Vol. XIX, No 2, Diciembre (2011) Matemáticas: 15–32 Matemáticas: Enseñanza Universitaria c©Escuela Regional de Matemáticas Universidad del Valle - Colombia Homoloǵıa de Morse en variedades compactas Carlos Alberto Maŕın Arango Universidad de Antioquia Recibido Mar. 11, 2011 Aceptado Jul. 7, 2011 Abstract Given a compact Riemannian manifold (M, g) and a Morse function f : M → R whose gradient flow satisfies the Morse–Smale condition, (i.e. the stable and unstable manifolds of f intersect transversely) we construct a chain complex called the Morse–Witten Complex. Our goal on this paper is to show that the homology of the Morse–Witten complex is isomorphic to the singular homology of M . Keywords: Morse homology, Morse-Smale condition, Morse- Witten complex. MSC(2000): 53A15, 53B05, 53C10, 53C30 Resumen Dada una variedad Riemanniana compacta (M, g) y una función de Morse f : M → R cuyo campo gradiente satisface la condición de Morse–Smale, (i.e. las variedades estable e inestable de f tienen intersección transversal) construimos un complejo de cadena llamado el complejo de Morse–Witten. Nuestro objetivo en este art́ıculo es mostrar que la homoloǵıa del complejo de Morse–Witten es isomorfa a la homoloǵıa singular de M . Palabras y frases claves: Homoloǵıa de Morse, Condición de Morse–Smale, Complejo de Morse–Witten. 1 Introducción Los fundamentos de la Teoŕıa de Morse son originalmente introducidos por Mars- ton Morse en el art́ıculo [9]. La idea básica de esta teoŕıa es encontrar invariantes topológicos para los puntos cŕıticos de una función diferenciable y estimar técni- cas para determinar el valor de tales invariantes. Una referencia clásica para el estudio de estos tópicos es [8], alĺı por medio del estudio de los subniveles cerrados fa = {x ∈M : f(x) ≤ a}, donde a ∈ R y f es una función diferenciable definida en una variedad compacta finito dimensional M , se obtiene información sobre el tipo de homotoṕıa de M , más espećıficamente, si f : M → R es una aplicación diferenciable definida en una variedad diferenciable compacta, los subniveles fa no cambian topológicamente cuando el número a varia en un intervalo [b, c] el cual no contiene valores cŕıticos; esto es mostrado deformando los subniveles cerrados por medio de las ĺıneas de flujo del campo gradiente de f . Obviamente, la presencia de un valor cŕıtico en el intervalo [b, c] es una obstrucción para tal argumento, ya que en este caso algunas ĺıneas de flujo del campo gradiente de la función f no realizan su trayectoria 16 C. Maŕın desde el nivel c hasta el nivel b. Si hay un único valor cŕıtico a ∈]b, c[, enton- ces f c como espacio topológico se obtiene adjuntando al subnivel f b una célula por cada punto cŕıtico en f−1(a) de dimensión igual al ı́ndice del punto cŕıtico. Dado que el pegado de células produce un efecto en la homoloǵıa de un espacio topológico, la presencia y la cantidad de puntos cŕıticos de un ı́ndice espećıfico puede determinarse considerando los grupos de homoloǵıa de M . En los últimos 60 años la Teoŕıa de Morse ha estado presente en diversos trabajos, en la decada del 50, Raoul Bott empleando métodos de la teoŕıa de Morse estudió los grupos de homoloǵıa y homotoṕıa para los espacios simétricos compactos [1, 2], de este trabajo se obtiene la prueba del Teorema de periodicidad de Bott, además se introducen las funciones de Morse–Bott las cuales son una generalización de las funciones de Morse. Durante la decada de los 60, la Teoŕıa de Morse es empleada para estudiar algunos aspectos topológicos en variedades, en particular en los trabajos de Stephen Smale los cuales le conducen a la solución de la conjetura de Poncaire para dimensiones mayores a 4. En los años 80, aparece un nuevo enfoque de la teoŕıa de Morse debido a Edward Witten [17], la idea fundamental de este trabajo es asociar a una función de Morse f : (M, g) → R definida en una variedad Riemanniana compacta de dimensión finita n un complejo de cadena llamado el complejo de Morse–Witten, para el cual el k-ésimo (k = 0, . . . n) grupo de cadena es el grupo abeliano libre generado por los puntos cŕıticos de ı́ndice