 El Decir de Lacan......................................................................................................... 154 2.5 Contexto externo: Movimiento internacional psicoanalítico, movimientos sociales, políticos, científicos, filosóficos y artísticos en Francia .......................................................... 156 2.6 El Momento de Enseñanza. Contexto interno en el Psicoanálisis Francés ........................ 160 Capítulo 3. El Terrorismo: Un caleidoscopio. Mirada desde las Ciencias humanas ................... 292 3.1 Apuntes sobre la violencia: el ataque terrorista. ................................................................ 292 3.2 El Terrorismo en las Ciencias sociales y humanas ............................................................ 298 3.3 Muchas caras, un solo terrorismo....................................................................................... 302 3.4 La acción y la condición humana ....................................................................................... 389 3.4.1 Cuestiones ‘Mayores’ sobre la Acción ........................................................................ 429 RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 7 3.4.2 El carácter ‘procesual’ de la Acción ............................................................................ 456 3.5 La imposibilidad de predecir y el poder de la promesa: de la imprevisibilidad o lo que es posible esperar .......................................................................................................................... 460 3.6 La madre y sus herederos ................................................................................................... 469 3.7 Anotaciones y remarques de algunos filósofos contemporáneos sobre el Acto y las Acciones: una perspectiva para pensar el ataque terrorista ...................................................... 471 3.8 Para una nueva política, un pueblo. ¿Qué es un pueblo? ................................................... 488 3.9 ¿Qué es un Campo? ............................................................................................................ 493 Capítulo 4. La relevancia de un campo. Una aproximación epistémica de las acciones y los actos en Psicoanálisis. El Psicoanálisis, campo del acto ....................................................................... 497 4.1 Recapitulación del problema e hipótesis de trabajo ........................................................... 497 4.2 Las marcas externas al campo analítico: la aproximación terminológica y filosófica de las Acciones y el Acto ................................................................................................................... 499 4.3 Los Actos y las Acciones en Psicoanálisis......................................................................... 502 4.3.1 Antecedentes ................................................................................................................ 502 4.3.2 Acciones y Actos en la historia del discurso psicopatológico ..................................... 509 4.4 Una aproximación a Freud ................................................................................................. 517 4.4.1 La Encrucijada en el Origen: “Al principio está la Acción” (Goethe) y la tierra firme de ¿el imperativo fisiológico?: Freud y la Acción, ¿Esquema reflejo? ..................................... 517 4.4.2 En el principio está el Acto: Freud y la apertura del campo del Psicoanálisis ............ 520 4.4.3 Continuar en la ruta freudiana...................................................................................... 607 4.5 Lacan, de su retorno a Freud a su creación. El acto analítico: Condiciones de posibilidad del campo del Psicoanálisis ...................................................................................................... 636 4.5.1 Acciones y Acto en Lacan: Una primera mirada ......................................................... 640 4.5.2 De la compulsión de repetición en Freud a la repetición en Lacan ............................. 644 4.5.3 Acto y Repetición......................................................................................................... 651 4.6 Una aproximación al Acto y sus Variantes ........................................................................ 656 4.6.1 A propósito de las Variantes ........................................................................................ 656 RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 8 Aún, otra reflexión…y el lazo social ........................................................................................... 664 El psicoanálisis, campo del Acto: Acto y Creación ................................................................. 676 Referencias ................................................................................................................................... 683 RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 9 Lista de tablas Tabla 1 Número de ataques .......................................................................................................... 56 Tabla 2 Número de ataques por zona ............................................................................................ 57 Tabla 3 Ataques por país ............................................................................................................... 58 RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 10 Lista de figuras Figura 1 Número de ataques ......................................................................................................... 57 Figura 2 Número de ataques por zona........................................................................................... 57 Figura 3 Ataques por país ............................................................................................................. 58 Figura 4 Verdad, deseo y realidad............................................................................................... 237 RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 11 Resumen El título de la investigación condensa la tesis propuesta: Relevancia de un campo: acciones, acto y sus variantes en la transferencia y en el lazo social. Una aproximación desde el Psicoanálisis. Las aristas de esta fórmula: campo, acciones, acto y variantes (acting out y paso al acto), transferencia, lazo social, filosofía política, psicoanálisis, ciencia, epistemología, resultaron de la fórmula propuesta: retomar a Freud y retornar a Lacan, que soportó la investigación documental Estado del Arte1, traducida por acciones concretas: Leer y releer, subrayar y resaltar, repetir, revisar, reelaborar y ordenar, escribir y reescribir, en torno a las categorías analíticas de contenido, con las cuales pensar el Psicoanálisis como campo del acto, demostrar su pertinencia, incursionar en su primera avanzada despejando el terreno y dejar las marcas del primer trazado y demarcación, hasta conseguir, con nuevos trabajos que mantenga esta línea de investigación abierta, el desplazamiento y punto de giro sobre la definición del psicoanálisis en función del acto. La pregunta guía: ¿Son las acciones, las variantes del acto y el acto, vías que los analistas debemos retomar para asumir cabalmente la propuesta de Lacan, de redefinir el psicoanálisis como campo del goce, como campo lacaniano propiamente dicho, campo del acto psicoanalítico, más allá del síntoma? orientó la búsqueda, considerando la sentencia de Lacan “Sólo es factible entrometerse en lo político si se reconoce que no hay discurso, y no sólo analítico, que no sea del goce, al menos cuando de él se espera el trabajo de la verdad”2 que la práctica y teoría analítica constata que el saber es medio para aprehender “algo” de la verdad que escapa en la transferencia y en los fenómenos del lazo social. La exploración de numerosas fuentes evidenciaron las diversas perspectivas sobre las acciones en la filosofía, las ciencias sociales y humanas y los aportes del psicoanálisis con las nociones de acto y sus variantes (acting out y paso al acto), utilizadas en esta investigación como instrumentos de análisis para abordar el fenómeno en cuestión: el ataque terrorista, relievar sus aristas y, así mismo, ponderar la fuerza de dichas nociones, descubiertas por Freud, y destacar su valor al interior del campo y su clínica para responder al crecimiento de las demandas y la serie de “acciones generalizadas” condicionadas por la hegemonía consumista y de mercado del 1 Metodología de investigación documental, de cuya voluminosa población documental se extrajo la muestra de fuentes objeto de investigación. Las fuentes seleccionadas fueron revisadas y estudiadas bajo la lupa de las categorías analíticas, ejes o hilos de reflexión, conductores y apoyos del análisis y de la escritura. 2 Jacques Lacan, El Seminario, libro 17. El reverso del psicoanálisis (1969-1970) (Buenos Aires: Paidós, 2002), 83. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 12 discurso neoliberal. Esta perspectiva abierta, convoca a renovar el enfoque del psicoanálisis como campo del acto, más allá del síntoma y exigió el paso por la epistemología para delimitar los términos de su posibilidad como campo del acto y las razones lógicas y teóricas que existen para su diferencia con los otros discursos, que soporta la formula epistemológica clásica, la misma que vela el también descubrimiento Freudiano, el campo del goce, del que Lacan deseo dejar sus cimientos. Se demostró y sostuvo además la importancia de introducir, en el caleidoscopio de las ciencias, la arista psicoanalítica desde dónde apreciar los fenómenos sociales contemporáneos, porque es en el lazo socia donde emerge el ataque terrorista, como en la transferencia las acciones: acting out y paso al acto que son, la otra “vía regia.”3 El acto y sus variantes se destacan en la investigación como puntos de mira del analista porque “la transferencia es la puesta en acto de la realidad del inconsciente”4 y de la misma manera, el lazo social es bisagra donde el sujeto anuda lo íntimo y ex–timo en favor de su ‘balanceo’ entre la realidad psíquica y la realidad social que lo sujet-a, en doble vía. Palabras clave: Campo, Acciones, Acto y variantes, Acting out, paso al acto, Ataque Terrorista Transferencia, Lazo Social, Filosofía Política, Psicoanálisis, Ciencia, Epistemología. 3 Sigmund Freud, “La interpretación de los sueños (segunda parte)”, en Obras completas, Vol. 5 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 597. 4 Jacques Lacan, El Seminario, libro 11. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis (1964) (Buenos Aires: Paidós, 1989), 159. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 13 Abstract The title of the research condenses the proposed thesis: Relevance of a field: actions, act and its variants in transference and in the social bond. An approach from psychoanalysis. The edges of this formula: field, actions, act and variants (acting out and passage to the act), transference, social bond, political philosophy, psychoanalysis, science, epistemology, resulted from the proposed formula: Returning to Freud and Returning to Lacan, which supported the documentary research State of the Art5, translated by concrete actions: Reading and rereading, underlining and highlighting, repeating, revising, reworking and ordering, writing and rewriting, around the analytical categories of content, with which to think the field of psychoanalysis as a field of the act, demonstrate its pertinence, incursion into its first advance clearing the ground and leaving the marks of the first tracing and demarcation, until achieving, with new works that keep this line of research open, the displacement and turning point on the definition of psychoanalysis as a function of the act. The guiding question: Are the actions, the variants of the act and the act, ways that we analysts must take up again in order to fully assume Lacan proposal to redefine psychoanalysis as a field of jouissance, as a Lacanian field properly speaking, a field of the psychoanalytic act, beyond the symptom? oriented the search, considering Lacan’s sentence “It is only feasible to meddle in the political if it is recognized that there is no discourse, and not only analytic, that is not of jouissance, at least when the work of truth is expected from”6 that analytic practice and theory states that knowledge is a means to apprehend “something” of the truth that escapes in the transference and in the phenomena of the social bond. The exploration of numerous sources evidenced the diverse perspectives on actions in philosophy, social and human sciences and the contributions of psychoanalysis with the notions of act and its variants (acting out and passage to act), used in this research as instruments of analysis to approach the phenomenon in question: the terrorist attack, to reveal its edges and, likewise, to ponder the strength of such notions, discovered by Freud, and to highlight their value within the field and its clinic to respond to the growth of the demands and the series of “generalized actions” conditioned by the consumerist and market hegemony of the neoliberal 5 Documentary research methodology, from whose voluminous documentary population the sample of sources under investigation was extracted. The selected sources were reviewed and studied under the magnifying glass of the analytical categories, axes or threads of reflection, conductors and supports of the analysis and writing. 6 Lacan, El Seminario, libro 17. El reverso, 83. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 14 discourse. This open perspective calls for renewing the approach of psychoanalysis as a field of the act, beyond the symptom, and demanded the passage through epistemology to delimit the terms of its possibility as a field of the act and the logical and theoretical reasons that exist for its difference with other discourses, which supports the classical epistemological formula, the same one that also watches over the Freudian discovery, the field of jouissance, of which Lacan wished to leave its foundations. The importance of introducing, in the kaleidoscope of sciences, the psychoanalytic edge from where to appreciate contemporary social phenomena was also demonstrated and sustained, because it is in the social bond where the terrorist attack emerges, as in the transference, the actions: acting out and passage to the act, which are the other “royal road.”7 The act and its variants stand out in the research as points of focus for the analyst because “transference is the putting into action of the reality of the unconscious”8 and in the same way, the social bond is the hinge where the subject knots the intimate and ex-timate in favor on his “balance”; between the psychic reality and the social reality that holds him, in a double way. Keywords: Field, Actions, Act and variants (acting out and step to act), Terrorist Attack, Transfer, Social Bond, Political Philosophy, Psychoanalysis, Science, Epistemology. 7 Freud, “La interpretación de los sueños (segunda parte)”, 597. 8 Lacan, El Seminario, libro 11. Los cuatro conceptos, 159. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 15 Resumen descriptivo La exploración bibliográfica, análisis y escritura condujo a cuatro grandes puertos: el capítulo 1. Memoria metodológica, condensa el recorrido de la investigación, dibuja la ruta, trasmite los hallazgos y entrega a la comunidad académica la propuesta interpretativa que encarna el cuerpo de la tesis. La memoria condensa el resultado de las acciones emprendidas de lectura, comparación, diferenciación, complementación y reformulación, con la lupa de las categorías analíticas de contenido. Este modo de proceder estableció una dinámica constante y en espiral, de ida y vuelta sobre las fuentes y sus presupuestos, hasta la formulación de presupuestos (hipótesis). En la memoria se destaca la exploración de numerosas fuentes que abrieron diversas perspectivas sobre las acciones en la filosofía, el acto y sus variantes en Psicoanálisis renovando la aproximación y refrescando la mirada sobre el fenómeno en cuestión: los ataques terroristas que, revisados con el proceder descrito, mostraron sus aristas con ayuda de los instrumentos simbólicos, los conceptos propiamente psicoanalíticos: las variantes del acto, el acting out y el paso al acto, que ponderaron a su vez su valor y comprobaron el peso que posee al interior del campo, para la práctica clínica en virtud del crecimiento de demandas cuyos núcleos giran en torno al desencuentro con los semejantes, a los tipos de violencias padecidas o ejercidas, y hacia afuera como referentes de saber para dar luces sobre los fenómenos que aquejan el lazo social agobiado por la serie de “acciones generalizadas”, en el marco de un discurso neoliberal que impone la hegemonía consumista y de mercado. El capítulo 2. Una aproximación epistemológica. Ciencia y Psicoanálisis, fue resultado de una categoría emergente en el proceso de investigación. Esta vuelta se impuso y derivó del legado de Freud y de los avances de Lacan con su proyecto de retorno al padre del Psicoanálisis. Ambos mantuvieron activas las alarmas en su reflexión, y una posición de defensa con firmes argumentos acerca del lugar del Psicoanálisis entre las ciencias. En este contexto fue necesario plantear la pertinencia de proponer la redefinición del campo del Psicoanálisis en razón de sus hallazgos, particularmente en torno a los elementos que componen la tradicional fórmula epistemológica: sujeto - objeto, interrogada por el Psicoanálisis cuando el mismo síntoma es índice de un sujeto dividido, descentrado de su capacidad cognoscente, de una parte, y, de otra, de las acciones y sus variantes que atestan la incidencia de otra realidad en juego respecto al objeto que, estructuralmente perdido, introduce un problema adicional a las fórmulas generales propuestas por las ciencias, en este caso, las definidas como ciencias psi, para pensar la relación a RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 16 los objetos, la construcción del mundo y de la realidad, cuando el objeto por conocer, de la fórmula epistemológica, está reintegrado de diversas formas en la realidad psíquica del sujeto que comanda su relación a la realidad exterior. La sumatoria de estos aspectos soportó aquella propuesta de redefinir el Psicoanálisis como campo del acto en función, además, relievar y reiterar sobre la coherencia requerida por el proyecto de Lacan que en su retorno lo llevó desde Freud y con Freud hasta el campo del goce y del que anhelaba dejar sus cimientos. Esta demarcación del campo sugerida implicó también mostrar su idoneidad, pertinencia y, sobre todo, su diferencia con los presupuestos de los otros discursos en el escenario de las ciencias. El capítulo 3. El Terrorismo: Un caleidoscopio. Una mirada desde las Ciencias Humanas se ordenó en torno al estudio y revisión de la prolífica bibliografía sobre ataques terroristas. Su exploración permitió identificar algunos abordajes que tienen dichas ciencias sobre esta “acción paradigmática”. Las disciplinas reconocen en los ataques contemporáneos una particularidad histórica inédita: el agente es al tiempo el instrumento: es sujeto (sujeto-agente) e interruptor (instrumento-objeto); en soledad acciona y es accionado, aunque esté inscrito como miembro y participe de la colectividad, del movimiento ideológico, político o religioso. El capítulo 4. La relevancia de un campo. Hacia una aproximación epistémica de las acciones y los actos en Psicoanálisis. El Psicoanálisis, campo del acto. Está dedicado a las reflexiones sobre acciones y acto en el Psicoanálisis, donde se confirmó, reiteró y destacó la importancia como la novedad en términos de descubrimiento equivalente al inconsciente reprimido que implican las nociones sobre el acto y sus variantes, para pensar los fenómenos sociales, en este caso, el ataque terrorista elegido como fenómeno en cuestión, pero igualmente útiles para otros similares en el lazo social que pueden ser observados y desentrañados desde esta arista, del campo del Psicoanálisis hacia el campo de los otros discursos, las acciones, el acto y sus variantes son conceptos novedosos que adquieren importancia capital. Representan el punto de resignificación del Psicoanálisis entre los discursos: ratifica su lugar y el saber inédito que descubre sobre la naturaleza humana que explica y desentraña las complejas dinámicas que condicionan las formas de vínculo y de lazo social. Estas mismas nociones incentivan el diálogo interdisciplinar y demuestran porque el Psicoanálisis se margina de los discursos psicopatológicos. La propuesta de definir al Psicoanálisis como campo del acto, simple, si se quiere, puede mostrar la dimensión epistémica en juego, pues realmente las acciones y sus variantes, se realizan sobre el fondo de la relación fantasmática, que encubre, como telón, la RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 17 escena de la relación, marcada por la doble falta, del sujeto y del objeto. De allí que, en esta pesquisa, la vuelta por la epistemología fue obligada para remarcar en qué términos es posible pensar un campo que, en esencia, se diferencia de la formula epistemológica que en cambio sostiene la existencia de los otros discursos y sus campos, pero que vela, el más allá, el campo del goce que, en últimas, tal como Lacan afirma están referidos al goce. