1 Universidad de Antioquia 1 Facultad de Ciencias Agrarias 2 Programa de Posgrados en Ciencias Veterinarias 3 4 5 Maestría en Ciencias Veterinarias línea de profundización en anestesia 6 7 8 Comparación de la respuesta nociceptiva en pacientes sometidos a corrección de 9 ruptura de ligamento cruzado anterior aplicando bloqueo del nervio ciático y 10 femoral o analgesia convencional 11 12 Trabajo de investigación presentado como requisito para optar al título de Magister en 13 Ciencias Veterinarias 14 15 16 Por: Laura Carolina Álvarez Arroyave. MV 17 Tutor: Sandra Acevedo Toro. MV, Esp, MSc. 18 19 Comité tutorial: Verónica Escobar. M, Esp. Ivan Alvarez. MV, MSc. 20 21 Medellín, Noviembre 2015 22 23 2 Tabla de contenido 24 Pagina 25 26 Resumen …………………………………………………………………………………….3 27 Introducción……………………………………………………………………………………6 28 Justificación…………………………………………………………………………………..7 29 Planteamiento del problema…………………………………………………………………9 30 Hipótesis………………………………………………………………………………………10 31 Objetivos………………………………………………………………………………………11 32 Capitulo I. Marco Teórico……………………………………………………………………12 33 Capitulo II. Materiales y Métodos……………………………………………………………31 34 Capitulo III. Resultados ……………………………………………………………………….35 35 Articulo Original………………………………………………………………………………..37 36 Capitulo IV. Conclusiones generales………………………………………………………..56 37 38 39 40 3 Resumen 41 42 Objetivo: Comparar la respuesta nociceptiva en pacientes sometidos a cirugía correctiva 43 de ruptura de ligamento cruzado anterior con la utilización de dos técnicas analgésicas 44 diferentes que incluyen el bloqueo de los nervios femoral y ciático o analgesia 45 convencional. 46 47 Estudio: Experimental Aleatorizado comparativo doble ciego. 48 49 Población animal: Ocho perros que ingresaron al Hospital veterinario de la Universidad 50 de Antioquia por decisión de su propietario, para corrección quirúrgica de ruptura de 51 ligamento cruzado anterior (RLCA), entre uno y ocho años, sin enfermedad clínica 52 diferente a la ortopédica. Se excluyeron razas braquiocefálicas. 53 54 Materiales y Métodos: Los pacientes fueron divididos en cuatro perros por terapia 55 analgésica de manera aleatoria de la siguiente manera: 56 Grupo A: Analgesia Convencional (AC) 57 • Butorfanol a 0,2 mg/kg intramuscular 58 • Acepromacina 0,02mg/kg intramuscular 59 • Meloxicam 0,2mg/kg subcutáneo 60 61 Grupo B: Bloqueo Nervioso (BN) 62 • Meloxicam 0,2mg/kg subcutáneo 63 • Bloqueo del nervio ciático y femoral con Bupivacaina levógira al 0,75% a 1 mg/kg 64 con ayuda del neuro estimulador (Stimuplex® HNS 12) 65 Se realizó la inducción con propofol entre 3-5mg/kg endovenoso y la posterior intubación 66 del paciente. La medición de las constantes fisiológicas y de los gases arteriales se 67 4 realizó a todos los pacientes en tres tiempos. Tiempo 1 (T1): En el momento de 68 preparación para cirugía en quirófano. Tiempo 2 (T2): En el procedimiento quirúrgico, en 69 su momento más doloroso. Tiempo 3 (T3): En el posoperatorio. 70 Los gases Arteriales se extrajeron de la arteria femoral o metatarsiana dorsal, lo cuales 71 incluyen: 72  PH: Indicador de acidosis o alcalosis 73  PO2: Presión arterial de Oxigeno 74  PCO2: Presión arterial de dióxido de carbono 75  HCO3: Bicarbonato 76  BE: Exceso de base 77  SO2: Saturación de Oxigeno 78  Lactato 79 Se realizará además las siguientes mediciones en los tres tiempos 80  Frecuencia Cardíaca 81  Frecuencia Respiratoria 82  Temperatura 83  Presión arterial Media 84  Saturación de Oxígeno 85  Capnometría 86 87 Además, en el T2 se medió el Fujo de Isoflurano, en el T3 se medió el tiempo de 88 extubación, y se aplicó la tabla de valoración del dolor de Melbourne. 89 Todos los pacientes se mantuvieron con ventilación asistida, teniendo un volumen 90 corriente de 10 ml por kilo. Se instauro una ventilación mecánica en perros de talla grande 91 10 respiraciones/minuto y para perros de talla pequeña 14 respiraciones/minuto; estas 92 frecuencias fueron modificadas para la ventilación minuto apropiada del paciente durante 93 la cirugía; con una relación de I:E (Inspiración: Espiración) de 1:2. Considerando a la 94 corrección de ruptura de ligamento cruzado anterior como un procedimiento 95 5 medianamente traumático, se realizó una rata de infusión de 7 ml/kg/hora con Solución 96 salina al 0.9%. 97 98 Resultados 99 Los pacientes con BN tuvieron requerimientos anestésicos más bajos, igualmente, el 100 tiempo de extubación y el puntaje obtenido en la tabla de valoración de Melbourne fueron 101 más bajos en comparación con los pacientes con AC. Los pacientes con AC, tendieron 102 levemente a la Acidosis al mismo tiempo que presentaron Frecuencias cardiacas más 103 altas. Hubo relación entre los pacientes con un puntaje alto en la tabla de Valoración de 104 Melbourne y el aumento del lactato. 105 106 6 Introducción. 107 El dolor es una sensación subjetiva desagradable, derivado de un daño tisular y seguido 108 de una respuesta fisiológica de muy difícil definición. En el ser humano la descripción de 109 esta sensación va acompañada de un factor emocional y subjetivo para cada individuo. 110 Sin embargo, su reconocimiento resulta difícil en los animales, pero a pesar de esto es 111 necesario ajustar la terapia necesaria para manejo del dolor y comprobar su efecto (Anil 112 S, L Anil, 2002). Evaluar el dolor en las personas es difícil pero objetivamente 113 cuantificable a pesar de su componente individual, ya que incluso cuando los estímulos 114 dolorosos se han aplicado bajo iguales condiciones, la respuesta dolorosa será variable 115 para cada individuo (Bernie D. Hansen, 2003), esta variación en la evaluación del dolor 116 de los animales se hace aún más manifiesta para las pacientes caninos, lo que puede 117 llevar a una subjetivación del dolor, instaurando una terapia analgésica deficiente. 118 119 No es posible compartir la experiencia del dolor en referencia con otras especies. El Dr, 120 Patrick Wall, argumentaba que es necesario el reconocimiento de un esfuerzo fisiológico 121 en cada individuo animal para mantener su equilibrio y que se debe intervenir solo para 122 ayudar a que el proceso doloroso disminuya (Bernie D. Hansen, 2003), y para esto se 123 hace necesario el conocimiento de ciertos parámetros de comportamiento que darán 124 indicios de dolor. Con el presente trabajo de investigación, se buscó comparar la 125 respuesta al dolor de pacientes sometidos cirugía ortopédica aplicando dos técnicas 126 analgésicas diferentes. 127 Aunque anteriormente, se aplicaban mediciones de manera arbitraria y subjetiva para 128 evaluar la respuesta al dolor y las descripciones eran basadas sobre opiniones 129 personales por lo que no eran totalmente fiables (Kyles A, et al, 1998). Actualmente se 130 cuenta con la escala de valoración del Melbourne para pacientes posquirúrgicos, la cual 131 se aplicó en el presente estudio, sumando a otras variables fisiológicas y la medición de 132 gases arteriales, quienes en conjunto permitieron un análisis imparcial del dolor. 133 Es objetivo de este estudio brindar a la comunidad veterinaria la opción más adecuada 134 para el manejo del dolor en pacientes con corrección de ruptura de ligamento cruzado y 135 la extrapolación del tratamiento analgésico a otras cirugías ortopédicas. 136 7 Justificación. 137 138 The international Association for the study of pain (IASP), define el dolor como una 139 experiencia sensorial o emocional desagradable asociada a una lesión tisular real o 140 potencial y que si persiste puede convertirse en una enfermedad por si sola. Es por esto, 141 que en este estudio se comparó la respuesta nociceptiva con dos técnicas analgésicas 142 diferentes, utilizando analgesia convencional en comparación con el bloqueo nervioso 143 como una manera de controlar el estímulo nervioso encargado de generar la respuesta 144 dolorosa. En la actualidad, se han realizado evaluaciones clínicas en pacientes sometidos 145 a cirugía de rodilla donde el nervio ciático ha sido bloqueado en combinación con diversos 146 enfoques para el nervio femoral, pero hasta la fecha no hay estudios veterinarios donde 147 se compare directamente un enfoque frente a otro, incluso se han comparado el bloqueo 148 del nervio femoral junto con el nervio ciático para cirugía ortopédica (. Luis Campoy, 149 2012), o ha sido comparado con la técnica epidural (Matthew A Gurney,et al 2014) pero 150 ninguno comparándolo con la analgesia convencional realizada por la mayoría de 151 médicos veterinarios, dando lugar a conclusiones equivocadas acerca del proceder 152 analgésico, y de cual técnica sea la más favorable para el paciente en cirugía. 153 El dolor es una señal de alerta e individual, que se convierte en un factor estresante para 154 el paciente, y en consecuencia se produce liberación de catecolaminas, dándose como 155 producto final el lactato, que es uno de los principales metabolitos generados durante 156 momentos de estrés; es por esto que el lactato puede ser un medidor del dolor (Benson 157 G, , 2000. . Boothe D, H Boothe. 1996) junto con la tabla de valoración del dolor de 158 Melbourne y en correlación con tras parámetros fisiológicos. Para corroborar que el 159 lactato fue producido por dolor y no por hipoxia, se realizó un análisis de gases arteriales, 160 los cuales nos permitirán conocer el estado de oxigenación y acido básico del paciente, 161 correlacionando que cualquier incremento del lactato se podrá producir como metabolito 162 producto de la manifestación de dolor. 163 El médico veterinario puede elegir varias opciones para limitar o suprimir el dolor de sus 164 pacientes. Las razones que han limitado el uso de drogas y técnicas analgésicas por 165 parte de los veterinarios hasta esta última década han sido numerosas; desconocimiento 166 8 al evaluar objetivamente la intensidad del dolor, desconfianza con el uso de algunos 167 analgésicos, desconocimiento de la farmacocinética y dinámica de estos, deficiencia de 168 habilidades en técnicas avanzadas de bloqueos, no adquisición de nuevos equipos, entre 169 otras. Sin embargo hoy en día no cabe excusa alguna para incluir estos fármacos no solo 170 como parte del manejo anestésico sino de otros eventos dolorosos que pueden generar 171 deterioro de la calidad de vida del paciente. El proyecto es pertinente para médicos 172 veterinarios, al presentar resultados a partir de estudios experimentales que les permitan 173 tomar determinaciones acerca de que protocolo analgésico podría brindar una mayor 174 estabilidad en la recuperación posquirúrgica en relación a la disminución de la respuesta 175 dolorosa y poder contar con modelos experimentales para nuevos estudios de 176 investigación en Colombia. Este trabajo de investigación permitirá a la comunidad 177 veterinaria en general y al área de anestesia, identificar la presencia e intensidad del dolor 178 posquirúrgico, así como la técnica adecuada para el manejo del dolor en pacientes 179 sometidos a corrección quirúrgica de ruptura de ligamento cruzado anterior y de esta 180 manera poder extrapolarlo a otros pacientes que ingresan a cirugías ortopédicas, 181 disminuyendo los requerimientos anestésicos, el tiempo de recuperación controlando 182 eficazmente el dolor. 