k de f y cuyo operador bordo realiza un conteo algebraico de las ĺıneas de flujo asociadas con el campo gradiente. La homoloǵıa del complejo de Morse–Witten es conocida como la Homoloǵıa de Morse. A comienzos de la decada de los 90, Andreas Floer apoyado en las ideas de Witten introduce la Homoloǵıa de Floer que es la versión infinito dimensional de la Homoloǵıa de Morse [5]. Previo al trabajo de Witten, la idea de asociar un complejo a una función de Morse definida en una variedad Riemanniana (M, g) fue considerada por René Thom, quien encontró una descomposición celular para M asociada con f ; luego Smale introduce una condición adicional en la métrica g, de modo que la descomposición celular resultante es un complejo celular. El objetivo de este trabajo es mostrar que el complejo de Morse–Witten aso- ciado con una función de Morse f : (M, g)→ R es un complejo de cadena isomorfo al complejo de cadena singular de la variedad M . Este resultado aparece probado en [14]; el enfoque presentado en este trabajo es diferente y se realiza desde el pun- to de vista de los sistemas dinámicos, a saber, via la intersección de las variedades estable e inestable asociadas con los puntos cŕıticos de la función. La selección de este tópico para la elaboración de este art́ıculo es motivada fundamentalmente en la elegancia y el caracter interdisciplinario de la teoŕıa de Morse, la cual, además de ofrecer una colección considerable de teoremas, introduce conceptos y técnicas que se han tornado herramientas útiles para comprender y solucionar problemas matemáticos en diversas áreas. Homoloǵıa de Morse 17 2 Notación y preliminares 2.1 Puntos cŕıticos y funciones de Morse Sea M una variedad diferenciable de dimensión n y sea f : M → R una función diferenciable. Un punto p ∈ M es llamado un punto cŕıtico de f si la aplicación lineal inducida df(p) : TpM → R tiene rango nulo, en este caso el valor real f(p) es llamado valor cŕıtico de f . Denotamos por Crit(f) el conjunto formado por todos los puntos cŕıticos de la función f . Si a ∈ R, el conjunto de los puntos cŕıticos en el nivel a es definido y denotado por: Crita = Crit(f) ∩ f−1(a). Obviamente, Crit(f) y Crita son subconjuntos cerrados de M y el conjunto de valores regulares de f es dado por R \ f ( Crit(f) ) . Para cada p ∈ Crit(f), es posible definir una aplicación bilineal simétrica d2f(p) en TpM , llamada la forma Hessiana de f en p. Un punto cŕıtico p es no degenerado si la forma Hessiana de f en p es no degenerada. El ı́ndice de Morse para el punto cŕıtico p ∈M se define como siendo el ı́ndice de la forma Hessiana de f en p. i.e., la dimensión del mayor subespacio en el cual ésta es definida negativa. Decimos que f es una función de Morse cuando todos sus puntos cŕıticos son no degenerados. El Lema de Morse afirma que en coordenadas apropiadas entorno a un punto cŕıtico no degenerado, la función f puede ser descrita por una forma cuadrática no degenerada. Más espećıficamente, si p es un punto cŕıtico no degenerado de la función f , entonces existen coordenadas locales (y1, · · · , yn) en una vecindad U de p con yi(p) = 0 para cada i de modo que la identidad: f = f(p)− (y1)2 − · · · − (yk) 2 + (yk+1)2 + · · ·+ (yn)2 (1) se cumple en U , donde k denota el ı́ndice de Morse de p [8]. Como consecuencia de la identidad (1) se tiene que el ı́ndice de cualquier punto de máximo local (resp. mı́nimo local) es n. (resp. 0) Además, dado que el origen es el único punto cŕıtico de una forma cuadrática no degenerada, se tiene que los puntos cŕıticos no degenerados de una función diferenciable f : M → R son aislados en el conjutno Crit(f). En particular, si f : M → R es una función de Morse definida en una variedad diferenciable compacta, el conjunto Crit(f) es finito. Es natural indagar sobre la existencia de funciones de Morse definidas en una variedad diferenciable arbitraria M . La respuesta a esta pregunta es afirmativa en el caso compacto. Además, en la actualidad es posible mostrar que dada una función diferenciable g : M → R, existe una función de Morse f : M → R arbitráriamente cerca de g (respecto a la topoloǵıa de convergencia uniforme) [3]. 