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 18 Introducción Muchas veces hemos oído sostener el reclamo de que una ciencia debe construirse sobre conceptos básicos, claros y definidos con precisión. En realidad, ninguna, ni aún la más exacta, empieza con tales definiciones. Freud, Pulsiones y destinos de pulsión (1915) ¿En qué consiste este recorrido? Con esta aguda afirmación inicia Freud su magnífica obra Pulsiones y destinos de pulsión, la cual enmarca su propósito de formalizar la pulsión entre los conceptos fundamentales del psicoanálisis. Más allá del concepto en cuestión, esta sentencia freudiana transmite claridad sobre el método, su palabra precisa y profunda ilumina la tarea investigativa dando respuestas sobre cómo proceder para alcanzar las nociones y conceptos que guían la práctica. Cabe recordar que Freud esperó el siglo XX para anunciar su buena nueva y demarcar o trazar el territorio del Psicoanálisis, es decir, su episteme, dando inicio a la historia del movimiento psicoanalítico cuyo objeto, el inconsciente, reveló a las ciencias y al mundo la existencia de otra realidad, otra cara del síntoma, subvirtiendo en su época y hasta hoy, los paradigmas y referentes psicopatológicos dominantes que constituían el patrimonio de la medicina, la neurología y la psiquiatría. Si bien Freud no dejó de reconocer su filiación como investigador científico decimonónico, su afán positivo quedó en suspenso cuando la semilla del psicoanálisis emergió con La interpretación de los sueños, obra escrita en 1899 y que guardó deliberadamente, según reseña James Strachey en la “nota bibliográfica-histórica” para fundar formalmente el psicoanálisis como investigación y tratamiento de los síntomas psíquicos, cuya causa es de orden inconsciente.9 Y en contra de las resistencias de sus contemporáneos logró el lugar deseado para el Psicoanálisis en el campo de la ciencia. La elección de La interpretación de los sueños es razón suficiente para definir la fundación del psicoanálisis como un acto10, porque consiguió producir un corte y dar lugar a un 9 Sigmund Freud, “La interpretación de los sueños (1900 [1899]) (primera parte)”, en Obras completas, Vol. 4 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 1-609. 10 Se resalta la fundación del psicoanálisis como acto del analista (Freud), para retroactivamente, en el desarrollo de esta investigación poder apreciar la correspondencia con la creación del campo del psicoanálisis como producto de este acto analítico. Más adelante se explicitarán las condiciones del acto, y los elementos para su definición RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 19 nuevo saber, posible para Freud ya que logró desprenderse de su alienación al discurso científico decimonónico, a la vez que, paradójicamente, como hombre de ciencia, le permitió concebir un nuevo territorio en el campo científico para el psicoanálisis. Advertimos el peso de esta elección como signo y augurio de la realización de un acto, que escapaba en contenido a su propio fundador, pero que respondía a su íntima expectativa y deseo nuevo, que en su práctica se le imponía al punto de ir en contra, incluso de su obediencia a las exigencias provenientes de sus propios ideales, y de su entorno. Cabe señalar la preferencia de Freud por La interpretación de los sueños, ya que en lugar de recurrir a la exposición de un caso clínico que favoreciera, por ejemplo, la racionalización y elaboración teórica que persiguiera -o probar hipótesis suscritas en textos de la época resultado de su prolífera práctica, muchos reconocidos ampliamente, y donde nombró anticipadamente su ‘método de psicoanálisis’11- Freud prefirió, debe reiterarse, La interpretación de los sueños, que subtituló con la sentencia de Virgilio: “Flectere si nequeo superos, Acheronta movebo”12. Adicionalmente, en la nota introductoria su editor cita la confesión de Freud sobre este trabajo a su amigo Fliess, el 21 de septiembre de 1899, carta 119: Creo que mi autocrítica no era del todo injustificada. En algún lugar de mi ser se escondía una sensibilidad hacia la forma, una valoración de la belleza como una suerte de perfección, y las frases de mi libro sobre los sueños, retorcidas, ufanas de sus giros indirectos y que miran de soslayo a los pensamientos, han inferido grave afrenta a un ideal dentro de mí. Difícilmente me equivoque, entonces, si concibo esa falla formal como signo de un deficiente dominio del material.13 La elección de esta obra fundante fue signo de la introducción de un nuevo orden y saber en el cúmulo del conocimiento humano. El psicoanálisis representó14 un vector inédito que reorientó la mirada, comprensión e intervención sobre los diversos fenómenos humanos. Término denotativo del acento que Freud tributó al sueño como formación del inconsciente, y experiencia humana compartida como acontecer subjetivo de la vida psíquica y de su funcionamiento regular, finamente diferenciado por Freud del síntoma -en el psicoanálisis este también modifica su estatuto-, que exige un proceso adicional represivo como formación de compromiso. En las orillas de esta diferencia se pretende revisar, identificar y establecer la 11 Sigmund Freud, Primeras publicaciones psicoanalíticas (1893-1899), Vol. 3 (Buenos Aires: Amorrortu, 2006). 12 Freud, “La interpretación de los sueños (primera parte)”, 1. 13 Ibíd., 13. 14 La apuesta es cómo sostener su vigencia que, en términos epistemológicos, según Kuhn, consistiría en mantenerse como paradigma RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 20 diferencia con las acciones y actos en el capítulo cuarto, donde también se exploran las contrariedades que Freud enfrentó en su el camino a la formalización para no ceder en su resistencia a la patologización del síntoma. Esta fue la misma línea de reflexión que Lacan conservó en su retorno al padre del psicoanálisis y pudo desarrollar y complejizar más allá del campo freudiano, como signo de goce del sujeto, signo de su división, de la castración sobre la que teje su trama. Sobresale la ‘des-articulación’ lograda por Freud de la lógica médica gracias a su descubrimiento del inconsciente como realidad otra de importancia mayor, por lo que ilumina de la condición y naturaleza humana, más allá incluso de su mismo potencial terapéutico: En mi presente ensayo de exponer la interpretación de los sueños no creo haber rebasado el círculo de intereses de la neuropatología. En efecto, el examen psicológico muestra que el sueño es el primer eslabón en la serie de productos psíquicos anormales; otros de sus eslabones son las fobias histéricas, las representaciones obsesivas y las delirantes, de las que el médico tiene que ocuparse por razones prácticas. Como se verá, el sueño no puede reclamar para sí pareja de importancia práctica; no obstante, tanto mayor es su valor teórico como paradigma, y quien no sepa explicarse el origen de las imágenes oníricas se esforzará en vano por comprender las fobias, las ideas obsesivas y las delirantes, y aun, llegado el caso, por ejercer sobre ellas una influencia terapéutica.15 El inconsciente como objeto nuclear del nuevo saber psicoanalítico, alojado en el campo de la ciencia, amplió el conocimiento de la vida psíquica al introducir fenómenos integrados por Freud como el sueño, el chiste y aquellos que identificó y clasificó en su segunda gran obra del período de fundación: Psicopatología de la vida cotidiana (1901). Por las resonancias que con toque irónico y chistoso reproduce, esta obra fue considerada por Freud como la más importante después de La interpretación de los sueños, pues con ricos ejemplos demuestra el objeto del inconsciente: el olvido de nombres propios, palabras extranjeras, nombres y frases; recuerdos de infancia y recuerdos encubridores; el trastrabarse, deslices en la lectura y la escritura; olvido de impresiones y designios; trastocar las cosas confundido; errores, determinismo; creencia en el azar y superstición y de particular interés para el presente trabajo: operaciones fallidas combinadas y acciones casuales y sintomáticas16, es decir, productos de la actividad anímica y medios parar reconocer e identificar la dinámica y organización psíquica y sus mecanismos para cuyo abordaje Freud propone “tres puntos de vista: el tópico, económico y dinámico”.17 15 Freud, “La interpretación de los sueños (primera parte)”, 17. 16 Sigmund Freud, Psicopatología de la vida cotidiana (1901), Vol. 6 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007). 17 Sigmund Freud, “Lo inconsciente (1915)”, en Obras completas, Vol. 14 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 178. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 21 Estas “organizaciones psíquicas”, manifiestas en la clínica, representan la subversiva propuesta freudiana de las estructuras clínicas opuesta a los cuadros sindrómicos heredados de la psiquiatría decimonónica y de principios del siglo XX; sistematizados y actualizados con regularidad, son hoy el futuro desconocido entonces para Freud, empero, tal vez (¿?) intuido por él, porque las estructuras que formalizó representaron en su momento, y representan aun, el contrapeso a la psicopatología que en la actualidad mantiene la vigencia de su presupuesto. Freud conjuró con estas dos obras, su propio estilo y el nacimiento de un saber inédito, realmente un acontecimiento que Lacan asumió con determinación como proyecto: “Todo retorno a Freud que dé materia a una enseñanza digna de ese nombre se producirá únicamente por la vía por la que la verdad más escondida se manifiesta en las revoluciones de la cultura. Esta vía es la única formación que podemos pretender transmitir a aquellos que nos siguen. Se llama: un estilo”.18 La concepción de las estructuras psíquicas, las dinámicas de su funcionamiento y los mecanismos que las identifican, siguen siendo el aporte revolucionario de la clínica freudiana, al igual que la práctica del caso por caso sostenida por Freud y sugerida a los analistas como criterio clínico que debe orientar el develamiento e identidad del síntoma, esto es, distinguir su núcleo como forma de satisfacción. Esta fue la bandera alzada por Freud en contravía de la práctica médica de la época. Su crítica y recomendaciones palpita con fuerza a pesar de la extensión de la clínica fenomenológica promovida por los manuales psiquiátricos (DSM y CIE), instructivos y guías de la clínica psiquiátrica y médica, presupuestos para psicólogos y profesionales afines al campo de la salud y las Ciencias Sociales: antropólogos, sociólogos, trabajadores sociales, e incluso historiadores. Ahora bien, el eje de reflexión de la memoria metodológica (primer capítulo) giró en torno a la sentencia freudiana citada anteriormente, donde la pregunta y el propósito que orientaron este trabajo se resume en la cuestión, siempre abierta, dinámica, renovada para el psicoanálisis en el ámbito universitario y en el campo de las ciencias, que reza: ¿cómo investigar en el psicoanálisis? ¿existe un método de investigación diferente a la asociación libre propuesto por Freud, exclusivo para la clínica, o similar cuando se trata de una investigación epistémica universitaria? El afán de responder estas preguntas acompañó también” este proceso: interrogó la 18 Jacques Lacan, “El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada. Un nuevo sofisma ”, en Escritos 1 (México: Siglo Veintiuno, 1998), 440. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 22 disposición de los hallazgos, el análisis de las fuentes y los vínculos entre las mismas que este primer capítulo transmite. Cabe señalar, que la elaboración y argumentación de esta tesis sobre acciones, acto y sus variantes, fue resultado de la metodología de investigación cualitativa documental: Estado del Arte. Las razones conducentes a la realización de esta investigación son multívocas y procedentes de distintas fuentes. En primer lugar, de una larga práctica psicoanalítica sostenida por más de veinte años, del mismo tiempo de trabajo permanente de formación, enseñanza y transmisión en instituciones universitarias y escuelas de Psicoanálisis; también de una larga experiencia como analizante hasta su fin y ordenada retroactivamente con la experiencia del pase en la Escuela. Por consiguiente, la propuesta del proyecto fue un resultado a-lógico precipitado que interrogó la dimensión de las acciones y actos, la diferencia con el síntoma, soporte transversal de una historia personal y profesional, de una actividad docente y de investigación en la Universidad de Antioquia desde el grupo de investigación Psicología, Psicoanálisis y Conexiones [Psyconex]. Diversas aristas se abren y cierran, convocan y confluyen en este trabajo como producto formal de un tiempo de comprensión y de un momento de concluir, en la construcción de respuestas. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 23 Capítulo 1. Memoria metodológica: apuesta de trabajo La importancia de la memoria metodológica está en la función que tiene recordar y trazar un camino para que otro pueda recorrerlo y continuar con su extensión, pues una investigación sin memoria es terreno árido, poco propicio para la cosecha de nuevos frutos. Si la memoria es espacio y tiempo, momentos de discontinuidades, hallazgos, efectos de sentido y comprensión es porque, efectivamente, consiste en un acto que compromete el deseo como causa de la acción. La memoria es vital para formalizar la experiencia vivida en solitario, que escapa en mucho a la posibilidad de enseñarse, pero el acto de la escritura como efecto y producto se abre en vía que motiva a otros y permite una traducción de lo que fue una experiencia singular, sentida, a un producto, con cuerpo como discurso transmisible. La memoria metodológica expone los impases, encuentros y desencuentros del proceso, en particular evidencia como, quien investiga, está doblemente comprometido en la tarea como sujeto dividido: causado por un deseo de saber, que siempre insatisfecho mantiene la posición dividida, es decir de pregunta porque siempre serán posibles nuevos hallazgos, nuevas formas de comprender, de escribir y formalizar y, del otro lado de la división, la ratio racional, la formación y los presupuestos conceptuales que guían la pesquisa y nutren la reflexión para la aproximación al objeto de investigación. En consecuencia, varios propósitos animan el trabajo: ampliar la comprensión del problema en cuestión, contrastar la información y saber previo con las fuentes consultadas; profundizar en la naturaleza y dinámica del objeto mediante el análisis, comparación diferenciación y complementación del conocimiento. Esta dinámica está condensada en este producto, que resulta del recorrido por las fuentes, la extracción de las categorías para dar cuenta del objeto, el ir y retornar a las ideas, su comparación con presupuestos anteriores sobre los cuales se formularon las hipótesis que orientaron la búsqueda en función de los objetivos propuestos, tales como la apertura a miradas diversas sobre la acciones, el acto y sus variantes de cara al ataque terrorista; el reenfoque de aristas para acercar el objeto de la investigación. Este proceder se funda en la incertidumbre que acompaña la investigación como labor en construcción permanente, con momentos de saturación de información, límites en tiempo real: administrativo, reporte de informes, cumplimiento con tareas de seminarios, la conquista de una dinámica armónica de trabajo, los impases propios de la vida y sus avatares sin evasión posible, aspectos todos que afectan la planeación y diseño del proyecto, que es en esencia idea y preconcebido. Además de lo anterior, es necesario contar como variable en juego que incide el RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 24 proceso y su resultado, los afectos diversos que la experiencia genera subjetivamente, que no se pueden desmentir ni desdeñar: hastío, inhibición, turbación durante el proceso, de cara al objeto de investigación y al campo mismo, pues el terreno explorado se abre y una vez adentro se experimenta su complejidad: resulta que comporta llanuras que facilitan la marcha, pero también invitan a recrearse en se docilidad y retardar el avance. Ahorrar esfuerzos en estos momentos es fundamental: prepararse para el ascenso desde las faldas, escalar las montañas de conceptos y nociones, y proseguir la ruta bordeada por precipicios que acechan como riesgos de caer en los vacíos donde la elaboración puede colapsar. También es fácil perder el horizonte: los reingresos por senderos ya transitados impiden el avance, y llegan a ser circuitos cerrados con repeticiones y reiteraciones, que llevan a las faltas de consistencia, que el investigador contrasta siguiendo la pista de su objeto en la revisión o confrontación de las fuentes donde puede ponderarlo con evidencias y la ayuda del sistema categorial para auscultar el objeto de investigación buscado y conseguir contornearlo. El investigador requiere de una decisión consciente para enfrentar los impases, y las dificultades vividas en el proceso, en el que cada momento es importante por complejo que sea, pues la persistencia desvanece las barreras y sostiene el empuje con la promesa de conquistar el producto final con su afecto la satisfacción. Ahora bien, una vez finalizado el recorrido y obtenido el resultado, ocurre que el manto del olvido se posa sobre los esfuerzos llevados a cabo durante el proceso de elaboración que cada categoría requirió precisar en la matriz analítica de contenido con la finalidad de mantener el enfoque, agudizar la mirada, facilitar y promover la aprehensión entre líneas del objeto buscado en las tesis de los autores seleccionados como fuentes documentales. La matriz analítica de contenido a la que se hace referencia se construye en el diseño metodológico y se depura en el decurso, pero se obtiene del trabajo y experiencia en investigación, de su posición activa: - analítica y crítica de lectura con en cada fuente, actitud y disciplina gracias a la cual se consiguen los hallazgos, se evalúa e identifica el material, que calibra el investigador en función de su utilidad y pertinencia para los fines trazados. La valoración, vinculación o desvinculación de las fuentes depende del develamiento que aportan al problema de investigación, la estructura formal de cada material y pertinencia para la construcción de respuestas del proceso descrito. Por las razones expuestas se describe a grandes rasgos, el proceso de investigación: la metodología aplicada, la selección de las fuentes sobre las que recayó la metodología en función RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 25 del tiempo y las expectativas sobre el alcance del producto final con relación al planteamiento del problema y la puesta a prueba de la hipótesis. Varios factores internos y externos incidieron para hacer un corte y reorientar el proceso después de casi dos de investigación y seguimiento. Los retrasos en el nombramiento del director en propiedad incidieron en el trabajo, afectaron la propuesta, retrasaron la búsqueda y finalmente obligaron a una reestructuración importante que demando tiempo adicional. Con la reestructuración, los cambios se reflejaron rápidamente, dando cabida a un segundo momento del trabajo: tiempo de comprensión y reestructuración, que promovió una visión más cercana al proyecto de investigación propuesto, amplió los referentes de comprensión y motivó la escritura, una vez fueron superados los impases administrativos y académicos. La escritura del informe arrancó a la par de la renovación, selección y revisión de las fuentes bibliográficas cuya lectura, al pie de la letra permitió ordenar la matriz analítica de contenido considerando el sistema categorial establecido para el trabajo de análisis y comprensión del problema, y la construcción de proceso que perfiló respuesta a la pregunta de investigación cumpliendo con los objetivos trazados en el proyecto inicial, suscrito a la línea de investigación ‘Epistemología y Psicoanálisis’ del Grupo de investigación ‘Psicoanálisis, Sujeto y Sociedad’, bajo la codirección del coordinador de esta línea. Se reitera en que esta memoria metodológica pone acento en el Estado del Arte como modalidad de investigación cualitativa documental, que resulta interesante, enriquecedora, de fácil acceso y clara, considerando que son numerosos los debates, en particular en el escenario universitario, alrededor de como investigar sobre el psicoanálisis. Este proyecto diferencia dos vías posibles: una corresponde al propio campo analítico, que incluye su práctica, se trata de la investigación ‘en’ el psicoanálisis como dispositivo; y la otra, investigación del psicoanálisis circunscrita a su episteme, al entramado conceptual y se define aquí como ‘del’ interés por el psicoanálisis. ¿Se trata acaso de un formalismo lingüístico? De ninguna manera, pues Lacan advertía, desde los inicios de su enseñanza, la importancia que tiene la presencia del significante y los efectos de sentido y de verdad en la remisión metonímica de un significante a otro significante. Esta vía fue relievada por Freud desde el inicio de su trabajo clínico y destacada en La interpretación de los sueños y en Psicopatología de la vida cotidiana. Lacan subraya esta función significante en la obra de Freud, y se propone formalizarla demostrando los efectos que RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 26 conlleva la arbitrariedad del uso de un significante en lugar de otro, es decir, confirma que no es insignificante su uso y elección en la remisión de a un sentido u otra significación. En El Seminario, libro 5. Las formaciones del inconsciente, precisa Lacan sobre el asunto: Nos situamos enteramente en el plano del significante. Los efectos sobre el significado están en otra parte, no se encuentran directamente representados. En este esquema. se trata de los dos estados, de las dos funciones que podemos aprehender de una serie significante. La primera línea nos representa la cadena significante en tanto que permanece enteramente permeable a los efectos propiamente significantes de la metáfora y de la metonimia, lo que implica la actualización posible de los efectos significantes a todos los niveles, incluido el nivel fonemático, en particular. El