Epistolario pedagógico: un mapa de las emociones de los maestros de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó del barrio Moravia durante la pandemia por el virus SARS COVID-19 Milena Gómez Mazo Trabajo de grado para optar al título de Licenciada en Educación Básica con énfasis en Humanidades, Lengua Castellana. Tutor Liliana Esneda Martínez Álzate Especialista en hermenéutica literaria Universidad de Antioquia Facultad de Educación Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Humanidades, Lengua Castellana Medellín, Antioquia, Colombia 2023 Cita (Gómez Mazo, 2023) Referencia Estilo APA 7 (2020) Gómez Mazo, M. (2023). Epistolario pedagógico: un mapa de las emociones de los maestros de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó del barrio Moravia durante la pandemia por el virus SARS COVID-19 [Trabajo de grado profesional]. Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia. Seleccione biblioteca, CRAI o centro de documentación UdeA (A-Z) Repositorio Institucional: http://bibliotecadigital.udea.edu.co Universidad de Antioquia - www.udea.edu.co Rector: John Jairo Arboleda Céspedes Decano/Director: Wilson Bolívar Buriticá Jefe departamento: Cártul Valérico Vargas Torres. El contenido de esta obra corresponde al derecho de expresión de los autores y no compromete el pensamiento institucional de la Universidad de Antioquia ni desata su responsabilidad frente a terceros. Los autores asumen la responsabilidad por los derechos de autor y conexos. http://bibliotecadigital.udea.edu.co/ https://co.creativecommons.net/tipos-de-licencias/ https://co.creativecommons.net/tipos-de-licencias/ Dedicatoria A la Milena de hace siete años y a todas las niñas que desean convertirse en profesionales. Agradecimientos “Sólo la educación de las masas puede liberar al pueblo. Un hombre educado no puede ser oprimido, si es capaz de pensar por sí mismo”. Nelson Mandela A Dios por brindarme la inteligencia, la fortaleza y la perseverancia para culminar este trabajo. A la profesora Liliana Martínez por su profesionalismo, diligencia, dedicación, compromiso y empatía durante cada una de las etapas de este proceso. A los maestros de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó de Moravia por abrirme su corazón y tener la disposición para participar de este trabajo de investigación. A familiares, amigos, conocidos y colegas que motivaron constantemente la elaboración y culminación de este ejercicio. A usted, estimado lector, por interesarse en la lectura de mi investigación. Tabla de contenido Resumen ........................................................................................................................................... 1 Abstract ............................................................................................................................................ 2 Introducción ..................................................................................................................................... 3 Planteamiento del problema ............................................................................................................. 4 Justificación .................................................................................................................................... 13 Objetivos ........................................................................................................................................ 15 Objetivo general ......................................................................................................................... 15 Objetivos específicos .................................................................................................................. 15 Pregunta de investigación ............................................................................................................... 16 Memoria metodológica .................................................................................................................. 17 Mediación y Escenarios.................................................................................................................. 25 Descubrimientos ............................................................................................................................. 31 ¿Qué pasó con la escuela en la pandemia? ................................................................................. 32 La relación de los maestros con su experiencia en pandemia ........................................................ 40 Síntesis de la experiencia al género epistolar durante la pandemia ............................................... 50 Emocionario pedagógico ................................................................................................................ 57 Referencias ..................................................................................................................................... 60 Anexos ............................................................................................................................................ 62 Siglas, acrónimos y abreviaturas OMS Organización Mundial de la salud MEN Ministerio de Educación Nacional TIC’S Tecnologías de la información y la comunicación I.E Institución Educativa Resumen Este discurre sobre la emergencia del "Epistolario pedagógico”: un mapa de las emociones de los maestros de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó del barrio Moravia durante la pandemia provocada por el virus SARS COVID-19". Empleando una investigación cualitativa de enfoque biográfico-narrativo se presenta un análisis de las narrativas de los docentes de la Institución ubicada en el barrio Moravia en el municipio de Medellín, y de los docentes en formación de la Licenciatura en Humanidades Lengua Castellana de la Facultad de educación de la Universidad de Antioquia, cuyo objetivo principal fue explorar las transformaciones de las prácticas pedagógicas analizando el impacto en aspectos cognitivos, afectivos y de acción que experimentaron los maestros con el desplazamiento hacia la educación en línea, durante la pandemia, entre el año 2020 y parte del 2021. La lectura y escritura epistolar, como géneros de mediación dentro de este diálogo pedagógico, permitieron una mirada introspectiva en la que los maestros experimentaron diversas emociones como: ansiedad, incertidumbre, miedo y estrés; pero también se evidencio de qué maneras, los profesores, conservaron la motivación y el compromiso con sus estudiantes, a través del uso de algunas tecnologías digitales y la adaptación a las necesidades individuales. En conclusión, este trabajo ofrece una mirada profunda sobre cómo los maestros enfrentaron los desafíos que les presentó la pandemia, en términos emocionales y pedagógicos. Palabras clave: pandemia, maestros, género epistolar, escuela, dialogo y reflexiones introspectivas Abstract It deals with the emergency caused by the COVID using qualitative research with a biographical-narrative approach, an analysis of the narratives of the teachers of the Institution located in the Moravia neighborhood in the municipality of Medellín, and of the trainee teachers of the Bachelor's Degree in Humanities and Spanish Language of the Faculty of Education of the University of Antioquia is presented, whose main objective was to explore the transformations of pedagogical practices by analyzing the impact on cognitive, affective and action aspects experienced by teachers with the shift to online education, during the pandemic, between 2020 and part of 2021. The epistolary reading and writing, as mediating genres within this pedagogical dialogue, allowed for an introspective look in which the experienced various emotions such as anxiety, uncertainty, fear, and stress; but it was also evident in what ways teachers kept their motivation and commitment with their students, through the use of some digital technologies and the adaptation to individual needs. In conclusion, this paper offers an in-depth look into how teachers coped with the challenges presented by the pandemic, in both emotional and pedagogical terms. Keywords: pandemic, teachers, epistolary genre, school, introspective dialogue, and reflection. Introducción Este texto - investigación presenta un análisis de las narrativas de los docentes de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó del barrio Moravia en el municipio de Medellín, y de los docentes en formación de la Licenciatura en Humanidades Lengua Castellana de la Facultad de educación de la Universidad de Antioquia, que participaron de un intercambio epistolar como una estrategia que permitiera hacer una mirada introspectiva sobre lo que experimentaron durante el desplazamiento de la escuela a los hogares, durante la pandemia producida por el virus SARS COVID-19 en el año 2020 y parte del 2021. Para este fin, la institución previamente contaba con un espacio llamado “Entre lecturas”, en el que los docentes, una vez al mes, participaban libremente para leer y dialogar sobre su labor docente. Dicho espacio se resignificó en este período, porque se convirtió en el espacio seguro para darle lugar a todos los cuestionamientos, situaciones y experiencias a las que se vieron expuestos los maestros ante estos acontecimientos sin precedentes en la historia de la educación del último siglo. Los encuentros fueron de manera virtual, dadas las complejas circunstancias para las interacciones presenciales. Empleando una metodología de investigación cualitativa de enfoque biográfico – narrativo, se realizó una invitación a los docentes para escribir sus experiencias por medio de cartas y también a compartirlas con maestros en formación de la facultad de educación, que se vincularon con la experiencia. Generar un diálogo epistolar, retomar el contacto con el papel y las emociones representó, desde el inicio, un gran reto. A partir de esta invitación, se contarán los hallazgos, las dificultades, los grandes aciertos y también los significativos retos que se encontraron durante este tiempo de formulación, ejecución y culminación del proyecto, no solo por parte de los participantes, también desde las transformaciones que tuvo el proyecto, ya que si algo nos enseñó esta pandemia fue la capacidad de moldearnos y de saber que no hay nada seguro. Planteamiento del problema Al inicio del año 2020, la población mundial se encontraba atravesando una calamidad de salud pública que había afectado fuertemente la realidad social que en ese momento conocíamos. Por lo anterior, el 11 de marzo del mismo año la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara pandemia por el coronavirus SARS COVID-19. El 23 de marzo el presidente de la República junto a su gabinete de ministros expidió el decreto 457 en el que se dictaminó el aislamiento preventivo obligatorio a todo el territorio nacional, inicialmente por 19 días consecutivos. El tiempo de aislamiento coincidió con el descanso de los estudiantes y los profesores durante la temporada de semana santa. Al retorno de este receso el Ministerio de Educación Nacional (MEN) decidió anticipar las vacaciones de mitad de año de los estudiantes y de los profesores con el fin de evitar las aglomeraciones dentro de las Instituciones Educativas, como una alternativa mientras se conocía cuál era la manera adecuada de gestionar esta situación. Al pasar los días y evaluando la situación del país, el Gobierno Nacional decide suspender las clases presenciales y retomar la formación de manera virtual. Para cumplir con este fin, el Ministerio de Educación implementa diferentes estrategias para estudiantes, padres de familia y profesores para cumplir dicho objetivo de continuar el proceso de aprendizaje. La invitación de las secretarías de educación para las instituciones educativas fue trabajar con plataformas digitales como Google Meet, Zoom, Microsoft Teams, Whatsapp y, para aquellos que no tuvieran acceso a internet se les imprimió guías de aprendizaje para garantizar la continuidad del proceso académico en cualquiera de los casos. La Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó del barrio Moravia en la ciudad