2.2 Orientación, transversalidad y número de intersección Una orientación (en el sentido diferenciable) para una variedad diferenciable M es definida como una aplicación que asocia a cada punto x ∈M una orientación 18 C. Maŕın para el espacio tangente TxM ; la cual depende continuamente de x, tal conti- nuidad puede establecerse en términos de la existencia de un atlas formado por cartas positivamente orientadas. En el caso de las variedades topológicas no se posee en general un espacio tangente en cada punto, por lo cual, la definición de orientación presentada para el caso de una variedad diferenciable no tiene senti- do. Sin embargo, empleando teoŕıa de homoloǵıa es posible obtener una definición elegante para el concepto de orientación en una variedad, la cual incluye las va- riedades topológicas. En efecto, una orientación homológica para una variedad topológica n-dimensional M es una sección global del fibrado O(M) sobre M , en que O(M) = ⋃ x∈M Hn(M,M \ {x}), la cual asocia a cada punto x ∈ M un generador del grupo ćıclico infinito Hn(M,M \ {x}). Para el caso de una variedad diferenciable M , dado x ∈ M es posible mostrar que existe una biyección canónica entre el conjunto de las orientaciones en el sentido homológico de M en el punto x (i.e., el conjunto de los generadores del grupo ćıclico infinito Hn ( M,M \{x} ) ) y el conjunto de orien- taciones en el sentido diferenciable en x (i.e., el conjunto de orientaciones para el espacio vectorial TxM). Por una orientación transversal para una subvariedad N ⊂ M es entendida una aplicación que asocia a cada punto x ∈ N una orien- tación para el espacio vectorial TxM/TxN , la cual dependa continuamente de x. El siguiente resultado es adaptado de ideas encontradas en [15]. Teorema 1. Si N ⊂M es una subvariedad cerrada tranversalmente orientada y codimensión n, existe un isomorfismo: Hn(M,M \N) %−−→ H0(N). Además, si M ′ es una subvariedad de M transversal a N , y N ′ = M ′ ∩ N , entonces el siguiente diagrama: Hn(M,M \N) % // H0(N) Hn(M ′,M ′ \N ′) % // i∗ OO H0(N ′) i∗ OO (2) es conmutativo. En particular, si N = {a} con dimM = n, entonces el isomor- fismo % : Hn(M,M \ {a}) −→ H0({a}) mapea el generador asociado con la orientación diferenciable en TaM , sobre el generador canónico de H0({a}). Al igual que para el concepto de orientación en variedades, la noción de núme- ro de intersección de una función con una suvariedad de su codominio puede ser Homoloǵıa de Morse 19 formulada tanto en el lenguaje de la topoloǵıa diferencial (la cual exige la di- ferenciabilidad de la función en cuestión) [13], como en el lenguaje topoloǵıa algebraica (la cual sólo requiere la continuidad de la función). En el lenguaje de la topoloǵıa algebraica el caso más simple corresponde a una función continua definida en un subconjunto abierto de la esfera Sn a valores en una variedad to- pológica n-dimensional orientada N . Denotamos por τ [n] el generador del grupo Hn ( Rn,Rn\{0} ) el cual es asociado a la orientación canónica de Rn y por α[n]1 el generador del grupo H̃n(Sn) obtenido de τ [n] via el isomorfismo ∂∗ que aparece en la secuencia larga en homoloǵıa del par ( Rn,Rn \{0} ) . Sean U ⊂ Sn un conjunto abierto, P ⊂ N una subvariedad cerrada transversalmente orientada y f : U → N una función continua tal que f−1(P ) es un conjunto compacto; el número de in- tersección (en el sentido homológico) de la función f con la subvariedad P se define como el entero η(f, P ) para el cual se cumple la igualdad: φ ( α[n] ) = η(f, P ). donde φ : H̃n(Sn)→ Z es el homomorfismo dado por la composición que aparece en el diagrama: H̃n(Sn) i∗ // φ &&NNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN Hn ( Sn, Sn \ f−1(N) ) Hn(U,U \ f−1(N))exc 'oo f∗ �� Hn(M,M \N) % �� H0(N) ⊕ �� Z 3 El complejo de Morse–Witten Sean (M, g) una variedad Riemanniana compacta n-dimensional y f : M → R una función de Morse. El objetivo es asociar un complejo de cadena a f , o más precisamente a −∇f , en que ∇f denota el campo gradiente de f respecto a g. Claramente la singularidades de −∇f son precisamente los puntos cŕıticos de f ; además, por compacidad éste es un campo vectorial completo cuyo flujo induce una acción diferenciable: (t, x) 7−→ t · x del grupo aditivo R sobre M y para la cual cada ĺınea de flujo converge a un punto cŕıtico de f , i.e., dado un punto arbitrario x ∈M se tiene que ĺımt→±∞ t ·x existe 1la orientación diferenciable asociada a la orientación α[n] of Sn es precisamente la orientación dada por el vector normal que apunta para fuera. [16]. 