183 184 9 Planteamiento del problema. 185 186 La terapia analgésica en nuestro pacientes caninos, en muchas ocasiones resulta ser 187 deficiente, ya que el reconocimiento del dolor es esta especie es de difícil interpretación. 188 El dolor como sensación desagradable y particular, debe ser tratado efectivamente para 189 evitar los efectos deletéreos que implica la persistencia de este en el paciente. 190 Este fenómeno subjetivo, siempre irá acompañado de situaciones de estrés o miedo, lo 191 que llevará a una sensación de dolor mayor, y es de saber que esta sensación intensa 192 puede conducir al paciente tanto a una mala respuesta a la terapia analgésica, hasta 193 incluso un shock neurogénico (J. Henke, W. Erhadt, 2004). El limitado reconocimiento del 194 dolor en pacientes, hace que el clínico se base en signos externos y cambios de 195 comportamiento lo cual puede errar el tratamiento, convirtiéndose el dolor persistente en 196 una de las principales causas de retraso en las recuperaciones posquirúrgicas, ya que 197 no es lo mismo un dolor visceral, a un dolor óseo o a un dolor neuropático y por tanto los 198 diferentes fármacos que se utilizan para este fin van a variar según la raíz nociceptiva 199 afectada. 200 A lo largo de la última década, se han desarrollado escalas de valoración y de 201 reconocimiento del dolor animal bajo observaciones fisiológicas y de comportamiento por 202 parte de investigadores, etólogos y médicos veterinarios, siendo factible hoy día aplicar 203 algunas escalas en la actividad cotidiana del clínico, lo cual facilita la aplicación de una 204 mejor terapia analgésica (Kip A, 2000), pero por falta de experiencia o desconocimiento 205 de estas herramientas aún es posible ver una ineficiente terapia analgésica que lleve a 206 un dolor neuropático. Aunque para ser estrictos el dolor neuropático se refiere a una 207 lesión patológica o daño directo sobre el nervio o rama nerviosa, puede presentarse a 208 partir del dolor crónico de un tejido blando o tejido óseo, debido a la persistencia de su 209 componente inflamatorio, por la injuria provocada, o a un cambio de las fibras nerviosas 210 (plasticidad) (. Grubb T, 2010. Benson G, et al, 2000), lo cual llevara a una manifestación 211 dolorosa localizada a la presentación de un patrón de dolor referido que se extiende más 212 allá del punto de la lesión; todo esto a raíz de la mala interpretación del dolor ajeno y por 213 lo tanto una pésima terapia analgésica. 214 10 Es por esto que es necesario definir las técnicas analgésicas necesarias para los 215 diferentes procedimientos quirúrgicos y poder garantizar a los pacientes la analgesia 216 adecuada, pues cuando no hay dolor, la recuperación posquirúrgica es menos 217 traumática, se mejora el tiempo de cicatrización y se evidencia un paciente más tranquilo 218 y dócil. 219 220 221 Hipótesis 222 El bloqueo del nervio ciático y femoral una mejor alternativa para controlar el dolor agudo 223 en cirugías ortopédicas en comparación con la analgesia convencional 224 225 226 227 228 229 230 231 232 11 Objetivos 233 General 234 Comparar la respuesta nociceptiva en pacientes sometidos a cirugía correctiva de 235 ruptura de ligamento cruzado anterior con la utilización de dos técnicas analgésicas 236 diferentes que incluyen el bloqueo de los nervios femoral y ciático o analgesia 237 convencional. 238 239 Específicos 240 241 1. Evaluar la disminución de los requerimientos anestésicos, a través del porcentaje de 242 isoflurano utilizado entre los dos protocolos analgésicos. 243 244 2. Medir el tiempo de extubación en ambas técnicas analgésicas. 245 246 3. Reconocimiento y estandarización del dolor según los niveles de lactato y la escala 247 de valoración de Melbourne en pacientes sometidos a corrección quirúrgica de RLCA 248 con analgesia convencional o bloqueos nerviosos. 249 250 4. Realizar un análisis de las diferentes variables (PH: Indicador de acidosis o alcalosis, 251 PO2: Presión arterial de Oxigeno, PCO2: Presión arterial de dióxido de carbono, 252 CHCO3: Bicarbonato, BE: Exceso de base, SO2: Saturación de Oxigeno, Frecuencia 253 Cardíaca, Frecuencia Respiratoria, Capnometría, Temperatura, Saturación de 254 Oxígeno, porcentaje de isoflurano, tiempo de extubaciòn, Grado de dolor (Tabla de 255 Melbourne), de manera que se pueda Identificar la técnica analgésica más adecuada 256 para pacientes sometidos a corrección de RLCA y su posible extrapolación a otras 257 cirugías ortopédicas 258 259 12 Capitulo I. Marco teórico. 260 261 La necesidad de eliminar el dolor durante cualquier procedimiento quirúrgico ha sido 262 establecida desde tiempo atrás, para esto se han probado numerosos procedimientos 263 como bloqueos nerviosos locales y regionales. Aunque el uso de la anestesia general ha 264 disminuido la necesidad de emplear técnicas de analgesia local en perros y gatos, sigue 265 habiendo un lugar para la misma en la práctica de pequeños animales. Los bloqueos 266 nerviosos locales o regionales pueden producir analgesia adicional en los pacientes 267 anestesiados, o permitir la ejecución de procedimientos simples en animales conscientes 268 o sedados. En la misma dirección de eliminar el dolor, han surgido varias opciones para 269 evaluarlo, unas más efectivas que otras, como la medición de cortisol, el volumen celular 270 acumulado, glucosa, cratin fosfoquinasa, catecolaminas y niveles de lactato (Marlyn H, 271 2011) 272 273 En la década de los noventa, la medicina humana iniciaba apenas con los primeros 274 bloqueos del nervio femoral para reconstrucción del ligamento cruzado anterior en 275 personas. Estos bloqueos nerviosos generaban satisfacción del paciente y el uso de 276 narcóticos parenterales no era necesario, indicando el éxito clínico. En un estudio 277 retrospectivo 24 pacientes humanos estudiados, de los cuales el 92% no tenía narcóticos 278 parenterales administrados siguiente al bloqueo del nervio femoral y 95% de los 279 pacientes con bloqueo preferirían antes que la anestesia general. En el mismo estudio la 280 media de la duración, media del control del dolor fue de 29 horas y no se presentaron 281 complicaciones mayores (Brian S, 1995). Unos años más tarde, el manejo del dolor agudo 282 por medio de la analgesia multimodal empieza a tomar fuerza, y apenas es mencionado 283 el bloqueo nervioso para la recuperación pos quirúrgica, igualmente, se comienza a 284 hablar de sus beneficios en la disminución del estrés posquirúrgico, ya que controlar 285 dicho estrés en nuestros pacientes veterinarios ayudará a una recuperación más rápida, 286 una excelente cicatrización y disminuir los riesgos a nivel cardiovascular y respiratorio 287 (Bernie Hansen, 2008. J. Henke, W. Erhadt, 2004 ), teoría afirmada en el 2002, al estudiar 288 la respuesta fisiológica que se produce al someter al paciente al estrés quirúrgico, desde 289 13 el ayuno hasta un posoperatorio doloroso, en donde este estrés por dolor, desencadenará 290 mecanismos de señalización hormonal, causando un desbalance en el metabolismo del 291 paciente (Idoris Cordero, 2002), incluyendo el aumento del lactato, ya que al aumentar la 292 cantidad de catecolaminas, aumentan el flujo glucolítico de glucosa a lactato, que es 293 capaz de sobrepasar el sistema búfer del paciente (Sarah E. Allen, Et al, 2008). 294 295 Como el lactato también aumenta debido a una mala oxigenación (hipoxia) del paciente, 296 la cual es la causa más común, en pacientes sin ninguna otra alteración metabólica como: 297 hipoperfusión, falla cardiaca, hipovolemia, anemia, imposibilidad para movilizar el 298 oxígeno a los tejidos (como podría suceder un edema pulmonar)( Sarah E. Allen, Et al, 299 2008); es necesario respaldar este lactato con la gasometría o también llamado gases 300 arteriales, los cuales serán indicadores de que el lactato aumentado producido en un 301 paciente bien oxigenado se debe al dolor preexistente. Entonces, sabiendo que el dolor 302 es una respuesta natural a una injuria en el cuerpo, al tratar de controlarlo algunos 303 fármacos podrían generar alteraciones sistémicas en el organismo del paciente, como 304 hipotensión, somnolencia, taquicardia, entre otros; el uso de los bloqueos nerviosos 305 regionales, no solo ofrece una analgesia duradera, también disminuye significativamente 306 el uso de analgésicos sistémicos y por tanto los efectos secundarios de estos tienden a 307 desaparecer, y sin efectos secundarios como hipotensión, es posible afirmar que el 308 paciente se encuentra con un buen gasto cardiaco, y por lo mismo bien oxigenado, 309 evitando así, que el lactato se produzca por una mala oxigenación. 310 311 Para el 2001, teniendo claro las bases neuro anatómicas del dolor, las vías de 312 señalización, los tipos de dolor y sus tratamientos más comunes (Aines y opioides), se 313 empieza a tener claridad sobre la farmacocinética de los anestésicos locales, los 314 diferentes métodos de aplicación de estos y las técnicas para la anestesia regional tanto 315 en el perro como en el gato (Tania Duke, 2001). Hasta hace un poco más de 10 años, 316 comienza el interés por saber identificar el dolor en los pacientes sea agudo o crónico, 317 para instaurar el tratamiento más conveniente según la situación; para esto se utilizó la 318 tabla de valoración del dolor de Melbourne, y adicionalmente fue empleado un programa 319 de computadora para brindar una caracterización del grado de dolor en los animales 320 14 (Bernie D. Hansen, 2003). La tabla de valoración de Melbourne (Ver anexo I), ha sido 321 utilizada más recientemente para caracterizar el grado de algesia en hembras ovario 322 histerectomizadas y determinar así cual es la técnica quirúrgica menos dolorosa (Rivera 323 M, 2008). 