Juan Fernando Velásquez Ospina (Coord.) LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia © Universidad de Antioquia © Ministerio de Cultura de Colombia © Biblioteca Nacional de Colombia © Universidad Eafit © Juan Fernando Velásquez Ospina Primera edición: Medellín, 2023 ISBN: 978-628-7652-81-1 Comité Editorial Coordinador: Juan Fernando Velásquez Ospina (Universidad de Antioquia) Autores (as): Amparo Álvarez García Juan Fernando Alzate Londoño Catalina Lozano Cáceres María Verónica Muñoz Sánchez Brandon Daniel Ortíz Leal Manuela Palacio Ríos Lucas Ochoa Roldán Luz Adiela Orozco Hernández Diagramación: Miryam Consuelo Lozano | consuelo.lozano@formasfinales.com Diseño e ilustración: Semillero de Investigación Músicas Regionales Proyecto ganador de la Beca para la catalogación y acceso al patrimonio bibliográfico y documental local y regional, otorgada por la Biblioteca Nacional y el Ministerio de Cultura de Colombia, 2023. Prohibida la reproducción total o parcial, por cualquier medio o con cualquier propósito sin la autorización escrita de los autores(as). Fotografía de la cubierta: Retreta de la Banda en el Paraninfo (ca. 1968). Fotografía de Diego García, Colección de Historia, Museo Univer‑sitario, UdeA. Llegó la banda: La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia LLEGÓ LA BANDA Amparo Álvarez García Juan Fernando Alzate Londoño Catalina Lozano Cáceres María Verónica Muñoz Sánchez Brandon Daniel Ortíz Leal Manuela Palacio Ríos Lucas Ochoa Roldán Luz Adiela Orozco Hernández Juan Fernando Velásquez Ospina Autores (as) Coordinador El presente catálogo es el resultado de un proceso de investigación y recuperación del patri- monio documental de la Banda Sinfónica de la Universidad de Antioquia, y pudo desarrollarse gracias a la Beca para la catalogación y acceso del patrimonio bibliográfico y documental local y regional otorgada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, a través de la Biblioteca Nacional de Colombia. Dicho proyecto fue desarrollado por los integrantes del Semillero de Investigación Músicas Regionales, que hace parte del Grupo de Investigación del mismo nombre y está adscrito a la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia. Por ese motivo, el apoyo de la Facultad, encabezada por el Dr. Gabriel Mario Vélez Salazar, y de la Coordinadora de Investigaciones de la Facultad Mg. Lina María Villegas y la Coordinadora del Grupo de Investigaciones, Dr. Carolina Santamaría Delgado, han sido fundamentales, no sólo para contar con el apoyo institucional que ha hecho posible la investigación y trabajo de archivo necesarios para elaboración de este catálogo crítico, también para fortalecer los procesos de investigación formativa que se dan al interior del semillero. Igualmente, es necesario agradecer a Fernando Pabón, Director de la Banda Sinfónica, y a Gabriel Jaime Hincapié, encargado de la logística de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia, quienes generosamente permitieron que los investigadores accedieran a los docu- mentos del Archivo de la Banda Sinfónica de la Universidad de Antioquia. Es necesario agregar que el proceso de digitalización, fundamental para la preservación del acervo documental de la Banda, fue posible gracias al decidido apoyo de la Universidad Eafit, a través de la Sala de Patrimonio Documental del Centro Cultural Biblioteca Luis Echavarría Villegas. Por ello, es necesario expresar nuestro agradecimiento a Gloria Patricia Ospina Ospina, su Directora. Esperamos que este proyecto sirva de modelo para futuras colaboraciones interinstitucionales encaminadas a la preservación y difusión del patrimonio documental colombiano. Una parte importante de la información que se presenta en este texto proviene de dos fuentes muy importantes: La primera es el Maestro Álvaro Rojas Gómez, quien generosa- mente compartió con los miembros del semillero las memorias de su época como músico de la Banda. La segunda es el trabajo pionero realizado por la Mg. Amparo Álvarez García, quien generosamente autorizó que una parte de él se incluya en este texto. Finalmente, como coordinador de este proyecto, sólo puedo expresar la profunda gratitud Juan Fernando Alzate Londoño, Catalina Lozano Cáceres, María Verónica Muñoz Sánchez, Brandon Daniel Ortíz Leal, Manuela Palacio Ríos, Lucas Ochoa Roldán y Luz Adiela Orozco Hernández, quienes, como miembros del Semillero de investigación Músicas Regionales han hecho posible este catálogo con su compromiso, esmero y dedicación. Ha sido un verdadero privilegio acom- pañarlos en este camino. A todos ellos, muchas gracias. Agradecimientos Tabla de contenidos Agradecimientos Presentación 7 Una banda departamental que llegó a un conservatorio 10 El devenir histórico de la banda 11 Los músicos y el repertorio 12 El mundo musical de la época 13 Conclusiones 14 De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda 16 Departamental de Antioquia, 1955-1970 La reapertura de la Banda Departamental de Antioquia 17 La selección de los músicos de la Banda de la Policía Departamental 18 La Banda de la Policía Departamental como dinamizadora cultural 19 La Banda de Extensión Cultural y su misión educadora 21 La Banda del Conservatorio de la Universidad de Antioquia y su función estética 23 La Banda del Conservatorio de la Universidad de Antioquia 25 Catálogo de obras 29 GARAVITO, MILCIADES [1901-1953] «Ante el micrófono: Bambuco» 31 TENA, JOSE MARIA [1895-1951] «Añoranzas: Pasillo» 33 TENA, JOSE MARIA [1895-1951] «Bugambil: Pasillo» 36 SIERRA, EMILIO [1891-1957] «Canta un Jilguero: Bambuco» 38 HINESTROZA, MARUJA [1914-2002] «[El] Cafetero: Pasillo» 40 CALVO, LUIS ANTONIO [1882-1945] «El Republicano: Bambuco» 42 VIDAL, GONZALO [1863-1946] «Himno Antioqueño» 44 CALVO, LUIS ANTONIO [1882-1945] «Intermezzo N.4: Intermezzo» 50 VIECO ORTIZ, CARLOS [1904-1979] «La virginia: Guabina» 52 CALVO, LUIS ANTONIO [1882-1945] «Lejano Azul: Danza» 54 CORTÉS, CARLOS E. [1901-1953] «Lirios: Pasillo» 57 SALAZAR, ARTURO [s.f] «Merceditas: Pasillo» 60 DAZA, Julio [s.f] «Campiñas Tolimenses: Pasillo» 63 ARROYAVE, PASTOR EMILIO [1891-1971] «Nueva flor: Pasillo» 66 CARDENAS, HIPÓLITO J. [1895-1973] «Pilarcita: Pasillo» 68 VIECO ORTIZ, CARLOS. [1900-1979] «Risaralda: Pasillo» 70 TORRES, NICOLAS [1881-1950] «Rocío: Pasillo» 74 ROMERO SÁNCHEZ, ALVARO [1909-1999] «Vibraciones: Pasillo» 76 VIECO, CARLOS [1904-1979] «Amanecer Campesino: Fantasía colombiana” 81 VELASQUEZ ESTRADA, EMILIO ANTONIO [1901-1980] «Brisas del Aburrá: Pasillo» 91 VELÁSQUEZ ESTRADA, EMILIO ANTONIO [1901-1980] «Copacabana: Pasillo» 96 6 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Índice VELÁSQUEZ ESTRADA, EMILIO ANTONIO [1901-1980] «El Picacho: Bambuco» 101 MORALES PINO, PEDRO [1863-1926] «Fantasía sobre motivos colombianos» 106 VELÁSQUEZ ESTRADA, EMILIO ANTONIO [1901-1980] «Fiesta Navideña: Pasillo Fiestero» 112 ROMERO, ALVARO [1909-1999] «Humorismo: Pasillo» 118 VELASQUEZ ESTRADA, EMILIO ANTONIO [1901-1980] «Madrigal : Pasillo» 122 VIECO ORTIZ, CARLOS [1900-1979] «Patasdilo: Pasillo» 128 VELASQUEZ ESTRADA, EMILIO ANTONIO [1901-1980] «Tapetusa: Bambuco» 130 VIDAL, GONZALO [1863-1946] «Toros y cañas: Pasillo» 136 VELÁSQUEZ ESTRADA, EMILIO ANTONIO [1901-1980] «Verde y oro: Pasodoble» 138 ARANGO, PEDRO NEL [1927-2009] «Nubia: Pasillo» 143 Referencias y fuentes 147 Sobre los autores 151 Juan Fernando Velásquez Ospina Presentación Como heredera de la rica tradición bandística que se asentó en Medellín desde la primera década del siglo XIX, la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia ha sido un actor clave en la vida musical de la institución, la ciudad y el Departamento (Zapata Cuéncar, 1971; Sánchez Soto, 1987). De ello dan cuenta el arraigo que la banda tiene tanto en la comunidad universitaria como en el público de la ciudad, que con frecuencia asiste a las retretas que ofrece en diversos espacios en el campus universitario, espacios públicos urbanos, e incluso otros municipios del Departamento. Uno de los resultados de esta rica y larga historia, la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia un valioso archivo documental que puede rastrearse hasta las primeras décadas del siglo XX, que hoy reposa en la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia. Este archivo, que se encuentra en constante crecimiento, se puede describir como un fondo vivo, dado que al día de hoy la banda sigue tocando muchas de las obras que en él reposan. De esta manera, estos documentos no sólo dan cuenta de los cambios en el repertorio bandístico, también permiten conocer de primera mano la historia de la banda y del movimiento bandístico en el Departamento de Antioquia, por lo que su clasificación, catalogación, y difusión contribuyen significativamente al estudio de la banda como agrupación, institución y actor social en la región y en el país. De hecho, este archivo documental adquiere un considerable valor patrimonial si se tiene en cuenta la validez que las bandas han tenido dentro de las prácticas musicales en Colombia. Por un lado, la banda es una institución que históricamente ha sobresalido por su función pedagógica, contribuyendo a procesos de formación de músicos y audiencias que son fundamentales en la transmisión de prácticas musicales específicas (Reilly, 2013), por otro, ha representado discursos institucionales que han dado forma a procesos de construcción de subjetividades e intersubjetividades a través de la creación musical, la interpretación musical y su escucha (Velásquez Ospina, 2019). Los documentos que reposan en el Archivo Documental de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia dan cuenta de estos diversos roles. Así, junto a obras como oberturas y arreglos de sinfonías pueden encontrarse pasillos, bambucos, y guabinas, entre otros aires tradicionales colombianos compuestos por autores nacionales y/o adaptados a la banda por sus músicos. Una parte importante de esta rica colección la constituye el repertorio musical reunido por la institución entre 1955 y 1970. Durante 8 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Presentación este período la banda experimentó profundos cambios, entre los que sobresale el paso de la Banda de la Policía Departamental de Antioquia a Extensión Cultural y después al Conservatorio de la Universidad de Antioquia. Más allá de un cambio administrativo de índole burocrático, esta transformación impactó el funcionamiento de la banda y resig- nificó su valor como institución adscrita a un centro de formación superior. Esta nueva estabilidad, permitió que la banda actuase ininterrumpidamente bajo la dirección del profesor Joseph Matza (1904-1970), un músico checo que jugó un papel prominente en la escena musical de Medellín durante aquellos años. Gracias a Matza y a la adscripción de la banda al Conservatorio de la Universidad de Antioquia, no sólo se incrementó el número de sus músicos, sino que se enriqueció ostensiblemente su repertorio, además, de llevar a cabo procesos de cualificación musical de sus integrantes (Alvárez, 2012). Prueba de ello son los arreglos de música colombiana para banda realizados por músicos que hicieron parte de la institución en dicho período. En este rico acervo, so- bresalen los trabajos de dos músicos: el clarinetista Julio Mesa Giraldo (1904-1981) y el contrabajista Emilio “Millo” Velásquez Estrada (1901-1980), que en su conjunto consti- tuyen cerca del 77% de las adaptaciones de música colombiana hechas para la banda entre 1955 y 1970, con un total de 31 arreglos y piezas compuestas por ambos (ver Tabla 1). Desafortunadamente, este repertorio, que es parte importante de la memoria de la institución y se interpretaba con regularidad en sus