20 C. Maŕın y es un punto cŕıtico de f . Para este sistema dinámico, las variedades estable e inestable asociadas al punto cŕıtico p ∈M se definen respectivamente por: Ws(p) = {x ∈M : ĺım t→+∞ t · x = p} Wu(p) = {x ∈M : ĺım t→−∞ t · x = p}. Tanto Ws(p) como Wu(p) son subvariedades embebidas de M , homeomorfas a los espacios Rn−ind (p),Rind (p) respect́ıvamente; donde ind (p) denota el ı́ndice de Morse del punto cŕıtico p, [11]. Obviamente si x pertenece a la variedad estable (resp., inestable) de un punto critico p entonces t · x también pertenece a la variedad estable (resp., inestable) de p. En particular, para x ∈ Ws(p) se tiene: −∇f(x) = d dt t · x ∣∣∣ t=0 ∈ TxWs(p), (3) para todo x ∈ Ws(p), similarmente −∇f(x) ∈ TxWu(p), para todo x ∈ Wu(p). Dados puntos p, q ∈ Crit(f) tales que las variedades Wu(p), Ws(q) son trans- versales y no dijuntas, como consecuencia de la transversalidad se tiene que Wu(p) ∩ Ws(q) es una subvariedad embebida de M , cuya dimensión es calcu- lada como sigue: dim ( Wu(p) ∩Ws(q) ) = dim ( Wu(p) ) + dim ( Ws(q) ) − dim(M) = ind (p) + dim(M)− ind (q)− dim(M) = ind (p)− ind (q). Además, cuando p 6= q, para cada x ∈ Wu(p) ∩Ws(q) se tiene: Tx ( Wu(p) ∩Ws(q) ) = TxWu(p) ∩ TxWs(q), en particular, ind (p) > ind (q) y −∇f(x) ∈ Tx ( Wu(p) ∩Ws(q) ) . El concepto de transversalidad entre las variedades estable e inestable es in- troducido en teoŕıa por Smale, quien descubrió que este requisito para la inter- sección de estas variedades se mantiene válido para una métrica generica en M . Por esta razón, tal condición es conocida como la condición de Morse-Smale; más espećıficamente: Definición 1. Dado un número entero k, la función f : (M, g)→ R satisface la condición de Morse–Smale de orden k si para cada par de puntos cŕıticos p, q ∈M con ind (p) − ind (q) ≤ k, la variedad inestable de p y la variedad estable de q son transversales. Si f : (M, g)→ R satisface la condición de Morse–Smale para cada k ∈ Z simplemente se dice que f satisface la condición de Morse–Smale. La condición de transversalidad de Morse–Smale, permite definir una relación de orden en los ı́ndices de los puntos del conjunto Crit(f) determinada por la Homoloǵıa de Morse 21 existencia de una ĺınea de flujo entre dos puntos cŕıticos, de forma que el ı́ndice de Morse decrece a lo largo de las ĺıneas de flujo de −∇f . Además, si ind (p) − ind (q) = 1 y las variedades Wu(p),Ws(q) son no disjuntas, entonces la variedad Wu(p)∩Ws(q) tiene dimensión 1 y consiste de una colección de ĺıneas de flujo para −∇f uniendo el punto cŕıtico p con el punto cŕıtico q. Es posible mostrar que dicha colección de ĺıneas de flujo es finita. A saber, si asumimos que la función de Morse f : (M, g) → R satisface la condición de Morse–Smale de orden 1, empleando la compacidad se puede obtener la clausura del conjuntoWs(p) adicionando algunas ĺıneas de flujo por pasos para el campo −∇f , i.e., ĺıneas de flujo que pasan por otros puntos cŕıticos antes de alcanzar su punto final. Más espećıficamente, en [16] es probado el siguiente resultado: Sea p ∈ Crit(f). Si x ∈ Ws(p) entonces existe una k-ĺınea de flujo por pasos desde el punto −∞ · x hasta el punto p. Donde por una k-ĺınea por pasos entendemos una sucesión γ = (γ1, ..., γk) de ĺıneas de flujo γi : R→M para −∇f , tales que ĺımt→+∞ γi(t) = ĺımt→−∞ γi+1(t) para cada i = 1, ..., k − 1. Lema 1. Dados p, q ∈ Crit(f) con ind (p)− ind (q) = 1, el número de ĺıneas de flujo desde p hasta q es finito. Demostración. Sea a < f(p) un número real tal que no hay valores cŕıticos de f en el intervalo [a, f(p)[, cada ĺınea de flujo no constante de −∇f contenida enWu(p) intersecta el nivel f−1(a) (precisamente en un