324 325 Al examinar 1153 perros y 652 gatos de manera ambulatoria en una clínica en Estados 326 Unidos, se determinó por medio de una encuesta realizada a los propietarios y el examen 327 clínico de los pacientes, que el 20% de los perros y 14% de los gatos presentaban signos 328 de dolor, pero que en muchas ocasiones estos signos no eran considerados por ser de 329 corta duración, igualmente se evaluó su respuesta a los analgésicos (William W, 2001), 330 lo que lleva a cuestionarse acerca del reconocimiento y correcto manejo que se le da al 331 dolor en pacientes, ya sea porque este no es tan fácilmente identificable, no se está 332 relacionado con los cambios de comportamiento, variaciones en las constantes 333 fisiológicas del paciente, o bien, el paciente encubre su dolor. La articulación de la rodilla 334 de los perros es un órgano compuesto por varios tipos de tejidos que deben trabajar en 335 conjunto para mantener la salud y la función articular, la enfermedad del ligamento 336 cruzado es causada por factores que resultan en una daño biomecánico siendo el 337 principal signo, el dolor acompañado de la cojera. Es vital comprender los componentes 338 de la biomecánica para mejorar la comprensión de la enfermedad y escoger la mejor 339 terapia para los pacientes (James L. Cook, 2010) 340 341 La anestesia regional en países en vías de desarrollo, se ha realizado bajo el marco de 342 la auténtica economía que ofrecen estas técnicas y una necesidad sin alternativas a falta 343 de otros recursos. Sin embargo, ahora la anestesia regional ha tomado otros caminos. 344 Solo hasta el 2007, se comenzó a realizar estudios ecográficos en cadáveres caninos 345 para lograr una completa comprensión del nervio ciático en el perro (Livia Benigni, 2007), 346 la base para comenzar a realizar los bloqueos regionales, y apenas hasta hace 5 años 347 se realizaron en México los primeros reportes sobre neuroestimulación, sin embargo, 348 aún no está al alcance de todos los anestesiólogos, pero es el tiempo de la 349 neuroestimulación o localización selectiva de nervios periféricos. Los bloqueos nerviosos 350 representan una de las vías de administración de fármacos analgésicos más eficaces 351 15 para el alivio del dolor tanto para el control farmacológico del dolor agudo como para el 352 tratamiento farmacológico del dolor crónico. El propósito de dichos bloqueos regionales 353 es evitar la entrada rápida de iones de sodio en los axones nerviosos, produciendo un 354 potencial de acción que se propaga por vía nerviosa, evitando la conducción del estímulo 355 nervioso doloroso (Tania Duke, 2001). 356 357 La inyección de una solución anestésica local alrededor de un nervio periférico ha sido 358 utilizada en humanos durante décadas para el manejo del dolor en el quirófano y fuera 359 de este, proporcionando alivio, recuperación luego de la cirugía en un tiempo más corto 360 y disminución del tiempo de hospitalización.( De la Fuente Natalia, 2011), pues el dolor 361 posquirúrgico es considerado un dolor agudo, y por tanto atado al proceso neurológico 362 de la nocicepción, lo que es importante por un tema del que ya se ha hablado, el estrés 363 posquirúrgico, alterando varios sistemas, entre ellos el inmunológico, desencadenando 364 una serie de eventos desfavorables; además, la nocicepción mantenida produce una 365 sensibilización central y por lo tanto el desarrollo de hiperalgesia y alodinia, siendo el 366 dolor neuropático una complicación de un dolor mal tratado y un desafío analgésico 367 (Bernie Hansen, 2008. Grubb T, 2010). Es así como, al realizar el bloqueo de los 368 principales nervios que se encuentran en la extremidad posterior, se podrá extrapolar 369 estos datos a los demás pacientes para otro tipo de cirugía ortopédica y bloquear el dolor 370 desde los nervios principales, para brindar al paciente una recuperación más confortable, 371 sin complicaciones secundarias debidas al dolor crónico. Apenas hasta ahora, las 372 técnicas de anestesia regional han ganado campo en la medicina de pequeñas especies, 373 debido también a la falta de publicaciones que informen acerca de las técnicas y de igual 374 manera de los anestésicos o demás drogas analgésicas que puedan ser usadas para tal 375 fin (Kip A, Lemke, Susan D. Dawsonl, 2000). Para el 2008, en medicina humana ya se 376 realizaban bloqueos nerviosos con infusión continua de medicamento (Contrersa V, 377 Carbonell, 2008). 378 379 La estimulación de los nervios periféricos se logra al establecer un circuito eléctrico entre 380 los dos polos del nervio periférico a estimular; esta estimulación eléctrica se va a activar 381 mediante la creación de un campo eléctrico externo, con aquellas fibras aferentes de 382 16 diámetro grande que producen un cierre de la entrada a la transmisión del dolor (Edkin 383 BS, 1999). La corriente mínima efectiva para la estimulación nerviosa se denomina 384 umbral (Zaragoza-LG, 2006), y se ha establecido que la corriente eléctrica necesaria para 385 obtener un estímulo nervioso disminuye a medida que la aguja se mueve hacia el nervio, 386 considerando el momento justo para la aplicación de medicamentos, al tener ausencia 387 de respuesta motora con corrientes inferiores a 0,3 mA, aunque para descartar el 388 contacto de la aguja con el epineuro se recomienda apoyarse en la ecografía (Diego A 389 Portela, et al, 2013). 390 El campo eléctrico creado por las pulsaciones tendrá un efecto despolarizador máximo 391 cuando el cátodo (polo negativo) entre en contacto con el nervio. La magnitud de esta 392 corriente depende de la velocidad en alcanzar la cumbre y el tiempo total de su utilización. 393 Un factor importante para determinar la magnitud de la corriente es la resistencia 394 (impedancia) del cuerpo en el que el nervio se encuentra localizado y la resistencia 395 interna del estimulador. Este hecho sigue la ley de Ohm donde la corriente es 396 directamente proporcional a la diferencia de potencial o al voltaje e inversamente 397 proporcional a la resistencia (Yufa M, 2002. Zaragoza-LG, 2006). En los perros normales, 398 los niveles de estimulación de corriente en el rango de 0,33 a 1,0 mA resultando en la 399 colocación de la aguja comparativamente cerca del nervio, pero no se correlacionan con 400 la distancia al orientar los nervios, además, la deposición de la solución anestésica debe 401 de estar lo suficientemente cerca de los nervios objetivo para lograr una pronta y 402 exhaustiva interrupción de la conducción nerviosa (Marcel Rigaud, 2008) 403 404 Desde el punto de vista neuroquímico, la neuroestimulación de cordones posteriores 405 medulares puede actuar restableciendo los niveles de GABA en el asta posterior medular, 406 y posiblemente actúe en la liberación de adenosina, reduciendo el dolor neuropático o 407 enfocando al clínico a la rama nerviosa para poder realizar el bloqueo parcial de esta 408 (Edkin BS,1999. Neal JM, 2002). 409 410 Experimentalmente, se realizó un estudio en perros quienes fueron sedados y 411 posteriormente se les infiltro azul de metileno por neurolocalización, luego, se procedió a 412 realizar necropsia, concluyendo la efectividad de la neuroestimulación (Luis Campoy.et 413 17 al, 2008), además, hay evidencia clínica de que la estimulación nerviosa periférica 414 aumenta la fiabilidad de un bloqueo nervioso cuando se realiza en comparación con la 415 inserción de la aguja de manera ciega (Stephan P Mahler, 2008) 416 417 Para el 2011 en estados unidos, la técnica por ultrasonografía para el nervio ciático y 418 femoral, ya estaba descrita y efectuada con éxito (Cristina Costa-Farré, 2011) y de este 419 punto en adelante se empieza a realizar estudios más minuciosos de las técnicas guiadas 420 por ultrasonido combinado con la electro localización de las bases anatómicas de los 421 tres bloqueos nerviosos más útiles en el perro , el plexo braquial, nervio femoral y ciático, 422 que luego en la disección anatómica se encontraba en concordancia por la tinción de 423 estos nervios (Campoy L, 2010), además, se presentan varias ventanas acústicas, para 424 determinar cuál es la de más fácil acceso para cada nervio (Diego F. Echeverry. Et al, 425 2010). 426 427 Entre el 2012 y el 2013, se inicia la comparación de técnicas anestésicas regionales, 428 principalmente la anestesia espinal versus el bloqueo nervioso del nervio ciático y 429 femoral, presentando mejor anestesia pos quirúrgica el bloqueo nervioso (Isil Davarci. Et 430 al. 2013) o la comparación entre Bupivacaina para el bloqueo nervioso y bupivacaina y 431 morfina epidural, destacando la retención urinaria de los pacientes con anestesia 432 epidural, pero el aumento en la disminución de la CAM Campoy L, 2012). Incluso, ya hay 433 estudios acerca de la validez del bloqueo del nervio ciático y femoral en comparación con 434 la infiltración de la capsula, encontrando que no hay diferencias significativas (Safa B, et 435 al. 2014), resultados reforzados por un estudio realizado en el 2014, en el que se 436 comparaba el bloqueo del nervio ciático con la infiltración local luego de una artroplastia 437 de rodilla, sin encontrar diferencias en la nocicepción (Tanikawa H, et al. 2014) 438 Es así, como el objetivo final con cualquier técnica de bloqueo regional es depositar el 439 anestésico local con un volumen y una concentración suficiente, lo más cerca posible y 440 sin causar daño de uno o de varios nervios para inhibir el dolor. 441 Es precisamente uno de los objetivos de este proyecto de investigación, realizar un 442 abordaje experimental, sustentado desde la evidencia científica, que permita a toda la 443 comunidad veterinaria en general llenar aquellos vacíos sobre el manejo del dolor, no 444 18 solo a nivel intraquirúrgico y posquirúrgico, sino en la medicina veterinaria en general, 445 ayudando a realizar un diagnóstico preciso acerca del tipo y grado de dolor que presenta 446 el paciente y de esta manera hacer un plan terapéutico acorde a las necesidades de este. 447 448 Otras ventajas que ofrecen los bloqueos nerviosos son: 449 450  Interrupción de los impulsos dolorosos, impidiendo su llegada a los centros 451 receptores del SNC. ( son el medio más lógico y más eficaz para tratar los dolores 452 cuyo origen es esencialmente periférico) (Boezaart AP, et al. 2001. Nielsen KC, et 453 al. 2003) 454  El tratamiento se limita a una porción restringida del organismo donde se localiza 455 la zona dolorosa (Boezaart AP, et al.2001) 456  Se necesita poco material, aunque no exime de la necesidad de tener los medios 457 de reanimación habituales en la práctica anestésica y el conocimiento de las 458 posibles complicaciones, para reconocerlas y tratarlas con la rapidez que 459 requieren. (Boezaart AP, et al, 2001, Nielsen KC, et al. 2003, Vloka JD, et al. 1999) 460  Mínima dosis del fármaco utilizado , con disminución de efectos secundarios 461 (Nielsen KC, et al. 2003) 462  Potencia el efecto de los analgésicos sistémicos es por esto el gran interés de 463 usarlo en tratamientos analgésicos multimodales.