Alimentación y desigualdad social en contextos prehispánicos: evidencias desde la bioarqueología y la isotopía Isabella Jaramillo Cerón Valentina Sánchez González Trabajo de grado presentado para optar al título de Antropólogo Asesora Natalia Andrea Restrepo Hernández, Magíster en Antropología. Universidad de Antioquia Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Antropología Medellín, Antioquia, Colombia 2025 Cita (Jaramillo Cerón & Sánchez González, 2025) Referencia Estilo APA 7 (2020) Jaramillo Cerón, I., & Sánchez González, V. (2025). Alimentación y desigualdad social en contextos prehispánicos: evidencias desde la bioarqueología y la isotopía [Trabajo de grado profesional]. Universidad de Antioquia , Medellín, Colombia . CRAI María Teresa Uribe (Facultad de Ciencias Sociales y Humanas) Repositorio Institucional: http://bibliotecadigital.udea.edu.co Universidad de Antioquia - www.udea.edu.co El contenido de esta obra corresponde al derecho de expresión de los autores y no compromete el pensamiento institucional de la Universidad de Antioquia ni desata su responsabilidad frente a terceros. Los autores asumen la responsabilidad por los derechos de autor y conexos. https://co.creativecommons.net/tipos-de-licencias/ https://co.creativecommons.net/tipos-de-licencias/ ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 3 Tabla de Contenido Resumen ........................................................................................................................................... 5 Abstract ............................................................................................................................................ 6 Introducción ..................................................................................................................................... 7 1 Planteamiento del problema .......................................................................................................... 9 2 Antecedentes ............................................................................................................................... 12 2.1 Paleodieta general ................................................................................................................ 12 2.2 Paleodieta global con isótopos estables. .............................................................................. 13 2.3 Paleodieta en Colombia con isótopos estables. .................................................................... 14 2.4 Estratificación social, una mirada desde la bioarqueología ................................................. 15 3 Justificación................................................................................................................................. 17 4 Objetivos ..................................................................................................................................... 19 4.1 Objetivo general ................................................................................................................... 19 4.2 Objetivos específicos............................................................................................................ 19 5 Marco teórico .............................................................................................................................. 20 5.1 Estratificación social en contextos arqueológicos................................................................ 24 5.2 Paleodieta e inequidad social en Colombia: estudios de caso.............................................. 27 6 Metodología ................................................................................................................................ 30 6.1 Enfoque general.................................................................................................................... 30 6.2 Diseño de investigación ....................................................................................................... 30 6.3 Revisión bibliográfica. ......................................................................................................... 30 6.4 Recolección de datos ............................................................................................................ 32 6.5 Contextualización arqueológica ........................................................................................... 32 6.6 Técnicas de análisis de datos................................................................................................ 32 6.7 Consideraciones éticas ......................................................................................................... 33 ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 4 7 Discusión y resultados................................................................................................................. 34 7.1 Limitaciones metodológicas (rastreo de las limitaciones de cada investigación) ................ 37 8 Conclusiones ............................................................................................................................... 40 Referencias ..................................................................................................................................... 41 Anexos............................................................................................................................................ 46 ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 5 Resumen Esta monografía aborda las variaciones dietéticas y su relación con el estatus social en sociedades prehispánicas, a partir de la revisión de evidencias bioarqueológicas y análisis isotópicos disponibles en la literatura científica. La alimentación, más allá de su función biológica, constituye un marcador de las dinámicas sociales que refleja desigualdades en el acceso a recursos, jerarquías y prácticas culturales, esto se convierte en un elemento de valor en contextos prehispánicos, donde la información escrita es escasa o inexistente, dado que el estudio de restos óseos humanos y su composición isotópica se ha consolidado como una herramienta eficaz para reconstruir patrones dietarios y con ello, inferir aspectos de la organización social. Esta investigación presenta una síntesis crítica de estudios realizados en distintas regiones de América, permitiendo identificar tendencias recurrentes y particularidades locales en la relación dieta y estatus; esto nos permite evaluar las fortalezas y limitaciones metodológicas de la bioarqueología implementando análisis de isótopos estables para una visión más holística y precisa de la interpretación social del registro biológico; con esto, los resultados de esta revisión permiten comprender cómo la alimentación se comporta como un mecanismo diferenciador en el pasado y ofrece insumos para reflexionar sobre la persistencia histórica de las desigualdades alimentarias; este trabajo contribuye así a consolidar un diálogo interdisciplinario entre la antropología biológica, la arqueología y las ciencias naturales aplicadas al estudio del pasado. Palabras clave: monografía; análisis isotópico; bioarqueología; dieta; estatus social; sociedades prehispánicas. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 6 Abstract This monograph examines dietary variations and their relationship to social status in pre-Hispanic societies, based on a review of bioarchaeological evidence and isotopic analyses available in the scientific literature. Beyond its biological function, food constitutes a marker of social dynamics that reflects inequalities in access to resources, social hierarchies, and cultural practices. It becomes a particularly valuable element in pre-Hispanic contexts, where written records are scarce or non- existent. In such contexts, the study of human skeletal remains and their isotopic composition has proven to be an effective tool for reconstructing dietary patterns and, thereby, inferring aspects of social organization. This research presents a critical synthesis of studies conducted in different regions of the Americas, identifying recurring trends and local particularities in the diet-status relationship. It also enables an evaluation of the methodological strengths and limitations of bioarchaeology through the implementation of stable isotope analysis, which provides a more holistic and accurate perspective for the social interpretation of biological records. Consequently, the results of this review provide an understanding of how diet functioned as a differentiating mechanism in the past and offer a basis for reflecting on the historical persistence of dietary inequalities. This work thus contributes to consolidating an interdisciplinary dialogue between biological anthropology, archaeology, and the natural sciences as applied to the study of the past. Keywords: monograph; isotopic analysis; bioarchaeology; diet; social status; pre-Hispanic societies. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 7 Introducción Los huesos humanos guardan un archivo silencioso pero elocuente de lo que se consumía en el pasado, y en cada mordisco, quedaron inscritas no sólo las adaptaciones al medio, sino también las posibles organizaciones sociales de quienes lo habitaron; más allá de la cerámica y los vestigios arquitectónicos, son los restos óseos de los antiguos pobladores prehispánicos los que conservan la historia íntima de sus vidas: una historia escrita a través de lo que comían, pero ¿es posible rastrear la huella de la desigualdad social en los huesos de quienes habitaron el territorio colombiano hace siglos? El panorama investigativo en Colombia se caracteriza por un mosaico de estudios valiosos, pero desconectados, esta fragmentación constituye el núcleo del problema, ya que impide tejer una comprensión integral sobre cómo la dieta funcionaba como un termómetro de la estratificación social y sus consecuencias en la vida cotidiana de las poblaciones originarias, si bien metodologías de la antigua vanguardia como la de Vogel y Van der Merwe, 1977 o la de Deniro y Epstein, 1978 han probado su eficacia global para desentrañar estas dinámicas, su aplicación en el contexto nacional ha carecido de la sistematicidad necesaria para trascender lo anecdótico. White y Schwarcz (1989) y Larsen (2015), sugieren que a través del estudio de las dietas en poblaciones pasadas, se podrían realizar interpretaciones que vayan más allá de los resultados estadísticos, apoyando así el planteamiento sobre la vida y las relaciones sociales de las poblaciones prehispánicas cuentan con un panorama de estudio enorme, que permite describir y plantear posibles relaciones entre las dietas, basadas en los valores isotópicos y sus formas de ser y relacionarse en el mundo, no obstante, este potencial permanece subexplorado en la arqueología colombiana, donde los análisis isotópicos y bioarqueológicos ofrecen una lente grande y diversa para leer estas narrativas, de la misma manera en que lo han descrito los marcos teóricos pioneros a nivel internacional, como los ya mencionados anteriormente. La pregunta que articula toda la revisión bibliográfica es: ¿De qué manera las variaciones dietéticas reflejan la organización económica y la estratificación social en las sociedades prehispánicas colombianas? Responderla exige superar la visión fragmentada, integrando las piezas dispersas del rompecabezas para discernir si en el menú prehispánico también se servía el rango social. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 8 Para enfrentar este desafío, la presente investigación se plantea como una cartografía crítica del conocimiento existente, su objetivo central es trazar, a través de una revisión sistemática de la literatura producida en las últimas cinco décadas, los patrones que vinculan dieta, organización económica y estratificación social, este mapeo se ejecutará mediante tres ejes de acción: la identificación de huellas isotópicas distintivas, la correlación de estas con indicadores de salud ósea y su interpretación dentro de modelos económicos prehispánicos. Frente al relato tradicional, a menudo construido desde las crónicas y los objetos suntuarios, este estudio se propone escuchar y rastrear, mediante las diferentes investigaciones, la voz química de los restos óseos para interrogar a las sociedades prehispánicas desde una dimensión íntima y biológica: la desigualdad inscrita en el cuerpo, a través de un diálogo interdisciplinar entre la arqueología, la química isotópica y la antropología biológica; las páginas que siguen no solo buscan seguirle el paso a los estudios que reconstruyen dietas, sino descifrar y poner en dialogo todos esos datos que aparentemente estarían "desconectados" del resto de la población, para poder entender así el costo humano de la jerarquía, explorando si las diferencias sociales se tradujeron en desigualdades tangibles en el acceso al alimento y en el bienestar de las personas. Este viaje al pasado a través de la ciencia no es solo un ejercicio académico; es un intento por devolver la humanidad a los huesos y, con ello, una comprensión más profunda y crítica de las sociedades que habitaron nuestro territorio. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 9 1 Planteamiento del problema La alimentación constituye un elemento fundamental para comprender las dinámicas sociales de las poblaciones prehispánicas, pues refleja no solo adaptaciones ecológicas sino también estructuras jerárquicas y desigualdades sociales; si se habla del contexto colombiano, se puede evidenciar que las investigaciones cuentan con un potencial poco explorado cuando se trata de utilizar los análisis isotópicos y bioarqueológicos para reconstruir patrones alimentarios diferenciados según el estatus social u otros marcadores diferenciadores como lo mencionan White y Schwarcz (1989) y Larsen (2015) en sus planteamientos sobre el estudio de la dieta en poblaciones prehispánicas, sin embargo, persisten grandes vacíos en la integración sistemática de estos datos, particularmente en lo que respecta a las variaciones regionales y sus implicaciones sociales y biológicas. El problema central radica en la desconexión entre los estudios paleodietarios realizados en el país, los cuales no han logrado consolidar un marco interpretativo unificado que permita evaluar de manera comprensiva la relación entre dieta, estratificación social y condiciones de vida en el pasado prehispánico y aunque metodologías en combinación de isótopos estables y marcadores de estrés fisiológico, como las propuestas por Larsen (2002), han demostrado ser robustas para el estudio de las desigualdades en contextos arqueológicos, pero su aplicación en Colombia ha sido esporádica y desarticulada. Esta falta de integración impide responder preguntas clave sobre la organización social, el acceso diferencial a recursos y los costos biológicos de la jerarquización, lo cual limita la comprensión sobre aristas clave en la interpretación sobre cómo se manifiestan concretamente las desigualdades sociales a través de la alimentación y qué impacto tienen en la calidad de vida de las poblaciones, interrogantes que no pueden ser resueltos debido a la misma razón. Esta investigación surge entonces de la necesidad de superar estas limitaciones mediante una revisión bibliográfica sistemática de las evidencias disponibles; esta monografía propone examinar críticamente los datos publicados sobre isótopos estables y marcadores bioarqueológicos en restos humanos prehispánicos colombianos, con el fin de establecer patrones claros de variación dietética asociados al estatus social, de esta manera se busca no solo llenar vacíos de conocimiento específicos, sino también contribuir a debates más amplios sobre desigualdad social en el pasado precolombino. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 10 La relevancia de este enfoque radica en su capacidad para generar evidencia empírica sobre aspectos centrales de la organización social que no son accesibles a través de otras fuentes arqueológicas, como han mostrado y se ha podido evidenciar en las investigaciones de otras regiones de América, el análisis integrado de isótopos estables y marcadores óseos permite aproximaciones a la solución de problemas complejos como el acceso diferencial a recursos, la movilidad humana y los impactos biológicos de la estratificación social, puntualmente en el contexto colombiano, donde los registros escritos son limitados, esta aproximación adquiere especial importancia para reconstruir aspectos fundamentales de las sociedades prehispánicas que aún no han sido estudiadas mediante este lente investigativo. Además, este estudio tiene el potencial de sentar bases metodológicas para futuras investigaciones en el país, al rastrear y contrastar la aplicabilidad de enfoques interdisciplinarios en contextos arqueológicos colombianos ya que la sistematización de los resultados de cada texto y estudio revisado existente permite identificar tanto consensos como discrepancias en la literatura, señalando áreas promisorias para investigaciones futuras, de esta manera, la investigación no solo contribuirá al avance del conocimiento sobre las sociedades prehispánicas colombianas, sino que también invitará a fortalecer los vínculos entre la antropología biológica y otras disciplinas afines en el estudio del pasado en las futuras investigaciones. A partir de estos vacíos y posibilidades analíticas, esta investigación busca responder a la pregunta: ¿Cómo se reflejan las variaciones dietéticas según la organización económica entre distintos estratos sociales en sociedades prehispánicas a través del análisis isotópico y bioarqueológico, a partir de una revisión sistemática de la bibliografía actual? para abordarla, se articularon tres ejes fundamentales: el primero es la identificación de patrones isotópicos que distingan el acceso diferencial a recursos como por ejemplo el maíz, proteínas animales, entre élites y grupos subalternos; lo segundo la correlación de estos datos con marcadores bioarqueológicos de salud como la hipoplasias, caries, hiperostosis porótica, marcadores que evidencian impactos biológicos de la desigualdad; y finalmente el análisis crítico de cómo estos hallazgos se relacionan con modelos económicos prehispánicos, específicamente con agricultura intensiva, intercambio, tributación, entre otros; este enfoque permitirá superar las limitaciones de estudios aislados, integrando evidencias dispersas para evaluar si las diferencias dietéticas fueron resultado de mecanismos activos de distinción social como el control de excedentes o de factores ecológicos y ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 11 tecnológicos contribuyendo así a debates centrales sobre complejidad social en la arqueología colombiana. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 12 2 Antecedentes 2.1 Paleodieta general Antes de 1980 los estudios de paleodieta se basaban principalmente en evidencias de paleo flora y paleo fauna, en integración con elementos artefactuales de contextos arqueológicos, e indicadores de salud presentes en huesos y dientes (Cadena et al., 2016) recientemente, los análisis de tipo bioquímicos han tomado más fuerza y se han convertido en una escala a oportunidades en los alcances interpretativos (Cadena, 2011); en esta línea se han desarrollado enfoques y metodologías que permiten a los estudios paleodietarios complementar y ampliar la comprensión de las prácticas alimentarias en las sociedades del pasado, entre estas metodologías se encuentran los análisis de microdesgaste dental, el estudio de microfósiles vegetales y residuos atrapados en cálculo dental, los análisis de elementos traza, la evaluación de indicadores paleopatológicos relacionados con la dieta y los análisis de isótopos estables. El análisis de microdesgaste dental examina patrones microscópicos de estrías o desgaste en el esmalte dental, que han sido en diferentes estudios relacionados con la textura de los alimentos consumidos (Ungar & Sponheimer, 2011), con esta metodología se propone identificar diferencias en la dieta de grupos humanos y otros homínidos, revelando adaptaciones a los recursos disponibles de un entorno específico (Ungar et al., 2008). Por otra parte, el estudio de microfósiles atrapados en cálculo dental, como los fitolitos, los granos de almidón o fibras vegetales, han permitido identificar directamente alimentos consumidos por comunidades pretéritas (Aceituno & Castillo, 2006) que no siempre quedan reflejados en otros tipos de evidencia arqueológica (Henry et al., 2011), esta técnica ha sido clave para documentar el consumo de plantas en poblaciones donde la dieta se pensaba era predominantemente carnívora (Hardy et al., 2009) o donde no se han conservado restos botánicos visibles (Dineo et al., 2020). Los análisis de elementos traza en huesos y dientes, como el estroncio, bario, zinc y calcio, también se han utilizado para inferir patrones alimentarios, al reflejar diferencias en la ingesta de proteínas animales o vegetales, o cambios significativos de la dieta en la ontogenia humana (Burton, 2008; Humphrey, 2014), de igual manera, desde la paleopatología se ha aportado información sobre los efectos de la dieta en la salud de las poblaciones, mediante el análisis de ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 13 lesiones óseas y dentales relacionadas con deficiencias nutricionales o estrés alimentario, como la hipoplasia del esmalte, hiperostosis porótica o la criba orbitaria (Walker et al., 2009; Larsen, 1997). 