retretas, ha visto restringido su uso debido al evidente deterioro que han sufrido las partituras a lo largo de los años. Considerando el valor patrimonial, el riesgo en que se encuentran estos documentos debido al paso del tiempo y su uso en las retretas, además del valor estético y simbó- lico de la música y las adaptaciones para banda hechas por Mesa Giraldo y Velásquez Estrada, el Semillero de Investigación Músicas Regionales de la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia, en colaboración con la Sala de Patrimonio Documental del Centro Cultural Biblioteca Luis Echavarría Villegas de la Universidad Eafit, y el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y la Biblioteca Nacional de Colombia, propusieron un plan de conservación y difusión que involucró varios procesos. En primer lugar, el ingreso de la información de los arreglos y composiciones rea- lizados entre 1955 y 1970 por ambos músicos al Sistema de Información de Músicas Regionales (SIMR), la base de datos de gestión documental desarrollada por miembros del Grupo de Investigación en Músicas de Regionales de la Universidad de Antioquia. De manera paralela, se realizó la digitalización de los manuscritos de las obras y arreglos hechos por Mesa Giraldo y Velásquez Estrada. Dicho proceso se desarrolló con el apoyo técnico de la Sala de Patrimonio Documental del Centro Cultural Biblioteca Luis Echa- 9 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Presentación Obra Ritmo Compositor Arreglista Ante el Micrófono Bambuco Garavito, Milciades Julio Mesa Giraldo Añoranzas Pasillo Tena, José María Bugambil Pasillo Tena, José María Canta un Jilguero Pasillo Sierra, Emilio El Cafetero Pasillo Hinestroza, Maruja El Republicano Bambuco Calvo, Luis A. Himno Antioqueño N/A Vidal, Gonzalo Intermezzo No.4 N/A Calvo, Luis A. La Virginia Guabina Vieco Ortíz, Carlos Lejano Azul Danza Calvo, Luis A. Lirios Pasillo Cortés, Carlos E. Merceditas Pasillo Salazar, Arturo Capiñas Tolimenses Pasillo Julio Daza Nueva Flor Pasillo Arroyave, Pastor Pilarcita Pasillo Cárdenas Hipólito Risaralda Pasillo Vieco Ortíz, Carlos Rocio Pasillo Torres, Nicolás Vibraciones Pasillo Romero, Álvaro Amanecer campesino Fantasía Vieco Ortíz, Carlos Emilio Velásquez Estrada Brisas del Aburrá Pasillo Velásquez Estrada, Emilio Copacabana Pasillo Velásquez Estrada, Emilio El Picacho Bambuco Velásquez Estrada, Emilio Fantasía-Capricho No. 2 Sobre Motivos Colombiano Fantasía Pedro Morales Pino Fiesta Navideña Pasillo Velásquez Estrada, Emilio Humorismo Pasillo Romero, Álvaro Madrigal Pasillo Velásquez Estrada, Emilio Patasdilo Pasillo Vieco Ortíz, Carlos Tapetusa Bambuco Velásquez Estrada, Emilio Toros y Cañas Pasillo Vidal, Gonzalo Verde y Oro Pasodoble Velásquez Estrada, Emilio Nubia Pasillo Arango, Pedro Nel Fuente: Tabla elaborada por los miembros del Semillero de Investigación Músicas Regionales, a partir de la Documentación del Archivo Documental de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia. TABLA 1. Obras y adaptaciones de Julio Mesa Giraldo (1904-1981) y Emilio “Millo” Velásquez Estrada (1901-1980) que se conservan en el Archivo de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia varría Villegas de la Universidad Eafit. Finalmente, los miembros del Semillero Músicas Regionales elaboraron el catálogo crítico electrónico de las obras y arreglos de ambos músicos que hoy presentamos. María Verónica Muñoz Sánchez | Brandon Daniel Ortíz Leal | Lucas Ochoa Roldán Una banda departamental que llegó a un Conservatorio El presente ensayo no pretende hacer una apología a las vidas y obras de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez Estrada. Tampoco busca ofrecer una reconstrucción biográfica en el sentido convencional, ni mucho menos presentar una historia extensa de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia. En su lugar, este texto presenta un panorama general de un período específico de la historia de la banda, introduciendo una serie de elementos que caracterizaron al contexto social y cultural de la época, para que ellos sirvan al lector como una breve introducción al mundo musical diverso en el cual se movían la institución y sus músicos, durante el período histórico en que esta pasó de ser una banda militar a una banda civil que hacía parte de un conservatorio de música (1955-1970). Desde esta perspectiva, puede afirmarse que tanto los músicos referenciados, como sus arreglos y obras, son a la vez hijos y artífices de un momento histórico particular que influyó determinantemente en su producción musical y en sus oficios. Por ello, en este ensayo se sigue el enfoque propuesto en los últimos años para la biografía histórica, en el sentido de apelar a las vidas de los compositores y músicos como una oportunidad para entender el contexto social y cultural en el que vivieron, tal como lo ha planteado Sergio Ospina Romero (2017). Además, en este texto se aprovecha la memoria histórica de Mesa Giraldo y Velásquez Estrada para analizar algunos aspectos relevantes del oficio musical de la época, y cómo se desarrollaba este al interior de instituciones como la Banda Sinfónica de la Policía De- partamental y la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia. Para desarrollar estas ideas, el texto se divide en tres secciones. En la primera parte, se presenta el devenir histórico de la banda, ahondando en la historia de su conformación mientras se tienen en cuenta algunos momentos importantes, así como la participación activa de estos dos personajes en su conformación. En la segunda sección, el texto dirige su atención hacia ambos músicos y el repertorio que ellos legaron a la banda, valorando su lugar como agentes dentro de la práctica musical de esta. En la sección final, se establece una relación entre la historia de la banda y el contexto social y cultural del Medellín de la época, estudiando tanto la participación de la institución en diversos espacios sociales y culturales de la ciudad, como la relación de los músicos de la banda con otros ámbitos musicales como la radio, las orquestas de música bailable y la industria discográfica naciente. 11 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Una banda departamental que llegó a un conservatorio El devenir histórico de la banda Hoy por hoy, en Medellín y Antioquia se reconoce a la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia como un importante actor dentro de la práctica musical de la universidad, la ciudad y el departamento. Además, desde su llegada a la Universidad de Antioquia en 1959, la banda se ha alejado de otro tipo de lógi- cas propias de la esfera militar de la que hacía parte hasta ese momento, ganándose un espacio importante en la memoria afectiva de los estudiantes, docentes, personal administrativo y egresados, por medio de sus retretas. De esta manera, la banda se ha convertido en un símbolo de la Universidad de Antioquia gracias al aporte que hace a los procesos de formación de mú- sicos y audiencias y la promoción de diversos repertorios en los espacios universitarios y fuera de ellos. De hecho, las retretas de la banda en los espacios públicos de Medellín y otros municipios del Departamento de Antioquia han contribuido significativamente a establecer vínculos entre la Facultad de Artes, la universidad y la comunidad de la que hacen parte. Sin embargo, la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia, tal como es reconocida en la actualidad, también es el resultado de una serie de procesos previos que la consolidaron como una institución relevante en la vida musical de la ciudad. Muchos de estos procesos pueden trazarse hasta el siglo XIX, cuando las primeras bandas militares se asentaron en Medellín, la capital de Antioquia, introduciendo la costumbre de interpretar dos retretas semanales en los parques de la ciudad. En concordancia con el valor que tenían las bandas sinfónicas como símbolo de la institu- cionalidad en los espacios públicos de las ciudades colombianas (Velásquez, 2017), la banda era una presencia fundamental en fiestas, ceremonias civiles y, por supuesto, en los conciertos en los parques que se conocen como retretas (Zapata Cuéncar, 1971; Sánchez Soto, 1987; Gil Araque, 2008). De esta manera, y a pesar de las crisis que llevaron a cierres temporales en 1910 y 1950, la banda se convirtió en un referente del paisaje sonoro urbano, pasando por el ejército, la gendarmería municipal y la policía departamental en diferentes momentos de su historia. El período más reciente del devenir de esta institución comen- zó con la reapertura de la Banda Sinfónica de la Policía Depar- tamental de Antioquia en 1955. Como parte de dicho proceso, se realizó una convocatoria nacional que atrajo a músicos de diversos rincones del país. De esta manera, ingresaron a la banda nuevos integrantes, entre los que se encontraban el clarinetista Julio Mesa Giraldo (1904-1981) y el tubista y contrabajista Emilio “Millo” Velásquez Estrada (1901-1980). Como podrá apreciarse más adelante, ambos músicos ya eran reconocidos en la ciudad debido a su participación en diversas agrupaciones musicales. Sin embargo, su interés por vincularse a la banda sugiere que la reapertura de la institución, seguida por la resignificación de la institucionalidad civil después de la dictadura militar de Gustavo Rojas Pinilla, llevaron a una reconfiguración significativa del papel simbólico de la banda, pasando de ser una institución militar a una de carácter civil en la que los músicos pasaron a ser funcio- narios públicos en lugar de policías. Así, en 1957, la banda pasó a formar parte de la Oficina de Extensión Cultural de Antioquia1. Sin embargo, no fue sino hasta 1959, con la creación del Conser- vatorio de Música de Antioquia -posteriormente conocido como el Conservatorio de la Universidad de Antioquia- que tanto la Banda Departamental como la Orquesta Sinfónica de Antioquia (OSDA), pasaron a ser parte del Alma Mater y estar adscritas a una institución educativa (Álvarez, 2012). Es justamente en ese momento de transición que Velásquez Estrada y Mesa Giraldo produjeron el grueso de su obra. 1 A este respecto, puede señalarse que el paso de una banda civil a una militar en el Departamento de Antioquia puede entenderse como parte de un proceso más amplio que comenzó en la primera década del siglo XX, y que incluyó la creación de la Banda Nacional de Colombia a partir de las bandas militares más importantes de Bogotá (Velásquez, 2019). De hecho, la transición de bandas militares a bandas cívico-militares y civiles hace parte de una lógica de desmilita- rización de la administración pública y la institucionalidad asociada a ella. 12 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Una banda departamental que llegó a un conservatorio Los músicos y el repertorio Emilio “Millo” Velásquez Estrada fue un compositor, arreglista, contrabajista y tubista nacido en Medellín. Durante su amplio recorrido musical, fue integrante de la Banda de Medellín, de la Banda de Música del Conservatorio de la Universidad de An- tioquia y de la Banda Departamental. También perteneció a las orquestas Jazz Nicolás, La Voz de Antioquia, el Club Campestre, la Voz de Medellín y la Sinfónica de Antioquia. (Repositorio Ins- titucional Universidad Eafit, s.f). Por su parte, Julio Mesa Giraldo fue un clarinetista y director oriundo de Jericó, Antioquia, que trabajó en la Orquesta del Teatro Manizales, la Banda de Cartago, la Banda de Armenia (Quindío), y la Orquesta de Efraín Orozco en Cali. Además, viajó durante 13 años por Suramérica con va- rias compañías de operetas y zarzuelas. De regreso a Medellín, Mesa Giraldo fue contratado como subdirector de la Banda Departamental (Repositorio