Factores clave en la productividad del ácido láctico: una revisión de los avances y limitaciones en su producción a gran escala Nicol Stefanía Saavedra Caicedo Artículo de revisión para optar al título de Microbiólogo Industrial y Ambiental Tutor Natalia Restrepo Escobar, Doctor (PhD) en Biotecnología Universidad de Antioquia Escuela de Microbiología Microbiología Industrial y Ambiental Medellín, Antioquia, Colombia 2025 Cita (Saavedra Caicedo, 2025) Referencia Estilo APA 7 (2020) Saavedra, Caicedo, N. (2025). Factores clave en la productividad del ácido láctico: una revisión sistemática de los avances y limitaciones en su producción a gran escala [Trabajo de grado profesional]. Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia. Biblioteca Carlos Gaviria Díaz Repositorio Institucional: http://bibliotecadigital.udea.edu.co Universidad de Antioquia - www.udea.edu.co Rector: John Jairo Arboleda Céspedes. Directora: Lida Arias Marín. El contenido de esta obra corresponde al derecho de expresión de los autores y no compromete el pensamiento institucional de la Universidad de Antioquia ni desata su responsabilidad frente a terceros. Los autores asumen la responsabilidad por los derechos de autor y conexos. https://co.creativecommons.net/tipos-de-licencias/ https://co.creativecommons.net/tipos-de-licencias/ Resumen El ácido láctico es un compuesto clave con aplicaciones en las industrias alimentaria, farmacéutica y de plásticos biodegradables, siendo en la actualidad de gran interés, debido a la producción sostenible a partir de sustratos agroindustriales y que representa una alternativa a las materias primas derivadas del petróleo si no también la oportunidad de abordar materias primas . Sin embargo, el escalamiento desde el laboratorio hasta la escala piloto presenta desafíos relacionados con la selección del sustrato, el tipo de microorganismo, los parámetros operativos y la configuración del biorreactor. En este trabajo, se realizó una revisión bibliográfica de acuerdo con el protocolo PRISMA, a partir de trabajos encontrados en bases de datos como Scopus y Web of Science, publicados en los últimos diez años en donde se analizaron aspectos como la composición del sustrato y la optimización del proceso, identificando factores críticos que afectan el rendimiento y la productividad del ácido láctico. Palabras clave: ácido láctico, agroindustria, biorreactores, escalamiento, fermentación, optimización Abstract Lactic acid is a key compound with applications in the food, pharmaceutical and biodegradable plastics industries. It is currently of great interest due to its sustainable production from agro- industrial substrates, representing an alternative to petroleum-derived raw materials and an opportunity to address raw materials. However, scaling up from the laboratory to the pilot scale presents challenges related to substrate selection, microorganism type, operating parameters and bioreactor configuration. In this work, a literature review was conducted in accordance with the PRISMA protocol, based on studies found in databases such as Scopus and Web of Science, published in the last ten years, where aspects such as substrate composition and process optimisation were analysed, identifying critical factors that affect lactic acid yield and productivity. Keywords: lactic acid, agroindustry, bioreactors, scaling, fermentation, optimization. 1. Introducción El ácido láctico (AL) es un ácido hidroxi-carboxílico que ocurre de forma natural como subproducto de la fermentación bacteriana del azúcar, el almidón de maíz o el suero lácteo. Se presenta en dos isómeros ópticos, D(-) y L(+); este último se utiliza preferentemente en las industrias alimentaria y cosmética, ya que es mejor metabolizado y asimilado por el cuerpo humano. Gracias a sus propiedades funcionales y su papel en rutas bioquímicas, el ácido láctico ha adquirido una importancia significativa en diversas industrias, destacándose por su versatilidad en aplicaciones como la preservación de alimentos, la fabricación de productos farmacéuticos, textiles y como materia prima química (Thangavelu y Rajendran, 2008; Alsaheb et al, 2015; Grand View Research, 2024). En los últimos años, su demanda ha crecido no solo por sus múltiples usos industriales, sino también por preocupaciones medioambientales y la transición hacia recursos renovables. Un ejemplo clave es su empleo en la producción de ácido poliláctico (PLA), un bioplástico biodegradable que constituye una alternativa sostenible a los plásticos derivados del petróleo (Oliveira et al, 2020). Tradicionalmente, la producción de ácido láctico se ha basado en el uso de materias primas puras como la glucosa y la sacarosa, debido a su alta eficiencia y facilidad de fermentación. Sin embargo, la tendencia actual se orienta hacia métodos biotecnológicos que emplean sustratos renovables y de segunda generación, como la biomasa lignocelulósica (Oliveira et al, 2020). Este cambio responde a la necesidad de reducir la dependencia de recursos petroquímicos y se alinea con los modelos de biorrefinería, que buscan integrar la producción de energía y productos químicos de manera sostenible (Oliveira et al, 2020). Por ello, se exploran sustratos agroindustriales, productos lácteos, desechos alimentarios y melaza de caña de azúcar como alternativas viables (Farooq et al, 2012; Panesar y Kaur, 2015). No obstante, estos sustratos suelen requerir pretratamientos adicionales y pueden resultar en una menor pureza del producto final en comparación con los azúcares puros (Romo-Buchelly et al, 2019). Para superar estos desafíos, se han desarrollado técnicas avanzadas de fermentación, como la fermentación de alta densidad y el reciclaje celular, que han mejorado los rendimientos y la productividad (Abdel-Rahman et al, 2013). Además, la ingeniería genética y metabólica ha permitido abordar problemas como la inhibición por producto y la utilización ineficiente de los sustratos (Eş et al, 2018). Las mejoras en la ingeniería metabólica de los microorganismos productores han incrementado la tolerancia al ácido y ampliado la gama de sustratos aprovechables, favoreciendo así la productividad del proceso (Ryu et al, s.f.). En consecuencia, la demanda global de ácido láctico se estima actualmente entre 130,000 y 150,000 toneladas por año (Carpinelli et al, 2020; Wu et al, 2025). Desde una perspectiva económica, el mercado mundial del ácido láctico fue valorado en 3.37 billones de dólares en 2023, con una proyección de crecimiento a una tasa compuesta anual (CAGR) del 8.0 % entre 2023 y 2030 (Research, s.f.). En términos de volumen, la producción global alcanzó 1.8 millones de toneladas en 2024 y se estima que ascienda a 3.7 millones de toneladas para el año 2033 (Wu et al, 2025). A medida que el consumo de ácido láctico aumenta en diferentes sectores, se hace necesario el desarrollo de procesos de producción más eficientes, capaces de satisfacer la demanda creciente sin sacrificar el rendimiento. En este contexto, el escalado del proceso de producción, desde la fase de laboratorio hasta las escalas piloto e industrial, representa un reto fundamental. Sin embargo, este escalado implica superar desafíos técnicos y económicos, ya que al aumentar el volumen del sistema suelen disminuir la eficiencia de fermentación y la productividad. Esta pérdida de rendimiento se atribuye a limitaciones en el transporte de masa y calor, variaciones en las condiciones de operación y la acumulación de productos inhibitorios. Por ello, es imprescindible optimizar parámetros operativos como la agitación, el pH, la temperatura y la aireación, así como implementar estrategias avanzadas de control de proceso para lograr un proceso competitivo y sostenible en el mercado global del ácido láctico (Abdel-Rahman et al, 2013; Kim et al, 2022). A escala de laboratorio, se han reportado productividades elevadas, como la obtenida por Brobbey et al. (2024) que determinó que 4.15 g/L·h usando melaza de caña de azúcar a 35 °C . Sin embargo, al escalar el proceso, la productividad suele disminuir; en biorreactores tipo STR (tanque agitado), los valores típicos oscilan entre 1.5 y 3.5 g/L·h, dependiendo del microorganismo, el sustrato, las condiciones de fermentación y el diseño del reactor (Wei et al, 2018; Zhang et al, 2023; Li et al, 2025; Wu et al, 2025). Los métodos fermentativos actuales permiten obtener ácido láctico con purezas superiores al 90 % e incluso, en procesos optimizados, mayores al 99 % (Yang et al, 2024; Zhang et al, 2024). No obstante, alcanzar estos niveles de pureza implica etapas adicionales de refinamiento, que pueden representar entre el 30 % y el 40 % del costo total de producción (Carpinelli et al, 2020). Este incremento no solo se debe a los costos que requiere los niveles de pureza, sino también a los pretratamientos necesarios para cada sustrato agroindustrial empleado lo cual responde a la necesidad de cumplir con los estándares de pureza exigidos por las diferentes industrias. Pues no se tiene conocimiento claro de cuáles son las condiciones operacionales ideales que pueden afectar la producción de ácido láctico cuando se da el cambio de escala piloto a escala industrial. Para mitigar estas limitaciones se han desarrollado tecnologías emergentes como la extracción reactiva, la electrodiálisis y los biorreactores de membrana, que han demostrado ser estrategias prometedoras para reducir los costos operativos y aumentar la eficiencia del proceso (Kim et al, 2022). 