( Nielsen KC, et al 2003, Vloka 464 JD, et al, 1999) 465  Los anestésicos locales ayudan al bloqueo de las fibras autónomas, suprimiendo 466 la actividad simpática que participa en el fenómeno de wind-up y en la cronificación 467 de los fenómenos dolorosos.( Boezaart AP, et al, 2001, Vloka JD, et al, 1999) 468  La vasodilatación regional que resulta de este bloqueo atenúa el dolor de origen 469 isquémico incrementando la perfusión local y mejorando la cicatrización.( Nielsen 470 KC, et al 2003) 471  Suprime, al menos parcialmente, los mecanismos neuroendocrino-metabólicos 472 inducidos por el dolor.( Boezaart AP, et al. 2001, Nielsen KC, et al. 2003) 473  Reducción de la coagulabilidad y agregación plaquetaria. (Vloka JD, et al. 1999) 474 19 475 Para poder manejar adecuadamente el dolor en nuestros pacientes caninos 476 independiente de la técnica que se vaya a utilizar para este fin, es necesario 477 estandarizarlo, medirlo y de esta manera saber cuál es la respuesta a las diferentes 478 técnicas analgésicas utilizadas y poder ofrecer una terapia adecuada a la intensidad del 479 dolor que manifieste el paciente. 480 La medición del dolor en animales es complicado porque las observaciones de dolor son 481 subjetivas y desarrollar una completa descripción de distintos grados de dolor es 482 dificultoso. Para este propósito se han desarrollado diversos métodos (Iskandar H, et al. 483 2003) 484 485  Valoración fisiológica del dolor 486 Utiliza parámetros fisiológicos, tales como frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, 487 temperatura, presión sanguínea arterial, dilatación pupilar y respuesta a la palpación, la 488 actividad, el estado mental, la postura y vocalización. Estos parámetros a menudo se 489 vuelven menos útiles en animales que han experimentado mayores periodos de dolor 490 consiente. Inicialmente, el cuerpo responde a los estímulos dolorosos aumentando varios 491 de los parámetros fisiológicos pero a medida que el sistema cardiovascular se equilibra, 492 estos factores dinámicos pueden no mantenerse constantes, dando una pobre idea del 493 dolor (Marhofer P, et al. 2000. Williams BA, et al. 2003. Bernie D, 2003). 494 Los parámetros fisiológicos son a menudo inespecíficos para diferenciar ansiedad, dolor 495 y miedo, todos los cuales pueden afectar el sistema cardiovascular. Además, los efectos 496 cardiovasculares de la medicación analgésica (narcóticos especialmente) pueden 497 deprimir muchas de las respuestas fisiológicas incluso cuando el nivel de analgesia no 498 es suficiente. Dos estudios veterinarios revelan una pobre correlación entre parámetros 499 fisiológicos y escala de comportamiento, usando una escala numérica, cuando se valora 500 a pacientes post quirúrgicos. Una baja correlación también se ha observado entre las 501 escalas nociceptivas y escalas fisiológicas en pacientes veterinarios (Williams BA, et al, 502 2003. Laredo F,et al, 2004). 503 504  Valoración bioquímica del dolor 505 20 Marcadores bioquímicos son comúnmente usados para medir estrés y dolor en medicina 506 veterinaria. La glucosa ha sido utilizada como indicador de dolor en animales y neonatos. 507 Algunos autores indican que la glucosa es poco fiable como indicador de estrés y no 508 siempre tiene correlación con otras mediciones de dolor (Zaragoza-LG, et al. 2004. 509 Zaragoza-LG, et al. 2004), Además; las catecolaminas liberadas durante el evento 510 estresante tienden a incrementar las concentraciones sanguíneas de glucosa con el fin 511 de cumplir con las demandas metabólicas aumentadas. Por otra parte, las 512 concentraciones sanguíneas de cortisol se han usado en estudios de medicina veterinaria 513 como indicador de dolor y estrés. 514 515 Las catecolaminas son un grupo de sustancias que incluyen la adrenalina (epinefrina), 516 noradrenalina (norepinefrina) y la dopamina, las cuales son sintetizadas a partir del 517 aminoácido tirosina. En un proceso de estrés como puede ser el ayuno prologando y el 518 transporte, se produce su liberación. Durante situaciones de estrés, la adrenalina y 519 noradrenalina son liberadas rápidamente y tienen una vida media corta (minutos) cuando 520 circulan en la sangre, por lo cual es posible medir el estrés agudo, pero solo cuando las 521 muestras pueden ser tomadas y procesadas por el laboratorio de inmediato (Marlyn H, et 522 al. 2011). 523 524 La creatinfosfoquinasa (CK) es bien conocida como indicador de daño muscular en 525 medicina veterinaria y también se ha encontrado aumentada después de la anestesia con 526 halotano, lo cual podría producir falsos positivos si se usa CK como parámetro post 527 anestesia. El trauma muscular puede estar relacionado a inflamación y dolor, y CK puede 528 ser útil como indicador en pacientes veterinarios, sin embargo, la CK no es 529 tradicionalmente usada como indicador de dolor en animales, además los niveles basales 530 de CK pueden aumentarse debido al ayuno y al ejercicio (Marlyn H, et al.. 2011). 531 532 El Lactato es el metabolito de elección a medir en casos de dolor agudo, ya que este 533 representa un estado de estrés al paciente generando alteraciones ventilatorias y 534 liberación exagerada de catecolaminas aumentando los niveles de lactato en sangre de 535 21 0.5 a 1 mequivalente sobre su rango basal (Iskandar H, et al. 2003. Zaragoza-LG, et al. 536 2006). 537 538 El Lactato, por su parte, se correlaciona con la disminución global de oxígeno, es decir, 539 una hipoperfusión sistémica e hipoxia tisular y ha sido utilizado como un indicador del 540 pronóstico de la respuesta de un paciente frente al tratamiento instaurado, al realizar 541 varias ediciones y analizar su aclaramiento. (Sarah E. Allen, Et al. 2008. Cardinal Pablo 542 Alejandro, 2009). Entonces, sabiendo que ante una situación de estrés o dolor se produce 543 un aumento de catecolaminas en el paciente, y que esto a su vez aumenta el flujo 544 glucolítico de glucosa a lactato (Sarah E. Allen, Et al. 2008), se podría deducir que el 545 lactato podría ser un efectivo marcador del dolor., siempre y cuando el paciente este en 546 adecuadas condiciones de ventilación, que pueden ser observadas por medio de la 547 medición de gases arteriales. 548 549 La medición de gases arteriales está indicada siempre que se quiera valorar el 550 intercambio gaseoso pulmonar, es decir, la oxigenación y la ventilación, y sospechemos 551 alteraciones del equilibrio ácido-básico (A. Crespo Giménez, 2007). Cuando el transporte 552 de oxígeno cae bajo un punto crítico, el consumo de oxígeno se hace dependiente del 553 transporte, y el lactato aumenta en forma progresiva en la sangre, resultando en una 554 disminución del potencial redox intracelular, que resulta en un aumento desproporcionado 555 en la producción de lactato respecto al piruvato, detectándose clínicamente acidosis 556 láctica y elevación de la relación lactato-piruvato, es por esto que, la única relación directa 557 de la medición de la tensión de oxígeno (PaO2) arterial es la indicación de existencia o 558 no de hipoxemia arterial. 559 560 Tradicionalmente, las muestras de sangre arterial se han utilizado primariamente para 561 acceder a los gases sanguíneos y hacer juicios en relación con el estado metabólico y la 562 perfusión de los tejidos (Vanessa V. Rosso,et al, 2010) Actualmente, en la práctica de la 563 medicina veterinaria, las áreas de especialización han buscado prepararse y entrenarse 564 en diversas temáticas, una de estas áreas es la anestesia, principalmente en pequeños 565 animales, así como el uso de pruebas que orienten hacia la respuesta y posterior 566 22 evolución de un sistema en particular o del metabolismo general. En la búsqueda de 567 proporcionar una buena analgesia a nuestros pacientes, se ha querido corroborar cual 568 técnica analgésica puede darles mayor confort, estableciendo con cual se produce más 569 alteraciones del equilibrio acido-básico en el momento quirúrgico y luego de este. Es así, 570 como los gases toman una doble importancia, corroborando que el lactato no es 571 producido por una hipoxia, al mismo tiempo que da una idea del estado metabólico y 572 ventilatoria del paciente. 573 574 El adecuado mantenimiento del contenido de oxígeno en sangre arterial es vital para el 575 mantenimiento de la distribución de oxígeno a los tejidos. Los pulmones son los 576 responsables del movimiento del oxígeno dentro de la sangre. Una vez en la sangre, el 577 oxígeno es llevado en dos formas. Una muy pequeña proporción del oxígeno total 578 contenido en la sangre es disuelto en solución física en el plasma. Este es medido como 579 la presión parcial de oxígeno o PO2. La mayoría (> 98%) del oxígeno es llevada junto con 580 la hemoglobina y medida como la saturación de oxígeno o SO2. La función pulmonar 581 determina cómo muchos alvéolos son ventilados adecuadamente y cómo muchos vasos 582 sanguíneos pulmonares pasan los alvéolos ventilados. La mayoría de las enfermedades 583 pulmonares alteran la relación ventilación-perfusión, llevando a una reducción en la PaO2 584 esperada (Capdevilla X, et al. 1999). Pacientes con una PaO2 inferior a 60 mm Hg (SpO2 585 inferior al 90%) tienen hipoxemia severa y pueden ser candidatos para la ventilación 586 mecánica si no responden a otra terapia. La oxigenoterapia debería ser tolerada para 587 mantener una PaO2 de 80-120 mmHg sobre el nivel mínimo de la administración de 588 oxígeno (Vanessa V. Rosso, et a. 2010). En un pulmón normal (no hipoxémico con aire 589 ambiente), se espera que un aumento del 10% del oxígeno inspirado (FiO2) produzca un 590 aumento de la PaO2 de 50 mmHg sobre una base de100 mmHg; como los pacientes a 591 evaluar, serán pacientes clínicamente estables, se espera que la respuesta pulmonar de 592 la saturación de Oxigeno se encuentre por encima de 95% durante todo el procedimiento. 