Institucional Universidad Eafit, s.f). Ambos músicos desempeñaron roles fundamentales en el desarrollo de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia. Mesa Giraldo, por ejemplo, asumió por mucho tiempo la posición de Músico Mayor en la agrupación. Sin embargo, estos músicos son reconocidos sobre todo por haber sido los compositores y arreglis- tas más prolíficos que tuvo la banda entre 1955 y 1970. Durante dicho período, Velásquez Estrada realizó ocho composiciones y ca- torce arreglos, mientras que Mesa Giraldo hizo diecinueve arreglos (Álvarez, 2012). Al día de hoy, se conservan treinta de estas obras en el Archivo de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia. Aunque el repertorio de las bandas en Colombia se caracterizó desde mediados del siglo XIX por el papel preponderante dado durante la retreta a la interpretación de obras “universales”, que abarcaban principalmente géneros como el ballet, la fantasía, la suite, la sinfonía y diversas adaptaciones de óperas2, la denominada “música nacional” también hacía parte del repertorio que se inter- pretaba en retretas y conciertos. Así, la banda fue una institución que medió entre las nociones de “alta cultura” y “cultura popular”, representadas en repertorios universales y locales que se combi- naron para articular un canon de obras que se asentaron como expresiones de cultura y buen gusto. Precisamente, un análisis de fuentes documentales indica que a partir de 1955 se inició un proceso de inclusión de nuevas composiciones. En su mayoría, se trataba de música andina colombiana, usualmente incorporando géneros como pasillos, bambucos, guabinas y contradanzas que en su mayoría representaban nociones de una nación mestiza, blanca y andina (Santamaría Delgado, 2014). Es importante señalar que, en concordancia con esta dinámica, el pasillo “Bugambil” de José María Tena (1895-1951), en versión de Julio Mesa, fue una de las obras más interpretadas por la banda durante este período (Álvarez, 2012). Así lo sugieren los programas de las retretas, las notas de prensa y el evidente deterioro del manuscrito que se conserva en el archivo. En este sentido, y con respecto a la consolidación de los arreglos y obras de Julio Mesa y Emilio Velásquez como una parte significativa del canon de música nacional integrado al repertorio de la banda, es interesante resaltar que, como nos cuenta Álvaro Rojas Gómez (comunicación personal, 13 de septiembre de 2023)3, existía una casi completa autonomía de 2 A este respecto, Mario Sarmiento (2016) señala que, desde las últimas décadas del siglo XIX, la necesidad de unificar los formatos instrumentales y de esta- blecer de mecanismos que permitieran seleccionar a los músicos más idóneos llevaron a que el repertorio de las bandas militares en Colombia se dividiera en tres “órdenes”: (1) adaptaciones de óperas, fantasías de ópera, oberturas y grandes marchas, (2) Valses, grandes polkas y bambucos de cuatro partes, y (3) danzas como polkas, contradanzas, tangos y pasillos. De hecho, dicha división puede apreciarse ya en el contrato con el que José María Ponce asumió la dirección de la banda del Medio Batallón de Artillería en Bogotá en 1874. 3 Rojas Gómez ha sido clarinetista y director de múltiples agrupaciones, integrante de la Banda Sinfónica de la Policía, la Banda Sinfónica Departamental y la Banda Sinfónica del Conservatorio de la Universidad de Antioquia. De igual manera, fue docente en el Conservatorio y en la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia. 13 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Una banda departamental que llegó a un conservatorio parte de los dos músicos reseñados a la hora de escoger dicho repertorio, de componer nuevas obras y de escoger la música con la que hacían sus arreglos y adaptaciones. Esto se debió, según Rojas Gómez, al gran bagaje y la experiencia que ambos tenían en la cultura de las bandas. Desde esta perspectiva, se puede afirmar que la consolidación del canon de la música nacional que la banda interpretaba en sus retretas estuvo, en gran medida, en manos de estos dos personajes. Esta importancia creció a tal punto que un mito se desarrolló alrededor de los arreglos y adaptaciones de Mesa Giraldo. Según el recuerdo de Rojas Gómez, durante mucho tiempo a los miembros de la banda se les entregaban unas partituras de música andina sin ninguna firma, y nadie cuestionaba ni discutía la elección de estas obras. Sin embargo, todos sabían que si las obras estaban escritas con ese punto4 (el de Mesa Giraldo), eran buenas obras musicales. Con el tiempo, los otros músicos de la banda descubrieron que esas partituras no eran copias manuscritas, sino arreglos que habían sido creados por el talentoso Mesa Giraldo. Lo mismo sucedía con los arreglos y las obras de Velásquez Estrada, cuyo renombre y estatus eran factores suficientes para que no se cuestionara la calidad de su trabajo. (Álvaro Rojas Gómez, co- municación personal, 13 de septiembre de 2023). En referencia a las personalidades de ambos músicos, Rojas Gómez comparte una serie de recuerdos y anécdotas. Según él, Mesa Giraldo se destacaba por ser una persona íntegra y reservada, que solía ser bastante austero en sus palabras. Por otro lado, Velásquez Estrada presentaba un carácter más extrovertido, con un sentido del humor marcado y una facilidad para enta- blar conversaciones. Como anécdota, menciona que Velásquez Estrada, en tono jocoso, solía decirles a sus compañeros que se desquitaba de ellos escribiendo arreglos musicales difíciles de interpretar. Además, resalta la impresionante habilidad interpre- tativa de Mesa Giraldo en el clarinete. Como ejemplo, recuerda que antes de cada concierto, Mesa Giraldo tan solo soplaba la caña por un segundo para afinar su clarinete y estaba listo para tocar, a diferencia de otros músicos. Probablemente a ello se deban las diferencias en los procesos que Velásquez Estrada y Mesa Giraldo empleaban para orquestar la música que tenían entre manos. Tal como lo evidencian las guías de director que se conservan en el archivo, Mesa Giraldo orquestaba a partir de la melodía del clarinete solista, mientras Velásquez Estrada realizaba el proceso a partir de una parte para piano. Otro detalle curioso, compartido por Rojas Gómez, es que ambos músicos tenían en común un marcado gusto por el consumo de “tapetusa”, lo que incluso se reflejó en una de las obras de Velásquez Estrada, un bambuco que nombró como este destilado5. El mundo musical de la época El papel de ambos músicos como agentes centrales en la pro- ducción de un canon de música nacional al interior de la banda, toma relevancia si se considera que dicha institución jugó un papel relevante en la vida musical de Medellín entre los años 1955 y 1970. De hecho, cuando la Banda Departamental reinició labores en 1955, el panorama musical en la ciudad era amplio y los músicos podían ejercer su oficio en espacios tan disímiles como los teatros, las iglesias, los salones, los cafés, los clubes y los hoteles. Como lo señala Rojas Gómez, tradicionalmente la banda tenía unos menesteres, a manera de servicios cívico-so- ciales. Así, aparte de las funciones oficiales, era común que se hicieran retretas en espacios públicos, escuelas, parques o iglesias, especialmente para “engalanar” celebraciones cívicas como “El Día de la Independencia” (Álvaro Rojas Gómez, comunicación personal, 13 de septiembre de 2023). Esta presencia de la banda en los espacios urbanos concuerda con la función social de la banda de música en Colombia, pues desde la colonia diversos ensambles de viento que se denominaron como “bandas” han 4 Por punto, el entrevistado se refiere a la caligrafía musical en específico. 5 La tapetusa es un destilado artesanal de caña, maíz y anís. 14 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Una banda departamental que llegó a un conservatorio acompañado actos oficiales, fiestas patronales y fiestas nacionales tanto en las grandes ciudades como en las poblaciones más pe- queñas. La banda como la agrupación oficial del departamento no fue la excepción. (Velásquez, 2019; Álvarez, 2017). Por otro lado, la respuesta positiva a la convocatoria hecha para conformar la Banda de la Policía Departamental de Antio- quia en 1955 sugiere que esta institución también puede enten- derse como un espacio laboral importante para los músicos. En parte, ello se debe a que la banda les resultaba atractiva debido a la relativa estabilidad de los contratos, su vinculación al sector público, y la posibilidad de participar en otras agrupaciones musicales de la ciudad durante el tiempo en que no estuvieran cumpliendo sus funciones como músicos de banda, tal como lo hicieron Mesa Giraldo y Velásquez Estrada. Sin embargo, si se considera el modelo económico de “crecimiento hacia aden- tro” que varios países latinoamericanos, incluyendo Colombia, adoptaron después de la Segunda Guerra Mundial (Bértola y Ocampo, 2012) y su impacto en la industria cultural de Medellín, se hace necesario enlazar este fenómeno con el posicionamiento de la industria discográfica local, que empezó a jugar un papel fundamental en la consolidación del canon musical de la época, y en la difusión de la música y del repertorio de la banda por fuera del ámbito académico y la lógica del conservatorio. De esto da cuenta tanto las series de grabaciones realizadas entre 1961 y 1962 como el contrato que se estableció entre la Banda del Conservatorio de Música de la Universidad de Antioquia y la empresa Codiscos para la grabación de música colombiana. En dicho documento, se hizo explícita la integración de las lógicas institucionales de la banda, del mercado laboral de los músicos y de la industria musical local. Los músicos como Velásquez Estrada y Mesa Giraldo jugaron un papel fundamental en este proceso, pues las adaptaciones para banda de música andina colombiana que venían produciendo para las retretas pronto se incluyeron en producciones discográficas como el álbum “La música de Colombia” que, según Álvarez García “fue fundamental para su difusión en formato de banda sinfónica” (älvarez García, 2017: 7). Asimismo, los músicos de la banda participaron en diversas grabaciones de “música tropical” de la época como “La Orquesta Rítmica”, “Los Estudiantes”, “Orquesta de Lucho Bermúdez”, entre otras. Desde esta perspectiva, si bien la banda se insertó en un contexto institucional y, de alguna manera, estaba supeditada a las dinámicas y necesidades propias de la lógica del Conservatorio de la Universidad de Antioquia, los músicos que la componían no limitaron su accionar musical a este contexto. Por lo tanto, se puede apreciar una gran versatilidad en el oficio del músico direc- tamente asociada a las prácticas musicales, los espacios laborales y las oportunidades que se generaban a partir de los cambios institucionales y las transformaciones en el gusto y patrones de consumo musical que promovía la industria musical. Evidencia de ello es la participación de los músicos de la banda en series de conciertos de óperas y zarzuelas, así como en orquestas de baile de música tropical y orquestas de la radio. Es necesario resaltar que en dichos espacios los músicos no sólo ejercieron su oficio como intérpretes, sino también como compositores y arreglistas que elaboraban adaptaciones de obras a distintos formatos, incluyendo el de la banda sinfónica. Conclusiones La Banda Sinfónica Universidad de Antioquia, durante su período como Banda del Conservatorio de la Universidad, desempeñó un papel de gran relevancia en la escena musical de Medellín y el Departamento de Antioquia. Su influencia se destacó, es- pecialmente, a través de sus conciertos en espacios públicos de