punto), o sea, existe una bijección entre el conjunto de las ĺıneas de flujo de −∇f desde p hasta q y la subvariedad cero dimensionalWu(p)∩Ws(q)∩f−1(a). Veamos queWu(p)∩Ws(q)∩f−1(a) es un conjunto finito. Wu(p)∩Ws(q)∩ f−1(a) es un conjunto discreto, para obtener el resultado deseado es necesario mostrar que es un conjunto cerrado. Para esto, sea x un punto en su clausura, comoWu(p)∩f−1(a) es compacto (homeomorfo a la esfera), se tiene que x ∈ Ws(q)∩Wu(p)∩f−1(a). Por lo tanto, existe una k-ĺınea por pasos desde q1 = ĺımt→−∞ t ·x ∈ Crit(f) hasta q, luego existe una k+ 1-ĺınea por pasos desde p hasta q. Como 1 = ind (p) − ind (q) ≥ k + 1, necesariamente k = 0 lo que implica q1 = q. Ahora estamos en condiciones de presentar el Complejo de Morse–Witten asociado al campo −∇f . Antes de proceder, para cada par de puntos p, q ∈ Crit(f) es necesario escoger de forma apropiada una orientación enWu(p)∩Ws(q). En efecto, dado p ∈ Crit(f) escogemos una orientación para el espacio vectorial TpWu(p), esta selección induce una orientación en la variedad inestable Wu(p); además una orientación transversal en la variedad estable Ws(p). Por lo tanto, dados p, q ∈ Crit(f) con ind (p) − ind (q) = 1. En cualquier punto sobre una ĺınea de flujo desde p hasta q se tiene un isomorfismo canónico: TWu(p)→ T ( Wu(p) ∩Ws(q) ) ⊕ ( TM/TWs(q) ) (4) La orientación en Wu(p)∩Ws(q) es escogida de forma tal que el isomorfismo (4) sea orientado positivo. 22 C. Maŕın Definición 2. (El complejo de Morse–Witten) Para k ≥ 0, se define el grupo de cadena Ck(f) como siendo el grupo libre abeliano generado por el conjunto de puntos cŕıticos de f con ı́ndice de Morse k; y el operado bordo ∂k : Ck(f) → Ck−1(f) se define por: ∂k(p) = ∑ q∈Critk−1(f) n(p, q)q. (5) Donde el coeficiente para q ∈ Critk−1(f) en la expresión para el bordo de p, es dado por un conteo algebraico del número de ĺıneas de flujo contenidas enWu(p)∩ Ws(q). El signo de cada ĺınea de flujo es determinado comparando la orientación natural inducida por el campo vectorial −∇f con la orientación inducida por (4). La Homoloǵıa de Morse para M se define como siendo la homoloǵıa del complejo (C(f)∗; ∂). El proposito de este trabajo es demosrar que el complejo de Morse–Witten es un complejo de cadena cuyos grupos de homoloǵıa son isomorfos a los grupos de homoloǵıa singular de M . Observación 1. Dados p, q ∈ Crit(f) con n (p)−n (q) = 1, a ∈ R de modo que no hay valores cŕıticos para f en el intervalo ( f(q), f(p) ) , el coeficiente para q en la expresión para el bordo del punto p, que aparece en (5), coincide con el número de intersección de las esferas f−1(a) ∩ Wu(p), f−1(a) ∩ Ws(q) en f−1(a). En efecto, el número de intersección de tales esferas es dado por el conteo algebraico de los puntos en el conjunto finito Wu(p)∩Ws(q)∩ f−1(a), en que el signo de un punto x es positivo, si el isomorfismo: Tx ( Wu(p) ∩ f−1(a) ) πdi(x)−−−−−→ Tx ( f−1(a) ) Tx ( Ws(q) ∩ f−1(a) ) es positivo; caso contrario, es negativo. Por otro lado, la aplicación Tx ( f−1(a) ) π−−→ TxM/Tx ( Ws(q) ) induce un isomorfismo: Tx ( f−1(a) ) Tx ( f−1(a) ∩Ws(q) ) '−−→ TxM Tx ( Ws(q) ) . (6) Como el espacio vectorial TxM/Tx ( Ws(q) ) es orientado, empleando el isomorfis- mo (6) es posible determinar cuando una base para Tx(f−1(a))/Tx ( Ws(q) ) es po- sitiva o negativa. A saber, si (b1, . . . , bk−1) es una base para el espacio Tx ( Wu(p)∩ f−1(a) ) tal que (−∇f(x), b1, . . . , bk−1) sea una base positiva de Tx ( Wu(p) ) . Luego la ĺınea de flujo σ pasando por el punto x ∈ Wu(p)∩Ws(q), tiene signo positivo si, y solamente si, [b1], . . . , [bk−1] es una base positiva de TxM/Tx ( Ws(q) ) . Por otro lado, si (b1, . . . , bk−1) es una base positiva para Tx ( Wu(p)∩ f−1(a) ) , entonces un punto x ∈ Wu(p)∩Ws(q) tiene signo positivo si, y solamente si, [b1], . . . , [bk−1] es una base positiva para el espacio Tx(f−1(a))/Tx ( Ws(q)∩ f−1(a) ) si, y solamente si, [b1], . . . , [bk−1] es una base positiva para el espacio TxM/Tx ( Ws(q) ) . Homoloǵıa de Morse 23 Las funciones f : M → R cuyos valores cŕıticos están ordenados de acuerdo a los ı́ndices de los correspondientes puntos