593 594  Medición de dolor por comportamiento 595 Numerosos sistemas de escalas de medición de dolor han sido desarrolladas en medicina 596 veterinaria, incluyendo la escala análoga visual (VAS), escala de puntuación numérica, 597 23 escalas descriptivas simples, y escalas de respuesta fisiológica y de comportamiento 598 (Iskandar H, et al. 2003). Es en general bien aceptado que las mediciones de dolor en 599 animales son mejor realizados con múltiples técnicas de medición, para no 600 sobredimensionar cualquier medición objetiva o subjetiva. Al igual como sucede con los 601 pacientes pediátricos, la sensibilidad de ciertos parámetros y cambios de comportamiento 602 pueden ser sobredimensionados con un uso inapropiado. Como resultado, no se ha 603 identificado un único estándar para la evaluación de dolor en medicina veterinaria (Anil 604 S, et al. 2002). 605 606 La escala análoga visual es ampliamente aceptada como escala de medición de 607 comportamiento. El VAS es un sistema de escala semi objetiva en el cual el observador 608 dibuja una marca vertical en una línea horizontal. La marca hecha por el observador va 609 en relación a cuan adolorido esté el individuo. La variabilidad entre las observaciones es 610 el principal defecto al usar esa escala (Eledjam JJ, et al. 2012. Frost S, et al, 2000). 611 Las escalas numéricas y las escalas simples descriptivas son también populares y fáciles 612 de usar. Estos sistemas consisten en una escala semi objetiva en la cual se asignan 613 valores numéricos a los comportamientos de dolor, indicando la severidad. 614 615 La escala de dolor de la Universidad de Melbourne (ver anexo 1) se basa en la escala de 616 dolor del hospital de niños de Eastern Ontario, la cual fue desarrollada a partir del 617 monitoreo de dolor postquirúrgico en niños pequeños. Esta escala usa múltiples 618 descriptores de seis categorías y utiliza respuestas de comportamiento y fisiológicas 619 (Kyles A, et al.1998. Murloy MF, et al. 2001, Bernie D, 2003). El sistema de puntuación 620 ha sido utilizado para evaluar dolor en animales y se cree que es más sensitiva y 621 específica que muchas de las escalas simples numéricas y descriptivas. Esta escala 622 asigna diferentes pesos a ciertos comportamientos, mientras que elimina ciertos 623 prejuicios del observador. Tiene seis grandes categorías (de datos fisiológicos, a la 624 palpación, la actividad, el estado mental, la postura y vocalización), cada uno se 625 encuentra dividido en tres o más niveles y le asigna un número diferente, hasta obtener 626 un resultado cuantitativo (Bernie D, 2003). 627 24 Las desventajas de este método incluyen: la inhabilidad para detectar pequeños cambios 628 en el comportamiento, está diseñada para pacientes postquirúrgicos, y los observadores 629 deben estar familiarizados con los comportamientos de dolor, sin embargo para nuestro 630 estudio es la escala idónea a utilizar para estandarizar el dolor posquirúrgico. (Anil S, et 631 al. 2002) 632 Cada descriptor tiene un valor que indica el grado de dolor, 0: Sin dolor, 1: Dolor leve, 2: 633 Dolor moderado, 3: Dolor severo. El valor igual a cero (0) indica ausencia de dolor, entre 634 1 – 8 indica dolor leve, entre 9 –15 indica dolor moderado y entre 16 – 27 dolor severo 635 (Bernie D, 2003) 636 637 638 25 Referencias 639 A. Crespo Giménez, F. J. Garcés Molina, Y. Casillas Viera. J. C. Cano Ballesteros. 640 Indicaciones e interpretación de la gasometría. Medicine. 2007 ;( 90):5813-5816 641 642 Anil S, L Anil, J Deen. Challenges of pain assessment in domestic animals. J Am Vet Med 643 Assoc. 2002;220(1): 313-319. 644 645 Bernie Hansen. Analgesia for the Critically Ill Dog or Cat : An Update. Vet Clin Small Anim. 646 2008; 38:1353–1363. 647 648 Bernie D. Hansen. Assessment of Pain in Dogs: Veterinary Clinical Studies. ILAR 649 Journa.2003; 44(3):197-205 650 651 Benson G, T Grubb, C Neff-Davis. Perioperative stress response in thedog: effect of pre-652 emptive administration of medetomidine. VetSurg. 2000; 29: 85-91. 3 653 Brian S. Edkin, Kurt P. Spindler, John F. K. Flanagan. 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Materiales y métodos 822 823 Aval del comité de ética 824 Este trabajo fue realizado bajo el aval del comité de ética para la Experimentación animal 825 de la Universidad de Antioquia (ver anexo 2). 826 827 Tipo de estudio: Experimental Aleatorizado comparativo ciego 828 829 Sitio de estudio: La recolección de datos fue realizada dentro de las instalaciones del 830 Hospital Veterinario de la Universidad de Antioquia, ubicado en la carrera 75 #65-87 831 ciudadela Universitaria Robledo, Medellín, Antioquia. 832 Muestra: Se incluyeron en el estudio ocho perros que ingresaron al Hospital veterinario 833 de la Universidad de Antioquia por decisión de su propietario, para corrección quirúrgica 834 de ruptura de ligamento cruzado anterior (RLCA), entre uno y ocho años, sin enfermedad 835 clínica diferente a la ortopédica. Los exámenes de rutina para cirugía (Hemograma, ALT, 836 creatinina, TPT) estuvieron entre los rangos normales. Estos pacientes no presentaron 837 dolor neuropático en otro sitio anatómico, infección localizada en el sitio de punción para 838 realizar el bloqueo nervioso, ni recibieron administración de analgésico 24 horas antes 839 del procedimiento (tipo AINES). Se excluyeron razas braquiocefálicas. 840 841 Variables medidas: 842 Todas las variables fisiológicas, aquellas dadas por los equipos y los gases arteriales de 843 los pacientes serna tomadas en los siguientes tiempos: 844  Tiempo 1: En el momento de preparación para cirugía en el quirófano. Al tomar 845 la muestra el paciente se encontraba monitorizado e intubado. Para los pacientes 846 del grupo B aún no se había realizado el bloque nervioso. 847 32  Tiempo 2: Se realizó durante procedimiento quirúrgico, en su momento más 848 doloroso. 849  Tiempo 3: En el posoperatorio. En este momento el paciente ya se encontraba 850 consiente y extubado 851 852 Los gases Arteriales incluyen: 853  PH: Indicador de acidosis o alcalosis 854  PO2: Presión arterial de Oxigeno 855  PCO2: Presión arterial de dióxido de carbono 856  CHCO3: Bicarbonato 857  BE: Exceso de base 858  SO2: Saturación de Oxigeno 859 860 Se realizará además las siguientes mediciones en los tres tiempos 861  Frecuencia Cardíaca 862  Frecuencia Respiratoria 863  Temperatura 864  Saturación de Oxígeno 865  Capnometría 866 867 Además, en el tiempo dos se medirá: 868  Fujo de Isoflurano 869 870 Adicionalmente, en el tiempo tres se medirá: 871  Tiempo de extubaciòn. 872  Grado de dolor (Tabla de Melbourne) 873 33 El tiempo de extubación fue medido desde el momento en que se cerró el dial de isoflurano hasta 874 el momento en que se extubó, el cual se realizó cuando el paciente comenzó ventilar por si solo 875 y recupero reflejo palpebral. 876 La valoración del dolor con la tabla de Melbourne fue realizada por una persona externa al 877 estudio. 878 Los gases arteriales fueron tomados con el equipo iSTAT. 879 880 Tratamiento: Los pacientes fueron previamente pesados y divididos en cuatro perros por 881 terapia analgésica de manera aleatoria de la siguiente manera: 882 Grupo A: Analgesia Convencional (AC) 883 • Butorfanol a 0,2 mg/kg intramuscular 884 • Acepromacina 0,02mg/kg intramuscular 885 • Meloxicam 0,2mg/kg subcutáneo 886 Estos tres medicamentos fueron administrados durante la preparación del paciente, luego 887 de obtener el consentimiento del propietario para proceder con el procedimiento. 888 889 Grupo B: Bloqueo Nervioso (BN) 890 • Meloxicam 0,2mg/kg subcutáneo 891 • Bloqueo del nervio ciático y femoral con Bupivacaina levógira al 0,75% a 1 mg/kg 892 con ayuda del neuro estimulador (Stimuplex® HNS 12). 893 El meloxicam era aplicado en el área de preparación. Ya en el quirófano (T1), se realizaba 894 la primera medición de las variables y porterior a esto, se procedía a realizar el bloqueo 895 nervioso 896 La inducción anestésica del paciente se realizó con propofol de 3-5 mg/kg y posterior 897 intubación de paciente. El mantenimiento anestésico se realizó con Isoflurano. 898 899 Punto final de los pacientes: 900  Los pacientes se dieron de alta luego del procedimiento quirúrgico, clínicamente 901 estables. 902 34  Pacientes con algún inconveniente anestésico o quirúrgico (hemorragia, 903 necesidad de aplicar vasopresores o inotrópicos, tener que realizar rescate 904 analgésico durante la cirugía) salieron del estudio. 905  Pacientes a los cuales no fue posible tomar la muestra arterial, salieron del estudio. 906  Pacientes con puntaje mayor de ocho al realizar la valoración con la tabla de 907 Melbourne se realizó rescate analgésico, según criterio del médico veterinario. 908 909 910 911 Análisis estadístico: 912 Se empleara análisis MANOVA, mediante un diseño de clasificación experimental 913 completamente aleatorizado efecto fijo. Determinando vía máxima verosimilitud la 914 dimensionalidad de contraste en el efecto de los tratamientos. Se utilizaron cuatro 915 replicaciones por tratamiento. Justificándose el tamaño mínimo de replicaciones con base 916 en el número de variables respuesta de acuerdo a los requisitos del análisis 917 multidimensional que se empleó. 918 919 35 Capitulo III. Resultados 920 921 En total fueron estudiados ocho perros, cuatro para el grupo del bloque nervioso (BN) del 922 nervio ciático y femoral, y cuatro para el grupo con analgesia convencional (AC), con 923 edades comprendidas entre uno y ocho años, sin otra enfermedad diferente a la 924 ortopédica, sin terapias analgésicas que causaran sesgos en la interpretación de los 925 datos. Se excluyeron razas braquiocefálicas. 926 Los datos fueron analizados mediante el análisis multivariado de la varianza MANOVA, 927 el cual se incorporó al diseño de clasificación experimental completamente aleatorizado, 928 efecto fijo balanceado. El análisis se realizó para todas las variables a fin de comparar el 929 efecto en ambos grupos en cada uno de los tiempos y entre tiempos. Se encontró una 930 diferencia significativa (p<0,05) en el tiempo 1 en el análisis comparativo entre pacientes 931 con BN y AC en la variable temperatura, siendo la media de esta variable menor en los 932 pacientes con BN. Igualmente, hubo diferencia significativa (p<0,05) para las variables 933 de Fujo Isoflurano (medida en el tiempo 2), tiempo de extubación y la puntuación de la 934 tabla de valoración del dolor de Melbourne (medidas en el tiempo 3), en los que el valor 935 de la media fue menor en pacientes con BN que en pacientes con AC. En la comparación 936 entre tiempos para pacientes con AC se encontró una diferencia significativa (p<0,05) 937 para la variable presión arterial en los tres tiempos, mientras que en el análisis 938 comparativo entre tiempos con BN hubo diferencia en el lactato, con respecto al tiempo 939 1 y 2 con tendencia de las medias a disminuir. En la comparación general de pacientes 940 con BN y AC, la (p<0,05) fue para la variable temperatura, el PH y el EB. Para pruebas 941 post hoc entre técnicas los valores de p<0,05 se dieron en las pruebas Wilks’ Lambda, 942 Pillai’s Trace, Hotelling-Lawley Trace Roy’s Greatest root, para todas las variables 943 evaludas de manera simultanea.. 