de Medellín, se acogió a los lineamientos dados por el Ministerio. Por tanto, en diálogo con la Secretaría de Educación de Medellín, los docentes y los directivos de la institución iniciaron labores de acompañamiento y seguimiento a los estudiantes de cada grado velando por conservar el contacto y conociendo las necesidades de los estudiantes. Paralelamente, los docentes de la Institución crearon una carpeta en la plataforma de Google Drive en la que constantemente compartían la información que consideraron era relevante para los demás docentes: las grabaciones de las clases, las estrategias que encontraron interesantes en algunas plataformas digitales y las actividades que resultaban exitosas después de realizadas con los estudiantes durante el aislamiento preventivo obligatorio; de esta manera promovieron el apoyo entre el colectivo docente y crearon una memoria histórica y pedagógica significativa para la institución. No obstante, el interés de la institución no solo se encontraba en el bienestar que se le podía ofrecer a los estudiantes para continuar con su formación, también se centraba en los profesores responsables de liderar los procesos de enseñanza, orientar a los estudiantes, gestionar estos cambios y transformar su práctica pedagógica. Ellos se vieron forzados a dejar los marcadores, el tablero, el ambiente del aula de clase, la presencialidad, la posibilidad del contacto con el otro, para vincularse, por tiempo indefinido, a la virtualidad. Se podría considerar este episodio como un cambio significativo en la historia de la educación en lo corrido del siglo XXI, generó un precedente en la experiencia de los docentes, marcó un antes y un después en cómo se deben pensar y desarrollar las clases dentro de un establecimiento educativo independientemente si es público o privado, de educación formal e informal. El cambio tan abrupto, inesperado y sin precedentes en nuestra historia moderna nos lleva a experimentar nuevas sensaciones, pensamientos, reflexiones y cuestionamientos sobre lo que significaba SER DOCENTE: ¿Cuáles eran los cambios que traía enseñar en la virtualidad?, ¿cómo este cambio modifica por completo las prácticas conocidas en el quehacer del docente? ¿Cuál es el impacto de la calidad de enseñanza que se puede brindar en este medio? ¿Será que estamos listos para continuar y culminar el proceso de formación en esta modalidad? Reflexionar además sobre lo que implica ser docente en un contexto escolar donde no se garantiza la conectividad de todos los estudiantes, donde el maestro se cuestiona sobre cómo conciliar la idea de que su hogar sería también su lugar de trabajo, sentir la impotencia de no dominar ni conocer plenamente las diferentes herramientas y Tecnologías de la información y la comunicación (TIC’S)para hacer más amenas sus clases. Todas estas reflexiones debían ser documentadas como registro de la memoria histórica de la institución, como referente único de esta particular e inesperada situación. Por esta razón, las directivas de la institución educativa apelaron a dar continuidad, de forma virtual, a un espacio pensado para la lectura, la conversación y la escritura por y para los docentes que libremente quisieran participar, llamado “Entre lecturas”. Este espacio surgió con el fin de que el maestro lograra reconocerse como sujeto de saber y de conocimiento, como una oportunidad de esparcimiento, de conversación, diferente a las actividades escolares. Una tertulia dialógica que le apostaba a cambiar la disposición de los maestros frente a las dinámicas escolares en las que estaban inmersos y así aportar al fortalecimiento de las relaciones entre ellos mismos; todo lo anterior cultivado a partir de su gusto y acercamiento a la lectura. Ahora bien, durante un período regular este espacio se realizaba en la institución en medio de las dos jornadas para que los profesores pudieran participar independientemente de su ingreso a la institución. No obstante, durante la pandemia, no era posible coordinar estos espacios dentro de las instalaciones de la institución por lo que estos encuentros fueron realizados desde las distintas plataformas que eran usadas para continuar las clases con las dinámicas escolares. Así pues, a partir de diferentes provocaciones literarias, lideradas por la estudiante investigadora y los asesores de práctica, los maestros de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó, lograron compartir a sus compañeros aquellas sensaciones, reflexiones, pensamientos que atravesaban su ser de maestro; aquello que cuestionaba e inquietaba su corazón, ya que durante el período de coyuntura que estaba enfrentando la escuela, sufrió una gran transformación la forma en cómo se desempeñaba su ejercicio docente. En este mismo sentido, la transformación de las prácticas en la escuela, durante la pandemia, no solo impactó a los docentes en ejercicio, que con los recursos y conocimientos que tenían en ese momento debían resolver y continuar con su labor; además de ser apoyo y respaldo para los estudiantes y demás colegas, sino que también cuestionó a docentes en formación que se encontraban realizando sus prácticas tempranas o profesionales en diferentes instituciones educativas de Medellín; ellos estaban realizando sus primeros acercamientos al campo laboral, descubriendo los estilos y las metodologías que más les funcionaban; llegando al mundo de la escuela con muchas expectativas, ideas y sueños, pero también con muchos retos, miedos y oportunidades. Eran dos lados de la misma moneda que era importante conocer, indagar, profundizar y registrar. Por tanto, con el interés de conocer y registrar estas reflexiones sobre la vocación de maestros en formación, se estableció comunicación con algunos estudiantes de la Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Humanidades Lengua Castellana de la Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia, que se encontraban en diferentes niveles de formación, para que compartieran, por medio de una escritura epistolar, con los docentes de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó del barrio Moravia, su experiencia como estudiantes y como futuros docentes en esta situación límite por la que estaba pasando la escuela. Expresar cuál experiencia tocó su ser docente, qué los cuestionó, qué recuerdo sobresalía de su memoria y qué era relevante compartir con ese otro que experimentaba la misma sensación que yo. Bajo esta premisa se decidió usar como mediación para este diálogo pedagógico, la escritura epistolar; este género que desde los inicios de la escritura ha permitido establecer comunicación a pesar de la distancia y las adversidades. Tiene la capacidad de soportar en su papel con su tinta los más fuertes, sinceros y profundos sentimientos. Permite expresar con palabras aquello que solo el cuerpo es capaz de experimentar. Posibilita el llamado a la memoria, la expresión y comunicación de la experiencia, cuya composición, más que tener una fecha o un remitente, tiene que ver con gestar una historia para el otro, para quien la va a recibir. La carta permitió, en medio de las adversidades de la pandemia, poder reconocer este tipo de escritura como una oportunidad para recordar la esencia de este tipo de narración. Estas cartas llegaron al espacio de “Entre lecturas” como una provocación a la lectura y una invitación a la escritura de una experiencia igualmente significativa para los docentes. Todo lo anterior con el fin de consolidar un epistolario pedagógico, entre docentes en ejercicio y maestros en formación, en el que se reflejaron las experiencias vividas durante este tiempo que transformó la realidad de la escuela, que podría acercarnos a conocer lo que la opacidad de la pantalla no nos dejaba ver. Antecedentes Dentro del ejercicio de rastreo bibliográfico fue muy gratificante observar cómo, sin tener otro medio en común que el interés por la investigación en el campo docente, diferentes personas dedicadas a la academia han encontrado una forma de reflejar las experiencias y dejar documentado todas estas reflexiones sobre el quehacer pedagógico de los docentes: la narración. A continuación, se dejará constancia no solo de quienes han defendido el género narrativo como la principal herramienta de comunicación de vivencias, también de aquellos que lo han utilizado en los tiempos de confinamiento para reflejar las memorias de todas estas experiencias. Una de las estrategias implementadas fue "NARRATIVAS MAESTRAS", un taller "On line”, una invitación e iniciativa desde la secretaría de Educación del departamento de Antioquia y la Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia que inició en Agosto del 2020 como resultado de la gran coyuntura que se estaba presentando en diferentes lugares de Antioquia, por el cambio de las clases presenciales a las clases virtuales. El objetivo fue el de articular, en torno al tablero digital colaborativo, escrituras diversas, exploraciones compartidas; un caleidoscopio de palabras "entre colegas" para escribir las experiencias vitales y los aprendizajes que habían tenido alrededor del Proyecto Educativo Institucional durante el tiempo de confinamiento durante la pandemia. El resultado de este taller de escritura creativa se recoge en cuatro volúmenes de narrativas titulado: docentes maestros y maestras transformando palabras y territorios: volumen uno, recoge las experiencias de todos los docentes y personas interesadas que estaban ubicadas en subregión Oriente del departamento; el volumen dos, donde se encuentran compiladas las narraciones de maestros y maestras de las subregiones Suroeste y Occidente de Antioquia; el volumen tres, que responde a las subregiones Bajo Cauca, Norte, Magdalena Medio, Urabá, Nordeste y Valle de Aburrá. Y, por último, se encuentra el volumen cuatro que responde al título de Epistolario docente: palabras, memorias y territorio que comprende un total de 22 cartas fruto de las narrativas de sí de los docentes de distintas instituciones educativas a nivel regional. Este trabajo se vincula con este proyecto de investigación en la medida en que, frente a un contexto cambiante e incierto, la escritura de narrativas docentes se concentró en acompañar las reflexiones y las búsquedas de los maestros para intentar vislumbrar otras posibilidades de encuentro con el otro, reconociendo su ser de maestro y el aporte a la construcción y fortalecimiento de su práctica pedagógica, reforzando el sentido de comunidad educativa. Ese interés estuvo latente todo el tiempo en la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó del barrio Moravia en Medellín; por medio de este ejercicio de escritura epistolar develar las experiencias que, para los docentes en formación y docentes en ejercicio, marcaron significativamente su ser de maestro, aquello que cuestionó la manera en cómo, hasta el momento, estaban enfocando sus prácticas; un antes y un después de su labor docente, pero siempre bajo la premisa del respeto y el reconocimiento del otro como sujeto de conocimiento. Tener ese epistolario pedagógico va más allá de una documentación; tiene que ver con la importancia de transformar las practicas vividas antes de la pandemia; abre una posibilidad de autoevaluar y transformar a favor de un beneficio colectivo. El segundo antecedente tiene una estrecha relación con los cuestionamientos y la pregunta de investigación; responde a un artículo de tesis doctoral titulado “Las cartas, un ejercicio de pedagogía psicológica” cuya finalidad era revelar algunas fuerzas formativas del género epistolar y reconocer cómo las cartas se constituyen en ejercicios psicagógicos o una forma de relación pedagógica entre remitentes y destinatarios; la escritura de cartas se convierte en un juego de intensidades por las cuales el ser humano se revela cuando se toma a sí mismo como objeto de cuidado. Dentro de las cartas se categorizan diferentes tonos: de amistad, amorosas, conceptuales, curativo, terapéutico, sanadoras; cartas en tono de conversación que forman en la escucha. “Las cartas son escrituras vivas que persuaden en tanto hacen brotar del interior del alma movimientos ocultos, secretos, íntimos; inviten