la ciudad y su participación en eventos cívicos. Sin embargo, la banda no sólo prestó un valioso servicio cultural a la universidad y a la comunidad en que se encontraba inserta, también permitió que desde las lógicas institucionales se estableciera un espacio de confluencia para músicos llegados de todo el país, brindando un espacio estable para que pudieran ejercer su oficio musical. Aunque Velásquez Estrada y Mesa Giraldo llegaron a la banda cuando ya habían consolidado su educación musical, por lo 15 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Una banda departamental que llegó a un conservatorio que no se insertaron en la lógica académica del conservatorio como docentes o estudiantes, sus contribuciones a la banda como intérpretes, arreglistas y compositores fueron cruciales para la creación de un entorno propicio para el desarrollo de la música y, posteriormente, de la educación musical en la región. Sus composiciones continúan siendo interpretadas por la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia, y se consideran una parte del patrimonio cultural y de la tradición musical del país. Así, al considerar las historias y recuentos sobre la labor que Velásquez Estrada y Mesa Giraldo desarrollaron al interior de la banda, se hace necesario llamar la atención sobre la pertinencia del estudio del músico de banda desde una perspectiva que le reconozca como un actor multifacético que, por medio de su quehacer como arreglista y compositor, puede participar en la construcción de los paradigmas que han guiado la construcción de un canon de música nacional asociado a las bandas sinfónicas en Colombia. Imagen 1. Banda de la Policía Departamental de Antioquia en 1957. Autor desconocido. Archivo Documental Banda Sinfónica Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia. Amparo Álvarez García De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-19706 Muchos de los pueblos y ciudades en Latinoamérica no se conciben sin una banda que forme parte de sus actos oficiales y, por supuesto, de sus fiestas. Su historia musical ha girado en torno a su banda -sí, su banda-, pues ésta pertenece a todos y ha sido en algunos casos, su única posibilidad de escuchar música en vivo de diferentes géneros, gracias a los conciertos ofrecidos al aire libre. La banda ha desempeñado un papel muy importante en la vida musical de las ciudades como dinamizador de su cultura y como elemento fundamental para la cohesión social (Curt Lange, 1997). Desde la colonia se empezaron a desarrollar los músicos de las milicias, quienes for- maron grupos integrados por pocos instrumentos de viento y percusión y se encargaban de acompañar las celebraciones cívicas, desfiles y procesiones. Durante la primera mitad del siglo XIX se dio el mejoramiento en la mecánica de los instrumentos de viento que hizo que fueran más cómodos de tocar y que produjeran un sonido más potente. Se integraron a los desfiles de las agrupaciones existentes más instrumentos de madera y bronce, lo que dio como resultado no solo grupos con mayor capacidad sonora sino más atractivos visualmente (Vargas, 2004: 33). La actividad de las bandas ha estado ligada a la festividad, a las ceremonias religiosas, militares y civiles, y ha sido utilizada por sus líderes para así, por medio de la música, afianzar su presencia sobre la vida pública. Las bandas fueron durante el siglo XIX y gran parte del siglo XX organismos indispensables en la animación de la civilidad. También se utilizó la banda para la inspiración bélica de las tropas en tiempos de guerra y para el reclutamiento (Vargas, 2004: 33), pero quizás lo más notable fue su incidencia en la cultura musical y en la identidad de las regiones, Antioquia no fue la excepción (Londoño 2004). En la primera mitad del siglo XX, con la llegada al poder del Presidente general Rafael Reyes Prieto7, admirador de las bandas militares, se dispuso en 1905 que estas agrupaciones 6 Este texto fue publicado por primera vez en 2017 en la revista Encuentros, Vol. 15 No. 3, pp 198-211. Agradecemos a la autora su autorización para su publicación en este volumen. 7 El General Rafael Reyes Prieto fue presidente de Colombia entre 1904 y 1909. 17 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 adscritas a las capitales de los departamentos fueran incorporadas a los diferentes regimientos. La de Medellín, que es a la que nos vamos a referir en este artículo, fue incorporada al regimiento Girardot para evitar su desintegración (Zapata, 1971: 13). En la década del los años 20, sobrevivió a varias crisis económicas, bajo la batuta del maestro Gonzalo Vidal, pues los mismos ciudadanos hacían campañas con el gobernante de turno, aduciendo que la sociedad medellinense no tenía otro solaz que las presentaciones de la banda, pues, como se dijo anteriormente, la única opción musical estable eran sus conciertos en la retreta del Parque Bo- lívar (Zapata, 1971: 14). La Banda de Medellín pasó a ser Banda Departamental de Antioquia y fue auspiciada por la Asamblea para que ofreciera conciertos dominicales en el Parque de Bolívar y en general “amenizara” las fiestas civiles y religiosas. Sus músicos además de estar adscritos al régimen castrense, tenían que estar libres de “síntomas de degeneración, sea alcohólica o de otra naturaleza” (Decreto 102, 1920, 3, citado por Londoño, 2004: 311). El oficio del músico es regulado también moralmente, lo cual garantiza su buen desempeño en el espacio público. El reconocimiento social que en este período consiguieron los músicos de banda, permitió la continuidad de su presencia en actos cívicos y religiosos, y la identificación de las comunidades con sus músicas, sus repertorios y sus sonoridades tímbricas. El aumento de las asociaciones devotas en Medellín propició otras iniciativas como la Banda Josefina en 1925, agrupación de carácter particular sostenida por la Congregación de San José y dirigida por Pedro Pablo Santamaría (Gil, 2009: 281). Esta estuvo integrada por miembros de la Banda Departamental, que estaba en uno de sus momentos de crisis, y se encargó de la Retreta del Parque de Bolívar hasta 1932. Por otro lado, y pese a la crisis económica de 1930, don Roberto Vieco comenzó a preparar otro grupo de músicos a quienes les impartió lecciones de solfeo y les enseñó además el manejo de instrumentos de banda (Viecos en familia, 1991). Este grupo estaba compuesto por sastres, albañiles, carpinteros, etc., que acudían a sus clases después de su jornada de trabajo. El director del Instituto de Bellas Artes, Antonio J. Cano, invitó a Vieco para que hiciera sus ensayos allí; de inmediato esta banda pasó a formar parte del Instituto, la que fue llamada Banda del Instituto de Bellas Artes, dirigida por Roberto Vieco y por Jorge Hernández. En 1932 la Policía Municipal aumentó sus plazas a 150 e in- cluyó a los miembros de la Banda del Instituto de Bellas Artes y a los de la Banda Josefina y, conformó una agrupación que contaba con 40 integrantes. Adicionalmente, en 1932 se abrió la Banda Departamental llamada “La Chiquita”, pues sólo la integraban 25 músicos8. Entre 1932 y 1934, Medellín disfrutó de dos ban- das oficiales. Después de casi diecisiete años de funcionamiento continuo, el gobernador Dionisio Arango Ferrer firmó en 1952, un decreto en el cual se suprimen los gastos demandados por la Banda Departamental de Medellín9. Tres años después, más exactamente en 1955, fue creada la Banda de la Policía Depar- tamental, sobre la cual versa el presente texto. La reapertura de la Banda Departamental de Antioquia En la primera mitad del siglo XX, el crecimiento de masas urbanas dio lugar a proyectos populistas y nacionalistas en los países latinoamericanos (Fagundes, 1995). Las tecnologías de la comunicación de aquel momento, sobre todo la radio, difundie- 8 La Banda Departamental se abrió en 1932 por medio del decreto 163 del 23 de junio, siendo gobernador de Antioquia el capitán Julián Uribe Gaviria. Se nombró como director a Tomás Pérez y como músico mayor a Julio Mesa, (Zapata 1971, 23). 9 Este decreto dice así: “Banda de la Policía Departamental. La Banda del Cuerpo de Guardias de Antioquia quedará integrada por el siguiente personal: 2 profesores, cada uno con una asignación mensual de $100.00; un músico mayor con una asignación mensual de $55.00. 12 músicos de primera categoría a $55.00 c/u. 48 músicos de segunda categoría a 51.00”. Más adelante se lee: “Los músicos de la banda se tomarán del personal de las Compañías proporcio- nalmente, en número de cuarenta por ahora; los veinte restantes, cuando el Secretario de gobierno lo estime conveniente” (Zapata 1971, 24). 18 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 ron un nuevo lenguaje y un nuevo discurso social: el discurso popular masivo. Estas nuevas formas de comunicación tenían relación con la cultura, mediada por el proyecto estatal de mo- dernización, que además de político era cultural; no era posible transformar aquellos países en naciones sin crear en ellos una cultura nacional (Martín Barbero, citado por Fagundes, 1995). En países como Brasil y Argentina, Getulio Vargas y Juan Domingo Perón respectivamente, acuñaron su discurso político con un tinte nacionalista e influyeron enormemente en los medios de comunicación. El propio Perón instauró una ley que obligaba a incluir 50% de música nacional en las transmisiones radiofónicas, contribuyendo de cierta manera a la definición de algunos aspec- tos de la identidad de las clases populares de la capital argentina. En Colombia el discurso nacionalista, se dio durante la dic- tadura militar y política ejercida por el General Gustavo Rojas Pinilla; se caracterizó por el desarrollo de un programa cultural, impulsado por los medios masivos de comunicación, en especial la radio, como mecanismo político para cohesionar y construir una propuesta nacional. La Radiodifusora Nacional de Colombia, desde 1952 y hasta 1964, dependió de la Oficina de Información y Propaganda de la Presidencia de la República; se convirtió en voz del Estado colombiano y en el medio más efectivo de promoción del proyecto político del momento. Dentro de este período, en 1954, y con el fin de ampliar su labor informativa, la Radiodifusora Nacional de Colombia inauguró sus servicios de televisión. Y mientras en el país se dieron todos estos hechos del “Militarismo Reformista”, en Antioquia, el gobernador del departamento, General Pioquinto Rengifo10, mediante el decreto 603 de 1954 reabrió la Banda Departamental llamada Banda de la Policía Departamental de Antioquia. Este mismo mandatario, llamó al maestro checo y director de la OSDA Joseph Matza Dusek para desempeñarse como director de la institución11. Esto desencadenó una reacción de los músicos locales quie- nes manifestaron su deseo de que se realizara una convocatoria para ocupar el cargo en la cual se tuviera en cuenta a los músicos colombianos (Solicitan director criollo para la banda de músicos, 1955: 2). Pese a las controversias generadas, Joseph Matza Dusek fue el director de la banda hasta su muerte en 1970. La banda comenzó a ensayar para su primer concierto en el segundo piso del Comando del Cuerpo de Bomberos que quedaba a orillas del río Medellín (Entrevista a Alberto Herrera, marzo de 2010). La selección de los músicos de la Banda de la Policía Departamental En 1955 inició labores la Banda Departamental. La selección de los músicos se hizo por convocatoria nacional mediante un riguroso examen en las instalaciones del Batallón Girardot, lugar donde ensayaba la anterior banda; de esta manera llegaron músicos desde distintos lugares del país, lo cual fue reseñado de la siguiente manera en la prensa local: Banda de músicos. A las 2 de la tarde de hoy se llevará a cabo en el casino del batallón Girardot de esta ciudad, el último examen para los aspirantes a formar parte de la banda de músicos del departamento. La selección del personal quedará concluida en la presente semana, y se espera que para dentro de pocas semanas empezará a actuar este excelente organismo musical creado reciente- mente por la gobernación de Antioquia, bajo la dirección del maestro Joseph Matza (Villa, 1955a: 4). De ese concurso dan cuenta músicos como Luis Alberto Herrera y Álvaro Rojas, quienes se presentaron con otros más para la plaza de saxofón, pero que, adicionalmente, se habían 10 El general Pioquinto Rengifo fue gobernador de Antioquia entre el 18 de junio de 1953 y el 6 de octubre de 1956. 