944 La frecuencia cardiaca de los pacientes no presento diferencia significativa (p>0.05), pero 945 clínicamente en todos los pacientes con AC se evidencio Frecuencias cardiacas más 946 altas. La presión arterial en pacientes con AC en el T1 fue menor en comparación con los 947 pacientes con BN, pero en el T2 aumento, y finalmente en T3 la presión media fue mayor 948 en los pacientes con AC. 949 36 Pacientes con AC, tendieron levemente a la acidosis y a tener valores de HCO3 y BE 950 más bajos en comparación con los pacientes con BN. 951 Finalmente, se encontró que aquellos pacientes con AC tuvieron puntajes más altos en 952 la tabla de Valoración de Melbourne, y que estos a su vez tenían un valor de lactato más 953 alto. 954 955 37 Manuscrito para publicación en la Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias (articulo 956 original) 957 Respuesta nociceptiva en pacientes sometidos a corrección de ruptura de 958 ligamento cruzado anterior aplicando bloqueo del nervio ciático y femoral o 959 analgesia convencional. 960 Nociceptive response in patients subjected to correction of anterior cruciate 961 ligament injury applying sciatic and femoral nerve block or conventional 962 analgesia. 963 964 965 Laura C. Álvarez A1*, MV; Sandra P. Acevedo2, MC, Esp, MSc; Luis F. Restrepo3, Esp 966 Estadística. 967 1,2 Universidad de Antioquia, Facultad de Ciencias Agrarias, Grupo de Investigación 968 CENTAURO, A.A. Nro. 1226, Medellín, Colombia. Carrera 75 N 65-87 bloque 41 -114, 969 Medellín, Colombia. Email: lcarolina.alvarez@udea.edu.co 970 3Docente titular universidad de Antioquia, Grupo de Investigación GISER 971 Resumen 972 Antecedentes: El reconocimiento del dolor resulta difícil en animales; es necesario 973 ajustar la terapia para manejar el dolor y disminuir los requerimientos anestésicos. 974 Objetivo: Comparar la respuesta nociceptiva en pacientes sometidos a cirugía correctiva 975 de ruptura de ligamento cruzado anterior (RLCA), en pacientes con bloqueo nervioso o 976 analgesia convencional, determinando la capacidad del bloqueo nervioso en el manejo 977 del dolor y la pronta recuperación de los pacientesl. Materiales y métodos: Ocho perros 978 mailto:lcarolina.alvarez@udea.edu.co 38 que se presentaron al Hospital Veterinario de la Universidad de Antioquia para corrección 979 de ruptura de ligamento cruzado anterior fueron incluidos. Los perros fueron divididos en 980 dos grupos de manera aleatoria, el grupo A se realizó manejo del dolor convencional para 981 una cirugía ortopédica (opiode + Antiinflamatorio no esteroideo (AINE) + tranquilizante) 982 ,en el grupo B se aplicó bloqueo del nervio femoral y ciático (Bupivacaina levógira 0.75%) 983 y AINE. Caninos cuya única patología es la ruptura de ligamento cruzado anterior entre 984 uno y ovho años, clasificados como ASA II, sin distinción de sexo, sin tratamiento 985 analgésico (AINES) 24 horas previas. Fueron excluidas razas braquicefálicas. La 986 medición de parámetros fisiológicos y gases arteriales se realizó en tres periodos 987 diferentes. La tabla de valoración del dolor de Melbourne fue aplicada en el último tiempo. 988 Un análisis MANOVA se realizó para el análisis mediante un diseño de clasificación 989 experimental aleatorizado. Resultados: El bloqueo nervioso (BN) generó una mejor 990 analgesia que en los pacientes con analgesia convencional (AC), así como una 991 disminución significativa de los requerimientos anestésicos y una rápida recuperación en 992 el posquirúrgico inmediato. Conclusión: El bloqueo nervioso del ciático y femoral, resulta 993 tener mayor una mejor analgesia al momento de realizar la corrección de ruptura de 994 ligamento cruzado anterior. Los bloqueos nerviosos son una mejor opción para cirugía 995 ortopedia ambulatoria en comparación con la analgesia convencional, ofrecen un 996 adecuado manejo del dolor y presentan una disminución de los requerimientos 997 anestésicos, acortando el tiempo de recuperación. 998 999 Palabras clave: Lactato, neuroestimulación, bloqueo nervioso, gases arteriales, dolor. 1000 1001 Abstract 1002 Background Pain recognition is difficult in animals. It Is necessary to adjust pain 1003 management therapy and decrease anesthetic requirements. Objective: Compare the 1004 nociceptive response in patients subjected to corrective surgery of anterior cruciate 1005 ligament injury (ACL), with regional blockade to conventional analgesia, determining the 1006 capacity of nerve block for pain management and early recovery of patients. Methods: 1007 Eight dogs were received at the Veterinary Hospital of the Universidad de Antioquia for 1008 correction of anterior cruciate ligament. The canines were divided randomly in two groups. 1009 39 In Group A, conventional analgesia was applied (opioid + non steroidal anti inflammatory 1010 (NSAID) + tranquilizer), in group B femoral and sciatic nerve block (Bupivacaine and 1011 levorotary 0.75%) and NSAID was applied. Dogs included in the study were between one 1012 and eight years of age and classified as ASAII, regardless of sex. The patients presented 1013 anterior cruciate ligament injury (ACL) without analgesic treatment NSAID 24 hours before 1014 the surgery. Brachycephalic breeds were excluded. Measurement of arterial gases and 1015 physiological parameters was carried out in three different steps: pre-surgical, intra-1016 surgical and early post-surgical. Additionally, the Melbourne Table for pain assessment 1017 was used in the post-surgical period. Multivariate analysis was used through the design 1018 of a randomized experimental classification. Results: Femoral and sciatic nerve block 1019 generated better analgesia than the conventional analgesic therapy, a meaningful 1020 decrease of the anesthetic requirements and fast recovery in the immediate post-surgical 1021 period. Conclusion: The nerve block both of sciatic and femoral nerves generates better 1022 analgesia to correct anterior cruciate ligament injury. Nerve blockade is a better option for 1023 ambulatory orthopedic surgery compared to conventional analgesia. Nerve blockade 1024 provides adequate pain management with meaningful decrease of anesthetic 1025 requirements, reducing the patients’ recovery process. 1026 1027 Key words: Animal welfare, arterial gases, nerve blockade, nerve stimulation, lactate, 1028 pain. 1029 1030 40 Introducción 1031 El dolor es una sensación subjetiva desagradable, derivado de un daño tisular y seguido 1032 de una respuesta fisiológica de muy difícil definición. El reconocimiento del dolor en los 1033 pacientes veterinarios resulta difícil, y va acompañado por un grado se subjetividad por 1034 parte del evaluador, lo que puede llevar a una terapia analgésica ineficiente o equivoca. 1035 Es necesario el reconocimiento fisiológico en cada individuo animal para mantener su 1036 equilibrio y que se debe intervenir solo para ayudar a que el proceso doloroso disminuya 1037 (Bernie D. Hansen, 2003), es necesario el conocimiento de ciertos parámetros de 1038 comportamiento que darán indicios de dolor. 1039 Anteriormente se aplicaban mediciones de manera arbitraria y subjetiva para evaluar la 1040 respuesta al dolor y las descripciones eran basadas sobre opiniones personales (Kyles 1041 A, et al, 1998). Actualmente se cuenta con la escala de valoración del Melbourne para 1042 pacientes posquirúrgicos, esta escala usa múltiples descriptores en seis categorías y 1043 utiliza respuestas de comportamiento y fisiológicas (Murloy MF, et al. 2001, Bernie D, 1044 2003), el sistema de puntuación ha sido utilizado para evaluar dolor en animales y se 1045 cree que es más sensitiva y específica que muchas de las escalas simples numéricas y 1046 descriptivas. 1047 Con el interés que se ha despertado recientemente por entender el dolor, se han realizado 1048 evaluaciones clínicas en pacientes sometidos a cirugía de rodilla donde el nervio ciático 1049 ha sido bloqueado en combinación con diversos enfoques para el nervio femoral, pero 1050 hasta la fecha no hay estudios veterinarios donde se compare directamente un enfoque 1051 frente analgésico frente a otro (Luis Campoy, 2012), o ha sido comparado con la técnica 1052 epidural (Matthew A Gurney,et al 2014) pero ninguno comparándolo con la analgesia 1053 convencional realizada por la mayoría de médicos veterinarios, dando lugar a 1054 conclusiones equivocadas acerca del proceder analgésico. 1055 El paciente con dolor presenta libración de catecolaminas, dando como producto final el 1056 lactato (metabolito generado en momento de estrés o hipoxia) (Benson G, 2000. Boothe 1057 D, H Boothe. 1996), por esto se ha considerado al lactato junto con la tabla de valoración 1058 del dolor de Melbourne un buen pronosticador de dolor. 1059 41 El manejo del dolor agudo por medio del bloqueo puede ayudar a la disminución del 1060 estrés posquirúrgico en los caninos, y por lo tanto a una recuperación más rápida, una 1061 excelente cicatrización y a disminuir los riesgos a nivel cardiovascular y respiratorio 1062 (Bernie Hansen, 2008. J. Henke, W. Erhadt, 2004 ), teoría afirmada en el 2002, al estudiar 1063 la respuesta fisiológica que se produce al someter al paciente al estrés quirúrgico, en 1064 donde se desencadenan mecanismos de señalización hormonal, causando un 1065 desbalance en el metabolismo del paciente (Idoris Cordero, 2002), incluyendo el aumento 1066 del lactato, que es capaz de sobrepasar el sistema búfer del paciente (Sarah E. Allen, Et 1067 al, 2008). 1068 Para el 2001, se empieza a tener claridad sobre la farmacocinética de los anestésicos 1069 locales, los diferentes métodos de aplicación de estos y las técnicas para la anestesia 1070 regional tanto en el perro como en el gato (Tania Duke, 2001), y como esta técnica podría 1071 ayudar a la cirugía ortopédica, ya que este tipo de procedimientos compromete varios 1072 tipos de tejidos. La enfermedad del ligamento cruzado es causada por factores que 1073 resultan en una daño biomecánico, es vital la comprensión de estos componentes y de 1074 las manifestaciones dolorosas que pueden generar para escoger la mejor terapia para 1075 los pacientes (James L. Cook, 2010). 