2.2 Paleodieta global con isótopos estables. Los isótopos estables, que en definición son átomos de un mismo elemento que tienen masas atómicas distintas entre ellos (Aristizábal, 2015), lo que significa que va a existir una variabilidad en valores bioquímicos de los tejidos óseos y dentales de acuerdo al tipo de dieta consumida y a los   procesos metabólicos a los que se haya visto expuesto el individuo durante su ciclo vital; estos valores también podrán variar de acuerdo a procesos tafonómicos a los que están expuestos los restos óseos ya que al ser definidas como alteraciones físico- químicas pueden causar contaminación y degradación del colágeno (Aristizábal, 2015), pudiendo interferir en la veracidad de los resultados; sin embargo, siempre que la muestra sea óptima se presenta como una gran oportunidad para seguir tejiendo la historia alrededor de los modos de vida de las sociedades del pasado prehispánico. En el mundo, los estudios paleodietarios implementando isótopos estables han presentado diversos intereses como lo han sido, por nombrar algunos ejemplos: La caracterización de la dieta de individuos para documentar economías de subsistencia (Williams et al., 2009) e incremento de la vida sedentaria (Velasco et al., 2022) cambios abruptos en su tipo de alimentación y la relación con la estructura social y económica (Santana et al., 2012) variaciones regionales en las fuentes alimentarias y migración (Morales et al., 2012); eventos específicos como hambrunas y su relación con la composición demográfica (Beaumont & Montgomery, 2016) suficiencia nutricional y diferenciación trófica en relación a la práctica de lactancia (Katzenberg, 2008) y condiciones de salud a partir de modos de vida en relación a su ambiente biosocial (Márquez et al., 2001). De esta manera se ha consolidado como una herramienta fundamental en la arqueología mundial desde su desarrollo en las últimas décadas del siglo XX, los pioneros en este campo, como Van der Merwe & Vogel (1978), establecieron las bases para el análisis de 13C en restos óseos humanos, demostrando su utilidad para distinguir entre dietas basadas en plantas C3 (como árboles y arbustos) y C4 (como maíz y sorgo), posteriormente, los trabajos de Schoeninger & Moore, K. (1992) y DeNiro (1985) ampliaron este enfoque al incorporar el análisis de 15N, lo que posibilitó identificar el consumo de proteínas animales y la posición trófica de los individuos en las cadenas ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 14 alimentarias y es por la riqueza de sus posibilidades interpretativas que elegimos este tipo de análisis como eje para la revisión sistemática de nuestra investigación. En la actualidad, la paleodieta implementando isótopos estables enfrenta nuevos desafíos metodológicos, como la necesidad de estandarizar criterios para la selección de muestras y la interpretación de los datos (Knipper et al., 2017) sin embargo, su aplicación continúa revolucionando nuestra comprensión sobre la relación entre alimentación, salud y organización social en el pasado, como lo demuestran análisis recientes (Cheung et al., 2022), en los cuales los avances globales proporcionan un marco de referencia esencial para investigaciones regionales, como las que se desarrollan actualmente en el contexto colombiano. 2.3 Paleodieta en Colombia con isótopos estables. El estudio de las variaciones dietéticas en sociedades prehispánicas mediante análisis de isótopos estables y bioarqueológicos ha experimentado avances significativos en las últimas décadas, particularmente en la región andina y mesoamericana; sin embargo, para el caso colombiano, las investigaciones han seguido un desarrollo más fragmentado. Los primeros trabajos que aplicaron análisis de isótopos estables (13C y 15N) en restos óseos humanos prehispánicos en Colombia demostraron el potencial de esta metodología para identificar diferencias dietéticas asociadas al estatus social, como lo evidenció el estudio pionero de Rodríguez et al. (2018) en poblaciones Tairona de la Sierra Nevada de Santa Marta, donde se encontró que las élites costeras presentaban valores más elevados de ¹⁵N, indicando mayor consumo de proteínas marinas, en contraste con grupos de menor rango social ubicados en zonas montañosas, cuya dieta se basaba principalmente en maíz y tubérculos. Por otro lado, en otras investigaciones también se ha explorado: la adaptación de las comunidades a los diferentes ambientes y su relación con sus economías de subsistencia (Castillo & Aceituno, 2006; Osorio, 2012; Cárdenas, 1993; Cárdenas, 2002) otros cuyo objetivo es identificar la relación entre la diferenciación social, el acceso y consumo de recursos alimenticios, pudiendo lograr interpretaciones acerca de organizaciones sociales jerárquicas (Osorio, 2012; Aristizábal, 2015); la compresión sobre el poblamiento y procesos de urbanización (Rodríguez, 2011), también se han explorado las transiciones o cambios de los patrones dietarios y su impacto en la salud y en la demografía social (Cadena, 2020; Cárdenas, 1993). ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 15 Lo anterior nos aproxima a unas claridades sobre las formas de vida de los pobladores de la Colombia prehispánica y también permite promover nuevos interrogantes y ejes de análisis, donde la paleodieta puede contribuir con aportes, sobre la adaptación de las personas al ambiente que habitaron y el aprovechamiento de recursos dispuestos en el mismo; también otorga información de las transiciones en la composición de la dieta, su impacto en la salud y la correlación con diversas variables demográficas, el acceso diferencial a los recursos y las jerarquías sociales, entre otros temas. 2.4 Estratificación social, una mirada desde la bioarqueología La relación entre diferenciación social y patrones alimentarios ha sido un eje de especial interés en los estudios bioarqueológicos recientes, particularmente en contextos prehispánicos donde la desigualdad se materializó en el acceso diferencial a los recursos; en Colombia, investigaciones como las de Rodríguez et al. (2018) en poblaciones Tairona; además Delgado et al. (2012) en el Altiplano Muisca han demostrado que las elites presentaban huellas isotópicas distintivas (mayores valores de N15 y C13), asociadas a un mayor consumo de proteínas de origen animal y maíz, respectivamente; estos hallazgos sugieren que la dieta no solo respondía a necesidades nutricionales, sino que funcionaba como marcador diferencial del acceso a los recursos desde el estatus social, reforzando jerarquías a través de prácticas como banquetes rituales y/o restricciones alimentarias (Miller, 2016). Un avance significativo en este campo ha sido la integración de datos isotópicos con indicadores de salud ósea; por ejemplo, Aristizábal (2015) encontró que individuos de alto rango en Tibanica (Soacha) no solo mostraban dietas más diversas, sino también menor prevalencia de hipoplasias del esmalte y osteoporosis en comparación con individuos de grupos subalternos, esta correlación entre privilegios en los recursos alimentarios y el bienestar físico refuerza la hipótesis de que la alimentación fue un mecanismo activo de desigualdad, vinculado al control de tierras fértiles o redes de intercambio (Rivas, 2023). Sin embargo, persisten debates sobre si estas diferencias fueron universales, ya que estudios como el de Van der Hammen et al. (1990) en la Sabana de Bogotá plantean que, en algunas fases prehispánicas, las variaciones dietéticas podrían atribuirse más a factores ecológicos (disponibilidad de recursos) que a una estratificación rígida; sosteniendo la necesidad de abordajes ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 16 muy contextualizados que integren tanto la temporalidad como la diversidad regional en Colombia. En la actualidad, la combinación de isótopos estables multi-elemento (δ¹³C, δ¹⁵N, δ³⁴S) y análisis de elementos traza (ej. estroncio) están permitiendo explorar dimensiones más complejas de la estratificación, como el acceso a alimentos foráneos o la movilidad diferencial entre grupos sociales (Delgado et al., 2014), estos avances están redefiniendo nuestra comprensión de cómo las jerarquías prehispánicas se articularon a prácticas cotidianas, ofreciendo una mirada biosocial a la desigualdad en el pasado. Finalmente, encontramos que estudios recientes han explorado la relación entorno a cómo la cultura material y las prácticas culinarias reforzaron la estratificación social Inca; investigaciones como las de Tamara Bray (2003) destacan el papel de la cerámica imperial, especialmente en vasijas como los aríbalos y ollas pedestales como instrumentos políticos vinculados a banquetes estatales y redistribución de chicha, donde la élite demarcaba su estatus a través del consumo diferenciado de alimentos como maíz y carne. En la misma línea, autores como Murra (1980) y Rodríguez (1990) habían señalado antes la importancia de la reciprocidad y el género en estas dinámicas, pero trabajos posteriores, como los analizados aquí, evidencian cómo el Estado Inca codificó jerarquías en objetos cotidianos, asociando tipos específicos de vajilla a rituales de prestigio y control laboral; estos enfoques revelan que la estratificación no solo se legislaba, sino que se materializaba en espacios domésticos y ceremoniales a través de tecnologías aparentemente sin importancia trascendental, como la cocina y la comida. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 17 3 Justificación La alimentación ha sido considerada históricamente un reflejo de las estructuras sociales, económicas y culturales de las poblaciones humanas (Larsen, 2015), ya que es un reflejo de la adaptación de los grupos humanos a los ecosistemas que habitan (Luna, 2006); en el caso de las sociedades prehispánicas, el estudio de las variaciones dietarias a través de la paleodieta se presenta como una ventana a la comprensión de múltiples formas de organización social y entre estas variables específicas como el estatus social, lo que se convierte en un elemento de gran valor ya que nos permite aproximarnos a aspectos sobre la distribución de los recursos alimentarios y las implicaciones que esto tiene para la salud, la economía y la posición social de individuos pertenecientes a contextos arqueológicos donde los registros escritos son escasos o inexistentes. En este punto los análisis bioarqueológicos e isotópicos han sido claves para reconstruir patrones alimentarios ya qué permiten integrar diversos elementos y niveles de análisis, y por ende, es una posibilidad a la comprensión de desigualdades sociales al usar las huellas biológicas presentes en los restos óseos humanos, de acuerdo con White y Schwarcz (1989), el análisis de isótopos estables en restos óseos humanos ha demostrado variaciones en la dieta entre individuos de una misma población pero con diferentes rangos sociales, lo que permite hacer inferencias de patrones de acceso diferencial a los recursos; por otro lado Larsen (2002) señala que los marcadores de estrés óseos asociados a deficiencias nutricionales, combinados con datos de la dieta, ofrecen evidencia directa sobre cómo la estratificación social afecta diferencialmente el bienestar de distintos sectores de una misma población. De aquí surge la importancia de la implementación de estas nuevas metodologías que integran herramientas bioarqueológicas e isotópicas y han demostrado ser altamente efectivas y precisas para reconstruir patrones alimentarios, permitiendo identificar el tipo de recursos (animales y vegetales) así como la procedencia geográfica de los alimentos consumidos, superando las limitaciones de las fuentes etnohistóricas o arqueológicas convencionales, ya que se abre la posibilidad de rastrear las huellas