2. Metodología Esta revisión sistemática se realizó siguiendo el protocolo PRISMA (Page et al, 2020), utilizando términos libres tesauros relacionados con “ácido láctico”, “escalamiento”, “fermentación y “sustratos agroindustriales” implementadas en ecuaciones de búsqueda específicas en bases de datos como Scopus y Web of Science. Se aplicaron criterios de inclusión y exclusión para seleccionar estudios publicados en los últimos diez años, relacionados con la producción de ácido láctico a partir de sustratos agroindustriales. El análisis se centró en los tipos de sustratos, parámetros de fermentación, tecnologías de biorreactores y microorganismos empleados, con el objetivo de identificar los principales factores que influyen en el escalado del proceso (Figura 1; Tabla 1). Figura 1. Diagrama de Flujo Prisma Tabla 1. Estudios incluidos en la revisión sistemática de ácido láctico a partir de sustratos agroindustriales Autor Tipo de sustrato agroindustrial Microorganismo(s) empleado(s) Objetivo principal / enfoque Principales hallazgos / rendimiento destacado Aarti et al. (2016) Mezcla de pescado seco y vegetal L. pentosus Caracterización de sustancias antibacterianas producidas por L. pentosus de producto fermentado Potencia biológica y caracterización de compuestos antibacterianos Abdel- Rahman et al. (2013) Diversos: lignocelulósicos, suero, glicerol, etc. BAL, Bacillus, E. coli, Corynebacterium, Rhizopus, levaduras, algas Revisión de avances en producción microbiana de ácido láctico Identificación de tecnologías emergentes y desafíos Anumudu et al. (2024) Productos lácteos y vegetales Bacterias ácido-lácticas (BAL) Aplicaciones multifuncionales de BAL en alimentos y bebidas fermentadas Mejora de la seguridad, calidad y valor nutricional de alimentos Arefi et al. (2024) Hidrolizado de pasta blanca y residuos urbanos Lactobacillus sp Modelado digital de reacciones bioquímicas en fermentación láctica Simulación y optimización de procesos fermentativos Ayadi et al. (2022) Aguas residuales de almazara L. rhamnosus Producción de ácido láctico mediante inmovilización de BAL aisladas Producción eficiente y valorización de aguas residuales Brobbey et al. (2024) Melaza de caña de azúcar Lactobacillus sp Evaluar el efecto de la escala de producción en la viabilidad tecnoeconómica y el análisis de ciclo de vida de la producción de ácido láctico Productividad de 4,15 g/L·h a escala laboratorio; impacto significativo de la escala en costos y rendimiento Cai et al. (2024) Polvo de alcachofa de Jerusalén Lacticaseibacillus paracasei NJ Producción directa de ácido láctico y análisis transcriptómico comparativo Producción eficiente y análisis de utilización de inulina y monosacáridos Cai et al. (2025) Tallo de maíz pretratado Bacillus coagulans LA- 15-2 Producción de L-ácido láctico de alta concentración usando enzimas a baja dosis Alta producción y eficiencia con bajo uso de enzimas Carpinelli Macedo et al. (2020) Bagazo de yuca y licor de maíz L. amylovorus, L. acidophilus Producción costo-efectiva de ácido láctico por fermentación de residuos Alta eficiencia usando residuos agroindustriales Chai et al. (2021) Residuos de Eucheuma denticulatum Bacillus coagulans ATCC 7050 Estrategia verde de pretratamiento para producción de L-ácido láctico de 3ª generación Producción sostenible y eficiente de ácido láctico Chen et al. (2020) Microalgas (Chlorella vulgaris) L. plantarum 23 Estrategias de fermentación para mejorar producción de ácido láctico Alta producción usando microalgas como sustrato alternativo Chenebault et al. (2022) Residuos alimentarios Consorcio microbiano (Lactobacillus dominante) Producción de ácido láctico por consorcio microbiano y análisis de parámetros para escalado Identificación de parámetros clave para escalado y valorización de residuos Choi et al. (2024) Biomasa lignocelulósica Saccharomyces cerevisiae Ingeniería para mejorar la robustez metabólica y la producción de ácido L-láctico Mejoras significativas en la robustez y rendimiento fermentativo Costa et al. (2020) Subproductos de suero, frutas y verduras L. casei DSM 20011 (ATCC 393) Producción de ácido láctico a partir de residuos agroalimentarios Conversión eficiente y valorización de residuos Cox et al. (2023) Hidrolizados hemicelulósicos de residuos agrícolas Bacillus coagulans DSM2314 Valorización fermentativa bajo condiciones no estériles Producción eficiente de ácido láctico a partir de xilosa de la Torre et al. (2020) Residuos de cáscara de naranja L. delbrueckii ssp. Producción de D-ácido láctico a partir de hidrolizados enzimáticos de residuos de naranja Producción eficiente tanto en estado de crecimiento como en reposo Delmoitié et al. (2025) Suero de queso permeado Bacterias ácido-lácticas (BAL) Fermentación láctica no axénica para plataforma flexible de ácido láctico Flexibilidad y eficiencia en condiciones no estériles Derabli et al. (2022) Residuos de Opuntia ficus-indica L. plantarum Producción rentable de ácido láctico a partir de residuos de nopal Alta eficiencia y bajo costo de producción El-Sheshtawy et al. (2022) Residuos de algodón y residuos de café Kosakonia cowanii Optimización de la producción de ácido láctico a partir de residuos agroindustriales Producción eficiente y optimización del proceso Eş et al. (2018) Sustratos de 1ª y 2ª generación (maíz, caña, patata, bagazo, cáscara arroz, etc.) BAL: L. brevis, L. plantarum, L. rhamnosus, L. pentosus, Enterococcus faecalis, L. delbrueckii ssp. L. bulgaricus Revisión de avances recientes en la producción de ácido láctico Identificación de microorganismos y procesos eficientes Fu et al. (2017) Glucosa E. coli HBUT-D15 Producción de D-lactato a escala semiindustrial (30 m³) por fermentación alimentada Alta productividad y escalabilidad del proceso Fukuda et al. (2023) Sacarosa (mandarina japonesa) Enterococcus faecalis DB-5 Evaluar potencial genómico y fermentativo para producción de ácido láctico Potencial para aplicación industrial; buen rendimiento en sacarosa Germec et al. (2018) Extracto de algarroba L. casei (ATCC 11443) Modelización matemática de la fermentación láctica en biorreactor Desarrollo de modelos predictivos para fermentación eficiente Granget et al. (2024) Grano gastado de cervecería (BSG) L. rhamnosus Producción homofermentativa de L-ácido láctico ópticamente puro usando BSG como materia prima Producción autosuficiente y ópticamente pura de L- ácido láctico Gugel et al. (2024) Residuos de hojas de olivo L. casei Producción de ácido láctico de segunda generación a partir de residuos de la cadena de suministro del aceite de oliva Upcycling eficiente de hojas de olivo; rendimiento relevante para biorefinería Gutiérrez- Sarmiento et al. (s.f.) — L. plantarum BAL-03- ITTG Optimización de biomasa, ácido láctico y supervivencia en simulación gastrointestinal Mejoras en biomasa, producción y supervivencia en condiciones simuladas Hassan et al. (2017) Racimos vacíos de frutos (EFB) Rhizopus oryzae NRRL 395 Escalamiento de fermentación en estado sólido (SSF) Producción eficiente en biorreactor a partir de EFB Khasanah et al. (2024) Tubérculos/harina de yuca L. plantarum, L. casei Producción y evaluación funcional de alimentos a base de harina de yuca modificada Producción eficiente de ácido láctico y mejora de propiedades funcionales Koay et al. (2024) Vinos de arroz tradicionales Weissella, Lactococcus, Enterococcus (BAL) Caracterización de la dinámica fermentativa y propiedades fisicoquímicas y sensoriales Identificación de bacterias lácticas clave y propiedades sensoriales mejoradas Kuznetsov et al. (2017) Glucosa L. paracasei Biosíntesis de ácido láctico en biorreactor de membrana para tecnología limpia de polilactida Producción eficiente y mejora en tecnología de biorreactor de membrana Li et al. (2025) Paja de trigo Pediococcus acidilactici Evolución adaptativa por cambio de pH para tolerancia y eficiencia en fermentación Mejora de tolerancia a bajo pH y eficiencia fermentativa Lian et al. (2021) Estiércol porcino y residuos de manzana Lactobacillus (consorcio microbiano dominante) Optimización de la producción de lactato y dinámica microbiana en co-fermentación Mejora de la producción por co-fermentación y análisis de comunidades microbianas Liu et al. (2023) Residuos agrícolas lignocelulósicos (rastrojo de maíz, residuo de mazorca de maíz, paja de trigo) Geobacillus stearothermophilus 2H-3 Producción integrada de ácido láctico bajo condiciones térmicas Alta eficiencia y adaptabilidad a residuos lignocelulósicos Liu et al. (2024) Residuos de extracción de orégano Lactobacillus (BAL) Uso sostenible de residuos agrícolas para mejorar ensilaje de maíz Co-ensilado con residuos de orégano mejora calidad del ensilaje Lojananan et al. (2024) Grano gastado de cervecería (BSG) L. pentosus TISTR 920 Biovalorización eficiente de BSG a enzimas lignocelulolíticas y ácido láctico Producción eficiente de ácido láctico y enzimas Lu et al. (2012) Tubérculo de ñame y caqui L. rhamnosus HG09F5- 27 Mejora de la producción a escala piloto de ácido L(+)-láctico con biorreactor de membrana Mejora de la productividad y eficiencia en separación Martínez- Trujillo et al. (2020) Cáscara de plátano L. delbrueckii Sacarificación enzimática y fermentación secuencial para producir ácido láctico Producción eficiente a partir de residuos de plátano Marzo-Gago et al. (2024) Residuos de la industria de la pasta Bacillus coagulans A559 Valorizar residuos de pasta por integración de fermentaciones sólida y líquida Producción eficiente de ácido láctico a partir de residuos de pasta PauZakar et al. (2024) — Bacterias ácido-lácticas (BAL) Avances en biosíntesis y biotecnología industrial de GABA Revisión de rutas biotecnológicas y aplicaciones industriales Minervini et al. (2022) Suero de leche y subproductos alimentarios L. casei Producción de ingredientes alimentarios sostenibles mediante bioprocesado Obtención de ingredientes funcionales y sostenibles Mukherjee & Sivaprakasam (2025) Leche o suero L. delbrueckii subsp. bulgaricus Ingeniería de promotor/represor sensible a D-láctico para biosíntesis controlada Control dinámico de la biosíntesis de D-ácido láctico Naomi David et al. (2022) Mazorcas de maíz y aguas residuales lácteas L. plantarum Co-valorizar residuos agrícolas y lácteos para producción simultánea de ácido láctico Optimización y evaluación cinética; valorización eficiente de residuos Nastouli et al. (2024) Ensilaje de pasto verde E. coli modificada genéticamente (A1:ldhA) Desarrollo de proceso híbrido de biopurificación en biorreactor de membrana Purificación eficiente de ácido láctico en condiciones controladas Nataraj et al. (2021) — L. acidophilus NCFM, Lacticaseibacillus rhamnosus GG Caracterización de biosurfactantes de BAL contra Staphylococcus aureus Potencial antimicrobiano de biosurfactantes derivados de BAL Ngouénam et al. (2021) Subproductos de frutas tropicales L. plantarum Evaluar capacidad de producción de ácido láctico usando subproductos de frutas Producción eficiente usando cáscaras de frutas como fuente de carbono Pau et al. (2024) Residuos alimentarios Cultivo mixto de BAL Recuperación de ácidos orgánicos de caldo de fermentación enriquecido en ácido láctico Eficiencia en extracción por salting-out y solvente Pontes et al. (2021) Biomasa lignocelulósica autohidrolizada L. rhamnosus Producción de L-ácido láctico a partir de biomasa lignocelulósica multifuente Producción eficiente a partir de biomasa subexplotada Rezvani et al. (2017) Suero desproteinizado Cinco cepas de Lactobacillus Modelos cinéticos de crecimiento y consumo de lactosa en cultivo por lotes Diferencias en cinética y eficiencia entre especies de Lactobacillus Rosero- Chasoy et al. (2024) Glucosa Weissella cibaria, L. plantarum Análisis cinético de fermentación láctica usando modelo logístico extendido Modelado cinético avanzado para optimizar fermentación Roslan et al. (2024) Residuos alimentarios Lactobacillus sp., Weissella sp. Acoplamiento de fermentación láctica con fermentación oscura para biohidrógeno Estrategia eficiente de almacenamiento y producción dual Santos-Rocha et al. (2024) Melaza de caña de azúcar Limosilactobacillus reuteri ATCC 53608 Efecto de la transferencia de oxígeno en el crecimiento y metabolismo de L. reuteri Impacto positivo de la oxigenación en la producción y metabolismo Savithra Krishna et al. (2018) Sustratos industriales diversos (almidón de maíz, papa, trigo, celulosa, bagazo, melaza, etc.) Bacterias ácido-lácticas y especies de hongos como Rhizopus Revisión sobre producción industrial de ácido láctico y aplicaciones Descripción de procesos industriales y aplicaciones emergentes Schroedter et