a ejercitarnos a nosotros mismos, produzcan algún efecto benéfico y esperen que uno se vuelva mejor; tienen consejos, consuelos, advertencias, ayudas, sugerencias, indicaciones, reflexiones y amonestaciones” (Ruiz, Gallo 2021). Este artículo se relaciona con la investigación porque expone la potencialidad que tiene el género epistolar para fortalecer la relación entre el emisor y el receptor, teniendo como un gran recurso narrativo y psicológico, la tonalidad en la que la carta se encuentra escrita, posibilitando así el diálogo por medio de la escritura. Los docentes en formación de la universidad de Antioquia y los docentes en ejercicio de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó de Moravia tuvieron, de acuerdo con la cita, este tipo de diálogo y relación psicagogica al verse inmersos en una realidad compleja para todos, pero con la firme determinación de guiar y formar, desde su experiencia personal, a su destinatario, por medio del diálogo, del intercambio epistolar. El tercer antecedente encontrado en el ejercicio de exploración fue un proyecto de investigación agenciado por un grupo de maestras y maestros que hicieron su práctica profesional en la ciudad de Medellín: “La literatura como experiencia estética en la educación inicial.” Se postularon a una convocatoria cuyo fin era financiar propuestas que generaran un saber pedagógico y didáctico; optaron por crear un manual pedagógico para maestros que promoviera el uso de la literatura infantil como una experiencia estética. En medio de los debates sobre el camino que permitía trasladar el pasado a la experiencia, a la memoria y a los sentimientos, en los libros, narraciones, historias y vínculos afectivos que significaran la relación con la lectura, el manual pedagógico pasó a ser una correspondencia; una serie de cartas que invitan a otros profesionales que también desean promover experiencias literarias con los niños y las niñas, a implementarlo como mediación de lectura y escritura. Como resultado de esta investigación surgieron siete cartas que se terminaron de imprimir en noviembre del 2019. Diseñado, diagramado e ilustrado por Aileen Posada Calle. Nuevamente aparece el género epistolar y el intercambio de este como una oportunidad de vislumbrar rutas, formas, vías para ayudar a los otros; por medio de ese relato de experiencias personales que toca y transforma la realidad presente del otro. Si bien, cada carta tiene un propósito y una intención particular, hasta el momento se ha evidenciado el potencial narrativo y dialógico entre las personas. Además aporta a la investigación la evidencia sobre las posibilidades del recurso epistolar, como una oportunidad para mirar en retrospectiva todo aquello que constituye nuestras narrativas: memorias, experiencias, sentimientos; particularmente en el acercamiento a la lectura de autores que, en diferentes épocas de la humanidad, han recurrido a este tipo de narración para expresar sus propias reflexiones: Cartas a un joven poeta, cartas a un joven profesor, entre otros; las provocaciones literarias estuvieron presentes en el espacio de “Entre lecturas”. En los anteriores referentes se logra visualizar el interés centrado en tres aspectos principales en el objeto de la investigación: narrativas, experiencias, docentes; como elemento transversal aparece el género epistolar y la carta; también una reflexión sobre cómo esa herramienta, recurso, formato, escrito o composición poética posibilita la conexión con mi yo interior y permite reflejar aquello que realmente ha trastocado el ser de aquellos responsables de gestionar el proceso educativo durante la pandemia: los docentes. Con todo lo anterior se destaca que, en los últimos años, el proceso de escritura epistolar ha tomado más fuerza y protagonismo al momento de reconstruir y comunicar diferentes experiencias narrativas. Paulatinamente se ha rescatado este género por el gran potencial para conectar cuestionamientos, pensamientos y reflexiones internas, abrir las puertas de la intimidad y expresar, en esas palabras peregrinas, el sentir profundo, el pensamiento que resuena, la reflexión que abre paso a la transformación. Se podría retomar la bella imagen de la persona que, con la mirada perdida en lo profundo, busca la inspiración con una mano en el mentón y la otra sosteniendo el lápiz que apenas toca la punta del papel; y así, como un golpe de inspiración, sonríe cómplice y escribe; ahora, con las herramientas tecnológicas, podemos tener algunos recursos para que la caligrafía, el tipo de papel y la imagen sean como la de hace algunos años: con sello, con marca de lacre y con tinta extrafina; así nos aproximamos a esas epístolas de antaño tan relevantes en los procesos de comunicación. Ahora bien, si estas previas investigaciones han posibilitado una reflexión del género epistolar en el siglo XXI y, de manera concreta, durante la pandemia, también es propicio recordar como el género epistolar no es nuevo, ha perdurado a lo largo del tiempo sin mayor trascendencia. Existen unos referentes epistolares como: “Cartas de Cristóbal Colón” que hablan sobre las exploraciones que tuvo este personaje durante su visita en América, desde una perspectiva histórica y geográfica. También se puede mencionar las “Cartas de Pablo,” un repositorio de enseñanzas y doctrina cristiana dirigido a las primeras comunidades cristianas durante el primer siglo de la época cristiana. “Cartas Marruecas” que mencionan la vida y la cultura de las comunidades de España y Marruecos durante todo el período de la ilustración. Muchos de estos escritos representan una disciplina particular. En lo que se refiere a la educación, también hay bellos y buenos ejemplos de correspondencias pedagógicas. “Cartas a un joven profesor” de Phillipe Meirieu fue publicado en el 2005; en 7 capítulos recoge una serie de consejos y de reflexiones acerca del arte de la enseñanza. En estas cartas, cuyo título refleja el tópico central de la reflexión, el autor aborda el compromiso del profesor con sus alumnos y la importancia de adaptar la enseñanza a los diferentes contextos y necesidades de los estudiantes. También destaca la necesidad de entender a cada uno de los estudiantes para que el docente pueda conectar genuinamente con ellos. Además, es reiterativo en la reflexión sobre la formación continua del profesor para mejorar sus prácticas sin perder de vista las necesidades de sus estudiantes. Durante el espacio de conversación y diálogo de “Entre lecturas,” esa reflexión constante del docente se hizo presente todo el tiempo al querer solucionar las necesidades que los estudiantes estaban presentando por el cambio de la presencialidad a la virtualidad, sin contar muchas veces con los recursos. Y, en relación con el diálogo con los docentes en formación, se logró evidenciar cómo, independientemente de los años de experiencia, siempre el trabajo con el otro será lo que marca la diferencia de cambio, transformación y reflexión constante. No se es solo docente al dar clase, también es fundamental volver a esas prácticas para reflexionar y cambiar en caso de ser necesario. Otro de los grandes exponentes de la reflexión en educación de América latina es Paulo Freire, en su texto “Cartas a quien pretende enseñar” resalta nuevamente su teoría sobre la educación crítica y liberadora. Al igual que el texto de Phillipe Meirieu, son una serie de consejos y reflexiones para aquellas personas que se interesan por ser profesores, para que consideren al estudiante como ese agente activo y responsable de su proceso de aprendizaje. También, a lo largo de las 10 cartas que tiene el texto, profundiza en la importancia que tiene para el docente involucrarse en la realidad social de los estudiantes sin que sea presuntuoso sino humilde al estar inmerso en un campo donde la constante reflexión y aprendizaje son parte fundamental de su práctica educativa. Ahora bien, estos dos referentes se conectan en identificar la reflexión pedagógica como la principal herramienta de transformación de las prácticas de enseñanza y no perder de vista el objeto de la enseñanza: el estudiante. El maestro no es solo el responsable de orientar los procesos de enseñanza, gestionar el material, diagnosticar las necesidades particulares de sus estudiantes; también debe cultivar en ellos una postura crítica y social para que se pueda experimentar la educación como una herramienta de liberación y justicia social. En definitiva, la exploración en los anteriores textos y autores permite ampliar la mirada en varios sentidos: en la relevancia de las cartas como una herramienta de diálogo entre emisor- receptor, en su carácter personal y potencial transformador de sentimientos y cuestionamientos interiores; en la necesidad de reflexionar constantemente las prácticas docentes sin perder de vista las necesidades particulares de los estudiantes en ese ejercicio introspectivo y, por último, persistir en que, por medio de la educación, los estudiantes podrán gozar de una sociedad libre y justa. Justificación El hecho trascendental que no se debe eludir en la coyuntura de salud pública mundial, es que, con el fin de mitigar la propagación de la COVID-19, se determinó trasladar todas las actividades que se realizaban en los diferentes lugares de interacción social a la casa. Padres de familia, estudiantes, profesores y directivos de las diferentes instituciones educativas se enfrentaron a una realidad desconocida con las herramientas que, en ese momento, contaban: los computadores, las aplicaciones de este dispositivo tecnológico, las tabletas y los smartphones. Para la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó y para los objetivos de esta investigación, fue imprescindible consolidar las herramientas, estrategias y espacios para visualizar las reflexiones, pensamientos y emociones de los docentes, no solo porque para la institución era esencial conservar la memoria histórica de este acontecimiento, sino, porque al ser éstos los directamente afectados en esa situación fue una de las formas de explorar, de conocer, indagar y registrar esa transformación de los docentes a partir de esa experiencia. Por esta razón, es pertinente resaltar que espacios como “Entre lecturas” donde se propiciaron el diálogo, la conversación, en el que el docente era reconocido como un sujeto de saber y su voz era escuchada, representan escenarios y acontecimientos pedagógicos de gran valor para desentrañar los aprendizajes de ese período a partir de una mirada colectiva. Basados en los postulados de Paulo Freire, la institución busca que los estudiantes desarrollen su personalidad y capacidades cognitivas en torno a las necesidades sociales, reconociendo su propio contexto y el impacto positivo que la educación puede tener. Es así como los maestros se convierten en unos facilitadores que orientarán esa reflexión crítica en el estudiante, por medio de las diferentes áreas del conocimiento y generando un lenguaje de posibilidades, pero ¿es posible enseñar aquello que no se ha experimentado? Es en esta parte donde toma un particular interés este ejercicio de investigación ya que, al acompañar a los docentes, se puede sustentar este principio de Freire más allá de un querer para que se convierta en una realidad experimentada. Con este fin, se realizó un acercamiento a los docentes para identificar cómo se sentían, comprender, de maneras más cercanas, todo lo que implicaron esos cambios significativos dentro de la escuela, cómo esto influyó en la forma de relacionarse con la práctica pedagógica, entre muchas otras preguntas que pudieron haber merodeado la cabeza de los docentes y que, quizá por vergüenza o temor, no fueron expresadas en su momento; con este trabajo lo que se buscaba era crear ese espacio seguro de diálogo. En este sentido, que los ejercicios de intercambio epistolar, los registros de las clases consolidados en la carpeta de la institución en Google Drive y las grabaciones de los encuentros de “Entre lecturas”, toma un valor aún más relevante; allí se encuentran almacenadas las narrativas de la experiencia docente durante el tiempo de la escuela en casa, tan