1076 EL objetivo de este estudio fue comparar la respuesta nociceptiva en pacientes 1077 sometidos a cirugía correctiva de ruptura de ligamento cruzado anterior con la utilización 1078 de dos técnicas analgésicas diferentes que incluyen el bloqueo de los nervios femoral y 1079 ciático o analgesia convencional. 1080 1081 Materiales y métodos. 1082 Aval del comité de ética 1083 Este trabajo fue realizado bajo el aval del comité de ética para la Experimentación animal 1084 de la Universidad de Antioquia en marzo 28 del 2014 (ver anexo 2). 1085 Tipo de estudio. 1086 Experimental Aleatorizado comparativo doble ciego 1087 Sitio de estudio 1088 42 La recolección de datos fue realizada dentro de las instalaciones del Hospital Veterinario 1089 de la Universidad de Antioquia, ubicado en la carrera 75 #65-87 ciudadela Universitaria 1090 Robledo, Medellín, Antioquia. 1091 Muestra. 1092 Se incluyeron en el estudio ocho perros sin diferenciación de sexo que ingresaron al 1093 Hospital veterinario de la Universidad de Antioquia por decisión de su propietario, para 1094 corrección quirúrgica de ruptura de ligamento cruzado anterior (RLCA), entre uno y ocho 1095 años, sin enfermedad clínica diferente a la ortopédica. Los exámenes de rutina para 1096 cirugía (Hemograma, ALT, creatinina, TPT) estuvieron entre los rangos normales. Estos 1097 pacientes no presentaron dolor neuropático en otro sitio anatómico, infección localizada 1098 en el sitio de punción para realizar el bloqueo nervioso, ni recibieron administración de 1099 analgésico 24 horas antes del procedimiento (tipo AINES). Se excluyeron razas 1100 braquiocefálicas. 1101 1102 Variables medidas. 1103 Todas las variables fisiológicas, aquellas dadas por los equipos y los gases arteriales de 1104 los pacientes serna tomadas en los siguientes tiempos. Tiempo 1(T1): En el momento de 1105 preparación para cirugía en el quirófano. Al tomar la muestra el paciente se encontraba 1106 monitorizado e intubado. Para los pacientes del grupo B aún no se había realizado el 1107 bloque nervioso. Tiempo 2 (T2): Se realizó durante procedimiento quirúrgico, en su 1108 momento más doloroso. Tiempo 3 (T3): En el posoperatorio. En este momento el paciente 1109 ya se encontraba consiente y extubado. La medición de los gases arteriales se realizó 1110 con el equipo iSTAT® 1111 Los gases Arteriales incluyen: PH: Indicador de acidosis o alcalosis, PO2: Presión arterial 1112 de Oxigeno, PCO2: Presión arterial de dióxido de carbono, CHCO3: Bicarbonato, BE: 1113 Exceso de base. SO2: Saturación de Oxigeno 1114 Se realizó además las siguientes mediciones en los tres tiempos: Frecuencia Cardíaca 1115 (FC), Frecuencia Respiratoria (FR), Temperatura (Tº), Saturación de Oxígeno (SO2), 1116 43 Capnometría (CO2). Además, en el T2 se midió el Fujo de Isoflurano, y en el T3 se midió 1117 el tiempo de extubaciòn (Text) y Grado de dolor (TMelbo) con la tabla de valoración del 1118 dolor de Melbourne. 1119 El tiempo de extubación fue medido desde el momento en que se cerró el dial de 1120 isoflurano hasta el momento en que se extubó, el cual se realizó cuando el paciente 1121 comenzó a ventilar por si solo y recupero reflejo palpebral. 1122 Tratamiento. 1123 Los pacientes fueron previamente pesados y divididos en cuatro perros por terapia 1124 analgésica de manera aleatoria de la siguiente manera: 1125 Grupo A: Analgesia Convencional (AC) 1126 • Butorfanol a 0,2 mg/kg intramuscular 1127 • Acepromacina 0,02mg/kg intramuscular 1128 • Meloxicam 0,2mg/kg subcutáneo 1129 Estos tres medicamentos fueron administrados durante la preparación del paciente, luego 1130 de obtener el consentimiento del propietario para proceder con el procedimiento. 1131 1132 Grupo B: Bloqueo Nervioso (BN) 1133 • Meloxicam 0,2mg/kg subcutáneo 1134 • Bloqueo del nervio ciático y femoral con Bupivacaina levógira al 0,75% a 1 mg/kg. 1135 El meloxicam era aplicado en el área de preparación. 1136 La primera medición de las variables era realizada en el quirófano cuando el paciente se 1137 encontraba intubado y con todo el monitoreo, antes de realizar el BN, si era el caso para 1138 el paciente. La inducción anestésica del paciente se realizó con propofol de 3-5 mg/kg. 1139 El mantenimiento anestésico se realizó con Isoflurano. 1140 Todos los pacientes se mantuvieron con ventilación asistida, teniendo un volumen 1141 corriente de 10 ml por kilo. Se instauro una ventilación mecánica en perros de talla grande 1142 10 respiraciones/minuto y para perros de talla pequeña 14 respiraciones/minuto; estas 1143 frecuencias fueron modificadas para la ventilación minuto apropiada del paciente durante 1144 44 la cirugía; con una relación de I:E (Inspiración: Espiración) de 1:2. Considerando a la 1145 corrección de ruptura de ligamento cruzado anterior como un procedimiento 1146 medianamente traumático, se realizó una rata de infusión de 7 ml/kg/hora con Solución 1147 salina al 0.9%. 1148 EL bloqueo nervioso será realizado con ayuda del neuro estimulador (Stimuplex® HNS 1149 12), Se inició el procedimiento con un miliamperaje (mA) de 1. Se procedió a bajar el 1150 0,3mA, la corriente mínima efectiva para la estimulación nerviosa en la que aún se tendrá 1151 respuesta motora, luego se procedió a realizar la prueba de Raj (prueba en la que se 1152 aplica una parte mínima del anestésico local, con lo cual debe desaparecer la contracción 1153 muscular, posteriormente a la desaparcaron del estímulo, se aumenta la intensidad de 1154 este con lo que debe de reaparecer aunque no con la misma intensidad). Se esperó 15 1155 minutos para respetar el tiempo de latencia del anestésico local antes de iniciar el 1156 procedimiento quirúrgico. 1157 Para la tabla de valoración de Melbourne se utilizó la siguiente puntuación: cero (0) indica 1158 ausencia de dolor, entre 1 – 8 indica dolor leve, entre 9 –15 indica dolor moderado y entre 1159 16 – 27 dolor severo, teniendo en cuenta que cada descriptor tiene un valor que indica el 1160 grado de dolor, 0: Sin dolor, 1: Dolor leve, 2:Dolor moderado, 3: Dolor severo. Esta 1161 medición fue realizada por una persona ajena al estudio. 1162 1163 1164 1165 Punto final de los pacientes: 1166 Los pacientes se dieron de alta luego del procedimiento quirúrgico, clínicamente estables. 1167 Pacientes con algún inconveniente anestésico o quirúrgico (hemorragia, necesidad de 1168 aplicar vasopresores o inotrópicos, tener que realizar rescate analgésico durante la 1169 cirugía) salieron del estudio, al igual que aquellos pacientes a los cuales no fue posible 1170 tomar la muestra arterial. Pacientes con puntaje mayor de ocho al realizar la valoración 1171 con la tabla de Melbourne se realizó rescate analgésico, según criterio del médico 1172 veterinario. 1173 Análisis estadístico. 1174 45 Se empleó un análisis MANOVA, mediante un diseño de clasificación experimental 1175 completamente aleatorizado efecto fijo. Determinando vía máxima verosimilitud la 1176 dimensionalidad de contraste en el efecto de los tratamientos. El programa utilizado fue 1177 el SAS UNIVERSITY EDITION. 1178 Resultados. 1179 Durante el estudio ocho caninos fueron ingresados al Hospital veterinario de la 1180 Universidad de Antioquia por elección de sus propietarios, que cumplían con los criterios 1181 de inclusión para ser sometidos a corrección de Ruptura de ligamento cruzado anterior 1182 (RLCA) unilateral. Los datos fueron analizados mediante un análisis multivariado de la 1183 varianza MANOVA, bajo un diseño de clasificación experimental completamente 1184 aleatorizado, efecto fijo balanceado. El análisis se realizó para todas las variables en 1185 ambos grupos en cada uno de los tiempos y entre tiempos. 1186 1187 Tabla 1. Tabla descriptiva y comparativa para los pacientes con Analgesia convencional. 1188 T1 T2 T3 Variable Media Desviación estándar Coeficiente de variación Media Desviación estándar Coeficiente de variación Media Desviación estándar Coeficiente de variación FC 118..3a ±21.8 18.4 119.5a ±18.2 15.1 127.5a ±34.2 26.8 FR 12a ±0.0 0.0 12.0a ±0.0 0.0 12.0a ±0.0 0.0 T ͦ 37.8b ±0.5 1.3 37.1a ±0.8 2.0 36.8a ±0.8 2.1 SO2 97.7a ±0.9 0.9 97.8a ±0.9 0.9 98.5a ±0.6 0.5 PAM 54.5a ±25 30.0 77.5a ±14.2 18.3 88.0a ±17.1 19.5 ETCO2 33.0a ±9.3 28.1 38.7a ±3.6 9.3 32..0a ±4.9 15.5 PH 7.2b ±0.05 0.7 7.2a ±0.1 1.4 7.2a ±0.04 0.6 PO2 356a ±60.9 17.0 349.5a ±63.1 18.0 289.0a ±119.9 41.5 PCO2 53.3a ±8.8 16.6 59.3a ±15.8 26.7 53.4a ±13.1 24.4 HCO3 23.3a ±2.3 9.7 23.8a ±2.9 12.1 22.9a ±1.6 7.0 BE -4.5a ±2.6 -58.7 -3.5a ±1.8 -50.4 -4.0a ±2.0 -50.0 LAC 2.1a ±2.3 110.8 1.1a ±0.9 81.8 1.1a ±0.9 83.0 SAT 100.0a ±0 0.0 100.0a ±0 0.0 99.3a ±1.5 1.5 Flujo ISO 2.5a ±0.57 23.0 T.Ext 12.7a ±5.3 42.1 Melb 8.5a ±2.0 24.4 Letras distintas indican diferencia estadística (p<0.05) 1189 46 Se encontró una diferencia significativa (p<0,05) en el tiempo 1 en el análisis comparativo 1190 entre pacientes con BN y AC en la variable temperatura (Tabla 1), siendo la media de 1191 esta variable menor en los pacientes con BN. 1192 En el análisis descriptivo y comparativo para los pacientes con BN (Tabla1), hubo 1193 diferencia significativa (p<0,05) para las variables de Fujo Isoflurano (Figura 1),donde se 1194 evidencia igual dispersión de los datos en el cuartil superior e inferior, por encima de la 1195 dispersión de los datos con pacientes con BN; tiempo de extubación (Figura 2), donde la 1196 dispersión de los datos es mayor en el grupo de AC en comparación con BN; y la 1197 puntuación de la tabla de valoración del dolor de Melbourne (Figura 3), para ambas 1198 técnicas los datos presentan igual distribución de los percentiles, pero con mayor 1199 puntuación de los pacientes con AC. En estas tres variables el valor de la media fue 1200 menor en pacientes con BN que en pacientes con AC, y la desviación estándar mayor 1201 para estas dos últimas en pacientes con AC. 1202 1203 Tabla 2. Tabla descriptiva y comparativa para los pacientes con Bloqueo Nervioso. 