al. (2025) Residuos de madera Heyndrickxia coagulans Producción de L-(+)-ácido láctico puro usando fermentación continua y reciclaje celular Alta eficiencia y pureza en bioproceso continuo Simonetti et al. (2024) Residuos textiles de algodón Saccharomyces cerevisiae modificada Valorizar residuos textiles postindustriales en ácido láctico por pretratamiento, hidrólisis y fermentación Conversión eficiente de residuos textiles en ácido láctico Siriwong et al. (2024) Jugo y bagazo de caña de azúcar Enterococcus gallinarum TSKKU D-6 Producción eficiente de L-ácido láctico por SSCF fed-batch; análisis cinético Optimización de configuraciones y alto rendimiento de L-ácido láctico Srivastava et al. (2015) Melaza de caña L. delbrueckii NCIM 2025 Producción, optimización y caracterización de ácido láctico Producción optimizada y caracterización detallada Susmozas et al. (2025) Betula pendula (madera dura) Heyndrickxia coagulans Mejorar digestibilidad enzimática y potencial de producción de ácido láctico Alta digestibilidad y potencial para producción eficiente Tabanelli et al. (2018) Frutos secos (alimento vegano fermentado) Leuconostoc mesenteroides, Pediococcus, Weissella Caracterización y escalado de alimento vegano fermentado a base de frutos secos Éxito en la producción piloto industrial y caracterización del producto Tang et al. (2024) Materiales almidonados, celulósicos y lignocelulósicos BAL, Bacillus, E. coli, Rhizopus spp., levaduras Revisión crítica de bioprocesos para producción de ácido láctico a partir de residuos orgánicos Identificación de rutas y desafíos para industrialización Teke et al. (2022) Glucosa L. casei subsp. casei ATCC 393 Fermentación extractiva líquido- líquido en biorreactor semiparticionado Mejoras en recuperación y pureza del producto Totaro et al. (2020) Glucosa Saccharomyces cerevisiae Miniaturización de cultivos para acelerar optimización de bioproducción de ácido láctico Optimización rápida y eficiente de condiciones fermentativas Vance et al. (2024) Residuos de dulces y digestato líquido L. plantarum Evaluar la sostenibilidad de una biorrefinería de ácido láctico en Europa mediante modelado y simulación Influencia de mejoras de proceso, escala y energía en la sostenibilidad Wang et al. (2024) Residuos alimentarios acidificados Lactobacillus (Firmicutes) Evaluar el pretratamiento ácido en la digestión anaerobia en dos fases Mejora en la digestión y valorización de residuos alimentarios Wang et al. (2024) Almidón de yuca Leuconostoc mesenteroides ZL01 Optimización estadística de medio a base de yuca para D-ácido láctico Mejora significativa en el rendimiento de producción Wei et al. (2018) Rastrojo de maíz (lignocelulósica) Pediococcus acidilactici TY112, ZY271, ZY15 Elevación del rendimiento de fermentación de ácido láctico en forma de lactato de calcio Mejora del rendimiento de fermentación a partir de residuos agrícolas Wong et al. (2022) Residuos celulósicos de macroalgas rojas Bacillus coagulans Producción de bioetanol y L-ácido láctico de 3ª generación Potencial para industria avanzada y valorización de algas Wu et al. (2011) Almidón de maíz, jugo de caña de azúcar o almidón de papa Rhizopus oryzae Producción de L-ácido láctico por fermentación semicontinua en biorreactor Alta productividad y eficiencia en proceso semicontinuo Wu et al. (2023) Suero de queso y aguas residuales de cervecería Lactobacillus y Bifidobacterium Escalamiento de producción de ácidos carboxílicos por digestión anaerobia Producción eficiente a escala de laboratorio y piloto Wu et al. (2025) Lignocelulosa Bacterias ácido-lácticas (BAL) Avances y perspectivas para producción de ácido láctico a partir de lignocelulosa Revisión de avances tecnológicos y perspectivas futuras Xi et al. (2024) Residuos alimentarios Lactobacillus sp Formación de lodo granular productor de polihidroxialcanoatos usando ácido láctico Promoción de biopolímeros a partir de residuos agroindustriales Yan et al. (2024) Jugo de sorgo dulce Bacillus coagulans Ingeniería de cepas para alta tolerancia osmótica y producción de L-ácido láctico Producción efectiva bajo condiciones no estériles Yang et al. (2024) Paja de arroz, bagazo de caña de azúcar, astillas de madera Lactiplantibacillus pentosus Producción de ácido láctico D a escala tonelada mediante ingeniería de cepas Producción a gran escala y robustez de la cepa Zakaria et al. (s.f.) Residuos de langostino (Nephrops norvegicus) suplementados con glucosa L. paracasei A3 Fermentación láctica de residuos de escampi para recuperación de quitina Recuperación eficiente de quitina y valorización de residuos marinos Zhang et al. (2022) Paja de trigo (lignocelulósica) Pediococcus acidilactici ZY271 Producción continua de L-ácido láctico por SSCF Producción eficiente de L- ácido láctico en proceso continuo Zhang et al. (2023) Rastrojo de maíz pretratado L. pentosus LB-1 Producción de ácido láctico de alta concentración a partir de rastrojo de maíz sin desintoxicar Alta producción (>200 g/L) de ácido láctico sin detoxificación previa Zhang et al. (2024) Paja de trigo (biomasa lignocelulósica) Pediococcus acidilactici ZY271 Formulación de ingredientes nitrogenados para fermentación de ácido láctico quiral Ingredientes vegetales mejoran fermentación y pureza óptica Zhang et al. (2024) Periódicos de desecho y paja de arroz E. coli JH15 Producción de D-ácido láctico por fermentación de residuos lignocelulósicos Conversión eficiente de residuos en D-ácido láctico Zheng et al. (2023) — — Captura de ácido láctico de caldo de fermentación con microsferas poliméricas y membrana Nueva tecnología para extracción y purificación eficiente de ácido láctico Zu et al. (2024) Sustratos de 1ª, 2ª, 3ª y 4ª generación (azúcares, lignocelulósicos, algas, gases) Diversos (incluyendo cianobacterias, BAL, otros) Revisión sobre biosíntesis de D- ácido láctico a partir de biomasa de bajo valor Identificación de rutas microbianas y potencial de sustratos alternativos 3. Sustratos agroindustriales para la producción de ácido láctico La selección del sustrato es un factor clave en la producción de ácido láctico, ya que impacta directamente en la productividad, el costo del proceso y su viabilidad a escala industrial (Zhang et al, 2022; Siriwong et al, 2024; Wu et al, 2025). De acuerdo con la literatura (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018; Anumudu et al, 2024), los sustratos agroindustriales empleados pueden clasificarse en tres generaciones en función de su origen, disponibilidad y necesidades de procesamiento. Los sustratos de primera generación están compuestos por materias primas alimenticias ricas en carbohidratos fácilmente fermentables, como glucosa, sacarosa, almidón de maíz, trigo, papa, arroz o jugo de caña de azúcar (Savithra et al, 2018). Su principal ventaja radica en que contienen azúcares fácilmente fermentables, por lo que no requieren pretratamientos complejos. Esto se traduce en altos rendimientos en la conversión de sustratos a ácido láctico y en elevadas productividades volumétricas durante el proceso fermentativo. Sin embargo, su uso es cuestionado debido a la competencia con la producción de alimentos (Panesar y Kaur, 2015; Siriwong et al, 2024; Wang et al, 2024). Diversos estudios han reportado rendimientos elevados con este tipo de sustratos como se sintetiza en la tabla 1. Por ejemplo, el almidón de yuca prehidrolizado alcanzó un rendimiento de 1.00 g/g utilizando Leuconostoc mesenteroides ZLZL01 (Wang et al, 2024), mientras que la sacarosa llegó a 0.96 g/g con Enterococcus faecalis DB-5 (Fukuda et al, 2023). La glucosa también mostró un rendimiento significativo de 0.953 g/g con L. paracasei (Kuznetsov et al, 2017). Incluso en medios mixtos, como el suero de queso combinado con aguas residuales de cervecería, se logró un rendimiento de 0.79 g/g superior al de muchos sustratos de segunda y tercera generación (Wu et al, 2023). Los sustratos de segunda generación están compuestos por residuos lignocelulósicos y agroindustriales no comestibles como bagazo de caña, paja de trigo, cáscara de arroz, estiércol y residuos frutales (Naomi et al, 2022). Son más sostenibles y económicos, ya que aprovechan subproductos agrícolas y evitan la competencia con cultivos alimentarios (Carpinelli et al, 2020; Lian et al, 2021; Gugel et al, 2024). Además, su disponibilidad a gran escala y bajo costo los posiciona como una alternativa atractiva frente a los sustratos de primera generación (Cox et al, 2023; Wu et al, 2025). No obstante, su uso requiere pretratamientos fisicoquímicos o enzimáticos para romper la compleja estructura lignocelulósica y liberar los azúcares fermentables. Estos pasos adicionales aumentan los costos y pueden generar compuestos inhibidores como furanos y ácidos orgánicos. A pesar de estos desafíos, algunos estudios han demostrado rendimientos comparables a los de sustratos de primera generación. Por ejemplo, residuos lignocelulósicos tratados mediante hidrólisis ácida y enzimática combinada lograron un rendimiento de 0.946 g/g con bacterias ácido- lácticas (Wu et al, 2025). El bagazo de caña y hueso de aceituna pretratados con hidrólisis alcalina alcanzaron 0.83 g/g utilizando Bacillus coagulans DSM2314 (Cox et al, 2023). Sin embargo, otros sustratos mostraron rendimientos más modestos, como las hojas de olivo con un rendimiento de 0.63 g/g utilizando L. casei , o residuos de manzana y estiércol con 0.66 g/g fermentados por comunidades microbianas mixtas dominadas por bacterias ácido-lácticas , como se observa en la tabla 2. Esta variabilidad se explica por la heterogeneidad en la composición de los residuos, las proporciones de los componentes presentes y las diferencias en los métodos de pretratamiento que cada uno requiere. Tabla 2. Procesos fermentativos con sustratos de diferentes generaciones para la producción de ácido láctico Sustrato Generación Pretratamiento Microorganismo Rendimiento [g/g] Referencias Almidón de yuca Primera Hidrólisis enzimática de dos pasos para convertir el almidón de yuca en glucosa Leuconostoc mesenteroides ZL01 1.00 (Wang et al, 2023) Sacarosa Primera - Cepa DB-5 de Enterococcus faecalis 0.96 (Fukuda et al, 2023) Glucosa Primera - Lactobacillus paracasei 0.95 (Kuznetsov et al, 2017) Lignocelulosa Segunda Hidrólisis ácida combinada e Bacterias del ácido láctico 0.95 (Wu et al, 2025) hidrólisis enzimática Microalgas Chlorella vulgaris ESP- 31 (biomasa de cultivo algal) Tercera Hidrólisis ácida Lactobacillus plantarum 23 0.87 (Chen et al, 2020) Bagazo de caña de azúcar y el hueso de aceituna Segunda Hidrotérmico y ácido diluido Cepa DSM2314 de Bacillus coagulans 0.83 (Cox et al, 2023) Suero de queso en polvo y aguas residuales de cervecería. Primera - Lactobacillus y Bifidobacterium 0.79 (Wu et al, 2023) Glucosa Primera - Lactobacillus casei subsp. casei ATCC 393 0.76 (Teke et al, 2022) Residuos de Eucheuma denticulatum Tercera Autohidrólisis asistida por microondas Bacillus coagulans ATCC 7050 0.75 (Chai et al, 2021) Jugo de caña de azúcar Primera Método de peróxido de hidrógeno alcalino Enterococcus gallinarum TSKKU