indispensables para la reflexión, evaluación y transformación de las prácticas pedagógicas. Con todos los cambios, las transiciones y la nueva realidad que, hasta ahora estamos asimilando, la escuela no podrá ni seguirá siendo igual a como la experimentamos antes de la existencia de la COVID- 19. Debe transformarse con la apropiación y comprensión de todos los cambios a los que se ha visto expuesta la escuela a través de la historia y su capacidad de resiliencia. La escuela debe estar dispuesta a enfrentar los retos que se presentan hoy, y qué mejor forma de conocer este valioso proceso de transformación que de la mano de los responsables de esos procesos educativos, los docentes. No estamos en condiciones en este momento de decir si lo que se hizo estuvo bien o estuvo mal, aún es muy pronto para lanzarnos a ese tipo de juicios; aún estamos asimilando todos los cambios de esa nueva realidad. No obstante, se convierte en una oportunidad para reflexionar y apelar por cambios significativos, transformadores en el campo de la educación. Por estas razones, esta investigación decidió darle voz a los docentes. Ellos experimentaron de primera mano ese cambio repentino y azaroso en la escuela; ellos son los responsables de la planeación y la ejecución de todos los procesos de enseñanza y, es su experiencia, la que se reflexiona en esta propuesta de investigación. Objetivos Objetivo general Elaborar un epistolario pedagógico que sintetice las emociones experimentadas por los maestros de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó del barrio Moravia durante las transformaciones de las prácticas educativas originadas por la pandemia por el virus SARS COVID-19. Objetivos específicos ● Ofrecer a los maestros de la I.E Luis Amigó un espacio de conversación, escritura e intercambio pedagógico, en torno a sus experiencias en el período de la escuela en casa. ● Identificar las configuraciones narrativas de los docentes como acontecimiento personal durante la pandemia en el escenario de “Entre lecturas” y en el intercambio epistolar con los maestros en formación. ● Recoger la reflexión de los maestros a partir de la conversación y de la escritura epistolar, en un emocionario pedagógico. Pregunta de investigación ¿Cuáles han sido las narrativas que desde la escritura epistolar han surgido en los docentes de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis amigó en el cambio de la presencialidad a la virtualidad durante la pandemia como evento transformador de la escuela? Memoria metodológica En principio los intereses investigativos estaban basados en analizar cuáles eran las transformaciones de las prácticas pedagógicas de los docentes de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó de Moravia en la ciudad de Medellín, durante el aislamiento preventivo obligatorio, donde el calendario escolar continuaba su curso con los docentes y los estudiantes en sus hogares. En primera instancia, las razones que configuraron y dieron vida a esta apuesta pedagógica se dieron al inicio de la pandemia. Era muy recurrente escuchar en la prensa, en el periódico, en diferentes canales de comunicación, incluso en la voz popular, comentarios sobre los retos y las dificultades que enfrentarían los estudiantes, los padres de familia, el señor que vendía sus productos fuera de la institución educativa, por el cambio de la presencialidad a la virtualidad como medida preventiva por el virus SARS COVID-19. Sin embargo, fueron pocas las oportunidades en las que se hacía alusión a una genuina preocupación por aquellos obstáculos que debían enfrentar los docentes responsables de los procesos de enseñanza- aprendizaje. Esto se puede atribuir a lo común y natural que se ha convertido la labor de los maestros dentro de nuestra sociedad, ya que se asume el dominio sobre el conocimiento y las herramientas para afrontar un cambio de estas proporciones en la escuela, cuando la realidad es que muchas veces no logramos saber si esto era verdad o no. Ahora bien, para los fines de esta investigación era sumamente importante, significativo y transversal darles voz a esos maestros, saber qué cambios habían afrontado, qué pasaba con ellos, cómo se sentían. Saber de su propia voz que estaban cuestionando en su ejercicio profesional, y no asumir que todo estaba bien o que se podría solucionar. Ahora bien, esta investigación basó sus esfuerzos en saber cómo se habían transformado sus estrategias de enseñanza, porque evidentemente este cambio de la presencialidad a la virtualidad había significado una transformación en sus prácticas pedagógicas; no es lo mismo enseñar química, biología, educación física en la escuela con los elementos apropiados para este fin o con los recursos visibles para hacerlo, que hacer esto desde los hogares donde nadie, ni siquiera los estudiantes, tenían certeza que esto se podría hacer. Por ese carácter de improvisación- ¿qué hacer con lo que tengo? - que, a veces transita por la práctica pedagógica del maestro, me interesé por saber cómo ese cambio de la escuela a los hogares había afectado su didáctica. También me cuestioné cómo los maestros que llevan 10 años, incluso 20 años de trayectoria en educación, en la que su práctica se ha visto mediada por el contacto con el otro, la cercanía, la comunicación, la lectura del lenguaje corporal de todos los estudiantes que han pasado por sus aulas, afrontaban esta situación. Aquel que está acostumbrado a utilizar una serie de libros, cuadernos, agendas, como herramientas de consolidación de saberes que, a su criterio, son indispensables en su método de enseñanza, y cuyas actividades ya estaban planeadas. ¿Qué pasó con ese docente que no conoció o dominaba las herramientas digitales y ofimáticas? ¿Qué transitaba por ese docente que no se sentía en total tranquilidad de darle los buenos días a una cámara? ¿Qué sentía un docente cuando, muchas veces, no lograba reconocer ni el rostro ni la voz de aquel que le contestaba dicho saludo? ¿Cómo pudo un maestro mediar sus propias inseguridades y carencias cuando le piden soluciones por encima de lo que pasa por su ser? Esta serie de preguntas motivaban el interés investigativo como una necesidad explícita de saber qué pasaba con ellos: colegas y maestros. No era en una situación que ameritara una suposición, era perentorio escudriñar aquello que va más allá de lo que creemos saber. Por esta razón, para la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó del barrio Moravia, en la ciudad de Medellín, era indispensable, y como parte de su propia identidad educativa, la construcción de memorias de este acontecimiento histórico. Fue así como, desde el primer día que continuó el calendario escolar en modalidad virtual, la institución construyó en la plataforma en Google Drive, una carpeta donde se encontraba almacenada la documentación y los registros de todas aquellas estrategias, soluciones inmediatas, temas, plataformas, entre otras herramientas que los maestros utilizaron para gestionar la situación que estaban experimentando. Este es un material sumamente valioso que perpetuará en la historia de la institución como aquello que funcionó y permitió reflexionar la forma en como ellos, los maestros, sortearon el cambio de la escuela en casa. No obstante, esta investigación perdía un poco el sentido porque la reflexión de los cambios en la práctica pedagógica ya estaban consolidados en la plataforma; bastaba acceder a ella para revisarla, analizarla y emitir algunas conclusiones. En esta parte de la investigación la pregunta fue ¿Cómo sería posible “darle voz a los maestros?; una voz que trascendiera las prácticas porque, con muchos aciertos y algunos no tanto, lograron salvar su situación; pero, desde la motivación de este ejercicio de exploración, el maestro va más allá de lo que hace; gran parte de su esencia, vocación y servicio está en lo que él es; por eso, se dió espacio para la reflexión bajo la pregunta ¿qué pasó contigo, maestro, durante la pandemia? no qué haces, no lo que sabes, sino qué pasó con lo que eres porque nadie, de la noche a la mañana, puede cambiar tanto y quedar intacto. El siguiente paso era encontrar un espacio donde este propósito tuviera oportunidad de expandirse; ir uno a uno a preguntarle a los docentes qué pasó con ellos, tipo entrevista, era interesante, pero carecería de sentido humano genuino y era eso lo que esta investigación quería identificar. Gracias a que la Institución Educativa Fe y Alegría Luis amigo, está vinculada a las dinámicas escolares y a la realidad social de la comunidad en la que se encuentra, en año 2018 surgió el espacio llamado “Entre lecturas” que, en voz del rector de la institución se define como: Un espacio que surgió de las ideas de una práctica universitaria de la universidad de Antioquia en nuestra Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó bajo la asesoría de la profesora Liliana Martínez ; una práctica que tenía que ver con la biblioteca escolar, ese fue el primer objetivo que yo tenía en la mente, el primer deseo era que la biblioteca empezará a significar para los maestros; el espacio de nosotros como sujetos de saber, como sujetos de conocimiento, no solamente el repositorio de libros o de formatos o de computadores y no solamente un escenario para la promoción de la lectura de los estudiantes, sino que también fuera para nosotros el espacio en el que podamos identificarnos como sujetos de saber. (Walter Vélez, 2021) En las primeras intervenciones del “Entre lecturas” y bajo el reconocimiento de este espacio como una experiencia de lectura, escritura y conversación creado por los docentes de la institución se reconoce al maestro como un sujeto de conocimiento cuya voz es indispensable para la reflexión frente a su quehacer docente. Después, en colaboración con las prácticas pedagógicas de algunos docentes de la facultad de educación de la Universidad de Antioquia dio paso a un círculo de conversación que, mediado por la lectura, posibilitó la reflexión e interacción de los maestros sobre diferentes aspectos relacionados con la educación. A partir de allí se pudo consolidar este escenario donde autores como Eduardo Galeano, Wislawa Szymborska e Ignacio Piedrahíta fueron protagonistas de reflexiones profundas. En este espacio en el que libremente participaban, los docentes no se identificaban como el profe de ciencias naturales o el profe de inglés o el profe de ciencias; estaban presentes como Claudia, Areliz, Paula, como sujetos que se regalaban el momento de esparcimiento tan enriquecedor a partir de una lectura que les permitía reflexionar sobre sí mismos. Esta estrategia posibilitó, de alguna manera, mirar con otros ojos, renovar energías y afianzar los lazos de comunicación como colectivo docente dentro de la institución. Un detalle importante para aclarar es que el espacio de “Entre lecturas” no tenía ningún carácter de obligatoriedad por parte de la institución; al contrario, era un lugar abierto para todos. Su participación era libre, autónoma y voluntaria. Entre mediados de año 2020 y durante todo el 2021 este taller fue el entorno para el desarrollo de esta investigación porque les permitía a los docentes, respetando la dinámica en que venían trabajando, expresar, compartir y dialogar de manera libre sobre su experiencia en ese cambio de la escuela a los hogares durante la pandemia. Ahora bien, representaba un reto desarrollar una interacción que fuera respetuosa con la privacidad del docente, pero, al mismo tiempo, hallar el equilibrio entre la finalidad de estos encuentros y la narración de las experiencias de los maestros frente a la situación que estaban afrontando. Los encuentros de “Entre lecturas” se coordinaban en diálogo con la institución, respetando las dinámicas escolares y permitiendo un espacio que garantizara la mayor participación de los docentes. El encuentro era una vez al mes, con previa invitación, recordatorio en el correo electrónico y los grupos de WhatsApp del equipo docente. Cada uno de los encuentros con los docentes estaba planeado con una estructura de cuatro momentos coherentes con la finalidad de los encuentros y la orientación de los