11 Joseph Matza Dusek (1904-1970), nació en Praga, llegó a Colombia en 1933 y se instaló definitivamente en Medellín en 1938. Se constituyó en el eje del movimiento musical de la ciudad. 19 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 presentado a otra convocatoria en Bogotá. El primero de ellos, oriundo de Nemocón (Cundinamarca) relata su experiencia así: “Al concurso allá [en Bogotá] nos presentamos el 17 y aquí [en Medellín] el 24 de marzo de 1955, justamente 55 años…” (Entrevista a Alberto Herrera, marzo de 2010)12. El segundo músico venía de Málaga (Santander) y al respecto comenta: “Yo empecé en el 54 y al año siguiente me presenté también a la banda y gané el concurso, como 16 nos presentamos para ese puesto” (Entrevista a Álvaro Rojas, saxofonista, marzo de 2010)13. Para 1955 el personal de la Banda Departamental estuvo conformado por experimentados músicos y otros jóvenes talentosos. Algunos de ellos habían estudiado en Bogotá con José Rozo Contreras14, como es el caso del clarinetista Pedro Nel Arango. Otros eran músicos de reconocida idoneidad como Julio Mesa, Manuel Cervantes y Tomás Burbano; otros, como Francisco (Pacho) Galán, tenían sus propias orquestas de música tropical15, La OSDA y la Banda Departamental tenían una estrecha relación, a tal punto que las primeras partes de los vientos tocaban en ambas agrupaciones recibiendo un sobresueldo. Las dos instituciones iban a ser reabiertas en la misma época y dependían de auxilios departamentales para su funcionamiento16. La Banda de la Policía Departamental como dinamizadora cultural Como se ha señalado previamente, la banda de música ha cumplido en Latinoamérica una función social muy importante. Desde los tiempos coloniales ha engalanado los actos oficiales, las fiestas patronales y las fiestas nacionales tanto en las grandes ciudades como en las poblaciones menores. La banda como la agrupación oficial del departamento no fue la excepción. La importancia de la nueva Banda Departamental fue tal que la inauguración de sus actividades musicales se hizo para conme- morar el centenario del nacimiento de Don Marco Fidel Suárez, el 23 de abril de 195517. La prensa registró tal efeméride y los siguientes conciertos de la institución musical en la columna Notas Culturales de El Colombiano. La nueva banda- a las ocho de la noche de hoy, frente al monumento de la choza donde nació el señor Suárez, en Bello hace un siglo, la nueva banda departamental de mú- sicos, bajo la dirección del gran maestro y violinista Joseph Matza, ofrecerá una artística retreta, con un programa de obras selectas. En esta forma la citada institución inaugura sus actividades musicales (Villa, 1955b: 5). 12 Alberto Herrera vino a ocupar una plaza de saxofón barítono; se inició en la música en Nemocón y luego en Zipaquirá donde continuó sus estudios con Guillermo Quevedo Zornoza (Entrevista a Alberto Herrera, Trombonista de la Banda de la Policía Departamental de Antioquia en 1955, marzo de 2010). 13 Álvaro Rojas ocupó una plaza de segundo clarinete; venía de Málaga Santander para estudiar con su padre. (Entrevista a Álvaro Rojas, saxofonista,marzo de 2010). 14 José Rozo Contreras, (Bochalema, 1894- Bogotá, 1976) Destacado director de banda, compositor, educador y arreglista. Director de la Banda Sinfónica Nacional de Bogotá por más de cuarenta años y profesor en el Conservatorio Nacional. 15 La conformación de la primera Banda Departamental fue la siguiente: Julio Mesa, Manuel Cervantes, Arsenio Montes, Lino Echeverri, Pedro Nel Arango, José Machado, Everardo Tobón, Luis Cataño, Alcides Lerzundy, Guillermo Correa, Luis Pedraza, Francisco Galán, Emilio Velásquez, Álvaro Rojas, Antonio Ríos, Enrique Gallego, Luis Serna, Roberto Martínez, Tomás Burbano, José Álvarez, Gerardo Bedoya, César Sepúlveda, Manuel Londoño, José de la Cruz Calle, Dionisio Hernández, Alex Kairys, Luis E. Gallego, Arturo Salazar, Humberto Ospina, Pablo E. Hernández P., Fausto Martínez F., Ricaurte Arias V., Ángel Jaxo Grela, Francisco E. Castrillón A., Sigifredo Correa P., Luis A. Herrera P., Marco Torres, Luis Santamaría, José Congote, Enrique Giraldo, Ítalo Rojas, Ramón Paniagua, Miguel Ospino y Julio Burgos (Zapata, 1971: 25). 16 El instrumental de la banda que sería nuevo en 1955 debía ser importado desde Francia, pero este proyecto sólo podía hacerse realidad si la nación aportaba cien mil pesos de auxilio para que las dos instituciones iniciaran labores (Vega, 1955: 5). 17 Marco Fidel Suárez (23 de abril de 1955 - 3 de abril de 1927). Presidente de la República de Colombia entre 1918 y 1921. 20 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 En la “semana suarista”, como se denominó a la semana de la conmemoración, también estuvo de regreso el Cardenal Crisanto Luque, en honor del cual se prepararon diferentes actos para su recepción en el Parque de Bolívar y en la Catedral Metropolitana18. Además de la sirena del cuerpo de bomberos y de las campanas de todas las torres de las iglesias sonando, hubo un saludo de clarines en el cual participó también el tambor mayor de la Banda Departamental, un día antes de la inauguración de ésta. Dicho acto fue transmitido en cadena por todas las emisoras de la ciudad. SALUDO DE CLARINES. Al hacer la entrada el eminen- tísimo cardenal y su comitiva al Parque de Bolívar, a una indicación del tambor mayor de la Banda Departamental y del primer clarín del Ejército Nacional, las bandas de guerra de los establecimientos de educación entonarán el saludo de honor, mientras la comitiva se dirige al atrio de la Basílica (A las tres de la tarde llegará el cardenal Luque a la ciudad, 1955: 1). A los ocho días de la inauguración de la banda, en la columna Notas Culturales citada anteriormente, se hizo una reseña sobre la acogida por parte del público y la crítica que estaba teniendo la agrupación en sus primeras presentaciones. Aquí se comenzó a ver la importancia que la banda adquiría para el público en general y la influencia que empezaba a ejercer en las nuevas generaciones de músicos. También enfatizó el artículo que la agrupación contaba con destacados profesores que interpretaron varias obras de alta calidad (Villa, 1955c: 5). La columna Notas Culturales, especializada en reseñar la actividad musical, las novedades literarias de periódicos y revistas, la programación cultural de las emisoras, las exposiciones, las conferencias, etc., publicó el programa ofrecido por la banda desde su reorganización; destacó el éxito de los conciertos y la ovación del público a los integrantes y al director. En los años siguientes se siguió mostrando la aceptación no sólo del público, sino también de la crítica local, comentando la gran cantidad de personas que asistía a los conciertos. “(…) a estos conciertos dominicales de la banda asiste semanalmente numeroso público” (Villa, 1955e: 5). Así como el primer concierto de la Banda Departamental en 1955 se hizo en el marco de la conmemoración del centenario del nacimiento de don Marco Fidel Suárez, en 1956 se celebró el bicentenario del nacimiento de W. A. Mozart, en el cual la banda fue uno de los actores principales. En el primer programa del año incluyó piezas en su totalidad del compositor como oberturas de las óperas Don Juan, Las Bodas de Fígaro y La Flauta Mágica y dos minuetos transcritos por el integrante de la agrupación musical, Emilio Velásquez; esto muestra el limitado repertorio en ese momento y cómo sus músicos aportaron no sólo como instrumentistas, sino también como arreglistas y compositores (Villa, 1956b: 15). Entre los músicos que hacían parte de la banda en 1957, cuando fue trasladada a Extensión Cultural, podría mencionarse a: José Congote (Barítono), Joseph Matza (Director), Señora Te- resita (Auxiliar del pagador en la policía), el Mayor Rodas Isaza (Comandante de la Policía en esa época), Capellán de la policía, un particular, Lino Echeverri (Corno), Luis Santamaría (Barítono). En la primera fila de pie se encuentran Blas Emilio Atehortúa, Sigifredo Correa (papá de Guillermo Correa), Miguelito Ospino (Trompeta), Pedraza, José Álvarez (Corno, el papá de Mario Álva- rez), Francisco Castrillón (Trompeta), Enrique Gallego, Álvaro Ro- jas, Lino Echeverri, Tauro Hernández. Finalmente, en la segunda fila de pie pueden observarse Roberto Martínez, Ricaurte Arias, Luis González (un español), Arsenio Montes, Manuel Londoño (Trompeta), Gabriel Restrepo (Platillos), Bedoya, Sepúlveda (Trompeta), Arturo “el pollo” Salazar (Batería), Luis Serna, Calle, 18 Crisanto Luque Sánchez (1889-1959), primer cardenal colombiano, elevado al cardenalato en 1953 por el Papa Pío XII. 21 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 Luis Alberto Herrera, Dionisio Hernández, Ángel María Hassan, Utilero (hijo de Guillermo Correa), Guillermo Correa (Corno), Tomás Burbano (Saxo), Alcides Lerzundy, Fausto Martínez, Roberto Ospina, Luis Emilio Gallego, Ramón Paniagua (padre del trompetista Ramón Darío Paniagua). (Entrevista a Alberto Herrera, Trombonista de la Banda de la Policía Departamental de Antioquia en 1955, marzo de 2010). La apertura de la Banda Departamental de Antioquia cons- tituyó un hito importante, pues se creó una gran expectativa por lo que iba a representar la institución en cuanto a calidad musical; su director, Joseph Matza Dusek, la había llevado a un muy buen nivel artístico. Aunque el hecho de depender de la Policía no era de mucho agrado para los músicos, pues, aun- que les pagaban bien, tenían que usar el uniforme de policía y seguir el protocolo policial (Entrevista a Humberto Ospina, febrero de 2010). La Banda de Extensión Cultural y su misión educadora En el proceso de adecuación e inserción en el mundo civil de la banda fue fundamental su traslado de la Policía Departamental a Extensión Cultural del Departamento, mediante el decreto 31 de 195719. A partir de este decreto el gobierno departamental en manos del doctor Leonel Estrada (director de Extensión Cultural y quien jugaría un papel fundamental en los años siguientes como miembro de la junta del Conservatorio de la Universidad de Antioquia), ideó un plan de organización de las actividades culturales e hizo depender de la sección de extensión cultural del Departamento de Antioquia las entidades musicales: el Conservatorio de Música, la OSDA y la Banda Sinfónica De- partamental20. Este cambio en el estatus de la banda fue impor- tantísimo, pues al llamarse Banda Departamental de Antioquia adquirió un alcance que se extendía más allá de Medellín y sus municipios cercanos. El comentarista musical Rafael Vega registró así el cambio: “Por fin llegó el momento anhelado por todos, aquel en que el gobierno nace para la música” (Vega, 1957a: 15). Este mismo año el programa de la Banda Departamental dejó de publicarse en la columna de don Gabriel Villa Notas Culturales y en su lugar siguió apareciendo en la programación de los domingos en el suplemento literario de El Colombiano así: “BANDA DEPARTAMENTAL, Joseph Matza director, en Parque de Bolívar hoy domingo 3, 11:30 am., obras clásicas y colombianas” (Programa conciertos ,1957: 4). En el suplemento literario, no aparecía el repertorio que se iba a interpretar, aunque esta información podía ser valiosa para los oyentes cotidianos. Tal vez la exclusión del repertorio dé cuenta de que ya la banda aparecía como una institución conocida, pero también significaba un estancamiento en el proceso de formación de un público para la música pues mientras la banda perteneció a Extensión Cultural, la información sobre el reperto- rio a interpretar en sus conciertos fue mínima. Sobre este tema opinaba don Rafael Vega en su columna Miscelánea Musical: Vamos a tocar un punto delicado con referencia a este or- ganismo. Su misión es dar conciertos al aire libre. Cuántos, en qué forma y dónde se dan: Eso es un misterio porque no se anuncian. Se sabe por la costumbre que los domingos en el Parque de Bolívar dan un concierto, que es tradicional allí y que por cierto es muy corto y se escucha en muy malas condiciones. El conjunto se sitúa a la sombra de unos árboles y la audición es pésima. Creemos que se debe construir una plataforma o Kiosco con techo que proteja a los músicos del sol, y donde el público pueda verlos y oírlos con comodidad y en forma adecuada. Si esto no se 19 Decreto 31 del 31 de enero de 1957 Sobre enseñanza y difusión de las Bellas Artes. 