D-6 0.72 (Siriwong et al, 2024) Estiércol porcino y el residuo de manzana Segunda - Lactobacillus 0.66 (Lian et al, 2021) Residuos de hojas de olivo Segunda Hidrólisis ácida combinada e hidrólisis enzimática Lactobacillus casei 0.63 (Gugel et al, 2024) Residuos de macroalga roja Tercera Hidrólisis enzimática Bacillus coagulans 0.41 (Wong et al, 2022) Eucheuma cottonii Paja de trigo Segunda Acido seco utilizando ácido sulfúrico y neutralización Pediococcus acidilactici ZY271 0.33 (Zhang et al, 2022) Bagazo de yuca y licor de maceración de maíz Segunda Hidrólisis enzimática Lactobacillus amylovorus y Lactobacillus acidophilus 0.28 (Carpinelli et al, 2020) Por último, los sustratos de tercera generación se basan en biomasa acuática no comestible, principalmente macroalgas y microalgas; Estos organismos presentan una alta tasa de fijación de CO₂, no requieren tierras agrícolas y contienen un significativo porcentaje de polisacáridos. Sin embargo, su uso en fermentación requiere pretratamientos específicos debido a la complejidad de sus estructuras celulares (Chen et al, 2020; Chai et al, 2021; Wong et al, 2022). En este contexto, los sustratos de tercera generación han cobrado gran relevancia para la producción de ácido láctico gracias a su origen sostenible y su potencial para reducir los costos de producción. Entre estos, se incluyen residuos de macroalgas y microalgas como Chlorella vulgaris ESP-31, Eucheuma denticulatum y Eucheuma cottonii, que han demostrado ser fuentes efectivas de carbono para la fermentación. Los rendimientos con estos sustratos tienden a ser más bajos que los obtenidos con los de primera y segunda generación (Tabla 1), por ejemplo, la biomasa de Chlorella vulgaris como sustrato alcanzó 0.87 g/g al ser fermentada con L. plantarum en fermentación continua (Chen et al, 2020) , mientras que la biomasa de Eucheuma denticulatum procesado por autohidrólisis y fermentado con Bacillus coagulans ATCC 70 logró 0.74 g/g (Chai et al, 2021). En cambio, otros estudios con algas similares solo alcanzaron entre 0.41 g/g con residuos celulósicos de Eucheuma cottonii (Wong et al, 2022) y 0.63 g/g con residuos de Chlorella vulgaris (Gugel et al, 2024), reflejando desafíos en la extracción eficiente de azúcares y en la adaptación del microorganismo a este tipo de biomasa. Cabe destacar que la elección del sustrato no solo determina el costo del proceso, sino que también influye en la productividad del ácido láctico, dado que su composición química puede afectar la eficiencia de la fermentación (Carpinelli et al, 2020; Brobbey et al, 2024). Dentro de los tres tipos de generaciones de sustratos existen limitaciones específicas: los sustratos lignocelulósicos (segunda generación) presentan compuestos inhibitorios como fenoles, ácidos orgánicos y productos de degradación de la lignina, que pueden interrumpir el crecimiento microbiano y, por ende, la producción de ácido láctico. En los estudios analizados (tabla 1), el 30,26 % empleó sustratos de primera generación (como jugo de caña de azúcar, suero de queso en polvo, tubérculos de yuca, sacarosa, glucosa y almidón de yuca), mientras que el 65,79 % utilizó sustratos de segunda generación (residuos de hojas de olivo, estiércol porcino, bagazo de yuca, lignocelulosa, paja de trigo, residuos textiles de algodón, rastrojo de maíz y residuos alimentarios como cáscaras de plátano y naranja). En contraste, solo el 3,95 % trabajó con sustratos de tercera generación, principalmente microalgas y macroalgas como Eucheuma denticulatum y Eucheuma cottonii (figura 2). El bajo porcentaje de estudios con sustratos de tercera generación refleja que su adopción es reciente en comparación con los de primera y segunda generación, y responde a la búsqueda de alternativas más sostenibles y alineadas con los conceptos de biorrefinería (Chen et al, 2020; Chai et al, 2021; Wong et al, 2022). Estas fuentes han sido propuestas en la última década como respuesta a la necesidad de diversificar materias primas y reducir la presión sobre recursos agrícolas y alimentarios. Sin embargo, su uso enfrenta desafíos técnicos, como la complejidad de las estructuras celulares y la necesidad de pretratamientos específicos para liberar los azúcares fermentables, lo que afecta la eficiencia y eleva los costos del proceso. Además, los rendimientos obtenidos con biomasa de algas suelen ser inferiores a los de otras generaciones, debido a la dificultad en la extracción de carbohidratos y la adaptación microbiana (Chen et al, 2020; Chai et al, 2021; Wong et al, 2022). Figura 2 Distribución de los tipos de sustratos utilizados en la producción de ácido láctico 4. Microorganismos empleados Tabla 3 Microorganismos utilizados en la producción de ácido láctico, clasificados por tipo y especie/cepa Grupo Microbiano Especie o cepa Referencias Bacterias ácido-lácticas Lactobacillus casei, plantarum, delbrueckii, pentosus, paracasei, rhamnosus Weissella, Lactococcus y Enterococcus Pediococcus acidilactici Bifidobacterium Bacillus coagulans Escherichia coli Heyndrickxia coagulans (Chenebault et al, 2022) (Yan et al, 2024) (Ngouénam et al, 2021) (Derabli et al, 2022) (Srivastava et al, 2015) (Wang et al, 2024) (Cai et al, 2025; Wu et al, 2025) (Kuznetsov et al, 2017) Microorganismos modificados genéticamente Escherichia coli (A1:ldhA) Cepa CEN.PK m850 Escherichia coli JH15 Cepa 2H-3 de Geobacillus stearothermophilus Kosakonia cowaniai Saccharomyces cerevisiae (Nastouli et al, 2024) (Simonetti et al, 2024) (Liu et al, 2023) (Liu et al, 2023) Hongos filamentosos Rhizopus oryzae NRRL 395 (Totaro et al, 2020) (Hassan et al, 2017) (Wu et al, 2011) En la producción de ácido láctico, los microorganismos más utilizados pertenecen mayoritariamente al grupo de las bacterias ácido-lácticas (BAL), entre las que destacan especies de los géneros Lactobacillus como L. plantarum, L. delbrueckii, L. casei y L. paracasei, así como Pediococcus, Weissella, Enterococcus, Lactococcus y Bifidobacterium (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018; Anumudu et al, 2024; Rosero-Chasoy et al, 2024). Además, se emplean bacterias de otros grupos modificadas genéticamente (como E. coli A1:ldhA, E. coli JH15, Geobacillus stearothermophilus 2H-3 y Kosakonia cowanii), levaduras como Saccharomyces cerevisiae y hongos como Rhizopus oryzae (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018; Simonetti et al, 2024; Mukherjee y Sivaprakasam, 2025). Dentro de los procesos biotecnológicos, las BAL son preferidas debido a su eficiencia en la fermentación de azúcares simples, su tolerancia a pH bajos y su capacidad de producir ácido láctico con alta pureza óptica (Ryu et al, s.f.; Savithra et al, 2018; Anumudu et al, 2024). Además, cepas como Bacillus coagulans y Heyndrickxia coagulans se destacan por su termotolerancia y capacidad de fermentar azúcares derivados de sustratos lignocelulósicos, lo que resulta útil para el aprovechamiento de sustratos de segunda generación (Anumudu et al, 2024; Granget et al, 2024; Susmozas et al, 2025). 4.1.Bacterias ácido-lácticas Las bacterias del ácido láctico (BAL), como Lactobacillus, Lacticaseibacillus y otras especies afines, son los principales microorganismos utilizados en la fermentación (Abdel-Rahman et al, 2013; Eş et al, 2018). Su capacidad para metabolizar diversos sustratos y tolerar condiciones de bajo pH las hace idóneas para la producción de ácido láctico a gran escala (Abdel-Rahman et al, 2013; Eş et al, 2018). La vía metabólica utilizada, ya sea homofermentativa o heterofermentativa, influye directamente en el rendimiento y la productividad (Abdel-Rahman et al, 2013). Además, algunas estrategias de ingeniería genética han sido exploradas para mejorar la robustez de las cepas y aumentar las concentraciones de ácido láctico (Mukherjee y Sivaprakasam, 2025). Los estudios revisados destacan el uso de bacterias ácido-lácticas (BAL) en distintos enfoques para la producción de ácido láctico, aprovechando una variedad de sustratos y estrategias de fermentación. Por un lado, se han empleado consorcios microbianos para valorizar residuos alimentarios, optimizando parámetros clave para su escalamiento industrial [33]. Asimismo, la ingeniería genética ha permitido mejorar la tolerancia osmótica de cepas como Bacillus coagulans, aumentando el rendimiento en fermentaciones no estériles con jugo de sorgo dulce [34]. En términos de fuentes de carbono, se ha evaluado el potencial de subproductos agroindustriales y frutales, como las cáscaras de frutas tropicales y los residuos de Opuntia ficus indica, evidenciando diferencias en productividad y eficiencia según el sustrato utilizado (Ngouénam et al, 2021; Derabli et al, 2022). Además, la optimización de fermentaciones con L. delbrueckii empleando melaza de caña ha permitido reducir tiempos de fermentación sin comprometer el rendimiento (Srivastava et al, 2015). En cuanto al rendimiento, se ha observado que el uso de una sola cepa bien adaptada al sustrato puede alcanzar altos valores de conversión, como es el caso de Leuconostoc mesenteroides ZL01 sobre almidón de yuca con 1,00 g/g (Wang et al, 2023), o L. paracasei con glucosa con 0,95 g/g (Kuznetsov et al, 2017). Siendo todas BAL, el factor que más influye en la diferencia de rendimientos es la accesibilidad y composición del sustrato, ya que la presencia de azúcares fácilmente fermentables como la glucosa permite una conversión más eficiente, mientras que sustratos más complejos pueden requerir pretratamientos adicionales y pueden contener compuestos inhibitorios que afectan la eficiencia fermentativa (Eş et al, 2018; Costa et al, 2020; Wu et al, 2025). Esta relación entre la accesibilidad del sustrato y la presencia de inhibidores no es exclusiva de la producción de ácido láctico, sino que se observa también en otros procesos fermentativos industriales, como la producción de etanol, butanol y ácidos orgánicos (Eş et al, 2018; Costa et al, 2020; Wong et al, 2022). Por ejemplo, en la fermentación de biomasa lignocelulósica para etanol, la eficiencia del proceso depende en gran medida de la liberación de azúcares fermentables y de la eliminación de compuestos inhibitorios como furfural, hidroximetilfurfural (HMF) y ácidos fenólicos, los cuales pueden afectar el crecimiento y metabolismo microbiano (Eş et al, 2018; Costa et al, 2020). De manera similar, en la producción de ácido butírico y otros ácidos orgánicos, la presencia de residuos agrícolas ricos en lignina y hemicelulosa requiere pretratamientos para mejorar la accesibilidad de los carbohidratos y minimizar la formación de inhibidores (Eş et al, 2018; Costa et al, 2020). Por tanto, la selección y el acondicionamiento del sustrato son aspectos críticos para maximizar el rendimiento y la productividad en cualquier proceso fermentativo, como lo demuestran tanto los estudios específicos de ácido láctico como la literatura sobre fermentación de otros bioproductos (Eş et al, 2018; Costa et al, 2020; Wong et al, 2022; Wu et al, 2025). Sin embargo, el uso de consorcios microbianos, como el de Lactobacillus y Bifidobacterium aplicado a residuos lácteos y cervecerospuede mejorar la robustez del proceso, entendida como la capacidad del sistema fermentativo para mantener la producción de ácido láctico de manera estable y eficiente frente a variaciones en la composición del sustrato, presencia de contaminantes o condiciones ambientales adversas, aunque no siempre con un rendimiento superior (0,79 g/g en ese caso) (Wu et al, 2023). 