cŕıticos, i.e., f(p) = f(q) siempre que los respectivos ı́ndices ind (p), ind (q) sean iguales, y f(p) > f(q) cuando ind (p) > ind (q) son llamadas funciones de Smale. A diferencia de las funciones de Morse, el conjunto de las funciones de Smale no necesariamente es un conjunto denso en el espacio de las funciones continuas M → R, [4]. Sin embargo, se tiene el siguiente resultado adaptado de ideas encontradas en [7]. Teorema 2. Sea f : M → R una función de Morse satisfaciendo la condición de Morse-Smale de orden cero. Entonces existen una función de Morse f̃ : M → R y una métrica Riemanniana g̃ en M tales que el gradiente de f respecto a g coincide con el gradiente de f̃ respecto a g̃. Actualmente es posible mostrar que la función f̃ del teorema anterior es auto–indexante, i.e., satisface la condición adicional f̃(p) = ind (p) para cada punto cŕıtico p. Dado que el complejo de Morse–Witten asociado a la función f : (M, g) → R depende exclusivamente del campo gradiente ∇f , con la nota- ción del Teorema anterior, el complejo de Morse–Witten asociado con la función f : (M, g) → R coincide con el complejo de Morse–Witten asociado a la función f̃ : (M, g̃)→ R. Por lo tanto, sin pérdida de generalidad con el fin de estudiar la homoloǵıa de Morse en la variedad M , es posible asumir que f : M → R es una función de Morse auto–indexante que satisface la condición de Morse-Smale de orden 1. Sea k > 0, bajo la suposiciones anteriores, el subnivel fk−1 es un retrato por deformación (fuerte) del conjunto fk \Critk. Por lo tanto, se tiene un isomorfismo en homoloǵıa H ( fk, fk−1 ) ∼= H ( fk, fk \ Critk ) . (7) inducido por inclusión. Si Critk = {p1, p2, . . . , ps} y escogemos conjuntos abiertos disjuntos (Ui) s i=1 en M tales que pi ∈ Ui, i = 1, . . . , r. Sean U = ∪si=1Ui y U∗ = ∪si=1Ui\{pi}. Dado que Critk es un subconjunto cerrado del abierto relativo U ∩fk de fk, como consecuencia del principio de escisión, obtenemos el siguiente isomorfismo en homoloǵıa inducido por inclusión H ( fk ∩ U, fk ∩ U∗ ) ∼= H ( fk, fk \ Critk ) . (8) Además, H ( fk ∩ U, fk ∩ U∗ ) ∼= s⊕ i=1 H ( fk ∩ Ui, (fk ∩ Ui) \ {pi} ) ∼= s⊕ i=1 H ( fk, fk \ {pi} ) . (9) Como consecuencia de los isomorfismos (7), (8), (9) se obtiene un isomorfismo H ( fk, fk−1 ) ∼= s⊕ i=1 H ( fk, fk \ {pi} ) . (10) 24 C. Maŕın El Lema de Morse garantiza la existencia de un conjunto abierto entorno de cada punto pi ∈ Critk en fk el cual es homeomorfo a una vecindad del origen en el cono: C = {(x, y) ∈ Rk × Rn−k : ‖x‖ ≥ ‖y‖}, por medio de un homeomorfismo que mapea el punto pi sobre el origen. Luego H(fk, fk \ {pi}) ∼= H(C,C \ {0}) ∼= H(Rk,Rk \ {0}), (11) Por lo tanto, para cada p ∈ Critk Hi(f k, fk \ {p}) ∼= { Z, i = k 0, i 6= k Sigue de (10) que Hi(f k, fk−1) ∼= { ⊕|Critk|Z, i = k 0, i 6= k Como consecuencia se tiene que los subniveles cerrados (fk)k≥0 asociados a la función f forman un buena filtración para la variedad M . Por lo tanto, la ho- moloǵıa del complejo de cadena asociado con esta filtración es isomorfa con la homoloǵıa singular de M (ver [10]). Observación 2. Como consecuencia del isomorfismo (11), se tiene H(Wu(pi),Wu(pi) \ {pi}) ∼= H(Rk,Rk \ {0}) ∼= H(fk, fk \ {pi}). (12) 4 Teorema fundamental Dedicamos esta sección a mostrar el resultado principal de este trabajo, a saber: Teorema 3. Sea f : M → R una función de Morse auto–indexante, definida en una variedad Riemanniana compacta (M, g) satisfaciendo la condición de Morse– Smale de orden 1. Entonces el complejo de Morse–Witten (Ck(f), ∂k)k∈Z es un complejo de cadena, el cual es isomorfo al complejo de cadena singular de M . Como consecuencia de lo observado en la sección anterior, para obtener el resultado deseado, es suficiente probar que el complejo de cadena asociado con la filtración (fk)k≥0 de f , es isomorfo al complejo de Morse–Witten de f . Para esto, consideremos fija una función f : M → R como en el enunciado del Teorema 3. Para cada k ≥ 0 construiremos un isomorfismo: ρ : Ck(f)→ Hk(f k, fk−1) tal que el diagrama: Ck(f) ρ // ∂k �� Hk(f k, fk−1) ∂∗ �� Ck−1(f) ρ // Hk−1(fk, fk−1) (13) Homoloǵıa de Morse 25 sea conmutativo. Sea k ≥ 0 un número