20 Leonel Estrada (1921-2012). Odontólogo y artista, quien ocupó el cargo de Secretario de Educación siendo gobernador (e) de Antioquia Antonio Mesa Gómez y Gustavo Quintero Santofimio en 1957 (Velez, 2009). 22 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 hace la banda está perdiendo el tiempo y el gobierno está invirtiendo inútilmente la fuerte suma que requiere dicho organismo para su sostenimiento. Además creemos que su repertorio es muy pequeño y ya se ha convertido en una rutina. Accidentalmente hemos oído presentaciones de la banda en actos extramusicales en teatros y al aire libre y nos ha sorprendido la asiduidad con que se repiten las mismas obras. ¿Quién es el responsable directo de las actividades de la Banda Departamental? Creemos que está bajo la dependencia directa de la se- cretaría de educación del departamento. Ojalá se tenga en cuenta esto, porque de otra manera se está malgastando el dinero oficial (Vega 1957b, 14). Lo escrito en esta columna es todo lo contrario al beneplá- cito expresado por el público y la crítica en 1955, en donde se afirmaba que la banda se estaba luciendo en sus presentaciones (Villa, 1955d: 5). Para Vega, era muy grave que el programa ya no fuera anunciado en los medios. El problema de la plataforma o kiosco data de esa época, hasta ahora ha sido una pelea que ha tenido que librar la banda en todos los períodos de su existencia. El asunto del repertorio que se presentó aquí de alguna manera explicaría por qué se comenzaron a hacer arreglos de música colombiana para la agrupación. Se trataba de enriquecerlo y nutrirlo con producciones autóctonas, más relacionadas con la cultura nacional, más cercanas a las vivencias y a la idiosincrasia del público presente en los conciertos. Una consecuencia importante de la dependencia de la Banda Departamental a la Secretaría de Educación, es que además del concierto dominical en el Parque de Bolívar, se programaron conciertos didácticos en las escuelas de Medellín (Programa abril 27- mayo 3 1958, 4L), lo cual hace entrever el papel de la proyección de la banda en la educación, no sólo en la ciu- dad sino también en los pueblos. El incremento de las obras colombianas se hizo más evidente en el concierto ofrecido por la Banda Departamental el 20 de julio de 1958 en el coliseo cubierto de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot, en cuyo programa fueron incluidas en su totalidad obras de música colombiana para la celebración del día de la Independencia de Colombia, estas fueron: m Fantasía, P. Morales Pino m Lejano Azul, Intermezzo, L. A. Calvo m Amanecer, Pasillo, C. Vieco m El Cafetero, M. Hinestroza” (Villa, 1958ª: 13) Además de los conciertos ofrecidos en Medellín, la Banda Departamental hizo presencia en los municipios de Antioquia (Villa, 1958b: 5); el concierto del 27 de julio de 1958 lo ofreció en Yarumal con un programa similar a los realizados en el Parque de Bolívar (Villa 1958e: 5). A pesar del auge cultural mostrado con la actividad musical de la ciudad, empezaron a registrarse en la prensa rumores sobre la supresión de Extensión cultural: La noticia sobre la posible desaparición de la sección de Extensión Cultural coincidió con un acontecimiento sin precedentes en la ciudad: la presencia de la Orquesta Filarmónica de Nueva York bajo la dirección de Leonard Bernstein, el 7 de mayo, en un concierto organizado por la Sociedad Amigos del Arte (El gran concierto 1958, 5). El programa de la orquesta se inició con el Himno Nacional de Colombia en versión del maestro José Rozo Contreras, seguido de la Sinfonía N° 104 en Re Mayor “Londres” de J. Haydn, la Sinfonía N°1 de Ruy Harris, “Un Americano en París” de George Gershwin y “La Valse” de M. Ravel (Un acontecimiento musical, La Orquesta Filarmónica de Nueva York, en Medellín 1958: 41). Es evidente aquí la importancia de los conciertos que estaba presenciando la ciudad y la difusión de la actividad de la Banda Departamental: conciertos didácticos, conciertos en los pueblos de Antioquia, transmisión por Radio Libertad de sus conciertos 23 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 en el Parque de Bolívar (Villa, 1958d: 5-15)21 y, en contraste, la posibilidad de liquidar la sección de Extensión Cultural, que iría en contravía de todo el proceso educativo que estaban ejerciendo la banda y la OSDA. En 1959 volvió a publicarse en el periódico, por lo menos una vez al mes, el programa de conciertos de la Banda Depar- tamental en el Parque de Bolívar que incluía casi siempre una obra de música colombiana. En ese mismo año, se transmitieron los conciertos de la banda ofrecidos en el Parque. Las emisoras encargadas de dicha difusión fueron Radio Libertad, Radio Nuti- bara y la Voz de Antioquia. Por primera vez, en El Colombiano apareció un anuncio más llamativo en un recuadro, un formato más grande que el acostumbrado: La Banda Departamental ejecutará en la mañana de hoy lujoso programa. El programa elaborado por la Banda Departamental de Antioquia para el concierto de hoy en el Parque de Bolívar, es el siguiente: m Stradella Obertura de F. v. Flotow m Selección de Maytime, S. Romberg m Polonesa Militar, F. Chopin m Tres Danzas Españolas, M. Moszkowski m El Cafetero, pasillo de M. Hinestroza (La Banda De- partamental ejecutará en la mañana de hoy lujoso programa, 1959: 20). Para este momento, el repertorio de la Banda Departamental había empezado a incrementarse de manera paulatina. De igual manera, su misión educadora no se interrumpió y se siguieron ofreciendo los conciertos didácticos, los conciertos en los pueblos y el concierto en el Parque de Bolívar; la transmisión de los con- ciertos por radio también fue esencial en cuanto a la difusión del repertorio y al entretenimiento de los oyentes, que en algunos casos no contaban con otro medio para ello. La Banda del Conservatorio de la Universidad de Antioquia y su función estética El traslado de la banda al Conservatorio de Música de la Universidad de Antioquia se ordenó por decreto en 1960, respondiendo a las circunstancias que rodearon el proceso de apertura de la Universidad de Antioquia a la formación en áreas no convencionales como periodismo, idiomas y música. Paralelo a ello, la universidad estaba transformándose en una institución de educación pública, más comprometida con un proceso de mediación entre las diversas clases sociales y con miras a con- vertirse en un centro cultural al servicio de la comunidad (Vida Universitaria. Operación cultura en la universidad, 1961: 175). El contexto en el que se dio la creación de los diferentes pro- gramas, incluido el Conservatorio, fue muy favorable. Ya era claro que la universidad no solo debía preparar “cuadros dirigentes” o técnicos requeridos por la industria. Ésta, al transformarse en “un centro de cultura al servicio de la comunidad”, hizo visible un cambio de políticas que favorecieron el estudio de la música y de otras disciplinas que, como el periodismo, no tenían una preparación universitaria para su ejercicio profesional (Escuela de periodismo, 1961: 178). Por medio del Artículo 17 de la Ordenanza N° 21 del 28 de noviembre de 1959 de la Asamblea Departamental y del Acuerdo N° 1 del 24 de febrero de 1960 del Consejo Superior de la Universidad de Antioquia, fue creado el Conservatorio de Música de Antioquia como entidad oficial anexa a la Universidad de Antioquia, que luego fue reconocido como Conservatorio de la Universidad de Antioquia. El acuerdo se expidió siendo Goberna- 21 En caso de lluvia el concierto de la Banda Departamental se hacía en el radioteatro de Radio Libertad, si no llovía se transmitía por esta emisora desde el Parque de Bolívar. 24 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 dor de Antioquia el Dr. José Roberto Vásquez22 y el Rector de la Universidad, el Dr. Iván Correa Arango; su Junta Directiva quedó integrada por personalidades del arte y la música: la pedagoga Marta Agudelo de Maya23, el odontólogo y pintor Leonel Estra- da y ex director de Extensión Cultural Departamental, el crítico musical y librero Rafael Vega Bustamante, el Dr. Oscar Javier Restrepo y la pedagoga y promotora musical Margoth Arango de Henao24. Se acordó elaborar los reglamentos con base en los del Conservatorio de Música de la Universidad Nacional de Bogotá y ajustarlos al régimen de la Universidad de Antioquia. Luego de ser estudiados por cada uno de los miembros de la junta, dichos reglamentos se presentaron a las Directivas de la Univer- sidad de Antioquia para su aprobación definitiva. Fue nombrado como presidente el Dr. Oscar Javier Restrepo y como secretaria encargada, la Sra. Margoth Arango de Henao (Universidad de Antioquia, Conservatorio de Música de Antioquia - CMA, Libro de Actas N°1, 9 de mayo de 1960). Posteriormente se nombró como Director del Conservatorio al joven director de coros, Ro- dolfo Pérez González25, quien, a partir del 23 de agosto de 1960, pasó a formar parte de la Junta Directiva al igual que el Dr. René Uribe Ferrer (UdeA, CMA, Acta N° 8, 23 de agosto de 1960). La creación del Conservatorio de Antioquia fue recibida positivamente y fue registrada como “un suceso especial para el futuro de la auténtica cultura musical” por el columnista Gabriel Villa Villa26. Ahora bien, ¿Qué entendía el señor Villa como auténtica cultura musical? El artículo en el que Villa aplaude la creación del conservatorio nos indica algunas ideas al respecto. La primera, es que la fundación de una institución adscrita a la Uni- versidad de Antioquia, debía servir para la enseñanza de lo que él consideraba la “música seria”, es decir, la música académica, desechando otras manifestaciones como las músicas populares y las tradicionales. De esta manera, en su argumentación, se formarían “jóvenes devotos de las nobles armonías”, bajo la tutela de “destacados elementos de nuestros círculos intelectuales y artísticos”. La segunda es que esta escuela debía estar destinada a “cumplir una función estética” para beneficio de la sociedad. Los términos empleados por el señor Villa no dejan lugar a dudas de la exaltación patriótica de tan noble empresa. Esperaba que la institución contribuyera a la formación estética de los jóvenes antioqueños para “beneficio de la sociedad y prestigio cultural de Medellín”, según sus propias palabras (Villa, 1960a: 5). Por otro lado, la Revista de la Universidad de Antioquia registró la creación del Conservatorio en su Número 144 de 1960, de donde se extrajo el siguiente fragmento: El conservatorio de música tiene el propósito de llenar el gran vacío existente en la educación musical del pueblo que, como el de Antioquia, ha alcanzado considerable nivel de progreso en otros campos. Específicamente, persigue 22 José Roberto Vásquez, gobernador de Antioquia entre el 1° de julio de 1960 y el 14 de enero de 1961. (https://antioquia.gov.co/gobernadores-de-antioquia). 