4.2. Microorganismos modificados genéticamente La ingeniería genética y la optimización de procesos han permitido el desarrollo de estrategias innovadoras para la producción de ácido láctico a partir de sustratos diversos. Por ejemplo, Nastouli et al (2024) desarrollaron un proceso híbrido de biopurificación utilizando una cepa modificada genéticamente de E. coli (A1:ldhA) en un biorreactor de membrana, logrando una recuperación del producto del 90 %, una concentración de ácido láctico de 41,50 g/L y una productividad de 1,38 g/L·h. De manera similar, Simonetti et al. (2024) emplearon la levadura modificada genéticamente Saccharomyces cerevisiae (cepa CEN.PK m850) para valorizar residuos textiles de algodón, obteniendo un rendimiento del 75 % y una productividad de 1,105 g/L·h. Por otro lado, Liu et al. (2023) se enfocaron en la producción de ácido láctico a partir de residuos agrícolas lignocelulósicos utilizando la cepa modificada de Geobacillus stearothermophilus (2H- 3) bajo condiciones térmicas específicas (55 °C, pH 6,5), alcanzando rendimientos de hasta 0,99 g de ácido láctico/g de azúcar reductor y una productividad de 0,92 g/L·h. Adicionalmente, la ingeniería genética y la optimización del proceso han permitido mejorar la producción de ácido L-láctico en Saccharomyces cerevisiae a partir de diferentes sustratos y condiciones de fermentación. Liu et al. (2023) aplicaron una combinación de ingeniería metabólica y optimización del proceso para desarrollar cepas con alta tolerancia a ácidos, logrando así una mayor eficiencia en la producción de ácido láctico. De manera complementaria, Choi et al. (2024) centraron sus modificaciones en aumentar la robustez metabólica de Saccharomyces cerevisiae para mejorar la conversión de biomasa lignocelulósica, lo que amplía significativamente las posibilidades de escalamiento industrial. Además, Totaro et al. (2020) adoptaron un enfoque innovador al emplear un sistema de microbiorreactores, lo que permitió acelerar la optimización de la producción de ácido láctico en levaduras y facilitar la evaluación rápida de distintas cepas y condiciones experimentales. Estos resultados evidencian que la aplicación de microorganismos modificados genéticamente y configuraciones avanzadas de biorreactores permite superar varias limitaciones de los sistemas convencionales, como la baja conversión de sustratos complejos o la presencia de compuestos inhibitorios (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018; Mukherjee y Sivaprakasam, 2025). Aunque se logran altos rendimientos y productividades en condiciones controladas de laboratorio, la viabilidad de estas estrategias a escala industrial aún depende de factores como el costo de los pretratamientos, la estabilidad genética de las cepas y el cumplimiento de normativas para el uso de organismos genéticamente modificados (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018; Pau et al, 2024). 4.3.Hongos filamentosos Por otro lado, algunos hongos filamentosos como Rhizopus oryzae también han sido explorados para la producción de ácido láctico, debido a su capacidad de utilizar una amplia gama de sustratos y su potencial en procesos fermentativos en estado sólido (SSF). En este contexto, la fermentación en estado sólido ha demostrado ser una estrategia viable para la conversión de sustratos lignocelulósicos, como el EFB (Empty Fruit Bunch), permitiendo así el escalamiento del proceso (Hassan et al, 2011). Sin embargo, estudios posteriores han evidenciado que la fermentación en biorreactores semicontinuos puede ofrecer una mayor eficiencia en la producción de ácido L-láctico por Rhizopus oryzae, al optimizar tanto la conversión del sustrato como la estabilidad del proceso (Wu et al, 2011). A pesar de estas ventajas, es importante señalar que el control del proceso y la recuperación del producto siguen representando desafíos técnicos en comparación con los procesos basados en bacterias ácido-lácticas. El interés en el uso de hongos filamentosos como Rhizopus oryzae radica en varias ventajas frente a las BAL. Entre ellas destaca su capacidad para secretar enzimas hidrolíticas que permiten la conversión directa de polisacáridos complejos presentes en residuos lignocelulósicos y almidonosos, sin requerir pretratamientos enzimáticos externos, lo que puede reducir costos y simplificar el proceso (Savithra et al, 2018). Además, estos hongos pueden crecer en condiciones de bajo pH y en sustratos con alta carga de sólidos, lo que favorece su aplicación en procesos de fermentación en estado sólido (SSF) y en la valorización de residuos agroindustriales (Hassan et al, 2017). También se ha reportado que Rhizopus oryzae tiene la capacidad de producir el ácido láctico con una alta pureza óptica, especialmente el isómero L(+), lo que es relevante para aplicaciones alimentarias y farmacéuticas (Wu et al, 2011; Eş et al, 2018). No obstante, el uso de hongos filamentosos presenta limitaciones, como menores velocidades de crecimiento, menor tolerancia a altas concentraciones de producto y desafíos en el control de la morfología del micelio y la recuperación del producto final (Wu et al, 2011; Eş et al, 2018). Por estas razones, aunque las BAL suelen ser preferidas en la industria debido a su alta productividad y facilidad de manejo, los hongos filamentosos siguen siendo objeto de investigación para aplicaciones específicas donde la hidrólisis simultánea y la fermentación de sustratos complejos ofrecen ventajas competitivas (Hassan et al, 2017; Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018). Cabe señalar que el uso de hongos filamentosos para la producción de otros compuestos, como etanol, ácidos orgánicos y enzimas industriales, también ha sido ampliamente estudiado, precisamente por su capacidad de degradar biomasa compleja y su versatilidad metabólica (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018). Así, la elección entre BAL y hongos filamentosos depende del tipo de sustrato, las condiciones del proceso y los objetivos específicos de la producción. 5. Parámetros del bioproceso y consideraciones para el escalamiento 5.1.Parámetros operativos Los parámetros operativos como la temperatura, el pH, la aireación y la agitación desempeñan un papel fundamental en la optimización de la producción de ácido láctico. Los estudios tanto a escala de laboratorio como piloto reportan temperaturas de proceso entre 20 y 55 °C, con una temperatura óptima promedio de 37 °C; valores de pH entre 3,85 y 7, con un óptimo promedio de 6,.8; y velocidades de agitación entre 50 y 500 rpm, con un óptimo promedio de 250 rpm. Sin embargo, estos valores óptimos no son universales y varían en función de la cepa, el sustrato y la escala del proceso. El análisis comparativo de diferentes investigaciones muestra que la adaptación de estos parámetros a cada sistema es clave para maximizar la productividad y el rendimiento. Por ejemplo, De la Torre et al. (2020) estudiaron la fermentación de residuos de naranja con Lactobacillus delbrueckii a 40 °C, comparando velocidades de agitación de 800 rpm (células en reposo) y 200 rpm (células en crecimiento), obteniendo productividades de 2–4 g/L·h y 1,6–1,8 g/L·h, respectivamente. El impacto de la agitación es evidente: aunque 800 rpm favorece la transferencia de masa y la disponibilidad de nutrientes, puede ser inviable en escalas grandes por el alto consumo energético y el posible daño a las células. En cambio, 200 rpm ofrece un balance entre eficiencia y viabilidad operacional, pero este resultado es “bueno” solo en relación con el objetivo de mantener la productividad sin comprometer la integridad celular ni aumentar los costos energéticos. Así, la “bondad” del resultado debe evaluarse respecto al contexto del proceso y los recursos disponibles. Este fenómeno no es exclusivo de la producción de ácido láctico; en otros procesos fermentativos como la producción de etanol, butanol y ácidos orgánicos, se ha reportado que parámetros como la agitación, la aireación y el pH influyen significativamente en la transferencia de masa, la viabilidad celular y la productividad global del proceso (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018; Costa et al, 2020). Una agitación excesiva puede causar cizallamiento y daño celular, mientras que una agitación insuficiente puede limitar la transferencia de oxígeno y nutrientes, afectando negativamente el rendimiento (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018). Por ejemplo, en la fermentación de etanol con Saccharomyces cerevisiae o la producción de ácido succínico y butírico, la optimización de la agitación y la aireación es fundamental para alcanzar altos rendimientos y evitar la acumulación de inhibidores (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018; Costa et al, 2020). Por tanto, la adaptación de los parámetros operativos a las características específicas de cada sistema y escala es esencial para garantizar la eficiencia y la viabilidad del proceso fermentativo. Zu et al. (2024) y Cai et al. (2025) trabajaron con Bacillus coagulans utilizando tallos de maíz como sustrato, pero variaron temperatura y escala. Cai et al., realizaron la fermentación a 50 °C (productividad 1,4 g/L·h, rendimiento 0,917 g/g), mientras que Zu et al. emplearon temperaturas entre 45 y 55 °C a mayor escala, logrando un rendimiento mayor (0,98 g/g) y una productividad de hasta 4,29 g/L·h. La mejora en la eficiencia se debe tanto al uso de cepas termotolerantes como a la optimización de la transferencia de calor y masa en escalas mayores, lo que permite procesos más robustos en cuanto al aumento de volumen y sistemas más productivos. La evidencia concreta de la mejora radica en la comparación directa de los valores de productividad y rendimiento, que aumentan al ajustar estos parámetros y escalar el proceso. Este fenómeno, donde la optimización de parámetros y el uso de cepas adaptadas permite mejorar el rendimiento y la productividad al escalar procesos fermentativos, también ha sido reportado en la producción de otros bioproductos como etanol y ácidos orgánicos, donde la transferencia de calor y masa, así como la selección de microorganismos robustos, resultan determinantes para el éxito a escala industrial (Costa et al, 2020). En cuanto al pH, los estudios muestran que valores cercanos a la neutralidad suelen ser preferidos en procesos a gran escala. Por ejemplo, la fermentación con Lactiplantibacillus pentosus en biorreactores de hasta 9000 L mantuvo un pH de 6,00, obteniendo rendimientos de hasta 73,70 g/L y purezas ópticas superiores al 99,70 % (Yang et al, 2024). Sin embargo, otros procesos, como la fermentación de suero de