elemento fonológico es, en efecto, la base del retruécano, el juego de palabras, etcétera. Es, en suma, en el significante, aquello con lo que nosotros, analistas, tenemos que jugar sin cesar. Salvo quienes llegan aquí por primera vez, deben tener ustedes alguna noción al respecto (…). La otra línea es la del discurso racional, en el que ya están integrados un cierto número de puntos de referencia, de cosas fijas. Estas cosas, en esta ocasión, sólo pueden captarse estrictamente en el nivel de los empleos del significante, es decir, aquello que concretamente, en el uso del discurso, constituye unos puntos fijos. Como ustedes saben, están muy lejos de corresponder de forma unívoca a una cosa. No hay ni un solo semantema que corresponda a una sola cosa. Un semantema corresponde la mayoría de las veces a cosas muy diversas. Nos detenemos aquí en el nivel del semantema, es decir, lo que está fijado y definido por un empleo.19 En este seminario, Lacan logra ser aún más explícito sobre los efectos del uso del significante cuando sostiene: Es completamente imposible hacer surgir de forma irradiante y concéntrica, de la existencia de un sujeto cualquiera, un mensaje o una palabra cualquiera si no se da toda esta complejidad y ello por la sencilla razón de que la palabra supone precisamente la existencia de una cadena significante (…) supone la existencia de una red de los empleos, dicho de otra manera, del uso de una lengua. Supone además todo este mecanismo por el cual digas lo que digas, pensado en ello o sin pensarlo, formules lo que formules tan pronto entras en la rueda del molinillo de palabras, tu discurso siempre ha dicho más de lo que tú dices. Además, por el solo hecho de ser palabra, el discurso se basa en la existencia en alguna parte de aquel término de referencia que es el plano de la verdad de la verdad en cuanto distinta de la realidad, lo cual hace entrar en juego el surgimiento posible de sentidos nuevos introducidos en el mundo en la realidad. No son sentidos que ya estén sino sentidos que ella hace surgir, que literalmente introduce.20 Estas consideraciones apoyan suficientemente que en la escritura o en la palabra tod a preposición ordena y funda diferencia entre la investigación del psicoanálisis y la investigación 19 Jacques Lacan, El Seminario, libro 5. Las formaciones del inconsciente (1957-1958) (Buenos Aires: Paidós, 2003), 18. 20 Lacan, El Seminario, libro 5. Las formaciones, 20. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 27 en psicoanálisis. Una y otra nos remiten a discursos y campos distintos. De un lado, al campo propio del psicoanálisis; de otro al campus universitario La evidencia y diferencia de este límite responde precisamente, a la justificación y transmisión del método de investigación utilizado en este proyecto, a cómo fueron elaboradas las respuestas a la pregunta y a las cuestiones emergentes del proceso investigativo y a observaciones transmitidas por los evaluadores21, que en el retorno y revisión a la luz del camino recorrido y del punto de capitón que la escritura y la significación retroactiva representa, permitió este análisis sobre el proceder metodológico, a todas luces interesante y esclarecedor, pues la puesta en cuestión de la metodología, obligó a su revisión y confirmación logrando romper con ideas preconcebidas y prejuiciosos que inhiben la extensión de la investigación en psicoanálisis. La idea común en los programas académicos de que “en el camino se arreglan las cargas”, sentencias afirmativas del tipo “La metodología se va construyendo”, dejan sin piso las posibilidades del Psicoanálisis en la universidad. No se excluye, por supuesto, que durante el proceso de investigación la metodología sufra modificaciones: se podrán construir estrategias, diseños, herramientas, vías de análisis, pero para que esto se dé la metodología debe ser punto de partida que conduzca a los objetivos trazados en su horizonte. La arbitrariedad inherente a una construcción libre puede resultar silvestre como Freud alertó sobre el uso del análisis sin el rigor del método del psicoanálisis. Este proyecto considera el rigor metodológico de la asociación libre para la experiencia del psicoanálisis empero para la investigación de su doctrina, que está presente en la universidad, se espera que los analistas, también docentes universitarios asuman la tarea inconclusa que Freud dejó al final de su obra, la de construir metodologías que favorezcan la reflexión conceptual. Para la transmisibilidad de saber cómo de la práctica epistémica resulta imperativo contar con una metodología que los incentive; que deje huellas claras que otros investigadores puedan seguir, cualificar y ampliar líneas de investigación con proyectos afiliados a la doctrina. Contar con una propuesta metodológica precisa facilita la ampliación del campo, dinamiza sus premisas y genera nuevas preguntas y propuestas de investigación, que pueden ejecutarse con rigor. Sin que quede exento, como se indicó antes, que el investigador introduzca cambios en el proceso y aplicación del método. Se espera que el informe contribuya con claridad metodológica sobre el proceso de investigación y, en particular, en el medio universitario de cara a la confusión que existe entre profesores que tienen formación académica en Psicoanálisis y 21 Profesores evaluadores del proyecto inicial propuesto para el ingreso al doctorado. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 28 psicoanalistas que consideran al método del Psicoanálisis en términos absolutos, es decir, aplicable a la investigación universitaria social o individual, que introduce malentendidos. 1.1 El problema de la investigación ‘en’ Psicoanálisis y ‘del’ Psicoanálisis En favor de la importancia que tiene esta diferencia Freud fue consistente y reiterativo en su posición frente a los límites del método psicoanalítico, la asociación libre, que suscribió con exclusividad al dispositivo analítico, es decir a su práctica clínica en la dirección de cura de sus analizantes, la cual retroactivamente permite la formalización de la doctrina, veamos. En sus primeras obras, clasificadas como Primeras publicaciones psicoanalíticas (1893- 1899), Freud afirma: Debo mis resultados al empleo de un nuevo método de psicoanálisis, al procedimiento de exploración de Josef Breuer, un poco sutil pero insustituible, tan fértil se ha mostrado para esclarecer las vías oscuras de la ideación inconsciente. Por medio de este procedimiento — que no hemos de describir en este lugar—, uno persigue los síntomas histéricos hasta su origen, que todas las veces halla en cierto acontecimiento de la vida sexual del sujeto, idóneo para producir una emoción penosa. Remontándome hacia atrás en el pasado del enfermo, paso a paso y dirigido siempre por el encadenamiento de los síntomas, de los recuerdos y de los pensamientos despertados, he llegado por fin al punto de partida del proceso patológico y no pude menos que ver que en todos los casos sometidos al análisis había en el fondo la misma cosa, la acción de un agente al que es preciso aceptar como causa específica d e la histeria.22 Esta misma definición del método, Freud la utiliza en Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa23 y en La etiología de la histeria24, ambos de 1896. Dos años más tarde, en La sexualidad en la etiología de las neurosis (1898) define en términos similares el método clínico para los síntomas neuróticos, pero restringe su aplicación ante crisis agudas25 y extiende su uso para los sueños, como se aprecia en su obra Sobre el sueño (1901), donde afirma: “En efecto, alcancé nuevas elucidaciones sobre el sueño aplicándole un nuevo método de indagación psicológica que me había prestado destacadísimos servicios en la solución de las fobias, ideas 22 Sigmund Freud, “La herencia y la etiología de las neurosis (1896)”, en Obras completas, Vol. 3 (Buenos Aires: Amorrortu, 2006), 151. 23 Jacques Lacan, “Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa (1986)”, en Obras completas, Vol. 3 (Buenos Aires: Amorrortu, 2006), 157-89. 24 Jacques Lacan, “La etiología de la histeria (1886)”, en Obras completas, Vol. 3 (Buenos Aires: Amorrortu, 2006), 185-89. 25 Sigmund Freud, “La sexualidad en la etiología de las neurosis (1898)”, en Obras completas, Vol. 3 (Buenos Aires: Amorrortu, 2006), 251-76. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 29 obsesivas, ideas delirantes, etc., y que desde entonces ha sido acogido bajo el nombre de «Psicoanálisis» por toda una escuela de investigadores.”26 En el caso Dora, escrito en 1899, pero publicado en 1905, sostiene: “el psicoanálisis revela la transferencia, no la crea (…) destinada a ser el máximo escollo para el psicoanálisis, se convierte en su auxiliar más poderoso cuando se logra colegirla en cada caso y traducírsela al enfermo”.27 Cabe anotar, como lo indica Strachey, que fue esta la primera vez que Freud en una obra publicada articula el método a la transferencia y con esta bosqueja la construcción de los límites de su particular método de investigación.28 Es necesario subrayar este aspecto en favor de la diferencia sugerida sobre el método de investigación en Psicoanálisis y del psicoanálisis, como de las razones que priman en la elección del método y en la metodología utilizados en esta investigación. Siguiendo la línea argumentativa, se encuentra en Tres ensayos de teoría sexual (1905) una categórica afirmación de Freud sobre el método cuando advierte que el psicoanálisis consiguió resultados diversos sobre la vida sexual de los seres humanos diferentes a los obtenidos por la biología. Estas diferencias no representaron razones suficientes para ‘desviarse’ del camino adonde le conducía su método.29 Este comentario esclarece dos cuestiones. La primera, indicada al inicio de este capítulo, referida a la posición afirmativa de Freud frente a su descubrimiento: dejarse guiar por los hallazgos de su clínica y, en consecuencia, apartarse de los ideales cientificistas de su formación. La segunda, vinculada necesariamente con la precedente, pero referida a los efectos del método que permitieron a Freud agregar un elemento que no ‘a-parece’ en ese momento de su producción, pero que ocupará su lugar privilegiado y determinante; se trata de los efectos del acto freudiano con la invención del psicoanálisis, que este trabajo cotejará más adelante en función de la progresiva importancia y la ponderación que su método obtuvo. Se aprecia claramente cómo la creación del método clínico le abrió nuevos caminos y horizontes de comprensión, hallazgos y resultados distintos a los obtenidos por las ciencias naturales. 26 Sigmund Freud, “Sobre el sueño (1901)”, en Obras completas, Vol. 5 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 619. 27 Sigmund Freud, “Fragmento de análisis de un caso de histeria (1905 [1901])”, en Obras completas, Vol. 7 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 103. 