1204 T1 T2 T3 Variable Media Desviación estándar Coeficiente de variación Media Desviación estándar Coeficiente de variación Media Desviación estándar Coeficiente de variación FC 106.0a ±17.3 16.3 100.5a ±23.9 23.7 84.5a ±1.5 61.0 FR 11.0a ±2.0 18.1 11a ±2.0 18.1 14.0a ±5.6 40.4 T ͦ 38.8a ±0.5 1.3 37.6a ±0.8 2.04 37.4a ±0.9 2.3 SO2 97.2a ±2.1 2.1 98.3a ±1.5 1.5 96.3a ±1.9 1.9 PAM 65.3a ±9.0 13.7 80a ±12 15.8 79.0a ±12.9 16.3 ETCO2 32.5a ±4.6 14.3 33.3a ±3.2 9.6 47.5a ±31.7 66.6 PH 7.3a ±0.1 1.3 7.3a ±0.07 1.0 7.3a ±0.1 1.4 PO2 340.5a ±143.3 42.1 298.3a ±140.3 47.0 330.5a ±120.4 36.4 PCO2 45.7a ±5.9 12.9 50.8a ±10.2 20.1 69.3a ±54.5 78.7 HCO3 23.2a ±0.7 3.0 24.7a ±0.7 2.9 23.3a ±1.9 8.2 BE -2.5a ±1.7 -69.2 -1.8a ±0.9 -54.7 -2.5a ±1.9 -76.5 LAC 1.9a ±0.8 45.0 0.9a ±02 22.9 0.8a ±0.06 8.1 SAT 99.8a ±0.5 0.5 99.8a ±0.5 0.5 99.8a ±0.5 0.5 Flujo ISO 1.25b ±0.28 23.1 T.Ext 5.5b ±1.9 34.8 Melb 4.0b ±0.8 20.4 Letras distintas indican diferencia estadística (p<0.05) 1205 47 1206 1207 Figura 1. 1: Pacientes con BN, 2: Pacientes con AC. Comparación de percentiles entre técnicas para la 1208 variable flujo de Isoflurano. 1209 1210 Figura 2. 1: Pacientes con BN, 2: Pacientes con AC. Comparación de percentiles entre técnicas para la 1211 variable Tiempo de Extubación. 1212 1213 En la comparación entre tiempos para pacientes con AC (Tabla 3) se encontró una 1214 diferencia significativa (p<0,05) para la variable presión arterial en los tres tiempos, 1215 mientras que en el análisis comparativo entre tiempos con BN (Tabla 4) hubo diferencia 1216 en el lactato, con respecto al tiempo 1 y 2 con tendencia de las medias a disminuir. En la 1217 1 2 1 .0 1 .5 2 .0 2 .5 3 .0 1 2 4 6 8 1 0 1 2 1 4 1 6 1 8 48 comparación general de pacientes con BN y AC (Tabla 5), la p<0,05 fue para la variable 1218 temperatura, el PH y el EB. Para pruebas post hoc entre técnicas los valores de p<0,05 1219 1220 Figura 3. 1: Pacientes con BN, 2: Pacientes con AC. . Comparación de percentiles entre técnicas para la 1221 variable Melbourne. 1222 1223 Se dieron para las pruebas Wilks’ Lambda, Pillai’s Trace, Hotelling-Lawley Trace Roy’s 1224 Greatest root, analizando todas las variables de manera simultánea (Tabla 6 y 7). La 1225 frecuencia cardiaca de los pacientes no tuvo diferencia significativa p>0,05, pero 1226 clínicamente se evidencio como siempre fue más alta en los pacientes con AC. La 1227 presión arterial en pacientes con AC en el T1 fue menor en comparación con los pacientes 1228 con BN, pero en el T2 aumento, y finalmente en T3 la presión media fue mayor en los 1229 pacientes con AC. 1230 Pacientes con AC, tendieron levemente a la acidosis y a tener valores de HCO3 y BE 1231 más bajos en comparación con los pacientes con BN. 1232 1233 1234 1235 1 2 4 6 8 1 0 49 Tabla 3. Análisis comparativo con AC entre tiempos. 1236 Tiempo 1 Tiempo 2 Tiempo 3 PH a a a PO2 a a a CO2 a a a CO3 a a a BE a a a LACTATO a a a SO2 a a a FC a a a FR a a a CO2 a a a SO2 a a a T a a a PM b ab a Letras distintas indican diferencia estadística (p<0,05) 1237 Tabla 4. Análisis comparativo con BN entre tiempos 1238 Variables Tiempo 1 Tiempo 2 Tiempo 3 PH a a a PO2 a a a CO2 a a a CO3 a a a BE a a a LACTATO a b b SO2 a a a FC a a a FR a a a CO2 a a a SO2 a a a T a a a PM a a a Letras distintas indican diferencia estadística (p<0,05) 1239 Finalmente, se encontró que aquellos pacientes con AC tuvieron puntajes más altos en 1240 la tabla de Valoración de Melbourne, y que estos a su vez tenían un valor de lactato más 1241 alto. El análisis canónico realizado a las técnicas analgésicas encontró diferencias 1242 significativas entre las variables de BN y AC (Tabla 8). 1243 1244 1245 1246 1247 1248 50 Tabla 5. Comparación general para variables. 1249 Variable BN AC Valor p FC a a p>0.05 FR a a p>0.05 CO2 a a p>0.05 SO2 a a p>0.05 T a b p<0.05 PH a b p<0.05 PO2 a a p>0.05 CO2 a a p>0.05 CO3 a a p>0.05 BE a b p<0.05 LACTATO a a p>0.05 SO2 a a p>0.05 1250 Tabla 6. Manova general entre BN y AC. Variables No medidas por gases arteriales 1251 Prueba Valor p Wilks' Lambda 0.0227 Pillai's Trace 0.0451 Hotelling-Lawley Trace 0.0177 Roy's Greatest Root 0.0025 1252 Tabla 7. Manova general entre BN y AC. Variables No medidas por gases arteriales 1253 Prueba Valor p Wilks' Lambda 0.0371 Pillai's Trace 0.0371 Hotelling-Lawley Trace 0.0371 Roy's Greatest Root 0.0371 1254 Tabla 8. Análisis canónico entre técnicas. 1255 1256 1257 1258 Es posible rechazar una hipótesis de igualdad entre ambos grupos, se acepta la hipótesis 1259 de que es los BN permitirán un despertar más rápido en los pacientes, disminuyendo los 1260 requerimientos anestésicos y brindando mejor analgesia. 1261 1262 1263 Análisis canónico BN AN a b 51 Discusión. 1264 La disminución de la temperatura durante la actividad anestésica está relacionada con la 1265 disminución de la actividad muscular, disminución del metabolismo y mecanismo 1266 hipotalámicos encargados de controlar la temperatura, además, la exposición de tejidos 1267 en el acto quirúrgico influye en la perdida de calor, pero para provocar daño al paciente 1268 y deterioro cardiovascular serían necesarias temperaturas mucho menores a 36ºC, lo 1269 cual no sucedió en ninguno de los pacientes; igualmente, la temperatura de los pacientes 1270 no modifico los requerimientos anestésicos, lo cual ocurre con temperaturas de 32º a 1271 34ºC(William J Tranquilli, et al. 2007). Por otro lado, los pacientes que mostraron una 1272 mayor disminución de la temperatura fueron aquellos con AC, es decir, pacientes con 1273 Butorfanol, medicamento opioide que potencializa las propiedades de la Acepromacina, 1274 un neuroléptico cuya acción principal es el antagonismo de la dopamina y de los alfa1 1275 adrenérgicos, provocando una hipotensión al permitir que se manifieste la acción beta2 1276 (Charney DS, et al. 2001), produciendo mayor pérdida de calor por conducción, para 1277 luego ser compensado con una vasoconstricción periférica. La disminución de la 1278 temperatura influye en la pronta recuperación de los pacientes (Pottie, R, 2007. Stephanie 1279 Kleine, 2014), incluso en otras espacies como el caballo, se ha asociado la baja 1280 temperatura corporal a tiempos prolongados de recuperación (Voulgaris, D., Hofmeister, 1281 E., 2009), siendo una posible explicación de los tiempos de extubación prolongados para 1282 los pacientes con AC, pero al correlacionarla con la variable Flujo de isoflurano, también 1283 hubo diferencia significativa con respecto al grupo BN, evidenciando, que pacientes con 1284 AC necesitaron flujo más altos de anestésico inhalado para mantener al paciente en un 1285 plano anestésico adecuado. Así mismo, es clínicamente evidente que los pacientes con 1286 AC presentaron una presión media más baja con respecto a los pacientes con BN en T1, 1287 cuando aún no se realizaba el procedimiento quirúrgico, con un ascenso en T2 y aun 1288 mayor en T3 sobrepasando a los de BN. Incluso se estableció diferencia estadística en 1289 el análisis entre tiempos para el grupo Ac en cuanto a la variable presión media (PM), por 1290 lo que es posible afirmar que el aumento progresivo de esta presión media, mismo 1291 comportamiento observado en la variable frecuencia cardiaca (FC), fue producto de la 1292 liberación de catecolaminas por el dolor generado en el procedimiento quirúrgico, pues 1293 son estas las encargadas del aumento de la FC y la presión arterial (Idoris Cordero, 2002, 1294 52 Benson G,2000). No se asoció el peso del paciente con el tiempo de recuperación, 1295 aunque hay estudios que relacionan una menor talla con un mayor tiempo de 1296 recuperación (White, C.R., Seymour, R.S., 2005) 1297 Los pacientes con AC tendieron a la acidosis (disminución del PH) en comparación con 1298 los pacientes con BN. La media del PH en pacientes sanos despiertos se encuentra 1299 alrededor de 7,4 cuando la muestra ha sido tomada de sangre arterial (Jun Tamura, et al, 1300 2015), admitiendo una variación de 7,3 a 7,4 (TeresaM.Rieser, 2013), en pacientes 1301 anestesiados existen varios factores que podrán influir en el estado acido base, desde un 1302 mala oxigenación hasta la aplicación de medicamentos o la hipotensión. La acidosis de 1303 los pacientes curso con valores arteriales de PCO2 aumentados (con diferencia 1304 significativa en la comparación general entre las técnicas analgésicas), que se vio 1305 reflejado en el exceso e base (BE), el cual se refiere a el exceso de base o acido que ha 1306 sido agregado a la sangre como resultado de una alteración metabólica primaria o 1307 compensadora (JF. Patiño, 2005), pero con valores de HCO3 dentro de los parámetros 1308 normales (TeresaM.Rieser, 2013); los pacientes con AC, cursaron con una acidosis 1309 respiratoria, no compensada por el metabolismo renal, ya que este se presenta 1310 tardíamente, pero los mecanismos búfer celulares ya se han puesto en marcha para 1311 corregir el estado acido base. 1312 Aunque hubo disminución del lactato para ambos grupos, al compararlo con el basal, 1313 hubo diferencia significativa en los pacientes con BN en el análisis comparativo entre 1314 tiempos para T2y T3 para la variable lactato, tendiendo a disminuir en cada tiempo, y 1315 clínicamente se evidencio como los valores de lactato de los pacientes con AC fue mayor 1316 que en pacientes con BN en cada uno de los tiempos. El aumento de lactato se atribuye 1317 a la liberación de catecolaminas producidas por dolor, superando el flujo glucolítico y 1318 aumentando así su contenido sanguíneo (Sarah E. Allen, Et al, 2008). Se elimina la 1319 posibilidad de hipoxia de los pacientes, ya que se encontraron todo el tiempo ventilados. 1320 Además, se encontró diferencia entre técnicas para la tabla de valoración de Melbourne, 1321 obteniendo una media más alta en pacientes con AC. Se puede intuir que pacientes con 1322 puntajes altos en la tabla de valoración del dolor de Melbourne, tendrán valores de lactato 1323 53 aumentado, o sin variación o tendencia a disminuir en el tiempo a pesar de estar con 1324 buenas presiones arteriales de oxígeno y sin problemas de oxigenación. 1325 Los pacientes con BN pesentaron requerimientos anestésicos más bajos, con tiempos de 1326 extubación menor y valores en la tabla de valoración de Melbourne bajos con respecto a 1327 los pacientes con AC, siendo esta una técnica ideal para este tipo de procedimientos, y 1328 siendo posible la extrapolación a otras cirugías ortopédicas. 1329 Este estudio, es un avance para los médicos veterinarios en cuanto al manejo del dolor. 1330 No se rechaza la analgesia convencional realizada en la práctica diaria, pero se da ofrece 1331 otra opción analgésica con mayores beneficios y fácilmente ejecutable. 1332 1333 Referencias. 1334 Bernie Hansen. 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