Te “estraño”1: Aproximación histórica del cementerio parroquial La Candelaria, Medellín Maria Camila Betancur Jiménez Artículo de investigación presentado para optar al título de Historiadora Asesor Diego Andrés Bernal Botero, Doctor (PhD) en Historia y Estudios Humanísticos Universidad de Antioquia Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Historia Medellín, Antioquia, Colombia 2025 1 Al momento de revisar las cartas que reposan en las lápidas y el osario en el Cementerio Parroquial La Candelaria en el año 2022, llama la atención cómo algunas compartían la particularidad de escribir “te extraño” con una “s” por parte de los niños y adultos que plasmaban sus sentimientos sobre el papel. Esto nos lleva a pensar el público al que se presta el servicio, las posibles manifestaciones culturales que lo rodean y como elemento de patrimonio inmaterial. Cita numérica 1 Cita nota al pie 1 Maria Camila Betancur Jiménez, ““Te estraño”: Aproximación histórica del cementerio parroquial La Candelaria, Medellín” (Trabajo de grado profesional, Universidad de Antioquia, 2025). Fuentes primarias / Bibliografía Betancur Jiménez, Maria Camila. ““Te estraño”: Aproximación histórica del cementerio parroquial La Candelaria, Medellín”. Trabajo de grado profesional, Universidad de Antioquia, 2025. Estilo: Chicago 17 (2017) y adaptación de Trashumante. Revista Americana de Historia Social UdeA. CRAI María Teresa Uribe (Facultad de Ciencias Sociales y Humanas) Repositorio Institucional: http://bibliotecadigital.udea.edu.co Universidad de Antioquia - www.udea.edu.co El contenido de esta obra corresponde al derecho de expresión de los autores y no compromete el pensamiento institucional de la Universidad de Antioquia ni desata su responsabilidad frente a terceros. Los autores asumen la responsabilidad por los derechos de autor y conexos. https://co.creativecommons.net/tipos-de-licencias/ https://co.creativecommons.net/tipos-de-licencias/ TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 3 Resumen El presente artículo tiene como objetivo la elaboración de una reseña histórica del Cementerio La Candelaria en la ciudad de Medellín, que surgió en 1968 a partir de la necesidad de reemplazar el Cementerio San Lorenzo y en suplir las necesidades de un nuevo cementerio más higiénico y moderno para una sociedad en vertiginoso crecimiento. A partir de un trabajo de revisión y construcción del archivo se logró contextualizar este lugar e inaugurar la línea de investigación de los cementerios parroquiales. Palabras clave: cementerio parroquial, Cementerio La Candelaria, patrimonio funerario, Medellín TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 4 Abstract This article aims to elaborate a historical review of La Candelaria Cemetery in the city of Medellín, which arose in 1968 from the need to replace the San Lorenzo Cemetery and meet the needs of a new, more hygienic and modern cemetery for a society in vertiginous growth. From a work of review and construction of the archive, it was possible to contextualize this site and inaugurate a new line of research on parish cemeteries. Keywords: parish church cemetery, Cemetery La Candelaria, funerary heritage, Medellín. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 5 Introducción Que en medio de sus angustias, ve asomar con la mañana de sus esperanzas una; lo que sienten los sepulcros por la mano buena y pura que solamente obligada por la piedad que la impulsa, riega de flores y de hojas la blanca lápida muda2. La concepción de la muerte ha sido una preocupación constante de la humanidad y su imagen ha cambiado en el devenir del tiempo. Sus atuendos incluyen la enfermedad, la violencia, la desigualdad, el castigo, el infortunio y el descanso. Actualmente, el imaginario de la muerte se encuentra en una dicotomía constante, por un lado, todavía evoca sentimientos de temor, perturbación y tristeza, pero con el paso de los años, también se ha considerado como la mediadora en espacios de reunión, recuerdos, comunicación e incluso de esparcimiento. Siendo así, la muerte no está sola, la acompañan impresiones de la vida y el recuerdo, está rodeada de rituales, despedidas, prácticas y promesas para fijar en la memoria a los seres queridos. Estas tradiciones expresan el deseo profundo y humano del no olvido y la búsqueda constante de rendir culto a la muerte y al fallecido, así mismo el miedo a lo desconocido, el recordatorio del fin de nuestras vidas y del proceso de duelo que se construye. Una de las preocupaciones que trajo consigo la muerte, fue la construcción de lugares que permitieran depositar los cuerpos y desde una mirada occidental, honrar a los fallecidos por el temor de que estos regresarían. Esto nos demuestra que al igual que la muerte, la configuración de los cementerios obedece a una larga duración y en la actualidad se empiezan a reconocer como lugares cargados de un interés patrimonial e histórico considerable en forma de elementos materiales e inmateriales y de generar procesos de apropiación comunitarios y de memoria. Desde la Historia, se apunta a miradas interdisciplinarias que buscan no solo aportar y ordenar las cronologías de estos espacios con la ciudad, sino también a apostarle al trabajo conjunto con las familias y aquellos que reposan en el descanso eterno. De este modo, se logra mediar un puente entre la academia y las personas, e inspirar otros enfoques quizá olvidados o indiferentes 2 Manuel Acuña, Hojas secas (Argentina: Editorial del Cardo, 2010) 3. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 6 para algunos. En el caso del Valle de Aburrá, la tarea incluye continuar la construcción de la historia y herencia funeraria desde la historiografía, explorando los otros cementerios que hasta el momento no han sido estudiados y puestos en escena a manera de lugares que reflejan de nosotros como sociedad, más de lo que se espera. A comparación de otros cementerios de la ciudad que lideran procesos de valoración histórica y patrimonial, aún queda pendiente la revisión de los cementerios arquidiocesanos o parroquiales, que se deben su existencia según el Derecho Canónico Romano a que las Iglesias posean en la medida de lo posible, cementerios propios o al menos un espacio en los cementerios civiles bendecido debidamente, destinado a la sepultura de los fieles3. En el caso del Cementerio La Candelaria, no se encuentra adscrita directamente de una parroquia, pero es reconocida y administrada por una entidad eclesiástica que rige a partir de las normas delimitadas por la Arquidiócesis. La revisión de los trabajos y bibliografías disponibles sitúan al Cementerio La Candelaria como uno de estos cementerios silenciosos ubicado al norte de la ciudad de Medellín, del cual se tiene información de forma muy superficial y fugaz que no permiten identificar los motivos de su aparición, enfocándose más bien en breves enunciados de prensa y en un trabajo inédito que cuenta con algunas descripciones a inicios de la década de los 2000. Lo anterior, hace más evidente su debate entre las etiquetas del olvido, su carácter “popular” y su afiliación con la Arquidiócesis, y explica la necesidad de construir su historia de forma más organizada y que partiera de la revisión de diversos archivos y fuentes primarias que pueden ser catalogados en dos categorías: los de consulta abierta y los archivos internos de la administración y el cementerio. En el Archivo Histórico de Medellín (AHM) se consultaron esencialmente dos fondos: Planeación y el Radio Periódico el Clarín (1967-1979). Para complementar la prensa, se acudió a la colección de los periódicos de la Sala Patrimonial Universidad de Antioquia, El Correo en la Biblioteca Pública Piloto (BPP) y los documentos digitalizados de El Tiempo y El Colombiano. De forma anexa, se consultó la colección de planos topográficos del Cementerio Universal y el Cementerio de La Candelaria, donada por el arquitecto Federico Vásquez Uribe (1966-1968) que reposan en la Mapoteca de la Biblioteca Central de la Universidad Pontificia Bolivariana. 3 Código de Derecho Canónico. Libro IV: De la función de santificar la iglesia. Parte III, capítulo V. De los Cementerios (Cann. 1240-1243). https://www.vatican.va/archive/cod-iuris-canonici/esp/documents/cic_libro4_cann1240-1243_sp.html TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 7 De forma interna y en alianza con Exequiales El Tabor-Candelaria, se accedió al archivo administrativo (AATC) y a las licencias disponibles en el Cementerio La Candelaria. Del único archivo al que no se obtuvo acceso, a pesar de los múltiples intentos, es el Archivo Arquidiocesano de Medellín (AAM) en sus dos Fondos Medellín-Antioquia (1868-1872) y Medellín (1872- Actualidad), donde se encuentra la carpeta de Cementerios. Se espera en un futuro hacer revisión en este sitio y complementar la información que no se encuentra o se omite en esta ocasión. Con todo lo anterior, este artículo pretende contribuir a la elaboración de una reseña histórica del Cementerio La Candelaria en la ciudad de Medellín, identificando la contextualización y necesidad del cementerio, reconstruir sus fases de construcción y los cambios en la escena funeraria frente los actores y situaciones en paralelo a la ciudad de Medellín. De este modo, se busca aportar a la historiografía local y de la creciente historia de los cementerios del Valle de Aburrá, al ser de los primeros trabajos que inauguren esta línea historiográfica vinculada a los cementerios parroquiales de la ciudad. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 8 1 ¿A pedido de una Real Cédula?: La consolidación de los cementerios extramurales en la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín y otros Como se mencionó al inicio, la instauración de los cementerios bajo las normativas españolas y la Reforma Borbónica fue toda una odisea y tópico de diversos debates. En un principio, la rápida asociación de las costumbres religiosas por parte de los indígenas facilitó el proceso de control y poder que más adelante tendría la Iglesia para sentar las bases de una sociedad que se preocuparía por la salvación de sus almas. Desde 1770 se pueden rastrear discursos de ilustrados situados en el continente americano a favor de la construcción de un espacio cementerial como ya se acostumbraba en Europa. El hambre, la guerra y especialmente las pestes que se avecinaban, eran motivo suficiente para empezar a plantearse cómo estarían preparados para recibirlas, pero no es hasta abril de 1787 que se emite de manera oficial la primera Real Cédula para construir cementerios al aire libre y fuera de las ciudades en los territorios de la Corona Española por parte de Carlos III, siendo enviada luego con orden de cumplimiento al Virreinato del Nuevo Reino de Granada, así como a los demás territorios en las Indias, por parte de Carlos IV en 1789. Esta propuesta presentó dificultades desde un inicio, la problemática principal que no permitía su ejecución fue la falta de recursos y la carencia de un plan de acción que incentivara la introducción de esta nueva práctica, que evitaría a largo plazo la proliferación de enfermedades generadas por los gases de descomposición de los cuerpos que se encontraban tan cerca de los habitantes y que podrían estar causando un aumento en las epidemias de los últimos años. Al mismo tiempo, se buscaba evitar una crisis religiosa para aquellos que pagaron lo suficiente para acercarse un poco más al cielo mediante la cercanía de sus restos al altar y que ahora se verían frustrados como consecuencia de la prohibición de las sepulturas intramurales. En la tesis de maestría de Diego Andrés Bernal, se narran los tres momentos de construcción de cementerios en la Villa de Medellín en la recóndita Provincia de Antioquia. El primer cementerio se ubicó en la Viceparroquia de San Benito en 1803, que no estaba destinado a la inhumación de todos los cuerpos de la villa en su totalidad. Años más tarde y con un cabildo más consciente de la necesidad de un lugar de enterramiento más óptimo, se organiza una Junta de Sanidad en 1806 y posteriormente se abre el cementerio de la villa, “Ciudad de las Ánimas”, TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 9 ubicado al otro lado de la quebrada Santa Elena4. Debido a los reiterados inconvenientes de este cementerio, fue reemplazado por el Cementerio de San Lorenzo en 1828. Complementando la temporalidad, la socióloga e historiadora colombiana Gloria Mercedes Arango crea una línea del tiempo que permite dimensionar el poder de la iglesia y las meticulosas recomendaciones que debían seguirse para garantizar que el espacio y los rituales se llevaran correctamente y bajo el canon católico en la Provincia de Antioquia. En el capítulo “rituales y prácticas funerarias” de su obra La mentalidad religiosa en Antioquia: prácticas y discursos, 1828- 18855. La autora reconoce que los fallecidos tenían un precio según su situación económica al momento de ser sepultados, siendo los niños y párvulos los de menor precio. Gracias a los aportes de Arango podemos vislumbrar por qué la mayoría de los cementerios se encontraban bajo la administración religiosa y cómo estos condicionaron los espacios cementeriales y las tradiciones de los deudos ante la muerte. Morir podía convertirse en una promesa divina de salvación y descansar en el lugar bendecido o en un solitario y amontonado muladar donde las almas descarriadas en tierra no podrían encontrar descanso ni en la muerte6. Al momento de analizar la consolidación de los cementerios se pueden observar diversas variables que se complementan y chocan entre sí, pues determinar que solo hay una razón para comprender la necesidad de su construcción sería contraproducente y no permitiría ver más allá de los matices de un discurso ilustrado o medidas de higienización de los cuerpos en descomposición que convivían en el mundo de los vivos y les recordaban su presencia por los miasmas que producían. Continuando con las variables particulares, en las primeras décadas del siglo XIX se puede apreciar un factor que, hasta la fecha, predomina en el imaginario de las personas y la ciudad: la distinción por medio de las clases sociales y la aparición de cementerios de carácter privado o mixto. El Cementerio de San Lorenzo y el Cementerio San Vicente –que años más tarde será reconocido como el Cementerio San Pedro– son los dos casos que permiten marcar el contraste 4 Diego Andrés Bernal Botero, “La Real Cédula de Carlos III y la construcción de los primeros cementerios en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada (1786-1808)” (Tesis de maestría, Universidad Nacional de Colombia, 2014) 114-115. 5 Gloria Mercedes Arango, La mentalidad religiosa en Antioquia: prácticas y discursos, 1828-1885 (Medellín: Universidad Nacional de Colombia, 1993). 6 Para mayor profundización remitirse a Diego Andrés Bernal Botero, “Del muladar al laico: hacia la construcción de un lugar de sepultura digno para los no católicos y disidentes religiosos en Medellín (1803-1906)” (Ponencia en el XIX Encuentro Iberoamericano de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales, 2018). TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 10 entre las pompas fúnebres y espacios cementeriales de los más acaudalados y la estigmatización del cementerio de los menos favorecidos. El historiador Juan Diego Torres Urrego en la contextualización histórica del Museo Cementerio San Pedro, señala cómo el Cementerio San Lorenzo se convirtió en el lugar periférico ideal para las inhumaciones que proponían las Reformas Borbónicas, pero ubicado en un sector donde la mayoría de sus habitantes eran de orígenes humildes y precarios. Fenómeno que contribuyó a la estigmatización del espacio, incluso hasta el año 1990 en que dejaron de practicarse inhumaciones, por ser lugar bendecido, pero, al mismo tiempo, el hogar de los restos de la población más pobre y afectada por la violencia. El cierre de sus puertas en el año 2003 no es de sorprenderse, puesto que con anterioridad se denunciaba el constantemente descuido de las instalaciones y los pútridos olores que emitía. La falta de espacios salubres e higienizados en los cementerios impulsaron a la comitiva fundadora del Cementerio San Vicente en 1842 y “se constituyó, entonces, como una obra de modernización para la Villa, que estuvo, en contra del barroquismo clerical y administrativo imperante entre las autoridades que consideraban al San Lorenzo como un espacio apto para inhumar a sus seres amados”7. Este cementerio de ricos, o la pequeña ciudad de mármol, consiguió una larga tradición de prestigio y grandeza en sus mausoleos, así como la presencia de personajes ilustres en la historia medellinense y colombiana, pero que encontró su punto de quiebre en la década de 1970, obligándose a albergar los cuerpos de personas de diferentes estratos sociales afectados, al igual que en el caso del San Lorenzo, por la violencia urbana. Finalmente, para el siglo XX los debates para generar más espacios cementeriales se reactivaron debido al crecimiento poblacional y la industrialización. El cementerio de San Lorenzo era insuficiente para atender estas nuevas condiciones y no cumplía los estándares de modernidad que la sociedad de ese entonces apuntaba, es así como se ofrecieron nuevas alternativas: el Jardín Cementerio Universal de Pedro Nel Gómez en la década del treinta y los Parque cementerios Campos de Paz y Jardines Montesacro en la década de los setenta8. 7 Juan Diego Torres Urrego, “Actitudes ante la muerte asociadas a la mentalidad de las élites de Medellín: el caso del Cementerio San Pedro, siglos XIX y XX” (Trabajo de grado, Universidad de Antioquia, 2022) 33. 8 Cabe aclarar que en esta suerte de cronología se omiten los otros cementerios parroquiales, pues no se tienen una fecha concreta de aparición. Tampoco se incluye los cementerios laicos por limitaciones del tema. Queda pendiente para futuras investigaciones. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 11 2 Antes de “La Candelaria”: dimensiones espaciales y sociales previas Los discursos y debates de los espacios cementeriales creados en la ciudad en el siglo XIX, se reactivaron ante la migración masiva de poblaciones rurales en las primeras tres décadas del siglo XX. Según Françoise Coupé la migración respondió a factores como la promesa de una mejor vida, el desplazamiento por la violencia, la pobreza y el problema de la tierra. Este flujo de población, sumado a la gran demanda de obreros para el proceso industrial y agrícola que se consolidaba en la ciudad, generó cambios en la ocupación urbana, que se encontraba principalmente en el centro, cercana a la quebrada Santa Elena y con tendencia de crecimiento a los suburbios. La construcción de cinco puentes que lograron surtir parcialmente el obstáculo del paso a las tierras al otro lado del río Aburrá –más conocido como el Río Medellín–, incidieron en la configuración y conexión de los barrios Caribe, Otrabanda, Antioquia y Los Libertadores9. La apertura de nuevos suelos, el déficit de viviendas y el crecimiento poblacional fueron características que propiciaron de forma directa e indirecta la dinámica urbanizadora que tendió a la segregación de orden físico, social y económico. De este modo, los terrenos ubicados al norte, las laderas orientales y las occidentales representarían la ciudad informal10, caracterizada por su lejanía del casco urbano principal y de asentamientos que posteriormente serían intervenidos por particulares y la institucionalidad. Al ubicarnos en el costado noroccidental donde se encuentra el Cementerio La Candelaria, encontramos que sus vecinos inmediatos son más antiguos y responden a las dinámicas de higienización de la época, trasladando los cementerios, hospitales, mataderos y otras instituciones a las afueras de la ciudad. De forma breve, podemos ubicar algunos de estos lugares cronológicamente: un poco alejado, pero como punto de referencia clave, está el Hospital La María –anteriormente Sanatorio La María– que inició sus labores a mediados de los años 20 y se reconoce a partir de 1930 como sitio asistido por quince Hermanas de la Presentación, las cuales recibían personas afectadas exclusivamente por la tuberculosis11. Más cercano a las inmediaciones actuales del cementerio, se 9 Françoise Coupé, “Migración y Urbanización 1930-1980”, Historia de Medellín, T. 2, ed. Jorge Orlando Melo (Bogotá: Compañía Suramericana de Seguros, 1996) 563. 10 Alejandro Echeverri y Francesco M. Orsini, “Informalidad y Urbanismo en Medellín” Revista Sostenible? 12 (2011): 15-16. 11 Antonio J. Gómez, Pbro., Monografías eclesiástica y civil de Medellín, por un sacerdote secular colombiano (Medellín: Editorial Bedout, 1951) 151-152. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 12 ubica en la zona el cementerio judío o hebreo, que anteriormente no era muy mencionado y del que no se encuentran pistas en los planos generales de la ciudad –quizá se debe a su carácter privado y por su reducido tamaño–. El historiador Juan Camilo Aristizábal señala que el paraje conocido como “La Trocha” fue comprado por Bernardo Rozental, Luis Berenstein, Bernardo Rabinovich y Enrique Rabinovich, quedando en constancia notarial de septiembre de 1930. La primera sepultura se efectuó en 1929 con la hija neonata de la familia Rabinovich, y cuatro años más tarde con el primer cuerpo adulto12. Con la aparición del Cementerio Universal, se consolida la suerte de vecindad mortuoria en la zona noroccidental. Desde años previos se tenía razón y planificación de este cementerio que se ubicaría en los terrenos del paraje Rancho Largo. Se presentaron tres propuestas por medio de concurso público, siendo elegido el proyecto del maestro Pedro Nel Gómez, inspirado por los modelos cementeriales de Europa y en la particularidad de “permitir la sepultura de cualquier persona sin importar su culto o antecedentes que los marginaban en los cementerios católicos”13. Esta idea de universalidad y laicismo, generó disputas entre las autoridades municipales, jerarcas de la Iglesia y la misma población, generando un estigma que costó intensas luchas por su reivindicación de largo aliento. La colocación de la primera piedra de este cementerio, en ese momento llamado ‘Cementerio Municipal’, fue el 20 de julio de 1933 por iniciativa de los concejales liberales y en conmemoración de la Independencia de Colombia14, para continuar los trabajos de construcción hasta su inauguración oficial en 1943. En planos levantados en el año 1944 se encuentra debidamente ilustrado el Cementerio Universal que se indica con recuadro de color. En la imagen se puede apreciar el camino directo proveniente del Hospital La María y otro denominado como “camino al Picacho”. Al costado izquierdo del cementerio también se encuentra la quebrada La Quintana sin canalizar. A los alrededores de estos dos lugares no se observa presencia de poblados, siendo el más cercano el barrio Caribe (figura 1). 12 Juan Camilo Aristizábal, “Comunidad judía en el Valle de Aburrá” (Tesis de grado en Historia, Universidad de Antioquia, 2011) 118-119. 13 Mariana Seguro Acevedo, “In memoriam: reconstrucción histórica, valoración patrimonial y activación cultural del parque cementerio Campos de Paz” (Tesis de grado, Universidad Pontificia Bolivariana, 2021) 7. 14 Andrés Arredondo Restrepo y Rafael Núñez Rodríguez, Morada común que teje la memoria de Medellín. Jardín Cementerio Universal (Medellín: Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación de Medellín, 2023) l61. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 13 Figura 1. Fragmento del plano de Medellín en 1944. Nota: Fragmento de: Alcaldía de Medellín, “Plano de Medellín en 1944” 1944. BPP, Medellín, Fondo Centro de Documentación de Planeación. DAP-F-02-0099. El poblamiento de estas tierras lejanas al casco urbano, pero cercanas a los cementerios se debió a la coyuntura urbanística de 1950, que permitió la intervención del Instituto de Crédito Territorial (ICT) y de otros organismos por los siguientes motivos: primero, el estado avanzado de invasión y la poca claridad de los títulos de propiedad de estos terrenos, y segundo, “a que los costos de estos lotes eran más bajos en relación con otras comunas por las obras “negativas” que estratégicamente se encontraban allí por su lejanía con la ciudad”15. Estos terrenos anteriormente reconocidos por ser sesteaderos fueron comprados y explotados por urbanizadores piratas, que según denuncias desde 1951, promovían un crecimiento desordenado y a costa de “aprovecharse de los más pobres”16. 15 Alba Lucía Serna, Patricia Londoño Vega y John Jairo Betancur R, “Composición social y movilización política en barrios populares de Medellín” (Tesis de grado, Universidad de Antioquia, 1981) 38. 16 Gisel Guzmán Echavarría y Jennifer Calderón Caro, ““Haga sancocho y lleve cerveza que vamos a echar plancha”: formación de hábitat popular en la comuna 5 de Medellín, 1930-1970”, Quirón. Revista de estudiantes de Historia Núm. Especial (2017): 163. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 14 Paralelo a esta situación, el poblamiento de otros sectores aledaños como el barrio Caribe se diversificaron con la construcción de conjuntos habitacionales cercanos a las fábricas textiles que se asentaron en la zona17. Ejemplo de esto es la conformación del barrio Córdoba - anteriormente La Trocha-, ubicado en la calle 80 detrás del Cementerio Universal y que debe su conformación a la iniciativa de la Cooperativa de Vivienda Económica para Trabajadores de Confecciones Colombia, Primavera y Fieltroza en 195418. Y un año después se ocupan las carreras 67, 69 y 70 por la construcción de cincuenta y cinco casas de familias desplazadas por la tragedia de Media Luna19. Sin mucha prisa de adelantarnos a los detalles del cementerio protagonista de este artículo y que fue fundado en 1968, vale la pena destacar que por el momento no se encuentran planos o aerofotos de la década de los sesenta que muestre el sector de los barrios de Francisco Antonio Zea y Alfonso López. No es hasta el año 1973 que podemos apreciar el crecimiento de vivienda en los alrededores del Hospital La María y de las casas del barrio Alfonso López que se encuentran al frente del Cementerio La Candelaria (figura 2). 17 Natalia María García Rúa, “Construcción barrial del Instituto de Crédito Territorial. Configuración social y espacial de la Comuna de Robledo de Medellín, a través de la vivienda social (1959-1973)”, Estudios Políticos 45 (2014) 228- 229. 18 ASOCOMUNAL 7, “Plan de desarrollo comunal y comunitario de la organización comunal “Junta de Acción Comunal del Barrio Córdoba”” (2023). https://www.scribd.com/document/692897899/Plan-de-Desarrollo-Barrio- Cordoba-Version-Final (13/12/2024) 31. 