28 Freud, “Fragmento de análisis de un caso de histeria”. 29 Sigmund Freud, “Tres ensayos de teoría sexual (1905)”, en Obras completas, Vol. 7 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 109-224. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 30 ¿Cómo no reiterar aquí el sentido contradictorio de la crítica contra Freud sobre un supuesto naturalismo y biologismo? Desconocer la magnitud de su encuentro, gracias a su posición, que dio lugar al franqueamiento de su propia formación, es desmentir la posición freudiana; incluso es desconocer su palabra, porque Freud avanza en contra de su misma alineación, su testimonio es contundente: renunció y se apartó de la investigación positiva, seguramente con dificultades y no exento de impases, pero con decisión. Y aunque resulta paradójico, es claro que en función de su afán científico —diferenciable de un cientificismo naturalista—, Freud abandonó la biología como referente, pero la usó como herramienta de observación y análisis con el fin de identificar los límites y demarcar el nuevo campo epistémico que su descubrimiento sobre el saber inconsciente representó, como lo es propiamente el psicoanálisis, incluso, en estos primeros años, a pesar de sus propias expectativas y vacilaciones. Freud no fue ingenuo, advirtió los riesgos de ser malentendido por su remisión al modelo biológico, y efectivamente ¡así fue! Se alentaron críticas que no diferencian entre referente y herramienta, tampoco osaron cotejar los resultados por encima de las dificultades ni destacaron el éxito de Freud por el franqueamiento y trascendencia de sus hallazgos de los límites biológicos. Este modo de operar freudiano es compatible con las estrategias y medios empleados por Lacan: las reflexiones estructuralistas, los matemas, diagramas y modelos matemáticos, sus referencias lógicas y topológicas. Podría ser este argumento interpretado como una justificación; sin duda es limitada e insuficiente, pero esclarece para valorar la consistencia de la actividad de Freud. No permitió que usar las infraestructuras biológicas distorsionaran su clínica ni manipularan los resultados de su trabajo; se dejó sorprender de los efectos de la palabra en la clínica, incluso, más allá del efectismo de la misma; robó su aliento la ‘asociación libre’ y, convencido de su experiencia, proclamó que si analizante y analista conservan la regla fundamental, habrá garantía del acto; si se guían por ella, una investigación psicoanalítica sobre el síntoma será posible, pues para Freud la asociación libre significa la renuncia al ejercicio sugestivo presente en toda clínica; he aquí, justamente, una diferencia sustancial, entre muchas, de la clínica psicoanalítica y las clínicas psicoterapéuticas. La posición freudiana debería ser escuchada por quienes continúan elevando críticas sobre el supuesto biologismo freudiano y, en particular, su teoría pulsional. Este mismo debate fue reintroducido y revisado por Lacan en su enseñanza en la que arremetió contra posfreudianos y colegas analistas contemporáneos en defensa de Freud. Lacan en Escritos 2 dice al respecto: RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 31 El biologismo de Freud no tiene nada que ver con esa abyección sermoneadora que nos llega por bocanadas de la oficina psicoanalítica (…). Y de ahí que insistamos en promover que, dado o no en la observación biológica, el instinto, entre los modos de conocimiento que la naturaleza exige de lo vivo para que satisfaga sus necesidades, se define como aquel conocimiento en el que admiramos el no poder ser un saber. Pero de lo que se trata en Freud es de otra cosa, que es ciertamente un saber, pero un saber que no comporta el menor conocimiento, en cuanto que está inscrito en un discurso del cual, a la manera del esclavo - mensajero del uso antiguo, el sujeto que lleva bajo su cabellera su codicilo que le condena a muerte no sabe ni su sentido ni su texto, ni en qué lengua está escrito, ni siquiera que lo han tatuado en su cuero cabelludo rasurado mientras dormía.30 Y dos años más tarde, en el Seminario 9. La identificación (1961-1962), afirmará: Qué increíble vocación de chatura ha sido necesaria en lo que se puede llamar la mentalidad de la comunidad analítica para creer que es la referencia a lo que se denomina la “instancia biológica”. No que esté diciendo que un cuerpo, un cuerpo vivo —no estoy bromeando— no sea una realidad biológica, sólo hacerlo funcionar en la topología freudiana como topología y ver no sé qué biologismo que sería radical, inaugural, coextensivo de la función de la pulsión, es lo que constituye toda la amplitud, todo el hiato (béance) de lo que se denomina un contrasentido, un contrasentido absolutamente manifiesto en los hechos, a saber, que como no hay necesidad de hacerlo observar, hasta nueva orden, es decir, la revisión que esperamos en la biología, no hay rastro de un descubrimiento biológico, ni siquiera fisiológico, ni estesiológico, que haya sido realizado por la vía del análisis —estesiológico quiere decir un descubrimiento sensorial, algo que se hubiera podido encontrar de novedoso en la manera de sentir las cosas—; el contrasentido es muy fácil de definir: es que la relación de la pulsión al cuerpo está en todas partes marcada en Freud; topológicamente, eso no tiene el mismo valor de remisión, la idea de una dirección, que un descubrimiento de una investigación biológica.31 Por supuesto, la relación entre posición y método y acto analítico es estrecha. Por esta razón, la segunda cuestión ya comentada sobre la cita cae por su propio peso: la importancia de la relación del tema con el método se reitera al reconocer que en contra del biologismo y gracias a su método, Freud encuentra la pulsión. Reconociendo el valor de los argumentos perseguidos para mostrar la especificidad del método de investigación del Psicoanálisis que Freud recomienda utilizar, sólo en la intimidad de la cura analítica evocamos su reiteración en Consejos al médico en el tratamiento psicoanalítico (1912), donde resalta la importancia que tiene cuidar con escrupulosidad el método de aplicaciones prácticas sugestivas.32 Similar planteamiento se encuentra en Puntualizaciones sobre 30 Jacques Lacan, “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano”, en Escritos 2 (México: Siglo Veintiuno, 1999), 764. 31 Jacques Lacan, “Clase 25, 20 junio 1962”, en Seminario 9. La identificación (1961-1962) (Bases documentales no establecidas: Staferla, s. f.), 199. 32 Sigmund Freud, “Consejos al médico sobre el tratamiento psicoanalítico (1912)”, en Obras completas, Vol. 12 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 107-119. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 32 el amor de transferencia, donde afirma: “Seguirá siendo imprescindible el psicoanálisis practicado con arreglo al arte, no amortiguado, que no teme manejar y dominar en bien del enfermo las más peligrosas mociones anímicas”.33 Insistirá, además, sobre el papel del método del Psicoanálisis y resalta con énfasis su afán por definir su naturaleza clínica y ética: “El psicoanálisis es una notable combinación, pues comprende no sólo un método de investigación de las neurosis sino también un método de tratamiento basado en la etiología así descubierta. Puedo comenzar diciendo que el Psicoanálisis no es hijo de la especulación sino el resultado de la experiencia; y por esa razón, como todo nuevo producto de la ciencia, está inconcluso”.34 En desarrollo de este mismo trabajo demuestra cómo la interpretación de los sueños es auxiliar de la técnica psicoanalítica y el método más conveniente para “inteligir la vida anímica inconsciente”35 y agreguemos, singular y no generalizable. La cuestión consiste en cómo extraer doctrina de esta práctica de lo singular, experiencia que constituyó el gran esfuerzo freudiano y su legado teórico. En Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico, Freud es enfático y consistente. Se aprecia allí que la llamada investigación psicoanalítica no se equipara con la investigación académica tradicional. Las observaciones de los contemporáneos y post freudianos están en realidad en contravía con las enseñanzas de Freud, pues la investigación psicoanalítica tiene como objeto las realidades del alma, o de lo psíquico, de las profundidades anímicas, del inconsciente o dinámicas psicológicas, términos utilizados por Freud para definir el método de aplicación requerido en el ejercicio de la doctrina, es decir, de la investigación clínica, tal como lo refiere aquí: Es lícito decir, pues, que la teoría psicoanalítica es un intento por comprender dos experiencias que, de modo llamativo e inesperado, se obtienen en los ensayos por reconducir a sus fuentes biográficas los síntomas patológicos de un neurótico: el hecho de la trasferencia y el de la resistencia. Cualquier línea de investigación que admita estos dos hechos y los tome como punto de partida de su trabajo tiene derecho a llamarse Psicoanálisis, aunque llegue a resultados diversos de los míos. Pero el que aborde otros aspectos del problema y se aparte de 33 Sigmund Freud, “Puntualizaciones sobre el amor de transferencia. (Nuevos consejos sobre la técnica del Psicoanálisis, III) (1915 [1914])”, en Obras completas, Vol. 12 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 174. 34 Sigmund Freud, “Sobre psicoanálisis (1913 [1911])”, en Obras completas, Vol. 12 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 211. 35 Freud, “Sobre psicoanálisis”, 214. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 33 estas dos premisas difícilmente podrá sustraerse a la acusación de ser un usurpador que busca mimetizarse, si es que porfía en llamarse psicoanalista.36 Esta posición y las ideas que la sustentan las reitera Freud en sus textos de 1915, 1916 y 1917. En este último publicó sus Conferencias de introducción al Psicoanálisis, y es en la 28ª ‘La terapia analítica’37, donde enfatiza en el tratamiento analítico y en la importancia que juega en el proceder del analista la formación y los años requeridos para conseguir el éxito esperado; este mismo no asegurado porque depende de las posibilidades internas del trabajo con los analizantes, como de las condiciones externas, muchas de las cuales no favorecen el mantenimiento del dispositivo analítico, pues las resistencias externas en contra del Psicoanálisis son variadas, fuertes, y siempre están en juego. Aunque para esa época el psicoanálisis gozaba de prestigio, pues se encontraba en su edad dorada, gracias a su dilatado impacto, en 1919 Freud insiste todavía en la especificidad de la investigación del método del psicoanálisis restringido a la cura analítica, tal como reitera en el breve texto titulado ¿Debe enseñarse el Psicoanálisis en la universidad?, del que surgen las preguntas: ¿cómo investigar en el Psicoanálisis? Y ¿existe un método de investigación psicoanalítico para la doctrina, distinto del propuesto por Freud como propio de la clínica? Es más, estas preguntas son complementadas con esta otra, subsidiaria, ¿qué del Psicoanálisis puede enseñarse en la universidad?38 La respuesta de Freud a esta pregunta es parcial, pero diáfana y directa, sobre el método de investigación del Psicoanálisis y su aplicación. Su idea sobre la investigación psicoanalítica es clara, y las diferencias en esta práctica están circunscritas al consultorio y a la forma como el psicoanálisis puede estar presente en la universidad. Inicia separando magistralmente los dos campos: “La cuestión de si conviene, o no, enseñar el Psicoanálisis en la universidad puede ser abordada desde dos puntos de vista: el del análisis mismo y el de la universidad”39. Esta división indica la respuesta: mientras el método de investigación en psicoanálisis se aplica sólo en el ‘análisis mismo’, la presencia del psicoanálisis en la universidad “Es indudable que la incorporación del psicoanálisis a la enseñanza universitaria significaría una satisfacción moral para todo psicoanalista, pero no es menos 36 Sigmund Freud, “Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico (1914)”, en Obras completas, Vol. 14 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 16. 