queso con L. delbrueckii, alcanzaron un 100 % de rendimiento a pH 5,50 (Delmoitié et al, 2025). Esto evidencia que el pH óptimo depende de la cepa y del sustrato, y que la elección de condiciones más ácidas o neutras puede estar determinada por la tolerancia del microorganismo y la composición del medio. Este fenómeno no es exclusivo de la producción de ácido láctico, sino que también se observa en otros procesos fermentativos, como la producción de etanol, butanol y ácidos orgánicos, donde el pH afecta directamente la actividad enzimática, la viabilidad celular y la inhibición por producto (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018). En particular, operar a pH con tendencia a la acidez puede ser más eficiente a nivel industrial porque reduce la contaminación microbiana y favorece la estabilidad de ciertas cepas tolerantes al ácido, pero también incrementa la concentración de ácido láctico no disociado, que puede inhibir el crecimiento celular y la productividad (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018; Costa et al, 2020) La inhibición por producto es un desafío importante tanto en laboratorio como a escala industrial. En laboratorio, se suele manejar mediante el uso de sistemas de neutralización con bases (como hidróxido de calcio o de sodio), el control automático del pH y la extracción in situ del ácido láctico para mantener su concentración por debajo de niveles inhibitorios (Eş et al, 2018; Costa et al, 2020). A nivel industrial, además de la neutralización, se emplean tecnologías como la extracción reactiva, la electrodiálisis y los biorreactores de membrana para remover el producto durante la fermentación y así mantener la viabilidad y productividad del cultivo (Costa et al, 2020; Kim et al, 2022). Sin embargo, estas estrategias pueden incrementar los costos operativos y de inversión, por lo que la selección del pH óptimo y el diseño del proceso deben balancear la eficiencia técnica con la viabilidad económica (Eş et al, 2018; Costa et al, 2020; Kim et al, 2022). Respecto a la aireación, la comparación entre estudios revela que el ajuste del caudal de aire es un parámetro determinante porque influye directamente en la transferencia de oxígeno, la eliminación de CO₂ y el control del pH. Un caudal insuficiente puede limitar el crecimiento y la actividad metabólica, mientras que un exceso puede inducir rutas metabólicas no deseadas o estrés oxidativo. Por ejemplo, Nastouli et al. (2024) demostraron que un caudal de aire de 1,0 vvm optimiza la producción de ácido láctico en sistemas con E. coli modificada, al mejorar la transferencia de oxígeno y mantener condiciones favorables para la síntesis del producto. De manera similar, Simonetti et al. (2024) reportaron que un caudal de 1,5 vvm mejoró la productividad de ácido láctico en fermentaciones con Saccharomyces cerevisiae modificada, atribuido a una mejor oxigenación y homogenización del medio. El fundamento de este efecto es que el oxígeno, aunque no es estrictamente necesario para la fermentación láctica, puede influir en la regeneración de cofactores y en el metabolismo secundario, modulando el flujo de carbono hacia el ácido láctico o hacia subproductos. Este fenómeno se ha observado también en otros procesos fermentativos, como la producción de etanol y ácidos orgánicos, donde el ajuste del caudal de aire resulta crítico radica en su impacto sobre la homogenización, el balance redox y la eficiencia metabólica, aspectos fundamentales para maximizar la productividad y la estabilidad del proceso fermentativo (Zhang et al, 2024). La productividad del ácido láctico también varía en función del nivel de oxígeno disuelto (DO₂). Saccharomyces cerevisiae mostró la mayor productividad (1,6 g/L·h) con una estrategia de suministro dinámico de oxígeno (Liu et al, 2023), mientras que L.casei fermentando hojas de olivo en condiciones microaerófilas (5 % DO₂) alcanzó una productividad baja (0,26 g/L·h) (Gugel et al, 2024). Esto sugiere que, aunque un mayor DO₂ puede favorecer el crecimiento inicial, el exceso puede desviar el metabolismo hacia rutas no deseadas, mientras que niveles bajos pueden limitar la actividad metabólica. Así, la optimización del DO₂ debe adaptarse a la cepa y al proceso específico. Este fenómeno también se ha observado en otros procesos fermentativos, como la producción de etanol, ácidos orgánicos y biopolímeros, donde el control del oxígeno disuelto es fundamental para dirigir el metabolismo hacia el producto deseado y evitar la formación de subproductos o la inhibición del crecimiento celular (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018). Por tanto, el ajuste del DO₂ es un parámetro crítico en la optimización de la productividad y la eficiencia de los procesos fermentativos a nivel industrial. La evidencia comparativa muestra que la selección y ajuste de parámetros como temperatura, pH y velocidad de agitación deben adaptarse a la cepa y al sustrato específico empleados, ya que no existe un conjunto universal de condiciones óptimas para todos los sistemas. Si bien temperaturas entre 40 y 50 °C y pH cercanos a la neutralidad suelen favorecer la productividad en muchos procesos, existen excepciones donde condiciones más ácidas o temperaturas menores pueden ser más eficientes, dependiendo de la tolerancia y el metabolismo del microorganismo (Totaro et al, 2020; Brobbey et al, 2024, Yang et al, 2024). Además, la tendencia a reducir la agitación en escalas mayores responde a la necesidad de minimizar costos energéticos y preservar la viabilidad celular, sin comprometer la productividad (Thangavelu y Rajendran, 2008; Costa et al, 2020). Por tanto, la optimización de estos parámetros debe realizarse caso por caso, considerando tanto el desempeño técnico como la viabilidad económica y la estabilidad del proceso a gran escala. 5.2.Biorreactores La mayoría de los estudios sobre la producción de ácido láctico emplean biorreactores de tanque agitado (STR) con volúmenes que varían entre 1 y 3000 litros (Eş et al, 2018). En particular, Wei et al, (2018) utilizaron un STR de 5 L con Bacillus coagulans LA-15-2 fermentando tallo de maíz, logrando una productividad máxima de 1,81 g/L·h. Zhang et al. emplearon un STR de 3 L con L. pentosus LB-1, alcanzando un título de ácido láctico superior a 200 g/L en matraces; sin embargo, al escalar el proceso al biorreactor, la productividad disminuyó a un rango de 1,60– 2,20 g/L·h. Li et al. utilizaron un STR de 3 L para fermentar paja de trigo con Pediococcus acidilactici, obteniendo productividades entre 1,04 y 1,5 g/L·h. Zhang et al. operaron un STR de 7 L utilizando hidrolizado de periódico de desecho como sustrato y la cepa recombinante E. coli JH15, alcanzando una productividad máxima de 4,83 g/L·h y una productividad promedio de 2,10 g/L·h. Por otro lado, Cai et al. utilizaron un STR de 1 L fermentando hidrolizado de tallo de maíz pretratado con Bacillus coagulans, logrando una productividad de 1,40 g/L·h. Aunque la fermentación láctica es un metabolismo esencialmente anaerobio, el uso predominante de biorreactores de tanque agitado (STR) responde a varias ventajas técnicas. En primer lugar, los STR permiten un control preciso de parámetros críticos como la temperatura, el pH y la agitación, lo que es fundamental para mantener condiciones óptimas de crecimiento y producción, incluso en procesos anaerobios (Eş et al, 2018). Además, la agitación asegura la homogeneización del medio, la distribución uniforme de nutrientes y microorganismos, y facilita la eliminación de CO₂ producido durante la fermentación, evitando su acumulación y posibles efectos inhibitorios sobre las bacterias ácido-lácticas (Eş et al, 2018; Costa et al, 2020). Por otra parte, aunque no se requiere oxígeno para la fermentación láctica, en muchos casos se utilizan condiciones microaerofílicas o se controla cuidadosamente la transferencia de gases para maximizar la productividad y el rendimiento (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018). Los STR ofrecen la flexibilidad necesaria para ajustar estos parámetros y permiten escalar el proceso de manera controlada y reproducible. Por ello, su robustez, versatilidad y facilidad de operación los han consolidado como la opción preferida tanto en investigación como en aplicaciones industriales para la producción de ácido láctico, a pesar de la naturaleza anaerobia del metabolismo involucrado (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018; Costa et al, 2020). Además de los STR, se han explorado otros tipos de biorreactores debido a la necesidad de adaptar el proceso a sustratos complejos y a la búsqueda de mayor eficiencia y flexibilidad operativa. Wu et al (2025) emplearon un biorreactor de sacarificación y fermentación simultáneas (SSF) combinado con bioprocesamiento consolidado (CBP) para fermentar lignocelulosa con L. paracasei y Pichia kudriavzevii, alcanzando rendimientos de 0,94 g/g y 0,93 g/g respectivamente, con una productividad de 1,82 g/L·h. Zhang et al. (2024) utilizaron una estrategia en dos etapas: primero un biorreactor de 15 L en estado sólido, seguido de un biorreactor de 3 L en fermentación sumergida con Pediococcus acidilactici ZY271, logrando una productividad de 1,71 g/L·h, un título final de 122,90 g/L de ácido láctico y una pureza óptica del 99,80 %. Finalmente, Lu et al. (2012) reportaron el uso de un biorreactor de membrana acoplado a un STR de 3000 L para la fermentación de tubérculo de ñame y caqui con Lactobacillus rhamnosus, alcanzando una productividad de 7,77 g/L·h. La exploración de estos biorreactores alternativos responde a ventajas específicas: los sistemas SSF y CBP permiten la conversión directa de biomasa lignocelulósica, reduciendo la necesidad de pretratamientos y facilitando la integración de etapas en un solo proceso, lo que puede disminuir costos y tiempos de operación (Costa et al, 2020; Wu et al, 2025). Los biorreactores de membrana, por su parte, mejoran la retención celular y la recuperación continua del producto, incrementando la productividad y facilitando el escalado (Lu et al, 2012). Además, la combinación de fermentación en estado sólido y sumergida permite aprovechar las fortalezas de ambos enfoques, optimizando la conversión de sustratos sólidos y la eficiencia global del proceso (Costa et al, 2020; Zhang et al, 2024). Estas configuraciones han sido adoptadas en otros procesos fermentativos industriales, como la producción de etanol y enzimas, precisamente por su capacidad para manejar sustratos complejos y mejorar la viabilidad técnica y económica del proceso (Costa et al, 2020). Entre las estrategias que permitieron mejorar el proceso, en el área upstream destacan el mejoramiento de cepas, como en el estudio de Li et al. (2025), donde la evolución adaptativa de Pediococcus acidilactici permitió incrementar la productividad en un 44,20% respecto a la cepa parental, alcanzando 1,50 g/L·h. También, la selección de sustratos alternativos pretratados, como el hidrolizado de tallo de maíz (Cai et al, 2025) y el periódico de desecho (Zhang et al, 2024) favoreció