23 Marta Agudelo Villa (Medellín, Antioquia 1920- Medellín, Antioquia 2009). Junto a un grupo de músicos y amigos del arte fue cofundadora del Conservatorio de Música de Antioquia en el año 1959 (Biblioteca Digital de Música EAFIT, s.f). 24 Margoth Arango de Henao (Medellín, Antioquia 1923-Medellín, Antioquia 1992). Fue promotora de la música en la ciudad, cofundadora del Conservatorio de Música de Antioquia. (https://repository.eafit.edu.co/handle/10784/21965?show=full). 25 Rodolfo Pérez González: Fundador y director de la Coral Tomás Luis de Victoria en 1951 y de la Capilla Polifónica de Coltejer (1964-1980). Estuvo vinculado al Conjunto Promúsica Antigua de Medellín y al Departamento Cultural de Coltejer. Estudió en el Instituto de Bellas Artes y posteriormente interpretación de madrigales, polifonía, música antigua y dirección coral. Fue Director del Conservatorio de la Universidad de Antioquia en su fundación en 1961, desde el cual promovió la formación de coros. (https://repository.eafit.edu.co/handle/10784/22060). 26 Gabriel Villa Villa (1910-1982) escribió desde los años treinta hasta su muerte en los periódicos: El Colombiano, El Pueblo, La Defensa en Medellín. Fue fun- cionario de Valorización Municipal. En: https://repository.eafit.edu.co/handle/10784/22120. 25 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 que el aprendizaje de la música se convierta en una pro- fesión respetable y remunerativa para muchos jóvenes, o al menos represente un acopio de cultura, que de todas maneras dignifique y agregue valor a la persona humana (Conservatorio de música, 1960: 178). Tanta atención prestada al Conservatorio de Antioquia parecía pasar por alto que en la ciudad ya existía el Conservatorio de Música de Bellas Artes, conocido como el “Conservatorio de Medellín” y que en 1960 estaba conmemorando 50 años de existencia. Valga preguntar ¿Qué labor desarrollaba entonces el Conservatorio de Medellín del Instituto de Bellas Artes? ¿Cuál era la imagen del músico y del quehacer del músico en la so- ciedad como para afirmar que una de las funciones de la nueva institución era convertir la profesión del músico en “respetable y remunerativa”? Pues bien, Fernando Gil Araque en su tesis “La ciudad que encanta”, arriesga dos respuestas posibles: La primera se suscribe a la situación misma del Conservatorio de Medellín, a la precariedad de su presupuesto y al énfasis en la formación de estudiantes de edades avanzadas. La segunda se situaba en la imagen del músico en la sociedad y en las posibilidades que daba la formación universitaria más temprana. De esta manera, al formar jóvenes en instituciones especializadas se trascendía el viejo esquema de formación autodidacta y de tradición familiar (Gil, 2009: 199-202). La creación del Conservatorio como dependencia de la Uni- versidad de Antioquia fue muy significativa no sólo para que la música se convirtiera en una “profesión respetable” sino por la seriedad y confianza que dio el hecho de pertenecer al Alma Mater. En las columnas dedicadas a la creación del conservato- rio, se habla de la dignificación de lo que en adelante sería una profesión más que un oficio. Con la apertura del Conservatorio de Antioquia se ampliaron las posibilidades para el estudio de la música. Se creó entonces una particular expectativa para la vida musical y cultural de Medellín. El solo reglamento que ya estaba circulando con las especificaciones de funciones de las directivas, de los profesores y de las distintas secciones académicas, al igual que las materias que se dictaban en ese centro de educación mu- sical, era una carta de navegación confiable que había retomado los principales aportes del reglamento del Conservatorio Nacional (Villa, 1960b: 5). El modelo que se adoptó para la enseñanza fue el del Conservatorio europeo, en el cual sólo se estudiaban asignaturas musicales. Esta aproximación al aprendizaje de la música se difer deencia del modelo estadounidense, en el que sus universidades ofrecen una formación más amplia bajo la perspectiva de las “Artes Liberales”. Este último fue adoptado luego en los años 80 por la Universidad de Antioquia. La Banda del Conservatorio de la Universidad de Antioquia El 19 de diciembre de 1960, la Asamblea Departamental de Antioquia dictó la Ordenanza N°33 en la cual, por medio del Artículo 22, autorizó la incorporación de la Banda Departamental y de la OSDA al recién creado Conservatorio, en cuya anexión se conservarían los aportes asignados por el Presupuesto Depar- tamental para su sostenimiento; los nombramientos del personal para estas entidades, los haría la Universidad de Antioquia. De igual manera, se continuaría con la colaboración de la Banda a la Secretaría Departamental de Educación en los programas de divulgación cultural, previamente señalados por ese despacho (U de A, CMA, Acta N°17, 31 de enero de 1961). De esta manera, la Banda Departamental entró a hacer parte del Conservatorio de Antioquia, soporte significativo de la institución. Muchos de sus profesores integraron también la Banda del Conservatorio, como sería llamada desde 1961, recibiendo un sobresueldo por ello (UdeA, CMA, Acta N°16, 24 de enero de 1961). La anexión de la Banda Departamental al Conservatorio fue un hecho bastante significativo; por un lado, porque el presu- puesto para su funcionamiento ya figuraba en el presupuesto departamental, pero era el Conservatorio el que lo administraba. De hecho, podía hacer uso de instrumentos que la banda no usaba, como por ejemplo 2 oboes, 2 fagotes y una trompa, que podrían ser utilizados para estudio de los alumnos de la 26 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 institución (U de A, CMA, Acta N°17, 31 de enero de 1961). Por otro lado, los músicos “tuvieron un cambio de estatus” y, según su percepción, “subieron de categoría” (Entrevista a Alberto Herrera, marzo de 2010), pues cuando la banda estaba adscrita al Departamento eran “tratados como policías” y era la Policía la entidad que hacía los pagos. Su nombre era Banda de la Policía Departamental de Antioquia; tenían varios uniformes: uno café, uno azul y otro verde, todos con gorra de policía (Entrevista a Humberto “el mono” Ospina, febrero de 2010). Luego, a su paso a la Secretaría de Educación, sección de Extensión Cultural, como Banda Departamental, eran “simplemente músicos” y luego, con su anexión al Conservatorio, se denominaron “profesores”, así no ejercieran como tales en la institución. Aunque los cambios institucionales experimentados hasta ahora por la Banda Departamental no fueron de gran impacto, la llegada al Conservatorio, lugar para la formación de “jóvenes devotos de las nobles armonías” y para la enseñanza de la “música seria”, fue definitiva para la transformación del oficio de músico. Esta pudo ser en un principio mirada con desdén, pues los músicos de la agrupación estaban, en su mayoría, lejos de una formación de Conservatorio y formaban parte no sólo de las orquestas sinfónicas y de zarzuela, sino de las orquestas de música de la costa atlántica, las orquestas de los clubes, las de la industria fonográfica y las orquestas de las emisoras. No obstante, para la inauguración oficial de la Institución musical, que además contó con la contribución de la empresa privada27, fue aceptada la colaboración de la banda, cuyo programa a in- terpretar fue recortado para darle cabida a la intervención de la Coral Tomás Luis de Victoria, bajo la dirección de Rodolfo Pérez González, especializado en la interpretación de música antigua y polifonía. (UdeA, CMA, Acta N°20, 21 de febrero de 1961). La banda continuó con la colaboración a la Secretaría de Educación; sin embargo, en la Junta del 31 de enero de 1961, fue leída una circular en la que el Director del Conservatorio, Rodolfo Pérez, condicionó tal colaboración a la previa aceptación por parte del Conservatorio (UdeA, CMA, Acta N°17, 31 de enero de 1961). El tema relacionado con la colaboración de la banda a la Secretaría de Educación fue de gran importancia, pues se trató nuevamente en la reunión del 17 de febrero de 1961, en la que el Director del Conservatorio solicitó al señor Rector Jaime Sanín Echeverri “dirigirse a la Secretaría de Educación con el objeto de aclarar todos los puntos referentes a la colaboración de la banda con la mencionada secretaría” (UdeA, CMA, Acta N°18, 7 de febrero de 1961). A continuación la reseña del último concierto del año 1964, en el cual la Banda del Conservatorio interpretó un programa especial con la participación de algunos integrantes, llamados aquí profesores, como solistas. CONCIERTO DE BANDA. Bajo la dirección del maestro Joseph Matza, la Banda del Conservatorio de la Univer- sidad de Antioquia ofrecerá a las 11 y 15 de la mañana de hoy su habitual concierto dominical en el parque de Bolívar, audición que será la última de esta clase en el presente año y en la cual actuarán como solistas varios de los profesores integrantes de la banda. El programa es el siguiente: El elefante y la mosca, dúo para flauta y fagot, de H. Kling con Luis Gaviria y Jonás Kaseliunas como solista; Concertino para clarinete, de Álvaro Romero y Andia, con Enrique Gallego como solista; Las Perlas, dúo para trom- petas, de H. Kling, con Gerardo Bedoya y Vicente Marín, solistas; “Belzebeub”, variaciones para fagot, de Catozzi, con Mario Calderón como solista; Fantasía para clarinete, de G. Langenus, con Julio Mesa como solista; “Souvenir de Verdi”, de L. Mayeur, para saxofón alto, con el maestro Gabriel Uribe García como solista. Al referirnos a este último concierto dominical de la banda, queremos exaltar 27 La Compañía Colombiana de Tabaco y la Federación Nacional de Cafeteros, contribuyeron con cigarrillos y café, respectivamente. 