biológicas del estatus social en el cuerpo humano, aportando datos tangibles a los debates sobre desigualdad, organización social y economía del pasado. De esta manera, esta investigación surge del interés por comprender la relación de las jerarquías sociales y la dieta de las personas, cómo influyen entre sí, y cómo estas variaciones pueden rastrearse a través de evidencias bioarqueológicas e isotópicas; el tema fue seleccionado ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 18 debido a su relevancia dentro del campo de la antropología, ya que permite integrar diversas dimensiones del análisis del pasado como lo son: lo biológico, lo arqueológico, lo social y lo cultural. Las investigaciones bioarqueológicas que aplican análisis isotópicos han demostrado que es posible identificar patrones diferenciados de alimentación según el estatus social, pero estos hallazgos están dispersos en la literatura; por tanto, la revisión de estos estudios y la sistematización de sus resultados contribuye a construir una visión más integrada sobre cómo se manifestaban las desigualdades sociales en diferentes regiones y momentos del pasado prehispánico colombiano y deja en evidencia su potencial para enriquecer el conocimiento nacional sobre las poblaciones prehispánicas que aportan a la contribución de las investigaciones en la América Latina prehispánica. Además, con este trabajo también se pretende ofrecer un aporte a la ciencia, al fortalecer el vínculo entre la antropología y las ciencias naturales aplicadas a contextos arqueológicos, ya que al reunir y analizar la evidencia existente permite evaluar el potencial explicativo de las metodologías isotópicas en estudios sociales del pasado, así como identificar cuáles son esas “casillas vacías” del conocimiento dónde se encuentran grandes oportunidades de investigación y orientar futuros proyectos, a través de este enfoque interdisciplinario que ha buscado enriquecer el campo de la bioarqueología y aportar a la comprensión histórica de las desigualdades estructurales que, en muchos casos, han perdurado hasta la experiencia de sociedades contemporáneas. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 19 4 Objetivos 4.1 Objetivo general Analizar las variaciones dietéticas asociadas según la organización económica entre distintos estratos sociales en sociedades prehispánicas a través del análisis isotópico y bioarqueológico a partir de una revisión sistemática de los registros bibliográficos comprendidos entre 1970 y 2025. 4.2 Objetivos específicos 1. Identificar los patrones isotópicos reportados en la literatura para sociedades prehispánicas colombianas, que permitan distinguir variaciones dietéticas entre estratos sociales. 2. Correlacionar los patrones isotópicos con marcadores bioarqueológicos para evaluar el impacto de las diferencias dietéticas en la salud de los distintos estratos sociales. 3. Interpretar las variaciones dietéticas a la luz de modelos de organización económica (agricultura intensiva, redes de intercambio, sistemas tributarios) 4. Determinar si las desigualdades nutricionales reflejaban: (a) mecanismos activos de diferenciación social (b) limitaciones ecológicas o (c) dinámicas multifactoriales. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 20 5 Marco teórico La alimentación busca ocupar mucho más que la satisfacción biológica; es un fenómeno biocultural que articula dimensiones biológicas, simbólicas y sociales, y que contribuye como práctica social y política, a la distinción entre grupos, la legitimación del estatus y permite expresar valores culturales, y por ende, constituye un marcador social que devela aspectos relevantes en el acceso a recursos, jerarquías y prácticas culturales (Osorio, 2018); cabe resaltar la idea de Fischler (1980), el acto de comer nunca es solo un proceso metabólico: es un hecho social total que moviliza significados, jerarquías e identidades, así, el cruce entre lo orgánico y lo simbólico se evidencia, por ejemplo, en cómo ciertos alimentos adquieren estatus de "prestigio”, como el maíz en el Imperio Inca, según Bray, 2003 o en rituales donde lo nutricional se subordina a funciones políticas, como banquetes estatales. Trancho y Robledo (como se citó en Osorio, 2012) definen la dieta como un “componente fundamental de la cultura que permite establecer patrones de alimentación y desarrollo económico, redes comerciales y flujos migratorios de sociedades pasadas y actuales” (p. 126) esta práctica al ser parte de la cotidianidad de las personas y al ser un elemento crucial en el proceso de supervivencia (Brito, 2001), por la estrecha relación que comparte con el estado de la salud (Cadena et al., 2016), desde esta perspectiva, entonces, la nutrición es entendida como la asimilación de nutrientes, la cual opera en diálogo constante con prácticas culturalmente codificadas, como la selección de ingredientes, los modos de preparación o los contextos de consumo (Contreras & Gracia, 2005). Así, el análisis de la práctica alimentaria exige superar la dicotomía naturaleza/cultura para abordar cómo el cuerpo biológico y el cuerpo social se constituyen a través de lo que se come, cómo se come y quién lo define, al mismo tiempo, este proceso tiene una dimensión metabólica tangible, ya que los alimentos se incorporan al cuerpo y dejan huellas bioquímicas que son rastreables a través de diferentes estudios; estas huellas, evidentes en restos óseos, permiten inferir patrones alimentarios de poblaciones del pasado, siendo un recurso clave en la bioarqueología contemporánea. Por otra parte, el metabolismo de la dieta humana revela cómo los nutrientes incorporados a través de la alimentación se transforman en energía y componentes estructurales que sostienen la vida a nivel celular y orgánico, Boticario y Angosto (2012) hablan sobre el proceso, el cual no es ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 21 meramente mecánico, sino que está profundamente influenciado por factores biológicos individuales como la genética, la edad o el estado de salud que determinan la eficiencia con la que el cuerpo absorbe, sintetiza y utiliza los recursos nutricionales. Así, mientras lo simbólico define qué y cómo se come, lo metabólico traduce esos actos culturales en procesos fisiológicos concretos que, a su vez, dejan huellas observables en el cuerpo desde la composición corporal hasta las firmas isotópicas en huesos y dientes, evidenciando así el diálogo constante entre cultura, dieta y biología humana, de esta manera, se entiende que la relación de la asimilación metabólica de los nutrientes, es interpretada en función de las huellas osteológicas e isotópicas halladas en los cuerpos, ya que los seres humanos estamos integrados al contexto biocultural al que pertenecemos (Krieguer, 2005). En consecuencia, desde la bioarqueología se ha permitido ahondar en temas relacionados a los procesos de salud- enfermedad y alimentación- nutrición (Cadena, 2016), que develan cómo los procesos biológicos y sociales están reflejadas en el cuerpo, por tanto, las experiencias, condiciones sociales y culturales se manifiestan e influyen en el estado de salud (Krieguer, 2005) y estas han de ser leídas a la luz de las dinámicas dietarias de un grupo en un tiempo y espacio determinado; pese a esto es importante mencionar que, estas huellas no siempre responden con exactitud a los factores estresantes que las propician debido a las características individuales de cada organismo (Krieguer, 2005), estos factores se entienden como estímulos del contexto socioambiental que producen una respuesta fisiológica o metabólica en función de adaptarse y sobrevivir (Luna, 2006). Los restos óseos humanos actúan como archivos biológicos que registran, a través de marcas osteológicas y firmas isotópicas, aspectos clave de la vida de los individuos, como explica Larsen (2015), el hueso es un tejido dinámico que se remodela constantemente en respuesta a factores mecánicos, nutricionales y patológicos, dejando huellas observables como estrés ocupacional, carencias vitamínicas o traumatismos, situaciones que permiten reconstruir condiciones de vida pasadas. A su vez, los isótopos estables (como C13 y N15) se incorporan a los tejidos óseos a través de la dieta, reflejando proporciones específicas de alimentos consumidos durante años (Katzenberg, 2008); este doble registro, mecánico y químico, surge porque el esqueleto, al ser metabólicamente activo, asimila y fija tanto las demandas físicas del entorno como los componentes moleculares de los recursos ingeridos. Así, mientras las alteraciones osteológicas, ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 22 como la hiperostosis porótica revelan episodios de estrés fisiológico agudo, los perfiles isotópicos muestran patrones dietéticos crónicos, ofreciendo una visión integrada de cómo el cuerpo humano interactuó con su ambiente sociocultural y ecológico (Buikstra & Beck, 2006). Esta información ha sido tomada aproximadamente desde los años 70’s por profesionales en bioarqueología que es esa área del conocimiento que estudia los restos óseos humanos antiguos integrando herramientas biológicas y arqueológicas para entender las formas de vida, la salud y los comportamientos sociales de las poblaciones pretéritas (Larsen, 1997; Luna, 2006), por su parte, los estudios paleodietarios se convierten en una arista clave como subdisciplina de la bioarqueología, ya que permiten comprender los hábitos alimentarios, así como datos individuales y colectivos sobre la suficiencia nutricional y la salud (Trancho & Robledo, 2007). Las investigaciones paleodietarias según Cárdenas (2002, p. 14, como se citó en Osorio, 2012, p. 126) se han planteado bajo “cuatro aproximaciones metodológicas: 1) el análisis de artefactos líticos usados para la producción, obtención y modificación de los alimentos, 2) el estudio de macrorrestos vegetales, 3) el análisis de polen, y 4) el análisis de restos óseos”, promueve un aprovechamiento de los diferentes tipos de datos hallados en los contextos arqueológicos y cómo estos cuando se enlazan entre sí, proporcionan información holística sobre la adaptación de las comunidades pretéritas a diversos ambientes geográficos, ecológicos y culturales con una visible variabilidad como la presente en nuestro país, razón por la cual ha sido ampliamente usado el enfoque biocultural para este tipo de estudios, promoviendo una comprensión más amplia de las economías de subsistencia y los cambios dietarios asociados a diferentes ecosistemas. Dentro de estos estudios las investigaciones que emplean en su metodología la reconstrucción química de la dieta a través de isótopos estables se han caracterizado por una mayor efectividad a la hora de inferir patrones alimentarios y su relación con el ambiente y con otras expresiones de la cultura como la organización social y la economía (Cadena et al., 2016; Katzenberg et al., 1993), estas variables del contexto socioambiental pueden plasmarse en los huesos, a través de huellas osteológicas y/o patologías dentales y también en la composición química de los tejidos, ya que estos son abiertos, dinámicos y adaptativos (Luna, 2006), permitiendo desde la bioarqueología hacer inferencias entorno a múltiples prácticas alrededor de la dieta, por lo cual los estudios con isótopos estables como 13C y 15N usan el colágeno conservado en las muestras óseas permitiendo identificar el origen de la planta a cuya actividad fotosintética pertenecen. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 23 En el estudio de paleodieta se resalta que: El análisis de los isótopos estables de carbono y nitrógeno en el colágeno óseo ha permitido identificar las principales fuentes de alimentación en poblaciones antiguas, diferenciando entre dietas basadas en recursos marinos y aquellas fundamentadas en productos terrestres. Esta herramienta ha mostrado gran potencial para entender los patrones de subsistencia y sus variaciones según el entorno y la organización social (Brito Benítez, 2001, p. 66) Por esta razón es posible observar procesos transitorios en la alimentación como la lactancia y el destete, además de hacer inferencias sobre dimensiones sociales alrededor del consumo de alimentos como las prácticas de crianza, ya que expone la estrecha relación que tienen los procesos alimentarios con un periodo de cuidado tan importante como lo es el nacimiento, debido a que la superación de este momento de la vida, habla en sí mismo de la disposición y la integración del infante al grupo (Cadena, 2020), también, serán observables otras relaciones como la de salud- nutrición de la madre durante el periodo de embarazo que es una variable de importancia en la sobrevivencia y bienestar no sólo de ella, sino también del individuo que se está gestando y a su adaptación al entorno, ya que posteriormente a través del amamantamiento se transfieren biomoléculas que reflejan tanto el estado metabólico como lo que se ha almacenado inmunológicamente a lo largo de la vida de la madre influyendo en el desarrollo del niño (Ballard & Morrow, 2013; Wagner et al., 2021; Cadena, 2020) lo anterior, nos permite comprender que es fundamental el momento de la vida en el que se encontraba el individuo en función de la información que puede proveer a la luz de la ontogenia de la huella isotópica. Finalmente, en la literatura consultada para esta investigación, es frecuente encontrar variaciones en la escritura de los isótopos estables, como δ13C o δ¹³C (con superíndices) δ15N o δ¹⁵N, e incluso abreviaturas como δ13Ccol para colágeno o δ13Cap para apatita, si bien estas formas son válidas y responden a convenciones disciplinares o editoriales específicas, en el cuerpo textual de esta monografía se utilizó la siguiente convención: el elemento químico en mayúscula seguido del número de masa en tamaño normal (C13, N15), con el fin de homogeneizar la escritura y facilitar la fluidez de la lectura, además cabe aclarar que, en los casos de citas textuales, tablas, figuras o resultados reproducidos directamente de otras fuentes, se mantendrá la notación original ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 24 empleada por cada autor, con el propósito de respetar la fidelidad de los datos y las convenciones propias de cada publicación. 5.1 Estratificación social en contextos arqueológicos Con relación a la estratificación social, desde una perspectiva antropológica, se entiende como un sistema estructurado de desigualdad que organiza a los grupos humanos en jerarquías basadas en el acceso diferencial a recursos, poder y prestigio, en palabras de López Pérez (1989) se señala que, este fenómeno no es meramente económico, sino que implica "modelos, principios y formas colectivas que configuran la jerarquía social" (p. 385), donde la posición de los individuos y grupos determina sus experiencias, oportunidades y roles dentro de la sociedad. En contextos arqueológicos, esta estratificación se manifiesta tanto en restos materiales como patrones de distribución espacial, bienes suntuarios, o diferencias en dietas reflejadas en análisis isotópicos como en dimensiones inmateriales, rituales o secuencias repetitivas, símbolos de estatus y prácticas culturales que refuerzan las distinciones jerárquicas; la obra de autores como Marx y Weber, citados por López Pérez (1989), subrayan cómo estas desigualdades son reproducidas a través de mecanismos ideológicos y económicos que perpetúan el orden social. Complementando esta visión, la teoría de la estratificación social de Max Weber en palabras de Duek e Inda (2006), introduce una perspectiva multidimensional que enriquece el análisis arqueológico y antropológico de las desigualdades frente al enfoque economicista de Marx, en lo que respecta a Weber, se propone que la jerarquización social no se reduce a la propiedad de los medios de producción, sino que se estructura en tres órdenes autónomos aunque interrelacionados: clase (posición económica), status o también llamado prestigio social y partido (poder político), esta tridimensionalidad permite comprender, por ejemplo, cómo en sociedades antiguas individuos sin riqueza material podían detentar autoridad ritual (status), o cómo grupos económicamente dominantes consolidaron su poder mediante alianzas políticas (partido). En contextos arqueológicos, esta teoría invita a buscar evidencias donde la mera acumulación de bienes: desde la distribución espacial de estructuras ceremoniales que reflejan prestigio, hasta la iconografía que legitima liderazgos o dicho de otra forma, Weber citado en Duek e Inda señala que, (2006) "el honor de status no necesita estar necesariamente ligado a la posesión de riqueza" (p. 20) lo que explica por qué en muchos registros materiales encontramos jerarquías ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 25 simbólicas que trascienden la lógica económica pura, revelando así la complejidad de las relaciones sociales en el pasado. Retomando la idea, más puntualmente en la arqueología, la identificación de estratificación social consiste en el análisis de evidencias tangibles e intangibles, por ejemplo, las diferencias en ajuares funerarios, arquitectura monumental, o el acceso a alimentos de prestigio, como el maíz en sociedades andinas, Bray (2003) refleja desigualdades materiales, mientras que la iconografía, los patrones de consumo ritual o la distribución espacial de actividades especializadas revelan aspectos simbólicos e ideológicos, como puede verse en Giraldo (2013) los objetos, incluyendo aquellos vinculados a la alimentación, funcionan como símbolos que materializan y comunican status, actuando como mediadores en la construcción de identidades jerárquicas; en otras palabras, la estratificación social no solo se evidencia en la distribución desigual de bienes, sino también en la capacidad de ciertos grupos para controlar narrativas culturales y prácticas cotidianas que legitiman su posición dominante, creando un registro arqueológico dual donde lo material e inmaterial se entrelazan para perpetuar las distinciones sociales. Podemos ver reflejado lo anterior entendiendo primeramente cómo funciona el acceso diferencial a los recursos, siendo este un eje central de análisis para comprender la estructuración de las desigualdades sociales en las sociedades prehispánicas, desde una perspectiva arqueológica entonces, este acceso no se limita a la disponibilidad material de bienes, sino que involucra dimensiones económicas, simbólicas y políticas que se materializan en el registro arqueológico a través de patrones de distribución, consumo, acumulación y exclusión (Bourdieu, 1979; Earle, 1997). Un ejemplo de esto es el caso del Valle de Ambato (Catamarca, Argentina), Laguens (2004) el cual demuestra cómo, hacia el siglo VI d.C., la cultura Aguada institucionaliza formas de desigualdad a través de la distribución discriminatoria de recursos alimenticios, la acumulación de excedentes en contextos jerárquicos y la apropiación diferencial del espacio construido, esto se evidencia, por ejemplo, en la concentración de vasijas de almacenamiento de gran capacidad en sitios de élite, así como en el consumo preferencial de cortes cárnicos de alto rendimiento en contextos residenciales de mayor status (Bonnin, 2000; Laguens, 2004). Se puede inferir entonces que este fenómeno no respondió a un proceso gradual, sino más bien a una reconfiguración abrupta de las relaciones sociales, posiblemente de carácter revolucionario, que generó nuevos campos de interacción (Bourdieu, 1997) donde el acceso a ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 26 recursos se vinculó con la acumulación de capital simbólico y político, y que de esta manera, la materialidad de la desigualdad desde, la cerámica fina hasta la arquitectura monumental, actuó como un mecanismo de distinción y legitimación de jerarquías heredadas (Brumfiel, 1991; Laguens, 2004) así la adopción de este enfoque permite superar visiones economicistas e incorporar la agencia, la ideología y la negociación social en el estudio de las formas históricas de acceso desigual a los recursos. Finalmente, la discusión sobre los orígenes de la desigualdad social se ha desplazado desde explicaciones deterministas ambientales o demográficas hacia un enfoque que privilegia la agencia humana, las estrategias políticas internas y la manipulación ideológica como motores primarios del cambio social (Feinman, 1995); este cambio de perspectiva es crucial para entender cómo el acceso diferencial a los recursos, lejos de ser una mera consecuencia ecológica, se convierte en un mecanismo activo de poder, Feinmann (1996, como se citó en Ríos, 2013) en sus conclusiones, el contexto ecológico establece el campo de juego, pero son las decisiones sociales las que definen las reglas: Certainly, climate and environment define the geographic field of play and in part provide the conditions under which social transformations occur, but the specific behavioral changes that take place are a selection from a larger repertoire of choices available to human societies [Ciertamente, el clima y el ambiente definen el campo de juego geográfico y en parte proveen las condiciones bajo las cuales ocurren las transformaciones sociales, pero los cambios conductuales específicos que tienen lugar son una selección de un repertorio más amplio de opciones disponibles para las sociedades humanas](p. 45, como se citó en Ríos, 2013, p. 164). Esta idea resuena con el concepto de "campos de interacción" de Bourdieu (1997), donde los "agrandizadores" o entrepreneurs (Hayden, 1990) compiten por el control de recursos no solo materiales como lo son la tierra, excedentes, bienes suntuarios, sino también simbólicos como el prestigio, alianzas, conocimiento ritual, transformando ventajas circunstanciales en desigualdades heredadas, es por ello que la institucionalización de la desigualdad, definida por Price & Feinman (1995) como el punto en el que las diferencias de estatus se vuelven heredadas y socialmente reproducidas (p. 4), no emerge del vacío, sino de la capacidad de ciertos actores de restringir y ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 27 redefinir el acceso a los recursos, creando nuevas estructuras de obligación, dependencia y exclusión que cristalizan en el registro arqueológico a través de la arquitectura monumental, la acumulación de bienes de prestigio y la distribución desigual de restos alimenticios, tal como se documentó en el Valle de Ambato (Laguens, 2004). 