el aumento de las tasas fermentativas. Dentro de las estrategias upstream, los pretratamientos de los sustratos lignocelulósicos son fundamentales para mejorar la accesibilidad de los azúcares fermentables. Los pretratamientos químicos, como la hidrólisis ácida o alcalina, permiten romper la estructura lignocelulósica liberando celulosa y hemicelulosa para su posterior fermentación. Estos métodos son efectivos y relativamente rápidos, pero pueden generar compuestos inhibitorios como furfural, hidroximetilfurfural (HMF) y ácidos orgánicos que afectan negativamente el crecimiento microbiano y la productividad (Costa et al, 2020; Wu et al, 2025). Además, los pretratamientos químicos suelen requerir equipos resistentes a la corrosión y generan residuos que deben ser gestionados, aumentando los costos operativos y ambientales. Por otro lado, los pretratamientos enzimáticos emplean enzimas específicas para hidrolizar la celulosa y hemicelulosa en azúcares fermentables de manera más selectiva y con menor generación de inhibidores (Costa et al, 2020; Wu et al, 2025). Esta técnica es más amigable ambientalmente y puede mejorar la pureza del sustrato fermentable, pero su principal desventaja radica en el alto costo de las enzimas y el tiempo prolongado requerido para la hidrólisis, lo que puede afectar la viabilidad económica del proceso a gran escala . La combinación de ambos métodos, conocida como hidrólisis ácida seguida de hidrólisis enzimática, ha sido una estrategia común para equilibrar eficiencia y costos, optimizando la liberación de azúcares y minimizando la formación de inhibidores. En este sentido, la integración de pretratamientos adecuados con cepas mejoradas y procesos fermentativos optimizados es clave para lograr altos rendimientos y productividades, facilitando el escalamiento industrial del ácido láctico (Lu et al, 2012; Zhang et al, 2024; Cai et al, 2025). En cuanto a las estrategias downstream, la integración de biorreactores de membrana reportada por Lu et al. (2012) permitió una separación continua del ácido láctico, mitigando su inhibición por producto y elevando la productividad hasta 7,77 g/L·h. Asimismo, el proceso de biodesintoxicación en dos etapas implementado por Zhang et al. (2024) favoreció la eliminación de inhibidores derivados de la paja de trigo pretratada, logrando un título final de 122,90 g/L con una pureza óptica de 99,8 % y una productividad de 1,71 g/L·h. Estos resultados destacan que la productividad en la fermentación de ácido láctico depende no solo del tipo de biorreactor utilizado, sino también de la implementación adecuada de estrategias upstream (cepas mejoradas, pretratamientos y sustratos optimizados) y downstream (tecnologías de separación y detoxificación), elementos clave para facilitar el escalamiento industrial del proceso. De acuerdo con los datos de la tabla 4, el biorreactor de tanque agitado (STR) fue el sistema más empleado para la producción de ácido láctico en los trabajos analizados, destacando su facilidad de operación, control de parámetros y adaptabilidad a distintos microorganismos y sustratos, desde residuos lignocelulósicos hasta periódicos de desecho ((Eş et al, 2018; Costa et al, 2020). Sin embargo, la acumulación de ácido láctico en el medio puede generar inhibición del crecimiento celular y limitar la productividad, especialmente en fermentaciones de alta carga de sólidos, como se observó en los trabajos de (Zhang et al, 2023). Para superar estas limitaciones, algunos estudios implementaron biorreactores de sacarificación y fermentación simultáneas (SSF) y sistemas de bioprocesamiento consolidado (CBP), integrando la hidrólisis y la fermentación en un solo paso, lo que permitió aumentar la eficiencia y reducir los tiempos de proceso (Zhang et al, 2024; Cai et al, 2025). Asimismo, la incorporación de biorreactores de membrana acoplados a STR facilitó la separación continua del ácido láctico y mitigó la inhibición por producto, logrando productividades significativamente mayores (Lu et al, 2012). Estos enfoques alternativos resultan especialmente útiles cuando se trabaja con sustratos complejos o se requiere mantener altas productividades en condiciones industriales. Tabla 4 Comparación de tipos de biorreactores en la producción de ácido láctico Biorreactor Microorganismo Sustrato Tiempo de fermentación [h] Productividad [g/L·h] Referencia STR Bacillus coagulans LA- 15-2 Tallo de maíz 84 1.40 (Cai et al, 2025) STR Pediococcus acidilactici Paja de trigo 72 1.04-1.50 (Li et al, 2025) STR Lactobacillus pentosus LB-1 Rastrojo de maíz - 1.60-2.20 (Zhang et al, 2023) SSF Pediococcus acidilactici ZY271 Paja de trigo 72 1.71 (Zhang et al, 2024) STR Cepas de Pediococcus acidilactici: TY112, ZY271 y ZY15 Rastrojo de maíz 72 1.73-1.81 (Wei et al, 2018) SSF y CBP Bacterias del ácido láctico (BAL) Lignocelulosa - 1.82 (Wu et al, 2025) STR Escherichia coli JH15 Periódicos de desecho y paja de arroz 60 2.10-4.83 (Zhang et al, 2024) STR Lactobacillus rhamnosus HG09F5-27 Tubérculo de ñame y el caqui 52-68 6.73-7.77 (Lu et al, 2012) Notas: SSF = Fermentación en estado sólido (por sus siglas en inglés, Solid-State Fermentation) CBP= Bioprocesamiento consolidado (Consolidated Bioprocessing) STR = Biorreactor de tanque agitado (Stirred Tank Reactor). 6. Rendimiento y productividad en diferentes escalas Las variables de rendimiento y productividad varían entre las escalas de laboratorio y piloto debido a diferencias en la transferencia de masa, la disponibilidad de nutrientes y la adaptación microbiana. Generalmente, el rendimiento y la productividad tienden a disminuir al pasar de la escala de laboratorio a la escala piloto, debido a las limitaciones inherentes al escalado, como la menor eficiencia en la transferencia de oxígeno y el aumento de gradientes de concentración. Por ejemplo, en estudios a escala de laboratorio se han reportado productividades elevadas, como 4.15 g/L- h utilizando melaza de caña de azúcar a 35 °C. Sin embargo, al escalar el proceso, estas cifras suelen disminuir, y en biorreactores tipo STR, la productividad se sitúa típicamente entre 1.5 y 3.50 g/L- h, dependiendo de las condiciones y el diseño del reactor. En cuanto a los valores de concentración final de ácido láctico, si bien algunos estudios específicos han reportado incrementos en la concentración a escala piloto (por ejemplo, de 47 g/L en laboratorio a 80 g/L en piloto), esto no necesariamente implica un aumento en el rendimiento o la productividad global, sino que puede estar relacionado con la duración del proceso, la acumulación del producto o estrategias de alimentación y operación continua que permiten alcanzar mayores títulos (Wei et al, 2018; Zhang et al, 2023; Li et al, 2025; Wu et al, 2025). Por ello, es importante diferenciar entre concentración final y rendimiento o productividad volumétrica, ya que estos últimos suelen verse afectados negativamente por el escalado, donde las productividades elevadas observadas a escala de laboratorio (por ejemplo, 4,15 g/L·h) tienden a disminuir en biorreactores de mayor escala (típicamente entre 1,50 y 3,50 g/L·h) debido a las limitaciones inherentes al proceso (Wei et al, 2018; Zhang et al, 2023; Wu et al, 2025). Algunos estudios han reportado mejoras en la alimentación y modificaciones en el diseño del biorreactor que permiten mitigar parcialmente la caída en la productividad durante el escalado, pero la tendencia general sigue siendo una disminución respecto a la escala de laboratorio. El escalamiento de la producción de ácido láctico enfrenta desafíos técnicos y económicos, ya que el rendimiento y la productividad suelen disminuir al pasar de la escala de laboratorio a la piloto, principalmente por limitaciones en la transferencia de masa, la acumulación de productos inhibitorios y la menor eficiencia en el control de parámetros operativos como la aireación y el pH (Zhang et al, 2023; Wu et al, 2025). Aunque estrategias como la fermentación por lotes alimentados y la optimización de condiciones pueden mitigar parcialmente estas pérdidas, la eficiencia global del proceso depende del diseño del biorreactor, la selección adecuada de microorganismos y la integración de tecnologías avanzadas de fermentación (Kim et al, 2022; Wu et al 2025). Por tanto, la mejora del diseño de bioprocesos y el uso de cepas más eficientes son claves para optimizar la producción a nivel industrial y asegurar la viabilidad económica del proceso (Eş et al, 2018). En la Tabla 4 se presenta un resumen comparativo de la productividad en escala inicial y piloto para los artículos analizados, permitiendo visualizar diferencias y tendencias durante el escalamiento. Al enfocarse en la productividad, los trabajos pueden clasificarse en tres grupos principales: aquellos en los que aumentó, en los que se mantuvo y en los que disminuyó. En los estudios donde la productividad aumentó tras el escalamiento, se destaca el trabajo de Gugel et al, (2024), donde L.caseii fermentó residuos de hojas de olivo, pasando de 0.09 g/L·h en frascos de 50 mL a 0.26 g/L·h en un biorreactor STR de 500 mL. De forma similar, Chenebault et al, (2022) usando un consorcio microbiano sobre residuos alimentarios, incrementaron la productividad de 0.37 g/L·h a 0.95 g/L·h en un STR de 12 L. Carpinelli et al, (2020) reportaron un aumento significativo de 0.11 g/L·h a 0.46 g/L·h al escalar la fermentación de bagazo de yuca y licor de maceración de maíz. Granget et al, (2024) observaron un fuerte incremento en la producción de ácido láctico a partir de bagazo cervecero, pasando de 0.62–1.53 g/L·h a 3.48–5.44 g/L·h. Un rasgo común en estos trabajos fue el uso de sustratos ricos en nutrientes o pretratados y el control estricto de condiciones de fermentación (pH, temperatura y aireación), además de la implementación de estrategias de alimentación continua o semicontinua, lo que favoreció un mejor aprovechamiento de los recursos a mayor escala (Wei et al, 2018; Brobbey et al, 2024; Wu et al, 2025). En los trabajos donde la productividad se mantuvo estable durante el escalamiento, como en el estudio de Santos-Rocha et al, (2024) fermentando melaza de caña con Limosilactobacillus reuteri ATCC 53608, se observó que la productividad permaneció en 0.377 g/L·h tanto en matraces como en un STR de 4 L. De manera similar, Liu et al, (2023) mantuvieron una productividad constante de 0.92 g/L·h al escalar la fermentación de residuos agrícolas lignocelulósicos con Geobacillus stearothermophilus. Este comportamiento ha sido reportado también en otros procesos fermentativos, como la producción de etanol y ácidos orgánicos, donde el uso de cepas robustas y el control estricto de parámetros críticos (pH, temperatura, aireación) permiten que el escalamiento no afecte negativamente la productividad (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018). Sin embargo, es importante diferenciar estos casos de aquellos en los que la productividad aumenta tras el escalado, lo cual suele deberse a la implementación de estrategias específicas como la alimentación continua, la mejora en la