27 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 el interés y la permanente preocupación del rector de la Universidad de Antioquia, doctor Ignacio Vélez Escobar, y de la directora del Conservatorio doña Margoth Arango de Henao, por mejorar cada día la institución docente y las condiciones de funcionamiento de esta importante agrupación musical. El Alma Mater ha comprendido cabal- mente la misión universitaria que deben cumplir la Banda del Conservatorio y las demás secciones del plantel de enseñanza musical. Y por ello debemos expresar nuestra complacencia (Villa, 1964: 5). Se lee en esta reseña un programa de concierto muy deta- llado, no sólo con los compositores a interpretar, sino con los solistas que intervinieron en cada una de las obras. Es importante resaltar que en la nota se registran, por primera vez, los nombres de los músicos y se hace explícito que se trata de profesores. No obstante, el término “profesores” se refiere a todos los músicos, aunque muchos de ellos no se desempeñaran como maestros con estudiantes en el Conservatorio. Por otro lado, en la reseña Gabriel Villa aprovechó la oportunidad para exaltar el interés de las Directivas de la Universidad y del Conservatorio por mejorar no sólo la institución docente, sino las condiciones de funcionamiento de la banda, la cual debía cumplir con una misión universitaria, así como las demás secciones de la institu- ción musical. Se puede entender aquí la función educadora que desde la Universidad tuvo la banda, cumpliendo así no sólo con la “función estética” para “beneficio de la sociedad” que tenía el Conservatorio (Villa, 1960a: 5), sino también con la función social que debía tener la Universidad pública al servicio de la comunidad (Merriam, 2001). Un cambio significativo en la formación de los músicos fue el paso de la enseñanza familiar y particular a la enseñanza institucionalizada, pues los hijos de los músicos de la banda, en su calidad de profesores, disfrutaron de becas pagando única- mente la matrícula para estudiar en el Conservatorio, recibiendo el mismo trato en relación con los hijos de los miembros de la Junta Directiva (UdeA, CMA, Acta N°18, 7 de febrero de 1961). Aunque para algunos integrantes en lo musical no fue muy notorio el cambio, pues desde su fundación la banda fue considerada como una institución musical de alto nivel (Entrevista a Alberto Herrera, marzo de 2010), el hecho de pertenecer a la Universidad de Antioquia dio a los músicos algunos privilegios que anteriormente no tenían. De las becas también pudieron disfrutar niños y jóvenes de bajos recursos (Villa, 1961b: 5), y desde el Conservatorio se motivó a la empresa privada para otorgar estas becas, de las cuales disfrutaron numerosos estudiantes, incentivando además el estudio de la música en el plantel adscrito a la Universidad de Antioquia. Esto le dio prestigio no sólo a los músicos, sino a la práctica de la música que se comenzaba a profesionalizar; y como se expresó anteriormente, también comenzó a cambiar la enseñanza familiar por la institucional. Para finalizar, podemos concluir que durante el periodo es- tudiado (1955-1970), la transformación de la banda es evidente en muchos aspectos. Aunque en un primer momento la banda estuvo adscrita a la Policía Departamental, se tuvo en cuenta el buen nivel de los músicos que harían parte de ella, pues se hizo una convocatoria nacional. Por esta razón llegaron a Medellín músicos de varias ciudades del país, que en ese momento era la sede de las más importantes casas disqueras. Estos músicos, además, conformaron las orquestas de música de la costa at- lántica, lo cual enriqueció el panorama musical de la ciudad. En su paso a Extensión Cultural, además de cambiar el carácter de militar, los integrantes de la banda adquirieron otra categoría: de policías pasaron a ser músicos y con el cambio al Conservatorio, pasaron a ser profesores. Esto, más que una cuestión de nombre, lo que refleja es una mejora laboral y una profesionalización de la práctica de la música. Otro aspecto a señalar es la transición del aprendizaje familiar o particular a la enseñanza especializada con una formación rigurosa; algunos de sus solistas ofrecieron conciertos con acompañamiento de piano o interpretaron música de cámara. 28 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia De policías a profesores: la transformación institucional de la Banda Departamental de Antioquia, 1955-1970 Por último, se amplió el público espectador, pues además de la difusión de sus conciertos a través de la radio, la misión didáctica de la banda fue más allá del Parque de Bolívar y se extendió a algunos municipios, escuelas y barrios de Medellín. Imagen 2. Emilio Antonio “Millo” Velásquez Estrada (ca. 1970). Autor desconocido. Fondo Emilio Velásquez, Sala de Patrimonio Documental Centro Cultural Biblioteca Luis Echavarría Villegas, Universidad Eafit, Medellín. Juan Fernando Alzate Londoño | Catalina Lozano Cáceres | María Verónica Muñoz Sánchez Manuela Palacio Ríos | Luz Adiela Orozco Hernández | Juan Fernando Velásquez Ospina Catálogo de obras A continuación se presenta un catálogo de las adaptaciones y obras que Emilio Antonio Velásquez Estrada y Julio Mesa Giraldo produjeron cuando hacían parte de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia y reposan en el archivo de dicha institución. El catálogo fue elaborado por estudiantes que hacen parte del Semillero del Grupo de in- vestigación Músicas Regionales de la Universidad de Antioquia. Las fichas documentales que componen el catálogo han sido desarrolladas siguiendo principios musicológicos y catalográficos. Cada ficha se divide en cinco secciones: un encabezado con el nombre del compositor y el título de la obra normalizados, seguidos por el íncipit musical28; la segunda sección está conformada por el registro bibliográfico de la obra; a continuación va el tercer segmento, constituido por una descripción física del documento y la orquestación de la obra; posteriormente, se ofrecen una serie de observaciones; y finalmente la quinta sección, que comprende un conjunto de palabras claves. En cuanto a las partituras, se ha optado por realizar una edición facsimilar a partir de un procesos de digitalización de los documentos del archivo. A este respecto, se hace necesario indicar que, como parte de su práctica como arreglistas y compositores, ambos autores elaboraron guías para el director, bien fuera en una parte de piano o el clarinete primo. Precisamente, son estas guías las que se incluyen como facsímiles en el presente catálogo. También se tomaron algunas decisiones adicionales en el momento de elaborar las fichas. En primer lugar, toda la información que fuera producto del análisis del inves- tigador que la elaboró se incluye entre corchetes “[ ]”. Para efectos de la información bibliográfica, el copista del manuscrito asume el papel de editor. Además, al tratarse de documentos que hacen parte de un archivo en constante consulta, algunas de las obras han sido editadas previamente29. Sin embargo, la información que se incluye en las fichas 28 El íncipit es la transcripción de los primeros compases de la obra. 29 En su mayoría, las versiones editadas fueron elaboradas en 2015 por Alfredo Mejia Vallejo, trompetista de la Banda de la Universidad de Antioquia. Dichas ediciones se hicieron en el marco del proyecto “Banco Virtual de Partituras Celebra la Música-Plan Nacional de Música para la Convivencia del Ministerio de Cultura de Colombia”, proyecto ganador de la Beca de investigación para la selección, adaptación y edición de repertorio histórico para Banda Sinfónica del siglo XIX y primera mitad del XX del Ministerio de Cultura. 30 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Catálogo de obras se enfoca exclusivamente en los manuscritos originales, aunque en la sección de observaciones se aclara si existe una versión editada de la obra y en qué año se hizo. Por asuntos de claridad, se indican los instrumentos de la orquestación sin emplear siglas, en su lugar se indica el nombre completo del instrumento y entre corchetes el número de ejemplares de la parte en cuestión y su descripción física. Finalmente, la sección de observaciones ofrece información que se organiza de la siguiente manera: 1) anotaciones y comentarios que posee el manuscrito, si los hay; 2) comentarios sobre la estructura y forma de la obra; 3) otras anotaciones y comentarios sobre otras ediciones; 4) estado de conservación de las obras. 31 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Catálogo de obras «Ante el micrófono : Bambuco» / Milciades Garavito. En: Fondo de partituras Banda Sinfónica Universidad de Antioquia: M1245.C6 G17. Medellín, Colombia: Julio Mesa [Copista]. [s.f]. [Música manuscrita]. 32cm. Instrumentación: score [guión]; piccolo Bb, piccolo C, flauta 1 y flauta 2 [2 instrumentos en la misma parte]; oboe 1 y oboe 2 [2 instrumentos en la misma parte]; fagot; clarinete requinto, clarinete 1 [3 copias manuscritas], clarinete 2, clarinete 3, clarinete alto, clarinete bajo; saxofón alto, saxofón tenor, saxofón barítono, saxofón bajo; trompeta 1, trompeta 2; bugles; corno 1 y corno 2 [2 instrumentos en la misma parte], corno 3 y corno 4 [2 instrumentos en la misma parte]; trombón 1 y trombón 2 [2 instrumentos en la misma parte], trombón 3; barítono 1, barítonos 2 y barítono 3 [2 instrumentos en la misma parte]; contrabajo C [2 copias manuscritas], contrabajo en Bb ; batería. Observaciones: [La obra tiene 4 secciones, distribuidas de la siguiente forma: Introducción ||:A:||B||:C:||]. Anotaciones: [Partitura de clarinete 2, parte inferior izquierda «Ana Pati Restrepo»; partitura de trombones 3, parte superior izquierda «BAJO»; partitura de trompeta 1, parte superior izquierda «Ramón PA»; partitura de contrabajo C, parte superior izquierda «Victor». Reverso de la partitura de clarinete bajo, 10 sistemas tachados; reverso de la partitura de trombones, 4 sistemas tachados; reverso de la partitura bajo en Bb 10 sistemas tachados; saxofón bajo marcado como «sobrantes», reverso 8 sistemas tachados]. [El manuscrito presenta deterioros: faltantes que no afectan el contenido de las partes, cortes en los bordes, oxidación de la tinta e intervenciones con cinta. Tiene adiciones y aclaraciones en el guión y las partes en tinta roja]. Bambucos Partituras para Banda Sinfónica Compositores Colombianos Banda Sinfónica Universidad de Antioquia GARAVITO, MILCIADES [1901-1953] «Ante el micrófono: Bambuco» 32 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Catálogo de obras 33 LLEGÓ LA BANDA La obra musical de Julio Mesa Giraldo y Emilio “Millo” Velásquez en el archivo musical de la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia Catálogo de obras «Añoranzas : Pasillo» / Jose Maria Tena. En: Fondo de partituras Banda Sinfónica Universidad de Antioquia: M1245.C6 T35. Medellín, Colombia: Julio Mesa [Copista]. [s.f]. [Música manuscrita]. 32cm. Instrumentación: score [guión], piccolo Db [3 copias manuscritas], flauta 1 y flauta 2 [2 instrumentos en la misma parte] [3 copias manuscritas]; oboe 1 y oboe 2 [2 instrumentos en la misma parte][3 copias manuscritas]; fagot 1 y fagot 2 [2 instrumentos en la misma parte] [3 copias manuscritas]; clarinete requinto [3 copias manuscritas], clarinete 1 [12 copias manuscritas], clarinete 1 B [5 copias manuscritas], clarinete 2 [6 copias manuscritas], clarinete 3 [6 copias manuscritas], clarinete alto [3 copias manuscritas], clarinete bajo; saxofón soprano, saxofón alto [5 copias manuscritas], saxofón tenor [3 copias manus- critas], saxofón barítono [3 copias manuscritas], saxofón bajo [2 copias manuscritas]; trompeta 1 [6 copias manuscritas], trompeta 2 [6 copias manuscritas], trompeta 3 [6 copias manuscritas]; bugles [3 copias manuscritas]; corno 1 y corno 2 [2 instrumentos en la misma parte][3 copias manuscritas], corno 3 y corno 4 [2 instrumentos en la misma parte][3 copias manuscritas]; trombón 1 y trombón 2 [2 instrumentos en la misma parte][5 copias manuscritas], trombón 3 [4 copias manuscritas]; barítonos 1 [3 copias manuscritas], barítono 2 [3 copias manuscritas]; contrabajo en Bb [2 copias manuscritas]; batería [2 copias manuscritas]; timpani. Observaciones: [La obra tiene 4 secciones, distribuidas de la siguiente forma: Introducción ||:A:||B||:C:||]. Anotaciones: [Las partiturase se encuentran numeradas en la parta superior de la siguiente forma: Partitura Director «41»; partituras de piccolo Db «209», «2010», «211»; partituras de flautas «212», «213», «214»; partituras de oboes «215», «216», «217»; partituras de fagot 1 y 2 «203», «204», «205»; partituras de clarinete requinto «206», «207», «208»; partituras de clarinete 1 «155», «156», «157», «158», «159», «160», «161», «162», «163», «164», «165», «166», partituras de clarinete 1 B «167», «168», «169», «170», «171»; partituras de clarinete 2 «173», «174», «175», «176», «177», «178», partituras de clarinete 3 «179», «180», «181», «182», «183», «184», partituras de clarinete alto «185», «186», «187», partituras de clarinete bajo «188»; partituras de saxo