37 Sigmund Freud, “Conferencias de introducción al psicoanálisis (1916-17 [1915-17]) (Parte III)”, en Obras completas, Vol. 16 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007). 38 Sigmund Freud, “¿Debe enseñarse el psicoanálisis en la universidad? (1919 [1918])”, en Obras completas, Vol. 17 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 165-71. 39 Freud, “¿Debe enseñarse el psicoanálisis en la universidad?”, 169. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 34 evidente que este puede, por su parte, prescindir de la universidad sin menoscabo alguno para su formación.”40 La formación analítica para Freud depende de otros aspectos como del análisis personal, los debates con colegas en la institución analítica y el seguimiento de los casos con analistas que posean experiencia y formación pertinente. Ahora bien, en lo que a la universidad se refiere, limita la presencia del Psicoanálisis a la enseñanza dogmática-crítica, mediante cursos abiertos a profesionales de medicina, psiquiatría y humanidades. En el literal c sostiene: Al investigar los procesos psíquicos y las funciones mentales, el Psicoanálisis se ajusta a un método particular, cuya aplicación en modo alguno está limitada al campo de las funciones psíquicas patológicas, sino que también concierne a la resolución de problemas artísticos, filosóficos o religiosos, suministrando en tal sentido múltiples enfoques nuevos y revelaciones de importancia para la historia de la literatura, la mitología, la historia de las culturas y la Filosofía de las religiones. Por consiguiente, dicho curso general habría de ser accesible asimismo a los estudiantes de tales ramas de la ciencia. Es evidente que la estimulación de estas últimas por las ideas analíticas contribuirá a crear, en el sentido de la universitas literarum, una unión más estrecha entre la ciencia médica y las ramas del saber que corresponden al ámbito de la Filosofía.41 Acto seguido precisa a los analistas que en la universidad deberían estar interesados en el método de investigación psicoanalítico: “Bastará disponer de un consultorio externo que provea el material necesario”.42 Así se podrá ligar el método de investigación del Psicoanálisis a su experiencia analítica: En síntesis, cabe afirmar que la universidad únicamente puede beneficiarse con la asimilación del Psicoanálisis en sus planes de estudio. Naturalmente, su enseñanza sólo podrá tener carácter dogmático-crítico, por medio de clases teóricas, pues nunca, o sólo en casos muy especiales, ofrecerá la oportunidad de realizar experimentos o demostraciones prácticas. A los fines de la investigación que debe llevar a cabo el docente de Psicoanálisis, bastará con disponer de un consultorio externo que provea el material necesario, en la forma de los enfermos denominados “nerviosos”, mientras que para cumplir la función asistencial de la psiquiatría deberá contarse además con un servicio de internación. 43 La transmisión doctrinal en la universidad interroga la idea extendida sobre una investigación psicoanalítica, que en la actualidad responde a las exigencias universitarias suscritas a las demandas cientificistas que empujan a su acatamiento, pues sin duda es una de las caras del amo actual, que exige modificar la idea de Freud sobre la investigación analítica suscrita al método psicoanalítico y a la experiencia analista-analizante. 40 Ibíd. 41 Ibíd., 171. 42 Ibíd. 43 Ibíd. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 35 Algunos analistas, profesores universitarios y profesionales de otras disciplinas, están interesados en el psicoanálisis, a cambio de ajustar el método del psicoanálisis a sus campos, para los cuales Freud encontró y expresó el límite que debe respetarse si se vela por el psicoanálisis; reservó a la universidad y a las instituciones clínicas y educativas, como al lazo social, su presencia doctrinal. Igualmente, Lacan lo confirma en su enseñanza, con mayor radicalidad, incluso, que la freudiana. El método en los términos indicados por Freud se reitera hasta el final; por ejemplo, en el artículo Psicoanálisis de 1926, lo define así: “Psicoanálisis es el nombre: 1) de un procedimiento que sirve para indagar procesos anímicos difícilmente accesibles por otras vías; 2) de un método de tratamiento de perturbaciones neuróticas, fundado en esa indagación, y 3) de una serie de intelecciones psicológicas, ganadas por ese camino, que poco a poco se han ido coligando en una nueva disciplina científica.”44 Coincide esta idea con la reflexión de carácter didáctico que presenta más adelante en este mismo artículo, a través del cual desea Freud dar a conocer de manera resumida el psicoanálisis; expresa allí nuevamente su idea sobre el método y su aspiración investigativa: “Desde el comienzo mismo, el psicoanálisis distinguió las pulsiones sexuales de otras, que llamó “pulsiones yoicas”. Nunca se le ocurrió explicarlo “todo”, y ni siquiera a las neurosis las derivó de la sexualidad solamente, sino del conflicto entre las aspiraciones sexuales y el yo (…). Al psicoanálisis, que tiene como preciso y limitado ámbito de trabajo el de ser ciencia de lo inconsciente en el alma, sería tan impertinente reprocharle unilateralidad como a la química”.45 Un año posterior a este examen de la doctrina analítica en su totalidad, a la luz de su nueva tópica, en el prólogo del trabajo de su amigo Max Eitingon (1923), Freud46 abre la posibilidad de pensar la formación de los analistas en una institución que los habilite profundamente para su práctica como estrategia para evitar el uso y abuso de quienes se valen del Psicoanálisis sin una cabal formación. Su método no es hacer del Psicoanálisis una oferta terapéutica como las demás, sino la de brindar más posibilidades de formación a mayor número de analistas para que amplíen la atención a la población. 44 Sigmund Freud, “Dos artículos de enciclopedia: “Psicoanálisis” y “Teoría de la libido” (1923 [1922])”, en Obras completas, Vol. 18 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 231. 45 Freud, “Dos artículos de enciclopedia”, 247. 46 Sigmund Freud, “Escritos breves (1923-25)”, en Obras completas, Vol. 19 (Buenos Aires: Amorrortu, 2007), 285- 303. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 36 Y a continuación, con una sutil variación en la definición del método que se persigue en este trabajo, para los fines metodológicos propuestos y en respuesta a la pregunta de ¿cómo investigar en Psicoanálisis?, reencontramos la explicación de Freud a su creación en el artículo Psicoanálisis, en el que explica: “Hoy designa: 1) un método particular para el tratamiento de las neurosis, y 2) la ciencia de los procesos anímicos inconscientes, que con todo acierto es denominada también ‘Psicología de lo profundo’”47. Y señala de la época algunas variaciones que sus colegas han llevado a cabo. En su descripción, con tono un poco escéptico que no disimula, expresa igualmente su posición expectante sobre el futuro del Psicoanálisis como un método de investigación psicoanalítica, tal como evidencia este recorrido respecto a la consistencia de su idea y a la definición de ella. Ahora bien, Freud señala sobre el influjo terapéutico del psicoanálisis lo siguiente: “Descansa en la sustitución de actos anímicos inconscientes por otros conscientes y no tiene más alcance que el que ello implica (…). El futuro juzgará, probablemente, que el valor del psicoanálisis como ciencia de lo inconsciente supera en mucho a su valor terapéutico.”48 He aquí una anotación sucinta pero precisa sobre la dimensión epistémica o doctrinal del Psicoanálisis, el valor que tiene para contribuir a la explicación de las realidades humanas, aspecto que interesa potenciar en esta investigación, por la calidad y tipo de trabajo que en el ámbito universitario puede darse y a las exigencias y formas propias que condicionan el mismo: Son muchos los temas merecedores del interés más universal que no pueden exponerse en este compendio del Psicoanálisis; entre otros, la sublimación de las pulsiones, el papel del simbolismo, el problema de la ambivalencia. Por desdicha, tampoco pueden considerarse aquí las aplicaciones del Psicoanálisis, nacido en el suelo de la medicina, a ciencias del espíritu como la historia de la cultura y de la literatura, la ciencia de la religión y la pedagogía, que día a día cobran mayor importancia. Baste apuntar que el Psicoanálisis — como Psicología de los actos anímicos inconscientes, profundos— promete convertirse en el eslabón que une la psiquiatría y todas esas ciencias del espíritu. 49 Recapitulando, la insistencia en la importancia de la pesquisa se cifra en la necesidad de confirmar la especificidad y los límites de la investigación del psicoanálisis llevada a cabo por Freud con su método: una investigación clínica sobre las manifestaciones del objeto, lo inconsciente. Consecuentemente, esta relación, método y objeto, responde a un principio o criterio epistemológico, llamado también coincidencia, connaturalidad o relación orgánica, que 47 Sigmund Freud, “Psicoanálisis (1926)”, en Obras completas, Vol. 20 (Buenos Aires: Amorrortu, 2006), 251. 48 Freud, “Psicoanálisis”, 253. 49 Ibíd., 256. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 37 denota la clara coalescencia perseguida por Freud en el Psicoanálisis y confirmada por Lacan entre método y objeto.50 Reforzar las ideas de Freud sobre su método y especificidad no es difícil en Lacan. En su admirable análisis del libro de Jean Delay, La juventud de André Gide51, confiesa rescatarlo tanto por la calidad literaria ampliamente reconocida del autor, como por la estructura magistral que encuentra en esta obra, lo que le permite mostrar a los analistas cómo es posible, sirviéndose de la teoría analítica, llevar a cabo una construcción sobre el sujeto del inconsciente sin ‘caer’ en el psicoanálisis aplicado, riesgo que siempre está presente cuando se pretende usar el método del psicoanálisis para otras áreas y disciplinas. Lacan, si recordamos la cita de Freud inmediatamente anterior, encuentra en este trabajo de Delay la realización de la sentencia freudiana. Y observa con agudeza: “(…) sin el psicoanálisis, este libro no sería el mismo”52 no obstante, precisa: No es que haya corrido ni aún por un instante el riesgo de parecerse a lo que el mundo analítico llama una obra de psicoanálisis aplicado. Ante todo, rechaza lo que esta calificación absurda traduce acerca de la confusión que reina en ese paraje. El psicoanálisis sólo se aplica, en sentido propio, como tratamiento y, por lo tanto, a un sujeto que habla y oye. Fuera de este caso, sólo se puede tratar de método psicoanalítico, ese método que precede al desciframiento de los significantes sin consideraciones por ninguna presupuesta forma de existencia del significado. Lo que el libro presente muestra con brillo es que toda investigación, en la medida en que observe este principio, y por la mera honestidad de su acuerdo con la manera en que se debe leer un material literario, encuentra en la ordenación de su propia exposición la estructura misma del sujeto delineado por el psicoanálisis. Sin duda, los psicoanalistas encontrarán allí, una vez más, ocasión para apoyarse en la importancia de su doctrina. Mejor sería que se inquietaran por comprobar que ningún libro publicado a título de psicoanálisis aplicado es preferible a éste, por la pureza del método y por lo bien fundado de sus resultados.53 Si se introduce en esta cita de Lacan el cambio de un significante por otro, para tratar de leer más allá de la crítica a los psicoanalistas que hacen con las obras literarias psicoanálisis aplicado —o silvestre, como Freud lo había advertido antes de Lacan—, podemos encontrar un camino en su enseñanza que sirva de guía, de cara al tema que esta memoria metodológica se propone. 50 Esta discusión se retomará unos apartados más adelante de este desarrollo. 51 Jacques Lacan, “Juventud de Gide o la letra y el deseo”, en Escritos 2 (México: Siglo Veintiuno, 1999), 791-743. 52 Lacan, “Juventud de Gide”, 711. 53 Ibíd. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 38 Como piedra segura de partida cabe situar la certeza de que el método del psicoanálisis se centra y verifica en la experiencia analítica y, en estricto sentido, en la relación entre analizante y analista; en segundo lugar, reconocer que la doctrina formaliza los principios que rigen la dinámica psíquica, develada en dicha experiencia, en la que tiene lugar la trasferencia, vía el deseo y la demanda, y por último, que el sujeto del inconsciente, como efecto de la presencia simbólica, emerge con su rasgo de goce, el cual hay que develar. Entonces, si se trata de usar un método en la investigación de la doctrina, es clara la tarea del investigador si se considera la cita de Lacan: tan simple como dejarse orientar por el material hallado, según el orden, no el sentido, antecedente acumulado impuesto por el afán del que busca, para que logre sorprenderse por aquello escondido tras la enunciación, y poder constatar la estructura subyacente al objeto de investigación; es decir, dar lugar a la emergencia de la significancia, que está por debajo de la barra resistente a la significación que ‘en-cadena’ el cuerpo del material. Esta podría ser la indicación más ajustada a la observación de Lacan para la investigación documental, sin caer en ‘psicobiografía’, advierte sobre el riesgo que entrañan los famosos análisis literarios de expertos y psicoanalistas interesados en esta relación disciplinar. Esclarece su posición comentando el trabajo de una analista sobre la obra de Poe que se propone ‘iluminar’ con la teoría analítica. Sostiene que por recurrir a la represión no se deja de hacer psicobiografía. La vía de la investigación en psicoanálisis no consiste en aplicar el método analítico a la literatura, sino, contrariamente, considerar que enseña del enigma que interesa al psicoanálisis: “(…) dónde el psicoanálisis hace un agujero”.54 Para delimitar el campo y el uso del método convoca Lacan el estatuto del saber y de la verdad, para marcar los límites y diferencias que el método analítico tiene respecto a otras disciplinas y sus búsquedas de conocimiento. Dice Lacan: Pero esos psicoanalistas a los que no difamamos sugiriendo que, más que ejercer el psicoanálisis son ejercidos por él, entienden mal mis palabras, por lo menos tomadas en conjunto. Opongo para ellos verdad y saber. En la primera reconocen de inmediato su oficio, mientras que en el banquillo de los acusados es su verdad lo que espero. Insisto, afinando mi puntería, en decir saber en jaque55 [savoir en échec], he aquí donde el Psicoanálisis se muestra mejor. Saber en jaque, como se dice figura en abismo, lo que no significa fracaso del saber [échec du savoir].56 54 Jacques Lacan, El Seminario, libro 18. De un discurso que no fuera del semblante (1971), (Buenos Aires: Paidós, 2009), 108. 55 “saber en fracaso”, saber en falla, puede ser otra traducción que amplía el sentido de la elaboración de Lacan. 56 Lacan, El Seminario, libro 18. De un discurso , 108. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 39 Con esta referencia se nutre la discusión planteada sobre la investigación psicoanalítica y las propuestas académicas que en voces de profesores universitarios se elevan con orgullo o soberbia cuando tratan de criticar las ciencias sociales, y mantenerse al margen de ellas, a quienes con desprecio y desconfianza miran de soslayo, presumiendo tener un método propio psicoanalítico para la investigación universitaria. Esta observación no excluye, como se indicó, retomar las sugerencias de Lacan sobre el tratamiento del material documental, proceder que no corresponde a un método propiamente dicho, pero queda claro que tampoco espeja ninguno cercano a la asociación libre. Se trata más de una recomendación que de aligerar el peso del conocimiento que empuja hacia la objetivación y no hacia la ‘objetalidad’, como interesa al psicoanálisis y que Lacan diferenció respecto al afán de las ciencias.57 En otras palabras, en lugar de poner a prueba hipótesis a imagen de las ciencias experimentales, mejor empeñarse en elevar la mirada —la observación— sobre los vasos comunicantes ocultos tras el velo del conocimiento sobre el objeto que tienen el investigador y las fuentes bibliográficas, porque también con fidelidad a la doctrina psicoanalítica vale siempre la pregunta ¿qué del objeto se escapa? Planteado en otros términos, consiste más en una estrategia que en un método. Diferencia en la que se insiste porque respalda una investigación en psicoanálisis. Si en Freud fue evidente la consistencia de su definición del método y la aplicación exclusiva a la experiencia analítica, en Lacan se encuentra y de manera reiterada. La referencia sobre la investigación literaria reseñada la suscribe y reedita con nuevos términos productos del avance en su elaboración y en la cual da un paso del significante como simbólico e imaginario a ser índice de un real. La letra es marca y, más allá de la metáfora y la metonimia por donde el deseo se moviliza hasta, incluso, cruzar ‘fronteras’, en su encadenamiento, su desplazamiento sin límite, continuo. Este límite se encuentra en el significante como letra, porque la escritura introduce el corte y la diferencia Y para ilustrar evoca Lacan la diferencia entre litoral y frontera, con frecuencia inmersos en confusiones, porque si el litoral es otra frontera, no es de la misma dimensión, pues el litoral contiene en sí un corte de terreno, encarna la diferencia de un lado y de otro: “(…) justamente porque no tienen absolutamente nada en común, ni siquiera una relación recíproca.”58 Interesa para el propósito que orienta esta reflexión, constatar la importancia que el método del Psicoanálisis entraña en el marco del dispositivo clínico, cuando por vía significante 57 Jacques Lacan, El Seminario, libro 23. El sinthome (1975-1976) (Buenos Aires: Paidós, 2006). 58 Lacan, El Seminario, libro 18. De un discurso , 109. RELEVANCIA DE UN CAMPO: ACCIONES, ACTO Y SUS VARIANTES… 40 y mediante sus mecanismos: metáfora y metonimia en sueños-síntomas, lapsus y relatos de vivencias, se extrae de la repetición el uno, S1, la marca, letra que es instancia del inconsciente, razón o signo del goce del sujeto. Lacan formula así su tesis sobre el método, además de sumarla a su crítica a los analistas porque pretenden hacer con el psicoanálisis biografía, privilegiando el saber. Precisemos, se trata del saber doctrinal, saber acumulado que los analistas suponen tener, como la universidad presume tener el saber de la ciencia, saber universitario: “Saber utilizado a partir del semblante.”59 En el mismo seminario, a propósito de esta reflexión, agrega: ¿La letra no es propiamente litoral? El borde del agujero en el saber, que el Psicoanálisis designa justamente cuando lo aborda, con la letra ¿no es lo que ella, justamente, traza? Lo gracioso es constatar cómo el Psicoanálisis se obliga de alguna manera por su movimiento mismo a reconocer60 el sentido de lo que sin embargo la letra dice al pie de la letra 61, conviene decirlo, cuando todas sus interpretaciones se reducen al goce. Entre el goce y el saber, la letra constituiría el litoral.62 Siguiendo estas enseñanzas y principios, la investigación aquí presentada no arriesga en ‘extrapolaciones’ del método de investigación clínica al de investigación teórica o doctrinal. Esta diferencia es punto de partida. Se espera hacer posible una investigación teórica, fundamentada en la revisión juiciosa de las obras, como método privilegiado y compatible con el Psicoanálisis, de implementación rigurosa en la universidad y aplicable a los trabajos de investigación en Psicoanálisis, precisamente, en la episteme psicoanalítica o, en palabras de Freud, en la doctrina No se desconocen los intentos forzados que investigaciones mal llamadas psicoanalíticas pretenden hacer con temas diversos, enmascarándolos, es decir, haciéndolos pasar por el cedazo de un supuesto ‘método psicoanalítico’ que los transformarían en productos propios del campo. Dos problemas acarrea esta empresa: por un lado el riesgo de aplicar el Psicoanálisis a todo, alerta que Freud siempre elevó; de otro, el uso de la especificidad del método psicoanalítico para hacer ‘Psicoanálisis silvestres’ que tanto han reforzado las resistencias contra el Psicoanálisis y han contribuido a mantener sobre este un velo que impide apreciar la verdad de su aporte, como campo de saber inédito sobre el hablanteser, parafraseando a Lacan, o descubrir la verdadera naturaleza humana, si se evoca el descubrimiento freudiano. 59 Ibíd., 110. 60 En la traducción no establecida de Folio Views dice ‘desconocer’. 61 En la traducc