5.2 Paleodieta e inequidad social en Colombia: estudios de caso El estudio de la paleodieta y su relación con la jerarquización social en el contexto prehispánico colombiano ha cobrado relevancia en las últimas décadas, gracias al interés de los investigadores por empezar a aplicar técnicas bioarqueológicas e isotópicas que permitan explorar, por ejemplo, cómo la alimentación reflejó, y a la vez perpetuó estructuras jerárquicas en distintas sociedades; las investigaciones en regiones como el altiplano cundiboyacense (Muiscas), el Valle del Cauca (Calima) o la Sierra Nevada de Santa Marta (Tairona) han evidenciado patrones diferenciados en el acceso a recursos alimenticios, que bien se podrían asociar a variables como el estatus, el género, la edad o la proximidad a centros de poder ritual y político, estos estudios no solo confirman la utilidad de los enfoques interdisciplinarios para develar desigualdades pasadas, sino que también destacan la necesidad de contextualizar los hallazgos a escala regional, evitando generalizaciones que desconozcan la diversidad cultural y ecológica de Colombia. En este subcapítulo, se mencionan los estudios de caso documentados en la literatura colombiana, de los cuales fueron tomadas las bases conceptuales y teóricas sobre métodos y técnicas en isotopos estables y dietas, para que posteriormente puedan ser analizados bajo la mirada de cómo las diferencias dietéticas se articularon con sistemas económicos, prácticas de reciprocidad y mecanismos de distinción social, aportando así una base empírica sólida que permita abrir debate a la discusión sobre la complejidad de la estratificación en el pasado prehispánico. El estudio de Van der Hammen et al., (1990) realizado en las muestra de los entierros de los abrigos rocosos de El Tequendama, y de Aguazuque, Sabana de Bogotá proporcionan un marco conceptual para entender cómo los isótopos estables no solo describen una dieta, sino que trazan una secuencia temporal de cambios económicos y adaptativos, en primer lugar la premisa teórica es que los valores de C13 y N15 en restos óseos humanos pueden ser utilizados como proxies para identificar puntos de inflexión o umbrales en la historia de la subsistencia, como el paso de una economía de caza-recolección a una agrícola. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 28 En otras palabras, un concepto fundamental que ha sido utilizado en la literatura colombiana, y que sirve para contextualizar los hallazgos de dietas específicas, como la del período Muisca Tardío, es el de la transición alimentaria prehispánica, el cual puede ser rastreado a través de secuencias o cronologías isotópicas diacrónicas como lo podemos ver en investigaciones pioneras en la Sabana de Bogotá, ya que se encargaron de establecer una cronología para la adopción de cultivos clave, demostrando que la dieta humana experimentó cambios fundamentales entre el 5000 y el 2500 A.P. (Van der Hammen et al., 1990), esta transición se evidencia, en primer lugar, por un aumento en los valores de N15 alrededor del 4000 A.P., el cual los autores asociaron a “el cambio de cacería y recolección de plantas comestibles, hacia recolección muy intensiva y finalmente plantas cultivadas (agricultura incipiente).” (Van der Hammen et al., 1990, p. 3), posteriormente, el marcador isotópico más decisivo fue la introducción del maíz, una planta C4, cuyo consumo queda registrado por un enriquecimiento progresivo en C13. Por consiguiente, los autores concluyen que, “Parece entonces que el cultivo del maíz fue introducido en el altiplano de Bogotá alrededor de 3.500 años AP y que alrededor de 3.000 AP ya la gente dependía mayormente de él.” (Van der Hammen et al., 1990, p. 5), este marco diacrónico permite interpretar los hallazgos de sitios como Las Delicias (Cárdenas Arroyo, 1993), ya que sitúa la dieta predominantemente basada en maíz y proteína animal de este sitio no como un hecho aislado, sino como el resultado culminante de un proceso de cambio económico de larga duración en la región. Como se mencionó anteriormente, el análisis de isótopos estables en restos óseos del sitio muisca (siglos VIII-X d.C.), realizado por el antropólogo Felipe Cárdenas Arroyo en 1993 en Las Delicias, un cementerio que fue objeto de excavación en el altiplano cundiboyacense por Enciso (1989, 1990-1, 1993); este estudio consistió en realizar el análisis de 18 individuos de un total de 19 recuperados en el cementerio de Las Delicias, sin embargo el individuo LD-018 fue excluido por la insuficiencia de material óseo, esta evaluación se centró en los isótopos estables de carbono C13 y nitrógeno N15 presentes en dos componentes óseos clave: el colágeno y la apatita, mientras que el parámetro de C13 en el colágeno permitió discernir el tipo de plantas consumidas (C3 vs. C4), el N15 en el mismo colágeno aporta información sobre el nivel trófico y una posible ingesta de recursos marinos, así mismo este estudio reveló una dieta basada predominantemente en plantas C4, muy probablemente maíz, era a su vez complementada con un inusual alto consumo de proteína animal (49% de la dieta total). ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 29 Un pilar conceptual fundamental para el presente estudio, como ya se ha mencionado anteriormente, es el enfoque de la bioarqueología de la infancia, el cual permite trascender la mera descripción osteológica para abordar las experiencias, los cuidados y las estrategias de inversión de energía y cuidado parental en las poblaciones pasadas, este enfoque entonces, postula que los restos óseos de los individuos subadultos son un archivo biológico único, no solo de su salud, sino también de las prácticas culturales que regulan su bienestar. Según los hallazgos de Cárdenas (1993) los infantes menores de un año presentan una proporción aún mayor de proteína en su dieta, lo que sugiere que sus madres durante el embarazo y la lactancia, recibían un acceso privilegiado a recursos cárnicos, esto podría reflejar una estrategia cultural intencional para asegurar la supervivencia infantil en contextos de alta mortalidad (Cárdenas Arroyo, 1993), estos resultados además, cuestionan la visión tradicional de la dieta muisca centrada en tubérculos andinos, como lo señala el mismo estudio: “Lo que realmente llama la atención es la ausencia de valores δ¹³C en colágeno inferiores a -12, que estarían indicando el consumo de tubérculos de altura tradicionales del altiplano” (Cárdenas Arroyo, 1993, p. 139), lo anterior sugiere que el maíz y la proteína animal jugaron un papel más estratégico y socialmente diferenciado de lo que se había supuesto previamente, sin embargo en este estudio no es posible hacer una relación en cuanto a cómo el acceso a alimentos de alto valor nutricional pudo haber estado vinculado a mecanismos de jerarquización y protección selectiva dentro del grupo. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 30 6 Metodología 6.1 Enfoque general. La monografía empleó un enfoque de revisión sistemática que permitió identificar, comparar y sintetizar estudios de paleodieta basados en isótopos estables; además combinó el análisis empírico de datos isotópicos encontrados en los trabajos de investigación, con la interpretación cultural de los mismos; por lo tanto, sugiere un enfoque mixto ya que combinó datos tanto cualitativos como cuantitativos, algo común en trabajos de bioarqueología. Según Creswell (2014), este tipo de enfoque permite integrar la fortaleza de los métodos cuantitativos: precisión, objetividad y capacidad comparativa con los métodos cualitativos, que aportan comprensión contextual y cultural de los fenómenos estudiados. El tipo de investigación correspondió a un estudio descriptivo y analítico; es descriptivo porque buscó caracterizar las variaciones dietéticas a partir de los registros isotópicos y osteológicos; y es analítico porque examinó las relaciones de estos patrones con categorías sociales como estatus, sexo y edad, en contextos prehispánicos colombianos. 6.2 Diseño de investigación Esta monografía está centrada en la realización de un rastreo bibliográfico de trabajos investigativos que en su diseño implementaron análisis isotópicos y bioarqueológicos, por lo tanto los datos aquí presentados provinieron de materiales osteológicos pertenecientes a colecciones arqueológicas de trabajos concluidos, sin existir manipulación de variables en tiempo real (Hernández et al.,2014 ); además, tiene un enfoque transversal porque el análisis se realizó sobre un conjunto de datos compilados en un momento único, aunque correspondan a contextos cronológicos distintos del pasado. 6.3 Revisión bibliográfica. En la búsqueda de las fuentes de interés para el desarrollo de este trabajo tuvimos en cuenta criterios de inclusión como: 1 estudios empíricos con análisis de isótopos estables (δ¹³C y/o δ¹⁵N) ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 31 en restos humanos prehispánicos de América (preferentemente Colombia), 2 Estudios que reportaron método de extracción (o al menos criterios de preservación: C:N, %C, %N), y que explicaron su interpretación dietaria y 3 Trabajos que vincularon isotopía con variables sociales/materiales como estatus, ajuar, patrón funerario, etc. En esta misma línea, apuntamos a que fueran descartados aquellos estudios sin datos primarios de valores isotópicos y trabajos que analizaron exclusivamente residuos cerámicos o sedimentos, pero que no incluyeron restos óseos humanos. Teniendo en cuenta lo anterior, los textos fueron tomados de Web of Science, PubMed, Google Scholar, SciELO, Redalyc, repositorios institucionales (ICANH, universidades colombianas), ResearchGate, entre otros. Extracción y codificación de los datos Para la compilación de la información y la codificación necesaria para esta monografía, de cada investigación incluida se extrajeron las siguientes categorías y variables, siempre cuando las investigaciones las proporcionaran: • Referencia completa (autor/a, año, revista/repo). • Área geográfica / sitio / coordenadas. • Cronología absoluta o relativa (C14, contexto estratigráfico). • N total de individuos; distribución por sexo, edad. • Criterios de estatus social usados (ajuares, arquitectura, sepultura). • Tipo de tejido analizado (colágeno óseo, apatita, esmalte dental, cálculo dental). • Protocolo de extracción (método: Longin modificado, ABA, ultrafiltración; concentraciones y tiempos). • Cantidad de muestra (mg) y rendimiento de colágeno (mg o %). • Uso de fauna y/o plantas de referencia (baseline) y valores reportados. • Modelos estadísticos. • Principales resultados e interpretaciones sobre estatus/dieta. • Observaciones sobre limitaciones metodológicas (diagénesis, n pequeño, problemas de contexto). ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 32 6.4 Recolección de datos La recolección de datos consistió en la sistematización y organización de la información disponible en los trabajos revisados, cada registro en la base de datos está representando un estudio, del cual se extrajeron los datos de isotopía con relación a la d ieta y se articularon con la información contextual cuando esta estuvo disponible, para conformar un insumo robusto para el análisis comparativo, con especial interés en aquellos casos que vincularon los resultados isotópicos con marcadores arqueológicos de diferenciación social, tales como ajuar, arquitectura funeraria o ubicación de los entierros. 6.5 Contextualización arqueológica Esta monografía no se trató únicamente de registrar valores de isotopía, sino de comprender cómo fueron interpretados por los autores en relación con prácticas socioculturales asociadas; para este punto se consideró, por ejemplo, la presencia o ausencia de ajuares funerarios, la ubicación diferencial de los entierros y la asociación con estructuras arquitectónicas o áreas específicas de los sitios y este cruce de información permitió aproximarse a la pregunta central de la monografía: si existieron variaciones dietéticas atribuibles al estatus social en sociedades prehispánicas. 6.6 Técnicas de análisis de datos El tratamiento metodológico integró dos dimensiones; por un lado desde una perspectiva cuantitativa, los datos isotópicos fueron procesados estadísticamente para identificar patrones de consumo y diferencias entre grupos de individuos según sexo, edad, cronología o características funerarias cuando los datos estaban disponibles y para el plano cualitativo, se analizó la información asociada a la cultura material de los contextos funerarios y los elementos arquitectónicos, con el fin de interpretar de manera holística la dieta en relación con jerarquías sociales y prácticas simbólicas; este abordaje responde a la perspectiva propuesta por Larsen (2002), que plantea a la bioarqueología como un campo de integración entre biología, cultura y arqueología. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 33 6.7 Consideraciones éticas Esta investigación no implicó trabajo de campo ni manipulación directa de los restos óseos humanos que se usaron para su desarrollo, en concordancia a su carácter de monografía, el análisis se limitó a la revisión, sistematización y discusión de literatura académica ya existente sobre paleodieta y bioarqueología en Colombia y América Latina; por lo tanto, no se realizaron procedimientos destructivos ni intervenciones sobre colecciones arqueológicas. No obstante, se reconoce que los estudios revisados trabajaron con restos humanos, lo cual implica responsabilidades éticas fundamentales; por tal motivo, esta monografía acoge los principios establecidos por el World Archaeological Congress (1989) y las recomendaciones propuestas por Buikstra y Gordon (2006), que enfatizan en el respeto por los restos como patrimonio cultural, la transparencia en los procesos de análisis y la difusión responsable de los resultados. En este sentido, se procuró presentar los hallazgos de manera rigurosa y respetuosa, reconociendo las limitaciones y decisiones metodológicas de los autores consultados, y contribuyendo al conocimiento científico desde una perspectiva crítica y contextual; dando paso al objetivo último de fortalecer la discusión académica sobre las relaciones entre dieta, biología y estratificación social en las sociedades prehispánicas, sin comprometer la integridad de las colecciones osteológicas ni el respeto hacia las comunidades que descienden de estas poblaciones. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 34 7 Discusión y resultados La sistematización de los estudios revisados permitió consolidar una base de datos (Anexo 1) que reúne información de investigaciones realizadas en diferentes regiones de Colombia, donde se abarcan cronologías desde el Holoceno temprano hasta periodos tardíos prehispánicos; entre los contextos analizados se encuentran los cazadores-recolectores de Checua y Nemocón (Arias, 2019), las ocupaciones tempranas del valle medio del río Porce (Castillo & Aceituno, 2006), los grupos precerámicos de la Sabana de Bogotá (Cárdenas, 1990), poblaciones del Cauca medio asociadas a los Quimbaya tardíos (Osorio, 2012), y comunidades del Bajo Magdalena en época colonial (Cadena, 2015). En conjunto, los trabajos muestran la aplicación de isótopos estables de carbono (C13) y nitrógeno (N15) como herramienta central para reconstruir las dinámicas dietarias del pasado y allí se evidencian dietas mayoritariamente basadas en plantas de tipo C3 en los cazadores-recolectores tempranos, con una importante ingesta de proteína animal terrestre (venado, roedores, fauna de pequeño tamaño), mientras que en periodos más tardíos se observa la incorporación progresiva de cultígenos como el maíz (Zea mays), el fríjol (Phaseolus) y la yuca (Manihot) y de manera paralela, los estudios de contextos tardíos, como los del Cauca medio, evidencian dietas mixtas C3/C4 en correspondencia con prácticas agrícolas consolidadas y el acceso a una mayor diversidad de alimentos. Fue posible identificar patrones consistentes en las dietas de las poblaciones estudiadas debido a la aplicación de las técnicas de análisis cuantitativo porque los valores isotópicos de C13 y N15 mostraron diferencias entre contextos temporales y geográficos: mientras que en los cazadores-recolectores de Checua y Nemocón predominan valores coherentes con el consumo de recursos C3 y proteína animal terrestre, en las poblaciones tardías del Cauca med io se evidencian dietas mixtas que incluyen recursos C4 como el maíz y fue con el rastreo de esta variación cuantitativa que pudimos distinguir la transición de economías de subsistencia hacia economías agrícolas diversificadas. El análisis estadístico de los valores isotópicos, cuando los datos lo permitieron, mostró variaciones por grupos de edad y sexo, aunque no siempre significativas; en los casos reportados por Osorio (2012), los individuos femeninos presentaron dietas con un mayor componente vegetal, mientras que los masculinos mostraron una mayor proporción de proteína animal, lo cual puede reflejar diferencias en el acceso a los recursos alimentarios vinculadas a ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 35 divisiones de género; asimismo, en el Cauca medio se evidenció una correlación entre la dieta y la presencia de ajuares funerarios, lo que sugiere un acceso diferencial a los alimentos según estatus social. Desde la interpretación cualitativa, el cruce de información entre dieta y cultura material permitió profundizar en la interpretación de los patrones observados; por ejemplo, en contextos como El Remanso (Osorio, 2012), la asociación de dietas variadas con entierros acompañados de metales y ornamentos respalda la idea de que la alimentación funcionaba como un marcador de jerarquía social, en contraste, en Checua (Arias, 2019) y en los sitios estudiados por Cárdenas (1990), los patrones dietarios se presentan de manera más homogénea, lo cual concuerda con sociedades de cazadores-recolectores menos estratificadas. En cuanto a la relación entre dieta y estatus social, los estudios que incorporan información funeraria (Osorio, 2012; Cadena, 2015) muestran que los individuos con ajuares más ricos o con entierros diferenciados presentan variaciones dietéticas respecto a otros miembros de la comunidad, aunque la magnitud de estas diferencias varía según el contexto, en contraste, los trabajos enfocados en cazadores-recolectores (Arias, 2019; Cárdenas, 1990) no reportan una clara diferenciación dietaria atribuible a jerarquías sociales, sino más bien patrones generales de subsistencia compartidos por la comunidad. La integración de ambas dimensiones confirma lo señalado por Larsen (2002): la bioarqueología permite articular datos biológicos y culturales para comprender fenómenos complejos, como en este caso, la dieta se revela no solo como reflejo de condiciones ecológicas, sino también como un espacio donde se materializan distinciones sociales y simbólicas en las sociedades prehispánicas colombianas. El análisis comparativo de los estudios de paleodieta en Colombia, particularmente en la Sabana de Bogotá y regiones aledañas, permite observar una notable continuidad en el consumo de recursos vegetales C3 y C4 a lo largo de diferentes momentos históricos, desde poblaciones cazadoras-recolectoras hasta sociedades agrícolas complejas como los muiscas; los valores isotópicos de 13C reflejan una creciente incorporación del maíz (planta C4) en la dieta a medida que avanzan los procesos de sedentarización y consolidación agrícola, mientras que los valores de 15N revelan variaciones en el acceso a proteínas animales terrestres y acuáticas, esta tendencia confirma la importancia del maíz como base alimentaria y como elemento simbólico central en la construcción social y cultural de las comunidades prehispánicas. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 36 La discusión en torno al estatus social evidencia que, si bien existió un acceso diferencial a ciertos recursos (particularmente a proteínas de origen animal), no se observa un monopolio absoluto de la dieta por parte de las élites; los ajuares funerarios y las expresiones materiales de prestigio sí se correlacionan con ligeras variaciones isotópicas, lo que sugiere desigualdad en la distribución de alimentos, pero también coexistencia de una base dietaria común compartida por la mayoría de individuos de la población; así, en este sentido, los resultados apoyan la idea de una desigualdad relativa más que de una estratificación radical, en la que el prestigio social no siempre se traducía en un acceso exclusivo a recursos alimenticios. Las diferencias por sexo y edad constituyen un hallazgo relevante: los análisis indican que las mujeres y los niños pudieron haber tenido un acceso diferenciado a ciertos alimentos, ya sea por normas culturales, por prácticas de crianza o por la influencia de la lactancia en los valores isotópicos de los subadultos; este hallazgo coincide con planteamientos de la bioarqueología que subrayan cómo la dieta refleja no solo jerarquías socioeconómicas, sino también divisiones de género y etapas de la ontogenia humana. En contraste con la homogeneidad dietaria general observada en la Sabana de Bogotá, el estudio de Aristizábal (2015) en Tibanica reveló una diferencia significativa en la alimentación según el sexo de los individuos, los análisis isotópicos demostraron que los hombres presentaban valores de N15 consistentemente más elevados que las mujeres, lo que sugiere un mayor consumo de proteína animal por parte del sexo masculino, esta distinción no se reflejó en el componente vegetal de la dieta, donde ambos grupos mantuvieron una similar dependencia del maíz, evidenciada por valores de C13 equivalentes. Este hallazgo en palabras de Aristizábal (2015) resulta particularmente relevante pues indica que, "podría proponerse que las diferencias en dieta tienen más que ver con diferencias en sexo, que con la variabilidad en la riqueza de los ajuares con que fueron enterrados los individuos." (p. 203) en donde, aunque parecía había uniformidad en la dieta básica de la sociedad muisca tardía, existían prácticas culturales que regulaban el acceso diferencial a ciertos recursos, específicamente las proteínas, posiblemente vinculadas a roles sociales, actividades o status diferenciados entre géneros Metodológicamente, los estudios revisados muestran la importancia de integrar análisis isotópicos con contextos arqueológicos y evidencias funerarias, ya que la aplicación de modelos estadísticos robustos, como ANOVA, pruebas t y análisis de clúster, permiten sostener diferencias significativas y descartar interpretaciones especulativas. Sin embargo, también se evidencian ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 37 limitaciones recurrentes: como un tamaño muestral reducido, problemas de preservación del colágeno y ausencia de una línea base isotópica regional completa; todos estos factores condicionan la fuerza de las interpretaciones y plantean la necesidad de ampliar las colecciones de referencia para futuras investigaciones. 