transferencia de masa o el uso de biorreactores avanzados, más que a un simple efecto del cambio de escala (Costa et al, 2020; Wu et al, 2025) Por el contrario, en los estudios donde la productividad disminuyó, como en el trabajo de Susmozas et al, (2025) con Heyndrickxia coagulans fermentando Betula pendula, la productividad cayó de 2.02 a 1.92 g/L- h. De manera más marcada, El-Sheshtawy et al (2022) reportaron una caída severa de 0.391 g/L- h a 0.0185 g/L- h utilizando Kosakonia cowanii sobre residuos de algodón y café. Pontes et al, (2021) y Marzo-Gago et al, (2024) también reportaron descensos moderados de productividad al escalar. Estos descensos suelen deberse principalmente a limitaciones en la transferencia de masa y calor, la aparición de gradientes de concentración y la acumulación de productos inhibidores cuando se incrementa el volumen del sistema. Los autores explican que, a mayor escala, es más difícil mantener la homogeneidad del medio, lo que puede provocar zonas con baja disponibilidad de nutrientes u oxígeno, o con acumulación de subproductos tóxicos, afectando la viabilidad y actividad de los microorganismos (Wei et al, 2018; Zhang et al, 2023; Wu et al, 2025). Aunque en muchos estudios el escalado conduce a una disminución de la productividad, no todos los trabajos reportan este comportamiento. En ciertos casos, la productividad se mantiene o incluso mejora debido a factores como la alta adaptabilidad y tolerancia de la cepa utilizada, la optimización del diseño del biorreactor y la implementación de estrategias de operación específicas, como la alimentación continua y el uso de sustratos pretratados que minimizan la presencia de inhibidores. De acuerdo con la revisión sistemática, la composición del sustrato, el metabolismo microbiano y la optimización de los parámetros del proceso son determinantes críticos para explicar estas diferencias entre estudios (Thangavelu y Rajendran, 2008). Este fenómeno también se ha observado en otros procesos fermentativos industriales, donde la robustez del microorganismo y el control preciso de las condiciones operativas pueden mitigar las limitaciones asociadas al escalado (Eş et al, 2018; Savithra et al, 2018). Tabla 5 Comparación de rendimiento y productividad en escala inicial y piloto Microorganismo Sustrato Rendimiento en escala inicial [g/g] Productividad en escala inicial [g/ L.h] Rendimiento en escala piloto [g/g] Productividad en escala piloto [g/ L.h] Referencia Lactobacillus casei Residuos de hojas de olivo 0.84 0.09 0.63 0.26 (Gugel et al, 2024) Lactobacillus Residuos alimentarios 0.39 0.37 0.38 0.95 (Chenebault et al, 2022) Heyndrickxia coagulans Residuos de madera 1.02 1.70 0.95 1.30-6.60 (Schroedter et al, 2025) Lactobacillus rhamnosus Grano gastado de cervecería 0.77 0.62-1.53 0.77 3.48-5.44 (Granget et al, 2024) Lactobacillus amylovorus y Lactobacillus acidophilus Bagazo de yuca y licor de maceración de maíz - 0.11 - 0.46 (Carpinelli et al, 2020) Heyndrickxia coagulans Betula pendula 0.92 2.02 0.92 1.92 (Susmozas et al, 2025) Lactobacillus rhamnosus Biomasa lignocelulósi ca y recursos biológios 1.00 2.50 0.97 1.40 (Pontes et al, 2021) Kosakonia cowaniai Residuos de algodón y café 0.01 0.39 0.01 0.02 (El- Sheshtawy et al, 2022) Limosilactobacillus reuteri ATCC 53608 Melaza de caña de azúcar 0.26 0.36 0.37 0.38 (Santos- Rocha et al, 2024) Bacillus coagulans A559 Los residuos de pasta 0.89 1.77 0.68 1.50-1.70 (Marzo- Gago et al, 2024) Cepa 2H-3 de Geobacillus stearothermophilus Residuos agrícolas lignocelulósi cos 0.89 0.92 0.99 0.92 [39] Microorganismo Sustrato Rendimiento en escala inicial [g/g] Productividad en escala inicial [g/ L.h] Rendimiento en escala piloto [g/g] Productividad en escala piloto [g/ L.h] Referencia Lactobacillus casei Residuos de hojas de olivo 0.84 0.09 0.63 0.26 (Gugel et al, 2024) Lactobacillus Residuos alimentarios 0.39 0.37 0.38 0.95 (Chenebault et al, 2022) Heyndrickxia coagulans Residuos de madera 1.02 1.70 0.95 1.30-6.60 (Schroedter et al, 2025) Lactobacillus rhamnosus Grano gastado de cervecería 0.77 0.62-1.53 0.77 3.48-5.44 (Granget et al, 2024) Lactobacillus amylovorus y Lactobacillus acidophilus Bagazo de yuca y licor de maceración de maíz - 0.11 - 0.46 (Carpinelli et al, 2020) Heyndrickxia coagulans Betula pendula 0.92 2.02 0.92 1.92 (Susmozas et al, 2025) Lactobacillus rhamnosus Biomasa lignocelulósi ca y recursos biológios 1.00 2.50 0.97 1.40 (Pontes et al, 2021) Kosakonia cowaniai Residuos de algodón y café 0.01 0.39 0.01 0.02 (El- Sheshtawy et al, 2022) Limosilactobacillus reuteri ATCC 53608 Melaza de caña de azúcar 0.26 0.36 0.37 0.38 (Santos- Rocha et al, 2024) Bacillus coagulans A559 Los residuos de pasta 0.89 1.77 0.68 1.50-1.70 (Marzo- Gago et al, 2024) Cepa 2H-3 de Geobacillus stearothermophilus Residuos agrícolas lignocelulósi cos 0.89 0.92 0.99 0.92 [39] Aunque en la Tabla 5 se observa que en cinco estudios la productividad aumenta al escalar y en tres disminuye, no es suficiente ni metodológicamente riguroso afirmar que la productividad tiende a incrementarse con el escalado solo por esta proporción de casos. La literatura y los resultados previos de esta revisión sistemática muestran que, en general, el escalado de procesos fermentativos suele asociarse a una disminución de la productividad, debido a limitaciones en la transferencia de masa y calor, la acumulación de inhibidores y las dificultades de control de parámetros operativos a mayor volumen (Wei et al, 2018; Kim et al, 2022; Zhang et al, 2023; Wu et al, 2025). La observación de aumentos de productividad en algunos estudios puede deberse a factores particulares, como la implementación de estrategias de alimentación optimizadas, el uso de cepas especialmente adaptadas o modificaciones en el diseño del biorreactor que contrarrestan las limitaciones típicas del escalado (Kim et al, 2022; Wu et al, 2025). Sin embargo, estos casos representan excepciones y no una tendencia generalizable, ya que la variabilidad entre estudios [tipo de microorganismo, sustrato, configuración del reactor y condiciones de operación] es muy alta. Este patrón no es exclusivo de la producción de ácido láctico: en otros procesos fermentativos industriales, como la producción de etanol y ácidos orgánicos, el escalado también suele estar asociado a caídas en la productividad, salvo cuando se implementan estrategias de optimización muy específicas (Pontes et al, 2021; Marzo-Gago et al, 2024; Susmozas et al, 2025). Por tanto, aunque algunos resultados puntuales muestran incrementos de productividad al escalar, no se puede concluir que esta sea la regla. Es necesario considerar un mayor número de estudios y analizar en detalle las condiciones específicas que permitieron esos resultados, ya que la tendencia predominante en la literatura y en la experiencia industrial sigue siendo la disminución de la productividad con el aumento de escala, salvo que se implementen optimizaciones muy específicas. 7. Conclusiones El escalamiento de la fermentación de ácido láctico a partir de sustratos agroindustriales presenta desafíos técnicos y biológicos que condicionan su viabilidad industrial. Los resultados de esta revisión muestran que la selección del sustrato, el desempeño microbiano y la optimización de los parámetros operativos son factores determinantes para el éxito del proceso a gran escala. En los estudios analizados, los sustratos de primera generación, como glucosa y sacarosa, generaron consistentemente mayores rendimientos y productividades en comparación con residuos lignocelulósicos y agroindustriales, principalmente por su mayor accesibilidad y menor requerimiento de pre-tratamiento. Sin embargo, el uso de sustratos de segunda generación, aunque más sostenible y económico, se asocia a una mayor variabilidad en los resultados debido a la complejidad de su composición y a la generación de compuestos inhibidores durante el pre- tratamiento. Respecto a los microorganismos, Lactobacillus spp., sigue siendo la opción predominante, aunque el empleo de bacterias modificadas genéticamente y especies emergentes ha mostrado potencial para mejorar la eficiencia del proceso bajo ciertas condiciones. Las condiciones de fermentación, en particular la temperatura, el pH y la agitación, demostraron ser variables críticas: los procesos en matraces o frascos agitados suelen presentar valores más altos de rendimiento y productividad en pequeña escala, pero la mayoría de los estudios reportan una disminución de la eficiencia al escalar a biorreactores tipo STR o de lecho fluidizado, debido a limitaciones en la transferencia de masa y calor, control de pH y acumulación de inhibidores. No obstante, algunos casos puntuales lograron mantener o mejorar la productividad mediante estrategias de optimización específicas, lo que indica que el impacto del escalado puede variar según el diseño del proceso, la cepa y el sustrato empleados. En síntesis, aunque la producción de ácido láctico a partir de residuos agroindustriales y biomasa lignocelulósica es una alternativa prometedora desde el punto de vista ambiental y económico, la eficiencia del proceso sigue siendo el principal reto en la transición a escala industrial. La tendencia general observada en la literatura y en los estudios revisados es una reducción del rendimiento y la productividad al aumentar la escala, salvo cuando se implementan optimizaciones específicas que permiten mitigar estas limitaciones. Entre las optimizaciones más relevantes se encuentran el uso de sustratos pretratados para mejorar la disponibilidad de azúcares fermentables, la selección y mejoramiento de cepas microbianas con mayor tolerancia a inhibidores y a condiciones óptimas, la aplicación de estrategias de alimentación continua o semicontinua, la implementación de tecnologías de separación in situ (como biorreactores de membrana o extracción reactiva) para remover el ácido láctico durante la fermentación, y la optimización de parámetros operativos como pH, temperatura, agitación y aireación (Thangavelu y Rajendran, 2008; Panesar y Kaur, 2015; Wu et al, 2025). Estas estrategias han demostrado ser efectivas no solo en la producción de ácido láctico, sino también en otros procesos fermentativos industriales, donde la integración de mejoras tecnológicas y biológicas es clave para mantener altos niveles de productividad y viabilidad económica a gran escala (Hassan et al, 2017; Savithra et al, 2018; Lojananan et al, 2024). A futuro, el desarrollo de nuevas estrategias biotecnológicas, la mejora genética de cepas y la implementación de tecnologías avanzadas de fermentación serán claves para superar los desafíos actuales. La integración de procesos de fermentación con biorrefinerías y economía circular, así como la innovación en la recuperación y purificación del ácido láctico, representan líneas de trabajo prometedoras para mejorar la sostenibilidad y competitividad del proceso a nivel industrial. Referencias Aarti, C., Khusro, A., Arasu, M. V., Agastian, P., & Al-Dhabi, N. A. (2016). 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