intereses investigativos: apertura- sensibilización - reflexión- conversación. Apertura. El primer momento daba inicio al encuentro con un saludo y una bienvenida a los docentes. Uno por uno iban ingresando al enlace enviado previamente, saludando a sus compañeros, contando cómo y dónde se encontraban: algunos desde su casa, otros haciendo algunas diligencias, pero con la firme convicción de participar en ese compromiso. Después de este saludo inicial, hacían una devolución de las reflexiones, palabras o momentos significativos que se rescataban del encuentro anterior, con el fin de generar conexión entre los encuentros. Sensibilización: Una vez escuchadas las reflexiones consolidadas del encuentro anterior, en ese momento se realizaba una breve presentación de la lectura y del autor propuesto para ese espacio. Se realizaban algunas preguntas previas para evidenciar si tenían un acercamiento al texto o al autor en otro tipo de producción literaria. Se les interrogaba por las sensaciones frente a lectura, por la disposición que tuvieron para conocer o retomar al autor. Una vez se recibía esta apreciación, se compartía el motivo y la pertinencia de la lectura en ese espacio, ya que la finalidad era que, a partir de ella, disponer las provocaciones para una conversación. La lectura se hacía en voz alta con una proyección en versión digital para que, en caso de tener dificultades con el audio, por problemas de conexión a internet, pudieran continuar la lectura sin ningún tipo de interrupción. Reflexión: Una vez terminada la lectura en voz alta, se hacía lectura de algunos fragmentos, temas o elementos resaltados de la lectura. Esta se conectaba con la formulación de una pregunta cuyo objetivo estaba orientado al interés por conocer la experiencia de los maestros, es decir, la pregunta provocaba la intervención de los docentes. A veces, no eran propiamente las preguntas sino alguna frase o una palabra que quedaba resonando de la lectura, la que hacía emerger la reflexión. Sea cual sea la unidad lingüística, el objetivo era el mismo: oportunidad de reflexión. Conversación: El cuarto y último momento era la conversación. Sin duda este era el momento más importante del encuentro. Su objetivo era despertar en los profesores el interés por expresar sus apreciaciones del texto, la escucha del otro; observar de qué manera la experiencia de alguien más se acercaba o se distanciaba de su propia realidad, y cómo esa temática de lectura, una frase, una palabra, resonaba en la subjetividad de ese maestro, aquello que les permitía la lectura y la conversación, si se alejaba o se acercaba a su experiencia. Además, la oportunidad de saber las motivaciones que tenían para participar en este espacio donde ellos, con sus interlocuciones, hacían un tejido intersubjetivo de singulares características: la lectura del mundo, de su mundo, del momento, consigo mismos y con el otro, a partir de lo que les donaba el texto, el autor y la conversación. Una vez se terminaba este espacio de conversación, se realizaba una intervención con un breve aporte sobre la lectura realizada y las diferentes interpretaciones que se le daba en ese momento a modo de conclusión, dando cierre a ese espacio de diálogo y compartiendo los aprendizajes e inquietudes sobre el encuentro. Hasta el momento se pueden evidenciar varios elementos: el primero, el objetivo de investigación era observar cuáles eran las transformaciones más allá de las prácticas pedagógicas de los docentes durante el período de confinamiento a causa del virus; en segunda instancia, adaptar las dinámicas que los docentes estaban trabajando en el espacio de “Entre lecturas” para continuar con motivaciones investigativas. A este punto, el siguiente paso sería articular una propuesta de lecturas que posibilitara la reflexión y la conversación de los docentes, y un recurso que permitiera la construcción de las narrativas que servirían de registro para esta investigación. Dicho recurso de escritura debía cumplir las características de pertenecer a un género narrativo pero que tuviera la capacidad de contener sin mayores exigencias, aquello que genuinamente se decidía expresar. Con estos dos criterios se eligió el género epistolar. Con estas claridades, se inició la configuración de la propuesta que permitiera, en primer momento acercarnos al género epistolar por medio de la lectura. No se puede construir algo que no se conoce; por esa razón, así fueron los primeros acercamientos con los docentes. El primer texto que se eligió fue el capítulo 1 de “Cartas a un joven poeta” de Rainer María Rilke, donde, a partir de tres palabras: Siente, Piensa, expresa, se posibilitó el espacio de conversación. Después, buscando un poco más en la amplia variedad de la literatura encontramos la propuesta de “Cartas a Theo” de Vicent Van Gogh donde invitamos a los profesores a realizar un primer acercamiento al ejercicio de escritura epistolar y que, a partir de este texto, pudieran plasmar en una carta aquello que querían compartir, igual que el autor, a un colega muy querido. Esta propuesta generó una tensión dentro del enfoque de la investigación. Se quería realizar a partir de la lectura un intercambio epistolar entre los docentes de la misma institución con el fin de que, entre ellos, compartieran lo que significó para ellos esas transformaciones pedagógicas, por medio de una carta. Y frente a esta propuesta encontramos dos escenarios: los profesores no querían escribir cartas narrando estas experiencias y los pocos que se acogieron a esta propuesta, narraban todo lo que tenía que ver con sus sensaciones, percepciones y sentimientos. Además, frente a esta última opción, los profes hacían la advertencia de no querer que dicha información fuera compartida con otros compañeros de la institución. Esto representaba un cambio significativo en la manera en cómo se seguía desarrollando la propuesta. Si bien el tipo de lectura, la conversación y la propuesta epistolar fue bien acogida, en ningún espacio de esta representaba una posibilidad de acceder a los registros que dieran respuesta a la pregunta de investigación. La negación de los maestros a compartir sus vivencias generó muchos cuestionamientos sobre en qué medida estamos dispuestos a exponer nuestra vulnerabilidad y quiénes serían los que tendrían acceso a ella y cuáles serían las consecuencias a nivel personal y profesional. Esto se evidenció en la resistencia por parte de los docentes a escribir sus propios relatos ya que no querían ser expuestos por sus compañeros y colegas. Una vez más la investigación tomaba una ruta diferente a la previamente diseñada para los fines de este trabajo: en un primer momento los docentes no querían escribir y aquellos que se atrevían a hacerlo lo hacían con celo, temor, angustia y con la radical advertencia que dicha información no debía ser divulgada en ningún momento por parte del investigador. Segundo, los profesores no contaban, en ningún momento, cuáles eran sus transformaciones pedagógicas, sino que aquellos quienes se atrevían a escribir lo hacían expresando cuáles eran esas emociones y sensaciones que atravesaba su ser cada que ellos debían enfrentarse a una pantalla para saludar y dar sus clases como si nada hubiera pasado. Es decir, el docente escribió aquello que lo atravesó, aquello que pasó por su ser y aquello que le permitió una transformación. En ese momento la investigación tenía varias claridades: una, que si bien el objetivo estaba enfocado a las transformaciones de las prácticas pedagógicas, los mismos docentes orientaron los registros a expresar aquello que estaban experimentando a nivel emocional, lo que representaba un cambio en los intereses investigativos; ellos estaban dando un lugar a la escritura de lo que estaban experimentando. Fue así como, una vez más, el género epistolar se afianzaba como ese recurso que permitía el registro de esta investigación. Este, al ser un género narrativo y comunicativo entre las personas, permite expresar las ideas y pensamientos, contar historias y expresar opiniones. Ahora bien, el nuevo desafío de la investigación fue ¿cómo motivar a los profes a escribir sin que se sintieran atacados o expuestos con sus demás compañeros? En ese punto entra en consideración pensarse la reflexión de los maestros sobre la situación difícil, reconociendo que no son los únicos; ¿pensamos en los docentes en formación? A veces se tiene la creencia de que por ser jóvenes o tener los conocimientos actualizados, tienen una cierta una ventaja para sortear las dificultades. No obstante, somos aún más vulnerables al escrutinio y al error sin que uno ni el otro sean considerados buenos o malos. Así pues, los docentes en formación, de diferentes grados académicos de la licenciatura en Humanidades Lengua Castellana de la Universidad de Antioquia, se vincularon a este ejercicio de investigación escribiendo cartas a los docentes de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó, expresando cuáles eran sus sentimientos, sus emociones sus percepciones del mundo, sus inquietudes, sus temores. En forma de carta, de una confesión, esos docentes fueron el canal que posibilitó, después de varios ejercicios de lectura, provocar en los maestros de la institución el deseo y la voluntad de reflejar, contar, confesar, aquello que estaban experimentando. Los maestros en formación y los maestros en ejercicio tenían la posibilidad de conocerse a través de las cartas y la mediación que la investigación posibilitó, para que cada una llegara a su destino sin que esto haya significado un cambio en la intención de desnudar el corazón. En definitiva, esta memoria metodológica nos recuerda que, si bien nuestros intereses investigativos van orientados en una dirección, a medida que se avanza, los términos pueden ir cambiando y nos van enseñando a estar atentos, a gestionar estos cambios y re direccionar aquello que la investigación nos muestra que a la final revelará. Mediación y Escenarios Para este tercer momento de la investigación ya se ha recorrido un camino donde se logra evidenciar las claridades frente al objetivo de la investigación, el espacio en que se desarrolló, la propuesta, los momentos de dicho encuentro, la elección del material bibliográfico. Además, de todas las transformaciones que, en diferentes momentos, dieron pie a reconfigurar la propuesta y dar a los maestros la oportunidad de expresar aquello que estaban experimentando. De esta manera, el siguiente capítulo tendrá como fin profundizar en cada una de las estrategias implementadas, en la reflexión sobre la acogida de las propuestas, los escenarios y las implicaciones que daría como resultado el mapa de emociones. Como se mencionaba en capítulos anteriores, el espacio donde tiene vida la propuesta de investigación ya existía, tenía un nombre, objetivos y participantes: los docentes de la institución. En el momento de llegada a la institución ellos habían terminado de leer el libro “Grávido río” de Ignacio Piedrahita, que poco o nada tenía que ver con el ejercicio de escritura epistolar. Entonces surgió la pregunta: ¿cómo hacer para unir orgánicamente la lectura de los profesores con la pretensión de la escritura epistolar? Este cuestionamiento permitió estructurar el cronograma de trabajo de la investigación de la siguiente manera: primero, un acercamiento a una propuesta de lectura en el género epistolar. La práctica epistolar está asociada a un gesto de improvisación, a la escritura ordinaria como primera experiencia escrituraria, “escritura no escrita”, “directa, sin borrador”, a la estética de la negligencia contra el trabajo de escritorio o gabinete ; el segundo acercamiento para hablar de la construcción, características, historia y particularidades que se encuentran en la literatura epistolar, que, en la actualidad, lo referimos a esas obras de ficción que provienen de cartas o un grupo de ellas; y, el tercero, un intercambio epistolar, donde los maestros participantes tuvieron la oportunidad de realizar un ejercicio de escritura en el que se pudo observar la apropiación de los dos momentos anteriores y escribir lo que significó toda esta experiencia