7.1 Limitaciones metodológicas (rastreo de las limitaciones de cada investigación) El análisis isotópico presenta limitaciones inherentes: no permite identificar alimentos específicos, sino categorías amplias (C3/C4, marino/terrestre) (Ambrose, S. 1993). Además, la preservación diferencial de restos óseos puede sesgar la muestra disponible (Sealy, 2001). Por ello, los resultados serán interpretados con cautela, triangulándolos con evidencias arqueológicas y etnohistóricas; además, la alteración post-depositacional puede sesgar δ¹³C/δ¹⁵N de los estudios previamente realizados y en los cuales nos basamos para este estudio; otra consideración es el tamaño muestral ya que, muchos estudios regionales tienen n pequeños; esto condiciona potencia estadística y alcance de las inferencias. La tabla comparativa evidencia una evolución metodológica en los estudios bioarqueológicos colombianos, que transita desde análisis pioneros y mayoritariamente descriptivos hacia enfoques más integrales y técnicamente robustos, los estudios iniciales por su parte, como el de Van der Hammen et al. (1990), se centraron en el colágeno y el isótopo C13 con protocolos poco detallados, mientras que progresivamente, se incorporó el análisis de la apatita y el N15, permitiendo discriminar entre fuentes proteínicas y energéticas, así como el uso de modelos de espaciamiento (Cárdenas, 1993; Cadena, 2011), por otro lado la sofisticación alcanza su punto álgido en investigaciones como las de Delgado et al. (2012) y Aristizábal (2015), que aplican protocolos estandarizados internacionalmente, controles de calidad rigurosos (FTIR, relaciones C/N) y modelos estadísticos multivariados, finalmente, el estudio Delgado (2007) representa un enfoque biocultural al integrar de manera explícita los datos paleopatológicos con información isotópica y contextos etnohistóricos, demostrando cómo la combinación de estas líneas de evidencia enriquece sustancialmente la interpretación del impacto colonial en la salud y la dieta. Las notorias diferencias metodológicas observadas en la tabla responden a una conjunción de factores temporales, logísticos y de objetivos de investigación, en primer lugar, existe una clara evolución técnica a lo largo del tiempo; los estudios pioneros se limitaban a análisis básicos de ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 38 colágeno y C13, mientras que investigaciones más recientes incorporan rutinariamente la apatita, el N15, protocolos de control de calidad estandarizados y modelos estadísticos complejos, y en segundo lugar, la naturaleza y accesibilidad de las muestras influye directamente; el mal estado de conservación o el tamaño muestral reducido a menudo impiden análisis más ambiciosos, finalmente, la pregunta de investigación es determinante, mientras unos estudios se centran en caracterizar la dieta general (enfoque descriptivo), otros buscan responder interrogantes complejas sobre movilidad, estratificación social o impacto biocultural, lo que exige metodologías más integrales y sofisticadas que combinen múltiples líneas de evidencia. Como se mencionó anteriormente, la reconstrucción de dietas antiguas mediante isótopos estables se fundamenta en la comparación de las firmas isotópicas de los consumidores con las de sus recursos alimenticios potenciales, conjunto conocido como la línea base isotópica (isotopic baseline), esta línea base, compuesta por los valores de C13 y N15 de la flora y fauna local, es el referente esencial para interpretar correctamente la posición trófica y los hábitos dietarios de poblaciones pasadas, sin embargo, como señalan Casey y Post (2011), la principal dificultad radica en que los ecosistemas del pasado a menudo no tienen análogos modernos, lo que imposibilita medir directamente los valores isotópicos de los recursos originales. Esta carencia introduce un grado significativo de incertidumbre, ya que factores como el tipo de suelo, el clima, la composición de la vegetación y las prácticas agrícolas influyen directamente en las firmas isotópicas de la base de la cadena alimentaria; es así como en Colombia, la reconstrucción de dietas prehispánicas se ve significativamente limitada por la ausencia casi total de la línea base isotópica local debidamente caracterizada, esta limitación es particularmente crítica cuando se intenta aplicar modelos de mezcla cuantitativos, ya que, como señalan Casey y Post (2011), "none of these applications could be performed without an accurate estimation of isotopic baseline or end members for mixing models" [Ninguno de los ejemplos anteriores podría abordarse satisfactoriamente sin el uso de técnicas isotópicas estables, y ninguna de estas aplicaciones podría realizarse sin una estimación precisa de la línea base isotópica o de los componentes extremos para los modelos de mezcla.] (p. 134). La ausencia de valores de referencia específicos para los recursos alimenticios locales tanto de plantas C3 y C4 como de la fauna terrestre y acuática introduce un grado sustancial de desconfianza en el momento de realizar las interpretaciones, particularmente en todos los estudios que se analizaron en este trabajo y en los datos que deberían ayudar a la ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 39 determinación de proporciones dietarias precisas y en la evaluación de la posición trófica de las poblaciones prehispánicas. Por otro lado, la correlación sistemática entre los datos isotópicos y paleopatológicos, sintetizada en la Tabla II, revela una narrativa biocausal sobre la salud y la dieta en las poblaciones estudiadas, para las sociedades prehispánicas, como Las Delicias y El Alto del Rey, se observa un patrón coherente: una dieta mixta, evidenciada por valores de C13 entre -11‰ y -12‰, se asocia con una prevalencia media de caries y una alta frecuencia de hipoplasias lineales, esto sugiere economías agrícolas diversificadas que, no obstante, enfrentaban episodios de estrés fisiológico, posiblemente vinculados al destete y a una mayor susceptibilidad a enfermedades en contextos sedentarios. En este marcado contraste, la población colonial de Maridías presenta un quiebre radical en este patrón, donde una firma isotópica que indica una dieta homogenizada y dominada por el maíz (δ¹³Ccol: -9.71‰) se correlaciona directamente con una prevalencia catastrófica de caries (81.2%), este conjunto de resultados no solo confirma un cambio dietario impuesto, sino que ilustra su consecuencia directa: un deterioro severo de la salud oral, constituyendo la manifestación esquelética del estrés y la reorganización social generados por el régimen colonial. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 40 8 Conclusiones La dieta prehispánica en la Sabana de Bogotá y regiones cercanas estuvo marcada por una transición progresiva hacia la agricultura, con el maíz como recurso central, aunque su consumo se consolidó plenamente en el período muisca, coexistiendo con tubérculos y proteínas animales, lo que configuró dietas mixtas de recursos C3 y C4. El estatus social se reflejó en variaciones sutiles en el acceso a recursos alimentarios como proteínas de origen animal, observándose que individuos con ajuares funerarios más elaborados o foráneos presentaron valores isotópicos que sugieren un consumo diferenciado, sin que ello implicara exclusiones tajantes, pues la base alimentaria común indica que la desigualdad fue relativa y el maíz funcionó como elemento unificador cultural y alimenticio. Asimismo, las diferencias por sexo y edad evidencian que la dieta estuvo mediada por roles sociales y relaciones de poder, donde mujeres y subadultos no siempre accedieron a las mismas fuentes proteicas que los varones adultos; estas observaciones confirman la necesidad de enfoques metodológicos mixtos en bioarqueología, combinando análisis isotópicos con contexto arqueológico para comprender cómo la alimentación operó no solo como subsistencia biológica, sino como espacio de expresión social donde se negociaban identidades, jerarquías y desigualdades. Finalmente, a lo largo de esta sistematización bibliográfica observamos como los isótopos estables se revelan como testigos silenciosos de las transformaciones alimentarias que marcaron el devenir de estas sociedades; además, las patologías dentales, como caries e hipoplasias, emergen como registros orgánicos del sufrimiento cotidiano, mostrando las consecuencias corporales de cambios alimentarios, destetes, epidemias y hambrunas con una precisión que supera las fuentes escrit as. Sin embargo, la ausencia de una línea base isotópica regional y las limitaciones muestrales señalan la urgencia de consolidar infraestructura y ampliar investigaciones hacia regiones subrepresentadas como el Caribe, Amazonía y Pacífico, incorporando técnicas como isótopos de estroncio para movilidad, biomarcadores en cálculo dental y modelos bayesianos como MixSIAR. En última instancia, este análisis muestra que la alimentación fue simultáneamente cohesión y distinción, campo de poder y escenario de resistencia: comer nunca fue solo nutrirse, sino actuar culturalmente, de modo que en los sabores del pasado se cocinaban las estructuras sociales que dieron forma al presente. ALIMENTACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL EN CONTEXTOS PREHISPÁNICOS: EVIDENCIAS... 41 Referencias Ambrose, S. H. (1993). Isotopic analysis of paleodiets: Methodological and interpretive considerations. En M. K. Sandford (Ed.), Investigations of ancient human tissue (pp. 59– 130). Gordon and Breach. Appadurai, A. (1981). Gastro-politics in Hindu South Asia. American Ethnologist, 8(3), 494–511. http://www.jstor.org/stable/644298 Aristizábal, L. (2015). Alimentación y sociedad: Paleodieta de una población Muisca de la Sabana de Bogotá, el caso de Tibanica–Soacha. Fundación de Investigaciones Arqueológicas de Colombia. https://hdl.handle.net/1992/7673 Banco de la República. (2023). 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