19 ASOCOMUNAL 7 32. https://www.scribd.com/document/692897899/Plan-de-Desarrollo-Barrio-Cordoba-Version-Final https://www.scribd.com/document/692897899/Plan-de-Desarrollo-Barrio-Cordoba-Version-Final TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 15 Figura 2. Desarrollo urbano de la Comuna Castilla en 1973. Nota: Los pabellones del Cementerio La Candelaria se señalan en el cuadro. Foto de Gabriel Carvajal Pérez, “Aérea tugurios de la María” (Aerofoto: 9x12 cm) Medellín, 1973. Archivo Fotográfico Biblioteca Pública Piloto, Medellín, BPP-F-015-0711. Si bien la delimitación temática de este artículo no permite ahondar profundamente los barrios Francisco Antonio Zea y Alfonso López20, se puede señalar que su aparición responde a la modalidad de autoconstrucción a partir de los modelos proporcionados por el ICT21, al pulso del trabajo de las comunidades y las comitivas para la recaudación de fondos. Al igual que los otros barrios de la zona, generaron una relación dual entre la convivencia o la indiferencia con los dos cementerios de la comuna. 20 En consulta de la historia del barrio, creada por el concurso de 1986, no se encontraron menciones particulares del Cementerio Universal o de La Candelaria, solo señalándoles en función de los límites del barrio y no en su posible convivencia o apreciaciones. El documento se encuentra digitalizado por desgaste y puede ser solicitado en el Archivo del Departamento Administrativo de Planeación. 21 Víctor Hugo Jiménez Durango, Barrios que inspiran: paisajes, fotografías y memorias. Castilla: Población y territorio (Medellín: Asociación Cultural Tarmac, 2015) 9. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 16 Finalmente, vale la pena anotar que, durante estos procesos de urbanización, la Iglesia también jugó un papel activo en la construcción de algunos barrios informales de Medellín, apoyada por la presencia de sacerdotes que alentaron la organización vecinal y gestaron una nueva configuración de ideales que se reflejaría en la Arquidiócesis: “estar con los pobres era para ellos la mejor forma de testimoniar el evangelio y generar prácticas de asistencialismo con participación”22. Clara Inés Aramburo señala estos inicios con la construcción de obras que contaban con el apoyo de la población general, estas incluían “las granjas infantiles, las escuelas populares eucarísticas, Cáritas Arquidiocesana, la Corporación Cementerio de La Candelaria, veintitrés colegios arquidiocesanos, entre otros”23. Con la llegada de Monseñor Tulio Botero Salazar en 1958 al solio arzobispal, se configuró un intento de cambio de mentalidad o, al menos, se optó por una posición más conciliatoria que respondiera a las situaciones adversas de la ciudad y buscara afianzar la presencia de la Iglesia bajo los ideales del padre italiano Ricardo Lombardi, el Concilio Vaticano II y la Conferencia Episcopal Latinoamericana de 1968 realizada en Medellín. El objetivo era ayudar y caminar con las personas menos favorecidas, lo cual significó un gran reto, pues este sería objeto de críticas por otros sacerdotes y de otras organizaciones civiles externas por tales ideas progresistas 22 Clara Inés Aramburo Siegert, “Renovación de la Iglesia en Medellín, 1958-1993”, Historia de Medellín, T. 2, ed. Jorge Orlando Melo (Bogotá: Compañía Suramericana de Seguros, 1996) 501. 23 Aramburo 501. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 17 3 “Cementerio La Candelaria: es el más moderno, limpio y alegre de la ciudad”24 En párrafos anteriores se ha mencionado de forma sutil la presencia del Cementerio La Candelaria en la Comuna 5 Castilla y de sus vecinos que conforman una triada mortuoria y cómo este a comparación, es de las construcciones más recientes del sector. Los primeros esbozos al público y a la administración municipal sobre la consolidación del cementerio La Candelaria fueron a partir de la venta de terrenos del Jardín Cementerio Universal a la Curia Arquidiocesana en 196525. Acuerdo que se logró bajo el mandato del alcalde Evelio Ramírez Martínez y ante los motivos expuestos en el Acuerdo No. 54 de agosto 31 de 1965, presentado ante el Concejo Municipal por una comisión que fue integrada por los doctores Benedicto Uribe Arango, Rodrigo Merino y Óscar Uribe Londoño. La propuesta presentada a los concejales señala que para la fecha existían siete cementerios funcionales de carácter privado y tan solo uno municipal (tabla 1) que, bajo sus ojos, no cumplían con los estándares legales y sanitarios necesarios para la época, debido a sus condiciones particulares y la falta de servicios religiosos. Tabla 1. Comparativo de funcionalidad de los cementerios de la ciudad de Medellín en 1968. Nombre del Cementerio Área Muertes anuales Porcentaje San Lorenzo 3.6 H 3.000 43% San Pedro 2.5 H 2.200 30% Universal 12 H 1.000 14% La América 1.2 H 360 5% Belén 072 H 200 3% Robledo 0.50 H 200 3% El Poblado 0.20 H 120 2% Nota. Adaptación elaborada a partir del informe de la inauguración del Cementerio La Candelaria26. 24 Tomado del anuncio e invitación de la Corporación del Cementerio La Candelaria en el periódico El Correo. 25 Grupo Interdisciplinar de Investigadores, “BiciRutas Patrimoniales” en Utopías y heteropías urbanas, 2015. https://utopiasyheterotopiasurbanas.blogspot.com/2015/11/bicirutas-patrimoniales.html 26 Benedicto Uribe Arango y otros, “Para el Medellín Moderno. El Señor arzobispo inaugura hoy la primera etapa del nuevo Cementerio “La Candelaria”: breve historia”, Medellín, 1968. AATC, Caja 1, carpeta 30 Inauguración Cem Candelaria, ff. 1. https://utopiasyheterotopiasurbanas.blogspot.com/2015/11/bicirutas-patrimoniales.html TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 18 Es así como la Arquidiócesis emprende el proyecto de crear un nuevo espacio cementerial que, en un principio, se ubicaría en un terreno en el sector de San Diego, pero la Oficina de Planeación Municipal se negó a dar el permiso correspondiente por temas de salubridad y el riesgo de la pérdida de valoración del terreno y sus alrededores. Gracias a la buena voluntad de los alcaldes, personeros, concejales y secretarios del despacho, se llevaron a buen término las negociaciones para la compra de los lotes contiguos del Universal y que se reflejó finalmente en la escritura 2691 de junio 28 de 1966, que detalla la compra del terreno con un área total de 44.252 metros cuadrados27. De este modo, se adquiere el compromiso por parte de la Alcaldía en invertir en la capilla y dos edificios administrativos. Igualmente, se estipulaba la construcción de un nuevo anfiteatro que beneficiara a los dos cementerios vecinos, parqueaderos para mínimo cincuenta vehículos, una portería y vías de acceso28. La celebración de este contrato también se justificó en la suspensión provisional del Cementerio de San Lorenzo con la esperanza de adelantar labores de embellecimiento y modernizarlo, por lo tanto, con La Candelaria “se entrega a la ciudad otro que está a la altura de su crecimiento vertiginoso, amplio, higiénico, moderno y a la vez austero y que con la ayuda de Dios y la colaboración de la ciudadanía podrá terminarse totalmente”29. Este nuevo reto implicó la creación de la personería jurídica canónica de la Corporación del Cementerio Arquidiocesano “La Candelaria” en mayo de 196630, ente encargado de custodiar los cementerios de Belén, Robledo, San Lorenzo, Candelaria y La América. Las labores de planeación no tardaron en iniciar a cargo de los arquitectos Eduardo Vásquez Ochoa y Federico Vásquez Uribe31 que poseían una gran experiencia en otros proyectos de la ciudad, especialmente Vásquez Uribe, quien cursó su título en la Universidad de Liverpool y al regresar a Medellín consolidó una de las firmas más reconocidas y caracterizada por su impronta 27 Administración Corporación del Cementerio Arquidiocesano La Candelaria, “Cementerio La Candelaria”, Medellín, 19 de septiembre de 1985. AATC, Caja 3, documentos generales, hojas sueltas sin membrete. 28 Benedicto Uribe Arango y otros, ff. 1. 29 Uribe y otros 2. 30 Oscar Augusto Álvarez Zea, “El suscrito canciller del arzobispado de Medellín, certifica…”, Medellín, 2010. AATC, Caja 4, documentos varios, carpeta Empresas Públicas de Medellín, hoja suelta sin numerar. 31 Federico Vásquez Uribe trabajó de la mano con el arquitecto Ignacio Vieira y se le reconoce por las obras del edificio La Naviera, el edificio la Bastilla, el edificio Colseguros, el Teatro Lido y el edificio Bernogú, entre otros. Su obra se encuentra custodiada en la Biblioteca de la Universidad Pontificia Bolivariana, de la cual se desempeñó como maestro y a la que donó su colección. Para mayor información remitirse a: Patricia Schnitter y otros, Arquitectura Moderna de Medellín 1940-1980 Transformación de una ciudad (Medellín: Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación, 2023) 148. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 19 de arquitectura moderna. Desde los primeros esbozos del cementerio, se tomó la decisión de optar por una estética modernista que se aprecia en la influencia de las líneas rectas, limpias y sin excesivos ornatos. Esta elección también responde al auge de esta tendencia entre las décadas de los cuarenta y los ochentas, cuya finalidad era “resolver de forma efectiva las necesidades de una sociedad en crecimiento acelerado, enfocándose en la eficiencia espacial, la optimización de recursos y la creación de entornos urbanos más habitables”32. El concreto, la mampostería en ladrillo catalán y las bóvedas prefabricadas tomaron protagonismo en este nuevo modelo de cementerio al que se le apostaba en el municipio y que desde una panorámica aérea distaba de las construcciones del Cementerio de Belén y La América que eran más antiguos y tradicionales, caracterizándose por el predominio del color blanco y la formación de una estructura circular en el centro. Esta diferenciación también contrastaba fuertemente con las estructuras del cementerio San Lorenzo, San Pedro y Universal, que contaban con arcos decorados y otras expresiones monumentales en las edificaciones internas, como es el caso de los mausoleos. Entre el primer y el segundo anteproyecto, los cambios en esencia no resultan muy drásticos. Se tenía clara la pretensión de ocho a diez pabellones destinados a bóvedas en los costados y centros, que se acompañarían de algunos ubicados en los muros de la entrada y salida de los mismos. Las zonas verdes abundarían, permitiendo la instalación de una fuente rodeada de jardines que dieran paso a otras galerías o calvarios que se extendían hasta el perímetro del barrio Córdoba y la calle que los separaría, puesto que la fosa común se instalaría en un sitio no muy visible al costado. Las demás modificaciones de distribución fueron realizadas por las recomendaciones de la Oficina de Planeación, especialmente la abolición de muros divisorios para que el cementerio pudiese integrarse con el Cementerio Universal por medio de zonas verdes centrales, laterales y con una vía de acceso para el ocasional flujo de vehículos. En este sentido, al ser una construcción financiada en parte por la Alcaldía, se recalcó indicar los espacios donde se construiría la capilla, los edificios administrativos, el anfiteatro, la portería y los parqueaderos33. 32 Schnitter, “Arquitectura moderna de Medellín” 9. 33 Carlos Restrepo Arbeláez, “Con respecto al anteproyecto del Cementerio “La Candelaria” presentado por ustedes y de conformidad con el acuerdo #54-65 me permito expresarle…”, Medellín, 3 de junio de 1966. AATC, Caja 3, documentos generales, carpeta Alcaldía de Medellín, hoja suelta. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 20 En cartas enviadas a la Oficina de Planeación, los arquitectos manifestaron celeridad en el proceso de revisión de las hojas correspondientes al anteproyecto a finales de septiembre de 1966, pues la Corporación del Cementerio se había comprometido con la ciudadanía en abrir el servicio el primero de enero de 196734. Los trámites, ajustes y la construcción no permitieron la apertura de este cementerio en la fecha mencionada, aplazándola y reportando a la comunidad una nueva fecha a través de un anuncio en el Radio Periódico El Clarín: En cuantía superior al millón ochocientos mil pesos se ha calculado el costo de lo invertido hasta el momento por la Corporación de Cementerios en la construcción del moderno Cementerio de La Candelaria, el cual quedará ubicado en cercanías del Universal, sobre la autopista norte, según se anunció. Se dijo que la inauguración oficial del cementerio de La Candelaria se ha previsto para el próximo dos de febrero, día en el cual se celebra en la capital del departamento la fiesta de su Patrona, la Virgen de la Candelaria35. En una comunicación interna de finales de diciembre de 1967, el Presbítero Hernando Barrientos Cadavid extendió la invitación, en calidad de sus funciones y como amigo, a Miguel Zapata Restrepo, director del Radio Periódico El Clarín, para que lo visiten, “vivos naturalmente”, y encauzar la propaganda en un medio de difusión tan accesible como el suyo. La preocupación del presidente de la junta directiva del nuevo cementerio, se centraba en abaratar los entierros y las exequias fúnebres, insistiéndole a la gente en desistir de tantas vanidades innecesarias y carísimas –en sus propias palabras– que aumentaban los costos por una cifra de 2.000 pesos. La lectura de Barrientos nos permite comprender un poco más los rituales funerarios en la ciudad, señalando la presencia de ataúdes lujosos, el acompañamiento de taxis y la compra de coronas florales para evitar que el entierro no quedara muy “triste”. Si bien reconoce el gran trabajo de las funerarias, consideraba necesario que también asumieran una postura de educar a la gente en dichos asuntos36. Recibida la carta y aceptada la invitación, en vísperas de año nuevo se anunció una vez más al público las condiciones de venta e inversión a la fecha: “En cuanto al cementerio de La 34 Eduardo Vásquez Ochoa, “Cementerio de La Candelaria – [tachado] C/go. Dr. Álvaro Duque”, Medellín, 29 de septiembre de 1966. AATC, Caja 3 documentos generales, carpeta Alcaldía de Medellín, hoja suelta. 35 Clarín matinal, “Atención. Más de un millón ochocientos mil pesos se han invertido en el cementerio de la Candelaria”, Medellín, 13 de diciembre de 1967. AHM, Fondo Radio periódico el Clarín, Tomo 316, ff. 132. 36 Presbítero Hernando Barrientos Cadavid, “A Miguel Zapata Rpo”, Medellín, 29 de diciembre de 1967. AATC, Caja 1, carpeta 30 Inauguración Cem Candelaria, p. 1. Esta declaración también puede encontrarse en Clarín Vespertino, “Abaratamiento de los entierros. Preconiza el Padre Hernando Barrientos Cadavid”, Medellín, 2 de enero de 1968. AHM, Fondo Radio Periódico el Clarín, tomo 318, ff. 72. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 21 Candelaria, que es lo importante de esta noticia, el padre Barrientos informa que el terreno adquirido del municipio, en las vecindades del Cementerio Universal, costó un millón de pesos; que se han invertido dos millones y medio más en la construcción de dos pabellones que hay listos; y que se espera contar con la colaboración de gentes caritativas para terminar otros dos pabellones”37. A partir de la prensa, podemos comprender la naturaleza esencial del cementerio, ante la emergencia de una supuesta falta de bóvedas disponibles en el Cementerio San Pedro y frente al objetivo de la sustitución total del Cementerio San Lorenzo38. El municipio y la Curia debieron apresurarse a entregar el proyecto por etapas, presentando de este modo una inauguración oficial y una re inauguración posterior. El primer anuncio del cementerio fue el que más cubrimiento obtuvo por parte de los periódicos locales –El Colombiano y El Correo– e incluso contó con una pequeña sección fotográfica, dos días después, de Monseñor Tulio Botero Salazar bendiciendo el espacio en el periódico capitalino El Tiempo39. Los esfuerzos por promocionar el sitio iniciaron con la extensiva y constante invitación desde el mes de enero en la sección de anuncios y comunicaciones en las primeras páginas, que aludía a la bendición solemne que se realizaría a las cinco de la tarde frente a la comunidad civil, administrativa y militar (figura 3). Igualmente se dedicaron notas que hablaron del contexto del cementerio y la inclusión de un par de fotografías de los pabellones recién inaugurados (figura 4). 37 Clarín vespertino, “Tres millones y medio se han invertido en el Cementerio de “La Candelaria”, Medellín, 30 de diciembre de 1967. AHM Fondo Radio Periódico el Clarín, tomo 318, ff. 8. 38 Clarín nocturno, “Cementerio de la Candelaria será inaugurado el 2 de febrero”, Medellín, 2 de enero de 1968. AHM, Fondo Radio Periódico el Clarín, tomo 320, ff. 435. 39 El Tiempo, “sin título”, El Tiempo (Bogotá) 4 de febrero de 1968: 8. Disponible para consulta digital en: https://news.google.com/newspapers?nid=N2osnxbUuuUC&dat=19680204&printsec=frontpage&hl=es (15/01/2024). https://news.google.com/newspapers?nid=N2osnxbUuuUC&dat=19680204&printsec=frontpage&hl=es TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 22 Figura 3. Invitación para la inauguración del Cementerio La Candelaria en 1968. Nota: Tomado de El Correo (Medellín) 1ro de febrero de 1968: 1. Figura 4. Pabellón del Cementerio de La Candelaria en 1968. Nota: Fotografía sin título y autoría, encontrada en el Archivo Administrativo Exequiales El Tabor-La Candelaria. A comparación de otros cementerios, no se dedicó un homenaje o noticia conmemorativa del primer inhumado. Al hacer revisión de los libros de inhumación, encontramos las primeras licencias firmadas de dos personas, un hombre y una mujer adultos mayores, que fallecen por causas naturales el 31 de diciembre de 1967 y fueron enterrados el 1ro de enero de 1968. No se tiene certeza exacta sobre sus condiciones o vínculos para llegar a este espacio. Es importante resaltar el valor de las licencias de inhumación como fuente. Estas nos dan cuenta de los procesos y avances de la medicina legal en la ciudad y cómo con el paso de los años era necesario expandirse para cumplir las nuevas exigencias de un sociedad moderna y creciente. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 23 Justamente a finales de mayo de 1969 se tienen noticias de la primera licitación del nuevo anfiteatro local40. Las transformaciones no son solo asuntos de ciudad, la mentalidad y las nuevas ideas también se integraban a las directivas eclesiásticas. Si bien en la homilía de la inauguración del Cementerio La Candelaria se hizo un llamado a no seguir la tendencia de la imitación que tanto seduce a cambiar el nombre de los camposantos o cementerios por “Jardines del Recuerdo” o quitar la cruz41. Sin embargo, el Presbítero Hernando Barrientos y un grupo de civiles adinerados adelantaban en ese mismo momento un nuevo proyecto para construir “Jardines de la Paz” – actualmente Parque Cementerio Campos de Paz–, que rompería los esquemas establecidos al retomar la figura del cementerio al aire libre, pero esta vez cercano al concepto de los cementerios más modernos de Norteamérica, donde se recibirían a personas de todos los credos. La Corporación del Cementerio Arquidiocesano “La Candelaria” aportó el préstamo del 50% con el compromiso de que fuera devuelto con las primeras utilidades42. La primera inhumación de este cementerio se dio el 27 de agosto de 1970. El Cementerio La Candelaria continuó con sus labores de edificación de los pabellones faltantes, marcando el hito visual que permitiría reconocer el cementerio en las aerofotos y planos de la década de los ochenta, que se marca en el recuadro amarillo y al frente la Terminal de Transportes del Norte en construcción, señalado en color rojo. (figura 5). 40 El Correo, “500 mil pesos valdrá el nuevo Anfiteatro local”, El Correo (Medellín) 31 de mayo de 1969: 7. 41 “Homilía para la inauguración del Cementerio de la Candelaria”, Medellín, 2 de febrero de 1968. AATC, Caja 1, carpeta 30 Inauguración Cem Candelaria, ff. 2. 42 Sara Castañeda Sánchez, “In Memoriam: reconstrucción histórica, valoración patrimonial y activación cultural del parque cementerio Campos de Paz” (Tesis de grado, Universidad Pontificia Bolivariana, 2021). TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 24 Figura 5. Aerofoto donde se visualizan los cuatro pabellones del Cementerio La Candelaria. Nota: Foto de archivo de El Colombiano. Tomada del artículo: Gustavo Ospina Zapata, “De una cancha surgió la primera central de buses”, El Colombiano (Medellín) 14 de septiembre de 201943. Para el año de 1971, nuevamente el Radio Periódico el Clarín entra en escena y documenta de forma detallada la reinauguración de La Candelaria, noticia que no contó con el cubrimiento por parte de otros medios de comunicación: “El nuevo cementerio, situado en terrenos contiguos al Universal, es de especial belleza y el proyecto, que en este año estará ejecutado en su totalidad, contempla un campo-santo de especificaciones modernas, con tumbas uniformes e higiénicas, con hermosos jardines pero sin los recipientes para flores que causan olores fastidiosos, y con una zona de parqueadero para doscientos vehículos”44. La cercanía característica de El Clarín nos muestra en esta misma nota que, según las cuentas del padre Barrientos, se enterraban un promedio de cuatro personas por día en el 43 Tomada del artículo: Gustavo Ospina Zapata, “De una cancha surgió la primera central de buses”, El Colombiano (Medellín) 14 de septiembre de 2019. https://www.elcolombiano.com/antioquia/de-una-cancha-surgio-la-primera- central-de-buses-PG11604209. 44 Clarín nocturno, “Avanzan obras para reinaugurar el Cementerio “La Candelaria””. Medellín, 29 de enero de 1971. AHM, Fondo Radio Periódico el Clarín, tomo 428, ff. 498. https://www.elcolombiano.com/antioquia/de-una-cancha-surgio-la-primera-central-de-buses-PG11604209 https://www.elcolombiano.com/antioquia/de-una-cancha-surgio-la-primera-central-de-buses-PG11604209 TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 25 cementerio, agregando un llamado del presbítero, una vez más, a que no se permita la explotación del dolor de las gentes con los precios de las bóvedas en otros cementerios que no son de la iglesia. Atendiendo a otras problemáticas, el índice de mortalidad en Medellín era de aproximadamente 8.500 personas por año y una porción considerable correspondía a párvulos que sufrían ante los problemas de salud pública, desnutrición y enfermedades digestivas. El cementerio se encontraba preparado para atender esta demanda, así como se podía disponer su ampliación en caso de que la situación lo requiriera45. Continuando bajo esa misma línea de procurar espacios suficientes para atender la demanda, se hace entrega de la cripta en 1977 por contrato celebrado con la Corporación de Desarrollo Social Barrios de Jesús46. Las expansiones del cementerio de algún modo serían el presagio de los momentos críticos que se gestarían en Medellín y de los que los libros de inhumaciones, de gran tamaño en el cementerio, dejaban constancia, al anotar la pérdida de cientos de jóvenes a manos de la muerte violenta y urbana. En la medida de sus capacidades el cementerio continuó funcionando sin mayores novedades o cambios a destacar en su estructura física, pero se despedía de Monseñor Botero Salazar en 1979 por renuncia después de veintiún años de servicio episcopal. En este mismo año también se registra la última noticia del cementerio en el Radio Periódico El Clarín, cuando en hechos confusos se presentó un supuesto caso de profanación de un joven que fue enterrado en 1975. El caso se cubrió durante dos días y según las declaraciones e investigaciones tomadas, se libró el cementerio de toda responsabilidad. De este curioso caso se rescata que a pesar de ser un lugar que contaba de la bendición y protección divina, no era ajeno a señalamientos propios de la imaginación popular sobre estos espacios: “(…) empiezan a darle rienda suelta al hecho y ya hasta se habla de que algunas personas habían visto entrar varios BULTOS o sombras a altas horas de la noche en el Cementerio de La Candelaria”47. También en este año, se elabora el plano de Medellín de 1979, el primero en retratar los ya mencionados cuatro pabellones característicos de este cementerio y que se encuentra demarcado en un cuadro de color morado (figura 6). Lastimosamente, no se hace diferenciación entre este y el 45 Clarín nocturno 498. 46 Corporación de Desarrollo Social Barrios de Jesús, “Contrato de construcción cripta “Cementerio La Candelaria””, Medellín, 2 de agosto de 1976. AATC, Caja 2, carpeta Correspondencia recibida Cem Candelaria, 1-4. 47 Clarín vespertino, “Como un caso para Míster Mortis viene siendo calificado la profanación del cadáver del Cementerio de La Candelaria”. Medellín, 12 de febrero de 1979. AHM, Fondo Radio Periódico el Clarín, tomo 659, ff. 95. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 26 Cementerio Universal, lo cual podría explicar la tendencia de algunas personas en confundir los cementerios o creer que La Candelaria es una extensión más del Universal y no un ente propio. Por último, también nos ilustra una comuna más consolidada con la presencia del barrio Francisco Antonio Zea al lado izquierdo del cementerio. Figura 6. Fragmento del plano de Medellín en 1979. Nota: Instituto Geográfico Agustín Codazzi, “Plano de la ciudad de Medellín, 1979” 1979. Galería de Imágenes Escuela del Hábitat – CEHAP, Facultad de Arquitectura Universidad Nacional de Colombia – Sede Medellín. Sección Desarrollo Urbano, archivo 58. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 27 4 Te “estraño”: de los cambios rituales y dinámicas funerarias A principios de la década de los ochenta se anunció la llegada de la cremación a Colombia, con el Cementerio San Pedro como pionero de este nuevo modelo mortuorio y de negocio. En un principio la aceptación fue paulatina y de largo aliento, teniendo en cuenta el carácter tradicional de la población de la ciudad y de los pueblos aledaños, que todavía se enfrentaban al miedo de reducir el cuerpo al fuego y la percepción de la gente de una falta de claridad sobre la posición de la Iglesia frente a la cremación, porque antes no era permitido. Desde el marco nacional, fue necesario implementar en 1983 las normativas sobre la cremación de cadáveres según Resolución No. 7731 del 22 de julio por parte del Ministerio de Salud y la Ley 9 de 1979. Los artículos más destacados son los que mencionan la exigencia de licencias sanitarias, la ubicación de los hornos dentro del perímetro del cementerio y la prohibición de la cremación de cuerpos afectados por muerte dudosa o violenta, sin antes agotar todas las investigaciones que aclaren los motivos del deceso48. De forma complementaria el Municipio de Medellín también emitió el Decreto No. 645 de 1989, reglamentando los servicios de inhumación, exhumación, cremación de cadáveres y otros subproductos provenientes de autopsias o restos. Las libertades y excepciones de cremación quedaron consignados en este documento, trazando los límites y alcances de las funerarias y los cementerios ante la institucionalidad que podría intervenir y tomar decisiones en casos muy particulares, es decir, el inicio de la secularización ritual de despedida49. La introducción del servicio de la cremación en el cementerio fue en 1991, iniciando obras el 28 de mayo50, bajo la administración de Félix Robledo Ortiz51 y Monseñor Hernán Vélez Saldarriaga. Justamente, el primer libro de licencias de cremaciones en el Cementerio de La Candelaria es del mismo año y se registra un hombre de 77 años que fallece por causas naturales, patrón de edad y enfermedad que fue habitual en, al menos, los primeros años que registran las licencias. Los datos de los fallecidos se acompañaban de la evaluación efectuada por el 48 Ministerio de Salud, “Resolución No. 7731 del 22 de julio. Sobre la cual se dictan normas sobre cremación de cadáveres” (Copia de resolución nacional, Bogotá, 1983). Encontrado en: AATC, caja 2 documentos varios, carpeta cremación, hojas sueltas 19-21. 