con relación a su labor docente. Este último apartado se complementa con la presentación de las experiencias previas de los docentes, sus acercamientos a la lectura de las cartas y a la escritura de este género. Con el fin de ir articulando las propuestas con el objetivo de la investigación, el primer encuentro con los docentes recibió la lectura del texto “Cartas a un joven poeta” de Rainer María Rilke. Apelando al tono sensible de esta carta, recordamos la posibilidad que representa el género epistolar en el mundo de la literatura; ese genuino interés de expresar aquello que se quiere; conversar con el otro a través de líneas, intercambiar, sin pretensiones, las experiencias. En palabras de uno de los fieles asistentes del encuentro dice que: El intercambio epistolar tenía la excusa de contarnos nuestras experiencias en tiempo de pandemia y fue una experiencia maravillosa. Primero, de podernos nosotros sentarnos y cada uno reflexionar sobre lo que estábamos viviendo en ese tiempo de confinamiento y educación no presencial, la tensión educativa a los estudiantes volcada a la virtualidad sin la mediación de la presencia y todo eso que a nosotros como maestros nos estaba generando, las angustias, los temores, las incertidumbres, los dolores pero también las experiencias lindas que estábamos viviendo: la manera de reinventarnos, de pensarnos, de construirnos y reconstruirnos para seguir siendo lo que somos: maestros, no importa que fuese en otro formato como la virtualidad. (Walter Vélez, 2021) La segunda lectura del encuentro estuvo acompañada por “Cartas a Theo” de Vincent Van Gogh, cuyo objetivo fue recordar y resaltar la importancia de creer que todos los seres están dotados de genialidad, como Vincent, y que han encontrado en la escritura migrante, una de las más bellas maneras de nombrar los momentos límite de la vida; ese gesto los humaniza, los acerca a nuestra condición de seres frágiles, a pesar de sus dones excepcionales. Es así como este texto buscaba mostrar a los maestros el potencial transformador de reflexionar los momentos más complejos de la existencia. El hecho de estar expuestos y vulnerables permite ver, de una manera diferente, la vida, estar en disposición de búsqueda y alternativas que ayuden a la materialización de sueños, proyectos y, sobre todo, de las oportunidades. Además, existe en el imaginario colectivo que cuando alguien expresa frustración, debilitamiento o tristeza es fuertemente señalada bajo categorías peyorativas, por lo que valía la pena reflexionar sobre lo sano que podría representar el no tener todo resuelto, porque bajo esta premisa no se tendría que más por hacer cuando la realidad aún está pendiente muchas construcciones. El espacio de “Entre lecturas,” durante el tiempo que duró esta investigación, logró convertirse en un espacio seguro en el que a través de la escucha atenta, de compartir experiencias y escribir las memorias de los profesores, ellos lograron expresar aquello que atravesaba su corazón. La tercera propuesta de lectura estuvo alejada un poco del género epistolar. Sin embargo, la lectura del texto “El maestro ciruela” en el capítulo 5, permitió a los docentes recordar, traer a su presente las ideas más locas, lo más genuino de su ejercicio docente, recordarles el valor de lo creativo cuando se le da espacio en la interacción con el aula. Los profes se encuentran fuertemente movilizados por la vocación de enseñar; entonces el otro, el entorno, se transforma en nuestro aliado: No hay nada como la práctica. dijo- Os haré una demostración de cómo navegar sin hundirse este buque de acero. Vamos a probarlo en el estanque del parque. Para los niños cualquier salida del colegio suponía no sólo una diversión o una aventura sino, además, escabullirse de clase (...). (p. 33-34) La cuarta propuesta estuvo relacionada con los primeros acercamientos de los maestros al género epistolar. Con la proyección del vídeo “cinco siglos escribiendo cartas”, se presentó la creación de este género y su importancia a lo largo de la historia de la humanidad; ejemplifica como ellos, sin saberlo, han acudido a este género como una apuesta por la interlocución con otra persona que se encuentra ausente. Así se dejó la puerta abierta a los docentes para iniciar ese acercamiento a la escritura epistolar; más que un ejercicio de imposición fue una provocación para ver cómo se sentían con este tipo de escritura y enterarme de cuál era su disposición para hacer memoria, para volver a pasar por el corazón. Existe una experiencia personal más allá de los intereses investigativos que movilizan las provocaciones de escritura a través de cartas, y esta experiencia es el referente de emociones previas, durante y posteriores en todo el tema protocolario de la carta: Espera, lectura y respuesta. Se quiso corroborar la provocación de estas sensaciones con los profesores, que ellos mismos se convirtieran en esa voz de aliento para sus compañeros, que sintieran que no estaban solos en la ausencia y en la incertidumbre, reforzando así el sentido de comunidad educativa, ya que esta no solo es en la presencia, aún en el no contacto, sentir la cercanía del otro es fundamental dentro de la relación que tejemos con los demás seres humanos. Otra de las razones por la que se buscó implementar este ir y venir de palabras, tiene que ver con los tres momentos fundamentales del encuentro de “Entre lecturas: lectura, conversación y escritura. Los dos primeros eran sugeridos a partir de diferentes provocaciones literarias, pero el ejercicio de escritura ¿cómo se podía concretar? representaba un reto encontrar un modo, una forma de registrar, de dar sentido a lo expresado por los maestros, sobre todo porque era una manifestación de sus sentires más hondos; ¿qué recurso, dentro de la literatura, permite hacer una pausa, mirar introspectivamente, donde lo más importante es reflejar lo que siento?. Es así como llegamos al recurso narrativo epistolar: “Epístola 1. Escrito, más o menos breve, dirigido a los ausentes. 2. Escrito literario, en prosa, con el que el autor, dirigiéndose a una persona, real o imaginaria, comunica al público en general sus ideas, sentimientos, opiniones y afectos” (Tomo 1 p. 357). Tenía absolutamente todo el sentido porque, aunque conectados por la tecnología estábamos ausentes, y si yo pienso en ese otro puedo mirar lo que está pasando en mí y compartirlo como un gesto de empatía y respeto hacia esa experiencia; el enriquecimiento no es solo para quien escribe sino para quien recibe. Además, la epístola es una expresión de la libertad del alma. “Epistolar: esta determinación en un sentido más general comprende, bajo los nombres de misivas, letras, recados, epístolas, etc., los escritos de carácter más o menos íntimo dirigidos por una persona a otra y que no están destinados a la publicidad. Como una conversación escrita ha sido calificadas. La regla del género epistolar puede reducirse a esta: escribir como se habla”. Dicho lo anterior, se reitera la negativa de los docentes de la institución de compartir sus propias memorias. No fue posible lograr ese intercambio entre los docentes de la institución ya que estaban muy prevenidos con la propuesta; no se sentían seguros de escribir una carta y no saber quién iba a recibirla, quién sería el responsable de conservar sus memorias, o, como decían algunos, la incertidumbre de no saber “a quién se le iba a desnudar el alma” (Betsy Rentería, 2020). Por lo anterior, tomé una decisión, acudir a otros. Fue entonces cuando le escribí a algunos compañeros y colegas de la licenciatura en Humanidades Lengua Castellana de la Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia para que, por medio de una carta, expresaran alguna experiencia significativa de lo que les venía sucediendo como maestros en formación, durante la pandemia. Les manifesté que la carta estaría en manos de un docente de la institución Fe y Alegría, y que recibirían respuestas a sus escritos; ellos, sin mayor dificultad, redactaron a estos docentes cuyo único vínculo común eran los propósitos investigativos; lo hicieron desde lo profundo de su corazón, de esta forma, y una vez recibido ese material, organicé la distribución. Así comenzó el intercambio epistolar entre maestros en formación y maestros en ejercicio. A partir de allí, los encuentros del “Entre lecturas” no estarían mediados por la voz de un escritor famoso, las reflexiones de algunos autores, o las pinturas de algunos artistas, sino que estaría en las manos de un docente en formación y otro en ejercicio, un intercambio epistolar que permite la ampliación de la panorámica para saber cómo, desde cada uno de sus lugares, se habían sorteado las vicisitudes de su profesión, en la coyuntura vivida por el virus SARS COVID-19. Con este ejercicio se dió inicio al tercer momento de los talleres coordinados en la investigación dentro de “Entre lecturas” Este intercambio epistolar entre maestros en ejercicio de la Institución y maestros en formación de diferentes niveles en el pregrado de la Licenciatura en Humanidades Lengua Castellana de la Universidad de Antioquia, se realizó en tres oportunidades, dando el tiempo entre 2 a 3 semanas para recibir, leer y responder. El sentimiento común en estas cartas fue la gratitud y la admiración de los unos hacia los otros; gratitud por la honestidad de sus palabras y admiración por sortear, en medio de las dificultades, la profesión que tienen en común, independientemente del área de conocimiento. Con lo anterior se puede considerar un triunfo el haber logrado un espacio seguro de conversación y confidencias por medio de la carta. No solo porque los maestros lograron expresar sus sentimientos, sino también, porque, de cierta manera, leer a jóvenes que creen y le apuestan a la educación, les retribuye esperanza para continuar con su labor. Darse cuenta con las lecturas de las cartas que, por ser jóvenes, inteligentes, algunos nativos digitales, eso no aseguraba que todo estaba resuelto; que, al contrario, para ellos, los maestros en formación, también fue un reto gigante tener su primera experiencia en el área profesional a través de una pantalla. Coincidir en experiencias, miradas, gustos y lecturas reforzó la afinidad entre las palabras que, por medio electrónico, llegaban a su destinatario. El tejido de este ejercicio es de los beneficios no previstos de investigación: poder despejar imaginarios, conectar genuinamente desde la experiencia personal, recobrar la esperanza por nuestra labor docente y tener en la memoria esos escritos sobre aquello que pasaba por nuestro corazón, como una oportunidad de evidenciar nuestro propio crecimiento personal, le da sentido a todo lo que significó mediar la escritura de los docentes en tiempos de pandemia; es la memoria que seguiremos leyendo. Solo queda decir ¡gracias! a todos los que de alguna manera participaron en este episodio de reflexión. Un aspecto importante por mencionar se refiere a la metodología, los encuentros, las reuniones, las cartas implementadas en esta investigación; todo fue mediado por las tecnologías de la información y la comunicación, es decir, en ningún momento hubo un contacto directo entre los maestros; solo el último encuentro de “Entre lecturas”, suscitado en el mes de Octubre del año 2022 fue presencial, en la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó; el último movimiento de las cartas llegó a las manos de los maestros, no a su correo electrónico. Fue una fortuna conocer la institución, los espacios que los maestros dejaron de habitar por tanto tiempo. Ver, identificar, sentir y escuchar a cada uno de los profes, con unas palabras llenas de gratitud por estar presentes, pues sin esa presencia no hubiera sido posible el desarrollo de este trabajo. Es así como, después de transformar los intereses de la investigación, conectar con las dinámicas de la institución, crear un espacio seguro de escritura y conversación, vincular a otros maestros en formación para ampliar la mirada de los docentes en ejercicio, fue posible regresar con algo de esperanza, renovadas las fuerzas que parecían evaporarse por las circunstancias en las