entero, empleando los isomorfismos (10) y (12) se define un isomorfismo: ⊕ pi∈Critk Hk (Wu(pi),Wu(pi) ∗) ∼= Hk(f k, fk−1) requiriendo la conmutatividad del diagrama: ⊕ pi∈Critk Hk ( Wu(pi),Wu(pi) ∗) ϕ **UUUUUUUUUUUUUUUU ∼= // ⊕ pi∈Critk Hk ( fk, fk \ {pi} ) Hk(f k, fk−1) ∼= (10) OO (14) donde empleamos la notación Wu(p)∗ =Wu(p) \ {p}. Dado p ∈ Crit(f), escogiendo una orientación para el espacio vectorial TpWu(p), se obtiene un generador Op para el grupo ćıclico infinito Hk ( Wu(p),Wu(p)∗ ) ; y por lo tanto un isomorfismo: Ck(f) '−−→ ⊕ pi∈Critk Hk ( Wu(pi),Wu(pi) ∗). (15) Definimos ρ como siendo el isomorfismo obtenido por la composición del isomor- fismo (15) con el isomorfismo ϕ que aparece en el diagrama (14). Con la notación y terminoloǵıa anterior, la conmutatividad del diagrama (13) se obtiene si para cada p ∈ Critk, cada q ∈ Critk−1 vale la igualdad: q̂ ( ∂k(p) ) = q̂ ( ρ−1 ◦ ∂∗ ◦ ρ(p) ) donde q̂ : Ck−1(f)→ Z es la aplicación que da el coeficiente en q. Para cada q ∈ Critk−1, como consecuencia de la definición de ρ y de la conmuta- tividad del diagrama: ⊕ qi∈Critk−1 Hk−1 ( Wu(qi),Wu(qi) ∗) ∼= // ⊕ qi∈Critk−1 Hk−1(fk−1, fk−1 \ {qi}) Hk−1 ( Wu(q),Wu(q)∗ ) i∗ OO ∼= // Hk−1(fk−1, fk−1 \ {q}) i∗ OO 26 C. Maŕın se tiene que el diagrama: Hk−1(fk−1, fk−2) i∗ // ρ−1 �� Hk−1 ( fk−1, fk−1 \ {q} ) Ck−1(f) q̂ �� Hk−1 ( Wu(q),Wu(q)∗ ) ' OO ' �� Z Id // Z (16) es conmutativo, donde el isomorfismo entre Z y Hk−1 ( Wu(q),Wu(q)∗ ) es asociado a la orientación escogida en Wu(q), i.e., mapea Oq en 1. Observación 3. 1. Para p ∈ Critk, sigue de la definición de ρ, que el homeomorfismo f1 defi- nido por la composición: Z f1 ((RRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR ' // Hk ( Wu(p),Wu(p)∗ ) i∗ // ⊕ pi∈Critk Hk ( Wu(pi),Wu(pi) ∗) ϕ �� Hk(f k, fk−1) ∂∗ �� Hk−1(fk−1, fk−2) mapea 1 sobre ∂ ∗ ( ρ(p) ) . 2. Para q ∈ Critk−1, el homeomorfismo f3 definido por la composición: Hk−1(fk−1, fk−2) i∗ // f3 %%J JJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJ Hk−1 ( fk−1, fk−1 \ {q} ) ' �� Hk−1 ( Wu(q),Wu(q)∗ ) ' �� Z coincide con q̂◦ρ−1. Ver diagrama (16). Luego la composición f3◦f1 mapea 1 sobre q̂ ( ρ−1∂∗ρ(p) ) . Dado a ∈ R tal que k − 1 < a < k, para cada p ∈ Critk, cada q ∈ Critk−1, considere el diagrama: Homoloǵıa de Morse 27 Z Id // f1 �� Z ' �� H̃k−1 ( f−1(a) ∩Wu(p) ) i∗ �� Hk−1(fk−1, fk−2) f3 �� Hk−1 ( f−1(a), f−1(a) \Ws(q) ) % �� H0 ( f−1(a) ∩Ws(q) ) ⊕ �� Z Id // Z (17) donde el isomorfismo Z ' H̃k−1(f−1(a) ∩ Wu(p)) es asociado a la orientación en la esfera f−1(a) ∩ Wu(p) determinada por Op. i.e., mapea 1 en α[k−1]. La columna izquierda del diagrama (17) mapea 1 sobre q̂ ( ρ−1∂∗ρ(p) ) y la columna de la derecha mapea 1 en el número de intersección de las esferas f−1(a)∩Wu(p) y f−1(a) ∩ Ws(q) en la subvariedad f−1(a), el cual es el enetero q̂ (∂∗(p)). Por lo tanto, para obtener la conmutatividad del diagrama (13), basta mostrar la conmutatividad del diagrama (17). Para establecer la conmutatividad del diagrama (17), construiremos un dia- grama conmutativo equivalente a éste. Para este fin procedemos como sigue: fije- mos números reales a, b tales que k − 1 < a < b < k y puntos cŕıticos p ∈ Critk, q ∈ Critk−1. Como consecuencia del Teorema 1, se tiene un isomorfismo: Hk−1 ( f b, f b \Ws(q) ) %−−→ H0 ( f b, f b \Ws(q) ) . además, una diagrama conmutativo: Hk−1 ( f b, f b \Ws(q) ) % // H0 ( f b ∩Ws(q) ) Hk−1 ( f1(a), f−1(a) \Ws(q) ) i∗ OO % // H0 ( f−1(a) ∩Ws(q) ) i∗ OO Denotamos por f2, f4, f5 los homeomorfismos definidos a seguir: Z f2 44 ' // H̃k−1 ( f−1(a) ∩Wu(p) ) i∗ // Hk−1 ( f b, f b \Ws(q) ) 28 C. Maŕın Hk−1 ( f b, f b \Ws(q) ) f4 77 % // H0 ( f b \Ws(q) ) ' // Z Hk−1 ( f−1(a), f−1(a)∗ ) f5 66 % // H0 ( f−1(a) ∩Ws(q) ) ⊕ // Z Donde empleamos la notación f−1(a)∗ = f−1(a) \ Ws(q), además el isomor- fismo Z ' H̃k−1(f−1(a) ∩ Wu(p)) es asociado con la orientación en la esfera f−1(a) ∩Wu(p) determinada por Op y el isomorfismo % tiene signo definido por la orientación transversal en Ws(q). Con la notación y terminoloǵıa anterior, la conmutatividad del diagrama (17) se establace a partir de la conmutatividad del siguiente diagrama: Z f2 �� ' **UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU f1 ttjjjjjjjjjjjjjjjjjjj Hk−1(fk−1, fk−2) i∗ ))TTTTTTTTTTTTTTT f3 A AA AA AA AA AA AA AA AA AA AA AA AA AA AA H̃k−1 ( f−1(a) ∩Wu(p) ) i∗ �� i∗ ttiiiiiiiiiiiiiiii Hk−1 ( f b, f b \Ws(q) ) f4 �� Hk−1 ( f−1(a), f−1(a)∗ )i∗oo f5 wwppppppppppppppppppppppppp Z (18) Es claro que la conmutatividad del cuadrado en la parte superior derecha es una consecuencia inmediata de la funtorialidad de la homoloǵıa singular. Por lo tanto, resta mostrar la conmutatividad de los triángulos que aparecen en el diagrama. Observación 4. Dado p ∈ Critk, como Wu(p) es un espacio contráctil, la secuencia larga en homoloǵıa del par ( Wu(p),Wu(p)∗ ) induce un isomorfismo en homoloǵıa: Hk ( Wu(p),Wu(p)∗ ) ∂∗−−−→ H̃k−1 ( Wu(p)∗ ) , además la esfera Wu(p) ∩ f−1(a) es un retrato por deformación del espacio Wu(p)∗, luego la aplicación inclusión induce un isomorfismo en homoloǵıa: H̃k−1 ( Wu(p) ∩ f−1(a) ) i∗−−−→ H̃k−1 ( Wu(p)∗ ) . Finalmente, el homeomorfismo en homoloǵıa Hk ( f b ) i∗−−−→ Hk(f k \ Critk) indu- cido por inclusión es un isomorfismo. Homoloǵıa de Morse 29 Lema 2. El siguiente diagrama es conmutativo: Z f2 ''PPPPPPPPPPPPP f1 xxpppppppppppp Hk−1 ( fk−1, fk−2 ) i∗ // Hk−1 ( f b, f b \Ws(q) ) Demostración. El diagrama es equivalente con el siguiente diagrama conmutati- vo: Z Id // ' �� Z ' �� Hk ( Wu(p),Wu(p)∗ ) i∗ �� ∂∗ ' // H̃k−1 ( Wu(p)∗ ) i∗ �� H̃k−1 ( f−1(a) ∩Wu(p) )i∗ ' oo i∗ �� Hk(f k, fk∗ ) ∂∗ // Hk−1(fk∗ , f b ∗) Hk−1 ( f b, f b∗ )' i∗ oo Hk ( fk, f b ) ∂∗ 55kkkkkkkkkkkkkkki∗ ' iiSSSSSSSSSSSSSS Hk−1(fk−1, fk−2) i∗ OO Hk(f k, fk−1) i∗' OO ∂∗ 55jjjjjjjjjjjjjjj ' i∗ ]];;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;; Lema 3. Con la notación y la terminoloǵıa anterior. El diagrama: Hk−1 ( Wu(q),Wu(q)∗ ) i∗ // ' ''PPPPPPPPPPPPPP Hk−1 ( f b, f b∗ ) f4 yyssssssssss Z es conmutativo. Además el isomorfismo Hk−1 ( Wu(q),Wu(q)∗ ) ' Z es asocido a la orientación transversal en Wu(q). Demostración. Como n (q) = k − 1, el conjunto Wu(q) siendo homeomorfo a Rk−1 puede ser identificado con algún conjunto abierto de la esfera Sk−1. Además, 30 C. Maŕın Ws(q) ∩ f b tiene codimensión k − 1 en f b. Luego el diagrama: H̃k−1(Sk−1) ' i∗ // φ ''OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO Hk−1(Sk−1, Sk−1 \ {q}) Hk−1(Wu(q),Wu(q)∗)'oo i∗ �� Hk−1 ( f b, f b∗ ) % �� H0 ( f b ∩Ws(q) ) ' �� Z calcula el número de intersección de la aplicación inclusión Sk−1 ⊃ Wu(q) −→ f b con Ws(q) ∩ f b. Es claro que este número es 1, o sea, que la función compuesta f4 ◦ i∗ lleva Oq en 1. Lema 4. Con la notación y la terminoloǵıa anterior. El diagrama: Hk−1 ( fk−1, fk−2 ) i∗ // f3 ''NNNNNNNNNNNN Hk−1 ( f b, f b∗ ) f4 yyssssssssss Z es commutativo. Demostración. El diagrama es equivalente con el siguiente diagrama conmutati- vo: Hk−1(fk−1, fk−2) i∗ // i∗ �� Hk−1 ( f b, f b∗ ) % �� Hk−1(fk−1, fk−1 \ {q}) Hk−1 ( Wu(q),Wu(q)∗ ) i∗ ' OO i∗ ::uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu ' �� H0 ( f b ∩Ws(q) ) ' �� Z Id // Z cuya conmutatividad es garantizada por el Lema 3 y la funtorialidad de la homo- loǵıa singular. Homoloǵıa de Morse 31 Lema 5. El siguiente diagrama: Hk−1 ( f b, f b∗ ) f4 %%KKKKKKKKKK Hk−1 ( f−1(a), f−1(a)∗ )i∗oo f5 vvnnnnnnnnnnnnnn Z es conmutativo. Demostración. El diagrama es conmutativo pues es equivalente al siguiente dia- grama conmutativo: Hk−1 ( f b, f b∗ ) % �� Hk−1 ( f−1(a), f−1(a) \Ws(q) )i∗oo % �� H0 ( f b ∩Ws(q) ) ' �� H0 ( f−1(a) ∩Ws(q) )i∗oo ⊕ �� Z Z Id oo Referencias [1] Bott R.: An aplication of the Morse Theory to the topology of Lie Groups. Bull. Soc. Math. France 84 (1956), 251–281. [2] Bott R., Samelson H.: An aplication of the Theory of Morse to Symmetric Spaces. Amer. J. Math. 80 (1958), 964–1029. [3] Dubrovin B.A., Fomenko A.T., Novikov S.P.: Modern Geometry - Methods and Applications. Vol II, Springer-Verlag, (1985). [4] Dubrovin B.A., Fomenko A.T., Novikov S.P.: Modern Geometry - Methods and Applications. Vol III, Springer-Verlag, (1985). [5] Floer A.: Witten’s Complex and Infinite Dimensional Morse Theory. J. Diff. Geom 30 (1989), 207–221. 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