49 William Mauricio Beltrán y otros, “La secularización de los ritos fúnebres en el catolicismo popular: Bogotá (Colombia)”, Revista CS 33 (2021). 50 William Angee Cerquera, “Acta de entrega de un horno crematorio”, Medellín, 20 de diciembre de 1991. AATC, Caja 2, carpeta Hornos Crematorios, hoja suelta. 51 Hermano de Jorge Robledo Ortiz, el poeta de la raza y periodista colombiano. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 28 Departamento de Estudios Criminológicos y Policía Judicial (Decypol) y del recibo de caja entregado por la Corporación Arquidiocesana La Candelaria. Algunas razones que explican la implementación de este servicio para el público fueron los siguientes: primero, como una alternativa más económica para disponer los restos del difunto, lo cual le ahorraría a los familiares o encargados los costos que derivan de la inhumación. Si bien el Cementerio La Candelaria era de los cementerios más económicos de la ciudad, se puede encontrar solicitudes de traslados de restos a la fosa común por falta de recursos para el alquiler de la bóveda o comprar un osario para depositarlo52. Y segundo, a nivel emocional se evitaría el proceso descrito como traumático para algunas personas, de la exhumación y verificación de los restos óseos del ser querido. Si bien en algunos sectores de la sociedad existían reservas, en un estudio posterior sobre los costos y calidad del servicio en las unidades crematorias de la ciudad, realizado en 1997, se deja constancia de la creciente popularidad de la cremación, y en el posicionamiento de La Candelaria ante el mercado competitivo: 52 Otros motivos encontrados en las solicitudes al Cementerio son el fallecimiento de los encargados del osario y la renuncia voluntaria de los restos, el espacio y la visita por asuntos de índole familiar. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 29 Tabla 2. Comparativo de funcionalidad de los cementerios de la ciudad de Medellín en 1997. Nombre del Cementerio Número de hornos Demanda mensual Cementerio San Pedro Tres hornos electrónicos TFK 300 cadáveres por mes Cementerio Jardines Montesacro Tres hornos crematorios DTFK y uno All Crematori 240 cadáveres por mes Cementerio La Candelaria Dos hornos crematorios DTFK 60 cadáveres por mes Cementerio Universal Dos hornos crematorios DTFK 25 cadáveres por mes Nota: Tabla creada a partir de los datos del estudio elaborado por Ubaldo de Jesús Macías Mesa a la Secretaría de Servicios Administrativos53. En cuanto a lo estructural en el cementerio, se separaron algunas bóvedas para recibir a distintas comunidades religiosas, en su mayoría femeninas, que pactaron por medio de la permuta el traslado de los restos de las miembros de su congregación del Cementerio San Lorenzo al de La Candelaria, pues este, una vez más, enfrentaba problemas que serían el augurio de su inminente cierre total unos años después. Aunque el cementerio contaba con relativo espacio para albergar más difuntos, fue necesario construir el osario (figura 7), del cual se hizo entrega en 1994 y que visualmente destacaría por su techo triangular en teja Eternit traslucidas, que permite el paso abundante de luz. 53 Ubaldo de Jesús Macías Mesa, “Proyecto sobre el estudio de costos, calidad del servicio e idoneidad de los precios en las unidades crematorias de la Administración Municipal”, (Informe a la Secretaría de Servicios Administrativos, 1997) 9-14. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 30 Figura 7. Vista del interior del osario del Cementerio La Candelaria. Nota: Fotografía de Laura Isabel Piedrahita García, sin título. Colección Flores rotas (Fotografía digital) Medellín, 202354. Aun contando con las novedades descritas anteriormente, las inhumaciones en bóveda no se detuvieron y de ellas todavía queda constancia de algunas que sobreviven hasta la actualidad. La consigna de esta afirmación se sustenta en las observaciones anotadas en el diario de campo que registró las visitas periódicas de los cuatro pabellones. Allí se encuentran todavía espacios ocupados por personas que fallecieron en la década de los noventa y los primeros años del 2000. En conversaciones con uno de los sepultureros encargados, este explicaba que “algunos no pueden ser trasladados a la fosa común, y por lo tanto se dejan en el mismo lugar, abandonados”55. Son especialmente las losas de estos años las que evidencian las estratificaciones de la muerte, ante un hecho tan inesperado y de carencia económica, se opta por lápidas de cemento marcadas por pintura negra o talladas de manera artesanal mientras se encontraba fresca la mezcla. 54 La autora expresó autorización para el uso de las fotografías. 55 Entrevista de Maria Camila Betancur Jiménez a sepulturero del Cementerio La Candelaria, Medellín, 20 de agosto de 2022. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 31 Este fenómeno no es exclusivo del Cementerio La Candelaria, ante el alarmante aumento de los cuerpos violentados en la ciudad, diversos cementerios comprometieron y modificaron sus estructuras para poder recibirles. En el proceso se hace sacrificio de las estéticas y constituiría la muestra más visible de la popularización y pauperización de la muerte y sus rituales fúnebres, que trajo consigo una nueva cultura donde los grandes monumentos no son posibles de incorporar y se ven reemplazados por la lucha de otros elementos decorativos que cumplen su objetivo ritual y que ante los ojos de externos, son exposiciones efímeras de arte popular y de elementos naturales que obedecen al ciclo de vida y muerte56. El mármol, el cemento o la piedra bogotana se modifican, explayando las intervenciones artísticas al suelo, el techo y los marcos divisorios de bóveda en bóveda (figura 8). Se plasma en la piedra todo rastro de identidad del difunto en función de la capacidad económica de sus deudos, acudiendo a elementos florales artificiales, montajes digitales, elementos religiosos y escudos de equipos de fútbol. Se desafía la carencia de puestos florales en sus alrededores, y en algunas lápidas y osarios se establecen comunicaciones propias del duelo y de las cosmovisiones ante la muerte, que incluyen ritos como el de tocar la lápida para anunciar la llegada, dejar un vaso con agua, una botella de cerveza o un caramelo en caso de que el difunto lo “necesitase” y en la comunicación expresada en cartas que “estrañan” y no olvidan la memoria de sus seres queridos. 56 Diego Andrés Bernal Botero, “Morfología de los espacios y distribución protocolaria de los difuntos en los cementerios de Medellín. Los cementerios como espacio comunicacional” (Tesis de pregrado, Universidad Pontificia Bolivariana, 2005) 104. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 32 Figura 8. Intervenciones artísticas de algunos dolientes en la estructura física del cementerio. Nota: Fotografía propia. Medellín, 2022. Los elementos anteriores también fueron observados en el primer trabajo académico que dedicó una descripción detallada del cementerio y arrojó algunos datos parciales sobre la cronología del mismo. Bernal resalta la estratificación del cementerio y la muerte a partir de las ubicaciones privilegiadas por la cantidad de luz que reciben y el cuidado de los pabellones (figura 9), que a primera vista revelan un intento fallido de proporcionar un orden visual sin muchas intervenciones. Agrega a su lectura que según su morfología es evidente el fenómeno de “cosechas de muertos”, el mismo que también se evidencia en otros cementerios de la ciudad como el San Pedro: “Las galerías son llenadas de manera consecutiva, por lo que los allí sepultados comparten las etapas de un duelo que se va superando por parte de los deudos, como evidencian el progresivo estado de abandono de sectores enteros, los que con el tiempo pasan a ser desocupados mostrando un aspecto similar a una colmena de la que van saliendo una a una las larvas hasta dejarla casi vacía, para luego reiniciar su llenado57. 57 Bernal “Morfología de los cementerios” 130-131. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 33 Figura 9. Vista del interior de un pabellón del Cementerio La Candelaria. Nota: Fotografía de Laura Isabel Piedrahita García, sin título. Colección Flores rotas (Fotografía digital) Medellín, 2023. Los cementerios a pesar de su naturaleza dada a la renovación, también se ven sumidos en algunos periodos que parecen detenerse y desgastarse por el paso del tiempo y la humedad, no obstante, estos se convierten en vehículo de las historias y contextos de los difuntos y dolientes que transforman y dotan de nuevos significados estos espacios, nutriendo el patrimonio material e inmaterial del Cementerio La Candelaria. Para lograr una sensibilización más acertada de las potencialidades de este cementerio parroquial y de otros, se consideran necesarios estos ejercicios de recuperar los retazos de una historia que en un principio parecía dispersa, pero que, en función de convertir al cementerio en un personaje activo, se logra conectar como un lugar que se construyó con la ciudad y conversó con diversos actores en todo momento. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 34 Conclusiones Después del análisis y reconstrucción histórica del Cementerio La Candelaria, podemos situarlo como uno de los cementerios más jóvenes entre los cementerios parroquiales de la ciudad de Medellín. Este año cumplió el 2 de febrero cincuenta y siete años de existencia y permanencia, y que mejor manera de celebrarlo que marcando el hito de abrir una nueva línea de investigación funeraria por explorarse. Si bien se logró atar los cabos sueltos y contribuir a la reconstrucción y valoración histórica del Cementerio La Candelaria, este todavía suscita interrogantes que valdría la pena explorarlos a futuro, pues en los cementerios podemos encontrar nuestro reflejo y el de la ciudad. Una de estas inquietudes, incluye tener una mejor claridad de los años fundacionales de los demás cementerios parroquiales (Belén, La América y San Andrés de Bello), pues no se tiene hasta el momento acceso a esta información en documentos públicos o de corte académico. Se espera que pronto los hallazgos sean compartidos a los administradores y trabajadores de este cementerio, así como completar el archivo existente con la entrega de las transcripciones realizadas de los diferentes documentos, noticias e imágenes que dan cuenta del largo recorrido del cementerio, sus retos y en cómo fue adaptándose a las necesidades de ciudad, sin dejar su categoría de camposanto y de auxilio a las comunidades, y lo que esto conlleva para bien o para mal. En el afán de no solo limitarme a la corrección y aporte historiográfico, también se espera y propone generar espacios de socialización con los pobladores del sector que alguna vez sintieron curiosidad por este cementerio y en propiciar espacios de escucha que permitan completar la historia del cementerio a partir de las voces, historias y memorias que se ocultan en la palabra y en archivos más personales. Finalmente, no está de más agradecer a cada una de las personas, amistades y académicos que formaron parte de esta investigación y que a su vez permitieron abrir las puertas al diálogo, entre ellos el grupo de trabajo Ni “ángeles” ni “perros”, el Parque Cementerio Campos de Paz, el Cementerio La Candelaria y Exequiales El Tabor-La Candelaria. A cada uno de los administrativos y sepultureros que compartieron su tiempo, conocimiento y bendiciones, gracias. Contribuyeron para llegar a término con este pequeño capítulo de historia mortuoria y patrimonial que ojalá pueda continuar con futuros investigadores que se interesen en el tema. TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 35 Fuentes primarias Archivos y manuscritos Archivo Administrativo El Tabor Candelaria, Medellín (AATC). Cajas 1, 2, 3 y 4. Archivo Histórico de Medellín, Medellín (AHM). Fondo Radio Periódico el Clarín 1967-1979. Periódicos y revistas El Correo (Medellín) 1968-1969. El Colombiano (Medellín) 1968. Audiovisuales Biblioteca Pública Piloto, Medellín (BPP) Archivo Fotográfico. Bibliografía Acuña, Manuel. Hojas secas. Argentina: Editorial del Cardo, 2010. Arango de Restrepo, Gloria Mercedes. La mentalidad religiosa en Antioquia: prácticas y discursos, 1828-1885. Medellín: Editorial Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, 1993. Aramburo Siegert, Clara Inés. “Renovación de la Iglesia en Medellín, 1958-1993”, Historia de Medellín. T. 2, ed. Jorge Orlando Melo. Bogotá: Compañía Suramericana de Seguros, 1996. Aristizábal, Juan Camilo. “Comunidad judía en el Valle de Aburrá”. Tesis de grado en Historia, Universidad de Antioquia, 2011. Arredondo Restrepo, Andrés y Rafael Núñez Rodríguez. Morada común que teje la memoria de Medellín. Jardín Cementerio Universal. Medellín: Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación de Medellín, 2023. ASOCOMUNAL 7, “Plan de desarrollo comunal y comunitario de la organización comunal “Junta de Acción Comunal del Barrio Córdoba””. 2023. http://bit.ly/4hB7Uuu TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 36 Beltrán, William Mauricio y otros. “La secularización de los ritos fúnebres en el catolicismo popular: Bogotá (Colombia)”. Revista CS 33 (2021): 141-170. DOI: https://doi.org/10.18046/recs.i33.4027 Bernal Botero, Diego Andrés. “Del muladar al laico: hacia la construcción de un lugar de sepultura digno para los no católicos y disidentes religiosos en Medellín (1803-1906)”. Ponencia en el XIX Encuentro Iberoamericano de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales, Cochabamba, Bolivia, 2018. Bernal Botero, Diego Andrés. “La Real Cédula de Carlos III y la construcción de los primeros cementerios en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada (1786-1808)”. Tesis de maestría, Universidad Nacional de Colombia, 2014. Bernal Botero, Diego Andrés. “Morfología de los espacios y distribución protocolaria de los difuntos en los cementerios de Medellín. Los cementerios como espacio comunicacional”. Tesis de grado, Universidad Pontificia Bolivariana, 2005. Castañeda Sánchez, Sara. “In Memoriam: reconstrucción histórica, valoración patrimonial y activación cultural del parque cementerio Campos de Paz”. Tesis de grado, Universidad Pontificia Bolivariana, 2021. Código de Derecho Canónico. Libro IV: De la función de santificar la iglesia. Parte III, capítulo V. De los Cementerios (Cann. 1240-1243) Coupé, Françoise. “Migración y Urbanización 1930-1980”, Historia de Medellín. T. 2, ed. Jorge Orlando Melo. Bogotá: Compañía Suramericana de Seguros, 1996. Colombia. Ministerio de Salud. Resolución No. 7731 DE 1983 (julio 22): Sobre la cual se dictan normas sobre cremación de cadáveres”. Copia de resolución nacional, Bogotá, 1983. Echeverri, Alejandro y Francesco M. Orsini. “Informalidad y Urbanismo en Medellín”. Revista Sostenible? 12 (2011): 11-24. http://hdl.handle.net/2099/11900 García Rúa, Natalia María. “Construcción barrial del Instituto de Crédito Territorial. Configuración social y espacial de la Comuna de Robledo de Medellín, a través de la vivienda social (1959- 1973)”. Estudios Políticos 45 (2014): 223–242. https://doi.org/10.17533/udea.espo.20204 Gómez, Antonio J. Pbro. Monografías eclesiástica y civil de Medellín, por un sacerdote secular colombiano. Medellín: Editorial Bedout, 1951. Guzmán Echavarría, Gisel y Jennifer Calderón Caro. ““Haga sancocho y lleve cerveza que vamos a echar plancha”: formación de hábitat popular en la comuna 5 de Medellín, 1930-1970”. Quirón. Revista de estudiantes de Historia Núm. Especial (2017): 160-180. https://www.vatican.va/archive/cod-iuris-canonici/esp/documents/cic_libro4_cann1240-1243_sp.html http://hdl.handle.net/2099/11900 TE “ESTRAÑO”: APROXIMACIÓN HISTÓRICA DEL CEMENTERIO PARROQUIAL LA CANDELA… 37 Grupo Interdisciplinar de Investigadores, “BiciRutas Patrimoniales” en Utopías y heteropías urbanas, 2015. https://utopiasyheterotopiasurbanas.blogspot.com/2015/11/bicirutas- patrimoniales.html Jiménez Durango, Víctor Hugo. Barrios que inspiran: paisajes, fotografías y memorias. Castilla: Población y territorio. Medellín: Asociación Cultural Tarmac, 2015. Macías Mesa, Ubaldo de Jesús. “Proyecto sobre el estudio de costos, calidad del servicio e idoneidad de los precios en las unidades crematorias de la Administración Municipal”. Informe a la Secretaría de Servicios Administrativos, Medellín, 1997. Seguro Acevedo, Mariana. “In memoriam: reconstrucción histórica, valoración patrimonial y activación cultural del parque cementerio Campos de Paz”. Tesis de grado, Universidad Pontificia Bolivariana, 2021. Serna, Alba Lucía y otros. “Composición social y movilización política en barrios populares de Medellín”. Tesis de grado, Universidad de Antioquia, 1981. Schnitter, Patricia y otros. Arquitectura Moderna de Medellín 1940-1980 Transformación de una ciudad. Medellín: Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación, 2023. Torres Urrego, Juan Diego. “Actitudes ante la muerte asociadas a la mentalidad de las élites de Medellín: el caso del Cementerio San Pedro, siglos XIX y XX”. Trabajo de grado, Universidad de Antioquia, 2022. https://utopiasyheterotopiasurbanas.blogspot.com/2015/11/bicirutas-patrimoniales.html https://utopiasyheterotopiasurbanas.blogspot.com/2015/11/bicirutas-patrimoniales.html