que todos estábamos inmersos. Después de algunos aciertos y otros no tanto, luego de un ejercicio de descubrimiento personal, un sube y baja de emociones, así como la vida misma que nunca es lineal, puedo afirmar hoy, que logré evidenciar mi trayectoria con esta investigación, con una gran sonrisa y sentimiento de gratificación “he cumplido la meta”; logré darle voz a los docentes y esta reflexión es evidencia de ello. Para esto se implementó el método de investigación cualitativa con enfoque biográfico narrativo, ya que los intereses estaban centrados en la manera en cómo los docentes narran sus propias historias, su trayectoria, sus sentimientos en los diferentes momentos de confinamiento a causa de la pandemia: “La investigación narrativa transcurre dentro de una relación entre los investigadores y los participantes como una comunidad de atención mutua. (p.19). Cada uno de los espacios del “Entre lectura” buscaba conectar, a partir de experiencias personales, puntos en común con los docentes de la institución, por medio de un vínculo que trascendiera la frontera de los formalismos y diera espacio a la apertura de expresar lo que se sentía en el corazón. Descubrimientos El propósito de esta investigación fue darles la oportunidad a los maestros de expresarse, de decir aquello que pensaban, sentían y cómo iban solucionado una coyuntura imprevista dentro de su ejercicio pedagógico. Esto se ha logrado gracias a la propuesta de intervención reflexiva por medio del género epistolar en el espacio de “Entre lecturas”. Se habló sobre acontecimientos ocurridos con los profesores, el papel fundamental de las herramientas TIC's y la necesidad de una mayor capacitación para hacerlo. Gracias a la anterior propuesta se logró un corpus que consiste en una serie de transcripciones de los encuentros sincrónicos virtuales y el intercambio epistolar que se dio entre los maestros en formación y los maestros en ejercicio durante el periodo de “Entre lecturas”. Es así como se tuvo dos tipos de registros de estas experiencias docentes: por un lado, toda la reflexión y conversación de los maestros a partir de las lecturas sugeridas en ese espacio y, por otro lado, el diálogo epistolar que se generó con los docentes por medio de las cartas que se escribieron durante el desarrollo de este ejercicio. Para comenzar con el análisis del material previamente mencionado, se inició con una lectura profunda y detallada para identificar, dentro de la diversidad de pensamientos reflejados en cada una de las intervenciones, tópicos globales mencionados en cada una de ellas; es decir, esos temas que transversalizaron, en determinados momentos, la reflexión oral o escrita de los docentes. Los tópicos globales identificados en el análisis discursivo de los escritos por los maestros y las transcripciones de los encuentros sincrónicos fueron: pandemia, escuela, maestro, experiencia y escritura epistolar. Una vez identificados estos grandes conceptos se dividen en tres grupos para permitir al lector una mayor comprensión de los descubrimientos de estos conceptos en las reflexiones de los docentes. Es decir, si la investigación ha tenido como fin darle voz a los docentes para contar su propia experiencia, a lo largo de los capítulos analíticos se evidenciará cada una de estas apreciaciones, valoraciones y reflexiones de cómo, todo lo anterior, configuró un emocionario pedagógico que refleja aquellas emociones habitadas por los docentes durante la pandemia a partir de un intercambio epistolar. ¿Qué pasó con la escuela en la pandemia? Hubo una resignificación del concepto de hogar al verse también como ese nuevo ambiente laboral, como un híbrido donde se debía conciliar los espacios de descanso con los espacios de trabajo ¿qué pasó entonces con el espacio de trabajo de los docentes? ¿qué pasó con las escuelas?. Este capítulo tiene como propósito exponer de qué manera percibieron los docentes durante todo el período de la pandemia el cambio de ese espacio donde su ejercicio docente tomaba mayor sentido. Para iniciar la reflexión sería bueno preguntarse ¿qué es la escuela? Algunos pueden decir que es el primer lugar de socialización; otros lo describen como aquel lugar donde se forjaron las más profundas amistades; los demás, por el contrario, dirían que fue el espacio de las travesuras, locuras y más gratos recuerdos. Lo que sí es claro es la indudable cercanía con aquel espacio, pues en ella pasamos gran parte de la infancia y la adolescencia. Otro significado hallado dentro del mundo de posibilidades arrojadas por los buscadores online, definen: Como escuela se denomina de manera general cualquier centro donde se imparte enseñanza, en cualquiera de los niveles de educación: preescolar, primario, secundario, preparatorio, universitario. La palabra, como tal, proviene del latín schola, y esta a su vez del griego σχολή (scholḗ), que traduce ‘ocio’, ‘tiempo libre’. La escuela es la institución donde se enseña y se aprende. Está compuesta por un conjunto de profesores y alumnos. Puede ser pública o privada. Escuela también se denomina al lugar, real o ideal, donde una persona moldea su personalidad, forja su carácter y vive experiencias enriquecedoras. Por ejemplo: “Yo fui a la escuela de la vida”. (Significados, s.f.) La anterior definición confirma una aproximación que se tiene del concepto de escuela, logrando evidenciar la forma en que este espacio se encuentra directamente vinculado con los procesos de “enseñanza - aprendizaje”, con los protagonistas del acto educativo: los docentes - los estudiantes. También refleja una serie de aprendizajes transversales a nivel personal como lo es el desarrollo de la personalidad, la capacidad de establecer y conservar relaciones interpersonales, la construcción de un carácter propio, entre otros tantos que serán objeto a lo largo de la vida. Ahora bien, la anterior definición aproxima a una mirada genérica de lo que se puede entender como escuela. Sin embargo, los contextos tienen cambios epistemológicos que pueden variar la manera en que se estructura una definición. Por lo tanto, se necesita considerar otra perspectiva cuando se habla de escuela, entendiéndose bajo el concepto de educación y visto como un derecho y servicio provisto por el estado. Por consiguiente, es necesario remitirnos a la legislación colombiana como el mayor estamento nacional responsable de crear el conjunto de normas fundamentales en todo el país. Dentro del estatuto nacional, el concepto de escuela se transforma, vislumbrando una nueva terminología denominada “institución”, allí se define de la siguiente manera: Artículo 9°. Instituciones educativas. Institución educativa es un conjunto de personas y bienes promovida por las autoridades o por particulares, cuya finalidad será prestar un año de educación preescolar y nueve grados de educación básica y la media. Las que no ofrecen la totalidad de dichos grados se denominan centros educativos y deberán asociarse con otras instituciones con el fin de ofrecer el ciclo de educación básica completa a los estudiantes. Deberán contar con licencia de funcionamiento o reconocimiento de carácter oficial, disponer de la infraestructura administrativa, soportes pedagógicos, planta física y medios educativos adecuados. Las instituciones educativas combinarán los recursos para brindar una educación de calidad, la evaluación permanente, el mejoramiento continuo del servicio educativo y los resultados del aprendizaje, en el marco de su Programa Educativo Institucional. (Ley 715, 2001, pág. 6) El anterior apartado aclara varios puntos muy importantes. El primero, que en la legislación colombiana entendemos por “escuela” al espacio que, en la jurisdicción colombiana, es denominada instituciones educativas. El segundo consiste en no limitarlas a ser denominadas un espacio donde se brindan determinados servicios, sino que el apartado hace hincapié en el conjunto de personas que hacen parte de esta, es decir, aquellos quienes habitan ese establecimiento son la institución educativa; que entre ellos se teje una relación con el conocimiento, en la cual se logra constatar, a partir de la promoción de grados, en todos los niveles hasta terminar la formación básica completa. Como bien se menciona en el apartado citado, es importante no olvidar que las instituciones educativas son todas las personas que la habitan, es decir: estudiantes, administrativos, personal de aseo y limpieza, y los comerciantes que venden sus productos dentro de las instalaciones. En este mismo sentido, se incluyen a los responsables de la labor de enseñar: los maestros. Con los docentes de la Institución Educativa Fe y Alegría Luis Amigó con quienes se tuvo la oportunidad de elaborar este trabajo de investigación y de reflexión surgió, de igual manera, el cuestionamiento por el papel de la escuela en su labor docente, ya que ésta estuvo todo el tiempo en tensión durante el aislamiento preventivo obligatorio puesto que el lugar donde se encontraban desarrollando sus labores no era su escuela sino su propio hogar; desde el escritorio, habitación, incluso, hasta el comedor de sus hogares se convirtió en su salón de clase por un tiempo que parecía indefinido. En este punto de la investigación, y conscientes de la experiencia y transformaciones vividas por ellos, era inevitable preguntarles si su concepto de escuela había cambiado o evolucionado. Por consiguiente, era expedito saber, dentro de ese espacio de diálogo que se formaba en “Entre lecturas”, cómo ellos concebían la escuela: “¡La escuela! solo puedo sentir placer de lo que puedo ofrecer a la escuela, a mi hogar” (Profe Elizabeth Restrepo. 2021). Para esta docente, esa “escuela” representa ese espacio donde habitaba su entorno personal y profesional: Personal, porqué más allá de un espacio laboral era su entorno de interacción, las personas con quienes más compartía. Y profesional, porque cada nuevo día representaba la oportunidad de crecimiento, retos, oportunidades y transformaciones. En este aspecto, coincide con las líneas anteriores sobre la percepción de ese espacio que va más allá de la propia construcción de su subjetividad, es decir, la interacción realizada en las instituciones educativas trasciende en todo sentido los transversales procesos de enseñanza- aprendizaje. Otro concepto mencionado por los docentes en relación con la escuela es “Hola querida escuela...amiga mía” (Profe Elizabeth Restrepo, 2021). Aquí se reafirma la relación del espacio con el ámbito personal de los docentes, pues con los amigos prevalece la fraternidad, es íntima, cercana, donde está presente la confianza y el afecto. Esto quiere decir que la escuela para los maestros es también ese espacio seguro, de encuentro con el otro. No obstante, es necesario expresar que estas reflexiones se dieron a lo largo de la pandemia y sus tres momentos de confinamiento: confinamiento total, aislamiento preventivo obligatorio, reactivación social. Es decir, esto narraban los maestros al no tener mayor alternativa de transformar su lugar de trabajo y por la incertidumbre del momento que estaban experimentando, la nostalgia de aquello que se tuvo y quizá a su regreso no sería igual. Son muchos los cuestionamientos emergentes en esta situación; sin embargo, el principal objetivo era comprender esas emociones y, ¿cómo fue posible descubrir los sentimientos experimentados por los profesores? En este apartado aparecen los resultados de los escritos epistolares, se exponen las reflexiones de los maestros en torno a todo lo que compone su ejercicio de ser docente, expresaron sus emociones no solo frente al proceso de enseñanza-aprendizaje, sino que interiorizaron el espacio que habitan, por lo que la escuela también fue objeto de reflexión en las cartas escritas. “En estos tiempos de pandemia las personas se han vuelto más calladas, más tristes pensando en el presente y en su futuro, que hasta por cierto, muy incierto…” (Beatriz Muñoz, 2020). La pandemia representó un cambio abrupto en el estilo de vida, una creciente incertidumbre sobre el futuro; el silencio era el resultado a lo que se veía como una interminable espera y para muchas personas se convirtió en la respuesta de quienes esperaban que esta pandemia tuviera una pronta y amable solución. “La vida, la tierra, la naturaleza, el mundo, alguien, algo, no sé quién, no sé qué, tampoco el por qué, ni el para qué; no obstante, por aquella razón desconocida la vida cambió, nuestra rutina, planes y anhelos y demás se transformaron, algunos de estos simplemente se movieron a un lugar desconocido en el futuro”. (Mario de Jesús Sepúlveda, 2020). “Al principio mucha incertidumbre y luego la adaptación y …la vida continúa” (Lina María Rendón, 2021). Fueron otras revelaciones expresadas por los docentes. Hace parte de la condición humana vernos envueltos en cambios inesperados que requieren una capacidad de adaptabilidad. Este tipo de situaciones solo recuerda lo frágiles que podemos ser frente a los fenómenos naturales encontrados por fuera del control humano. El tiempo de desarrollo de este ejercicio de investigación aparece en el momento en que un virus, algo tan pequeño, minúsculo, imperceptible al ojo humano, generó un cambio sin precedentes en la historia del siglo XXI. Se podría pensar que, gracias a los avances que ha tenido los diferentes campos del conocimiento, sería fácil acceder a una respuesta, a la mejor manera de solucionarlo, pero la lección de esta imprevista visita fue la confirmación de la fragilidad, efímera y valiosa que es la vida, por lo que es necesario valorar nuestra humanidad. No obstante, la vida continúa, no tienen sentido las lamentaciones ni las culpas. “No he podido trabajar de lleno y bien con los niños, no conozco muchos de ellos y todavía me cuesta encontrar los rostros para esas voces, todavía no he podido evaluar bien su proceso, no sé cómo son, qué hacen y qué no, qué aprenden y qué no y, sobre todo, no sé cómo lo hacen. No sé nada de muchos de ellos”. (Lina María Rendón, 2021) A todas estas reflexiones sobre la escuela o instituciones educativas como se entiende en Colombia, que significó para toda una población abruptos cambios por un virus y las profundas reflexiones de este período, es prudente presentar otro concepto que surge a partir de estas dos consideraciones previas ¿Qué significa ser maestro en la distancia? Para responder esta pregunta la institución educativa, desde sus proyecciones institucionales, habían considerado la interacción con otro de los factores fundamentales para las relaciones que se tejen día a día con el conocimiento ¿qué se le puede decir a un maestro que no tiene ese contacto con los estudiantes y que además se ve enfrentado a un serio problema de carencia en herramientas para la tecnología de la información y la comunicación? Esta situación es un reflejo del poder de resiliencia y performático que tienen los maestros. Ellos desde sus propios miedos, carencias, dolores e inseguridades, están siempre prestos a mostrar una sonrisa a sus estudiantes, una mano amiga si lo necesitan o solo están ahí para escuchar aquello que tienen para decir. La institución educativa, como bien lo menciona la legislación colombiana, la habitan todas las personas que disfrutan del espacio y la interacción en ese espacio; siendo así, ¿si las personas que dan sentido a la comunidad educativa no se encuentran en ese espacio, ¿seguiría existiendo la institución? ¿Se puede hablar de una transfiguración y transformación?. La confrontación de lo que se consideraban verdades absolutas en la educación antes de pandemia, en contraposición a las nuevas revelaciones producto de esa realidad vivida, son posturas persistentes y presentes en cada uno de los capítulos analizados en esta investigación. La constante dicotomía a la que se vieron enfrentados los maestros, lo expresó una docente, al mencionar claramente desconocer por completo la situación real de sus estudiantes, pero a quien le alegraba el esfuerzo de identificar quién está detrás de esas voces. Inclusive, se logra leer en las líneas un aire de aceptación frente a estas circunstancias excepcionales traídas por el virus. Otros de los acontecimientos objeto de reflexión de los maestros en los diferentes espacios de conversación ofrecidos en el “Entre lecturas” fue el confirmar, desde el primer momento de la coyuntura, la desigualdad en la educación. La desigualdad no se mide en la posibilidad o no de acceder al derecho de la educación, trasciende el hecho de brindarle al estudiante las herramientas para acceder al conocimiento en las diferentes plataformas que responden a las necesidades educativas de ahora. Herramientas como el acceso a internet, los computadores y las tabletas. Los maestros experimentaron de cerca, como la mayoría de los estudiantes de la institución no contaban con dichas herramientas y por tanto se convertía en un privilegio el hecho de continuar con los procesos formativos cuando las familias debían elegir si el fin último de los recursos económicos se invertiría en la adquisición de material para que el estudiante pudiera acceder a la educación o destinarlos a subsanar las necesidades básicas de alimentación y servicios generales de la vivienda. Aunque esta realidad tristemente siempre ha existido en la situación de muchas familias en el país, no deja de ser una gran confrontación para los maestros enfrentarse al momento de coyuntura a causa de la pandemia, con una modalidad de clase desconocida para el docente y sin la certeza de la recepción y calidad que estaba llegando a los estudiantes, porqué como bien se mencionó, parecía que la educación fuese un lujo aún en los momentos de mayor dificultad socioeconómica y sanitarias como la que se estaba atravesando. Esta sensación la expresaron algunas maestras de la institución de la siguiente manera: “Creo que desde la virtualidad se puede trabajar cómodamente, no hay mayor problema para presentar un video o una presentación o contenido audiovisual, cosa que en el colegio se hace a veces aparatoso, porque a veces o falta un cable o no funciona el TV, pero si todos los estudiantes se pudieran conectar, en nuestro caso no es así. Por ejemplo, de un grupo de 41 estudiantes solo se conectan entre 6 o 10 estudiantes, a nuestra ciudad, país le falta mucho en el acceso equitativo para todos del internet”. (Areliz Ospina, 2020) “La pandemia ha traído también pobreza, agresión, sufrimiento e individualismo y en muchas ocasiones lo peor del ser humano, lo malo es que nos vamos a tener que acostumbrar a vivir con ella por muchos años más”. (Beatriz Muñoz, 2020). La invitación realizada por las docentes está relacionada en no considerar suficiente el bienestar del círculo cercano en el que se encuentre, porque la realidad del otro influye significativamente en la manera en cómo desarrollas tu trabajo, y más si tú eres el maestro, que de primera mano aprecias cómo afecta el desarrollo de una clase, la ausencia de las herramientas básicas, alterando al maestro en su sentir, al experimentar impotencia y frustración de no poder brindar en ese instante, una efectiva solución. Ahora, la pandemia no solo nos dejó elementos negativos, también posibilitó la reflexión frente a otros aspectos importantes de considerar. Es claro que sacó a la luz una serie de problemáticas omitidas o relegadas durante mucho tiempo, creyendo que esas necesidades no se verían en las instituciones de las grandes ciudades, cuando sí, sí se vieron en las grandes ciudades, en las instituciones educativas públicas, y sí afectaron la educación de los estudiantes. Todo lo anterior posibilitó pensar esta pandemia como una oportunidad de cambio y, sobre todo, de aprendizaje como lo mencionaban algunos profesores: “Me gustaría, saber qué se dirá en el futuro de esta época, de cómo el ser humano enfrenta esta pandemia, si lo hicimos bien o nos equivocamos, pero lo más importante es lo que aprendimos” (Areliz Ospina, 2021). “Este tiempo ha sido una oportunidad para (re) conocernos tanto a nosotras mismas como a quienes nos rodean” (María Camila Giraldo, 2021). “esta pandemia me ha permitido sentir, vivir, valorar cada momento del día y saber que son fenómenos bellos con las variantes que presenten.” (Claudia Arias, 2021). Lo anterior expresa que uno de los grandes aprendizajes que les dejó la pandemia tiene relación con valorar la presencia del otro, es decir, el sentirlo cerca, próximo, experimentar a profundidad el sentirse en comunidad, sentirse parte de algo gracias a ese alguien que está contigo: leer el cuerpo, mirar el brillo de los ojos, compartir una sonrisa de cordialidad o complicidad, sentir su presencia fortalece aún más el vínculo y la confianza que se pueda forjar en diferentes espacios de formación; en pocas palabras nunca dar por sentado absolutamente nada. Todo lo anterior solo describe la oportunidad del disfrute de otro, de fortalecer la relación con las personas con quienes convivimos y que quizá por el estilo de vida que llevábamos no se era plenamente consciente de serlo por lo que en el momento que las cosas cambiaron ya se extrañaba esa sensación. Una vez más, dentro de los hallazgos de los docentes se confirman estas sensaciones, pero expresados por algunos otros de una manera más puntual: “Esta pandemia nos ha servido también para valorar más a las personas que nos rodean ya que el aislamiento hace que queramos compartir más con nuestros seres queridos” (Beatriz muñoz, 2021). “Esta pandemia me ha permitido disfrutar de mi familia, valorar cada instante que paso con ellos, agradecer todos los días por la vida y por las personas que me rodean” (Mario Sepulveda,2020). “Esta época en pandemia ha sido un espacio para estar en familia, de ejercicio físico y de compartir con mi novia (con ciertas limitaciones debido a las normativas gubernamentales)” (Mauricio Arango, 2021). En definitiva, lo anterior nos lleva a pensar que las instituciones educativas son ese lugar de encuentro con el otro, de construcción de subjetividad, donde se tejen las relaciones de enseñanza y aprendizaje, se fortalecen las relaciones interpersonales, que se vivifica gracias a todas las personas que la habitan. Sin embargo, es sumamente vulnerable a causa de un virus que generó un cambio inesperado: la pandemia. El aislamiento preventivo obligatorio nos llevó a navegar un tiempo de absoluta incertidumbre, mostró una serie de desigualdades en la educación omitidas por años. Pero, ante todo, nos recordó el valor de la presencia del otro en procesos de educación y la oportunidad de generar un cambio en la manera en cómo entendemos la formación: camino de transformación. La relación de los maestros con su experiencia en pandemia En el capítulo anterior se hizo una reflexión profunda sobre las transformaciones drásticas y definitivas que tuvo la escuela por un acontecimiento externo. La mirada de los docentes, sus percepciones, su cambio y su resignificación de este espacio que tiene vida una vez realiza una interacción con el otro. Las anteriores reflexiones se reflejaron en el ejercicio de escritura epistolar motivado en el espacio de conversación de “Entre lecturas”. No obstante, la escuela no fue el único espacio que tuvo transformación, también aquellos que la habitan y realmente le dan vida: los docentes. Por lo anterior, a lo largo de este capítulo se desarrollará una profunda reflexión sobre la experiencia de los docentes en este período de coyuntura, sus sentires, las problemáticas previamente identificadas por la institución, y que con la pandemia se hicieron mucho más evidentes, la forma en que sortearon algunos imprevistos, la manera en que se conservó o se cuestionó su vocación pedagógica, entre otros elementos que dieron vida al ejercicio de intercambio epistolar. Los maestros son quienes cumplen un papel fundamental en el proceso de acercamiento al conocimiento brindando herramientas que le posibiliten al estudiante tener una postura crítica frente a su entorno. Y, ¿Cuál es el imaginario que tienen los maestros sobre sí mismos? ¿Se reconocen o no como sujetos de conocimiento? ¿Es posible una transformación a partir de la experiencia en pandemia? Estos cuestionamientos y otras reflexiones hacen posible el desarrollo de este segundo capítulo de análisis investigativo. Se iniciará diciendo que Freire de