Nº 167 Julio de 2010 ISBN 0124-0854 Los “auxiliares extranjeros” y su aporte a la Independencia de Colombia Rodrigo de Jesús García Estrada robablemente para muchos colombianos resulte extraño saber que algunos franceses, norteamericanos, holandeses e italianos participaron en los primeros movimientos autonomistas e independentistas del período comprendido entre 1810 y 1815; quizás tanto como descubrir que un grupo de extranjeros formó parte del ejército libertador que libró las batallas más decisivas por la independencia del territorio nacional. No obstante, para la mayoría pueden resultar muy familiares ciertos toponímicos de la geografía nacional como Codazzi, Puerto Serviez o Girardot. La escasa memoria histórica del ciudadano colombiano le impide establecer el nexo entre los primeros hechos aludidos y las huellas que aquellos han dejado en nuestra geografía. Para refrescar un poco la memoria, es oportuno recordar que, contraviniendo la inveterada política española de impedir el ingreso de súbditos de otras naciones europeas, las políticas borbónicas del siglo XVIII fueron tolerantes con la presencia de médicos y militares franceses e irlandeses, y con los científicos e ingenieros alemanes, de quienes se esperaban sus aportes técnicos y tecnológicos para mejorar la productividad de la minería, un mejor conocimiento y explotación de los P Angostura, ca. 1822. Nº 167 Julio de 2010 ISBN 0124-0854 recursos naturales, la modernización de ejércitos y milicias, entre otros aspectos. De alguna manera, esta política borbónica tendría continuidad entre los criollos ilustrados que lideraron los primeros movimientos hacia la autonomía e independencia política de estas colonias. Esto se expresó en las primeras medidas tomadas por el gobierno soberano de Cartagena, el cual adoptó en 1812, como política de Estado, el fomento a la inmigración extranjera, ofreciendo a cambio tierras baldías, “un fértil campo a la industria”, y la otorgación de patentes de corso a aquellos capitanes extranjeros interesados en apresar navíos españoles a cambio de una parte del botín. Políticas similares fueron adoptadas por el Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, y según el historiador José Manuel Restrepo, “Este pensamiento encerraba miras políticas de grande utilidad y de vastas consecuencias”.1 En ese contexto se entiende la llegada de militares europeos como Pedro Labatut, Manuel Serviez, Luis Perú de Lacroix, Agustin Codazzi, Luis Aury, Carlos Ludovico, Gregor McGregor y Alejandro Macaulay, entre otros, que ayudaron a organizar los incipientes ejércitos para velar por la defensa y seguridad del territorio frente a la inminente represalia española. A mediados de 1815 llegó a Santa Marta la expedición pacificadora de Pablo Morillo, que en diciembre del mismo año se tomó a Cartagena y meses después la capital del virreinato, obligando a las tropas republicanas, bajo el mando de Serviez, a replegarse hacia los llanos colombo-venezolanos. Empezó de esta manera un proceso de preparación y organización de la campaña libertadora en cabeza de Simón Bolívar, quien de nuevo acudió a la ayuda internacional para lograr su cometido. Por medio de su agente en Europa, Luis López Méndez, consiguió recursos financieros para emprender varias expediciones que se dirigieron a puertos venezolanos y se reunieron en Angostura (actualmente Ciudad Bolívar), donde empezó a organizarse un nuevo ejército y se planeó la denominada campaña libertadora. 1 José Manuel Restrepo, Historia de la revolución de la República de Colombia en la América meridional, Medellín, Universidad de Antioquia, 2009, tomo I, pp. 184-185 Gregor McGregor en su madurez. Nº 167 Julio de 2010 ISBN 0124-0854 Esta vez, la mayoría de “auxiliares extranjeros”, como eran llamados en la época, provenían de Irlanda, Inglaterra y Escocia, aunque había personas procedentes de las más diversas latitudes, con los que se organizó la Legión Británica. Se calcula entre cinco mil y siete mil su número, y la valoración de sus aportes varía desde quienes aseguran que no fueron significativos, hasta aquellos que los consideran indispensables. La verdad es que muchos murieron en la travesía, otra parte regresó pronto a sus países de origen, y otros más murieron en suelo venezolano por enfermedades tropicales o en los campos de batalla. Así que sólo poco más de un centenar de ellos participó en las ofensivas del Pantano de Vargas y Boyacá que consolidaron la Independencia de la Nueva Granada. Lo que nadie puede negar es que un grupo de veteranos extranjeros fueron los bolivarianos más vehementes, aún después de la Convención de Ocaña (1828), motivo por el cual se granjearon la confianza del Libertador, quien les encargó la administración de algunas provincias y la represión de las revueltas llevadas a cabo por los militares constitucionalistas, como la encabezada en el oriente antioqueño por el general José María Córdova. Por su bolivarianismo, los extranjeros fueron objeto de animadversión por parte de los santanderistas, algunos de ellos fueron expulsados del país, otros encarcelados, se les prohibió participar en política y fueron excluidos del ejército. De esta manera concluyó su periplo por Colombia, donde apenas se les recuerda, a diferencia de Venezuela, donde forman parte del panteón de los héroes, al lado de Bolívar, Sucre, Urdaneta y Páez. Daniel F. O´Leary. Rodrigo de Jesús García Estrada. Profesor asociado de la Universidad de Antioquia; Magister en Historia de Colombia de la Universidad Nacional de Colombia y candidato al Doctorado en Historia de la Universidad Andina Simón Bolívar (Sede Quito). Ha publicado diversos artículos sobre el tema de la inmigración extranjera en Colombia, en revistas como Boletín Cultural y Bibliográfico, Estudios Sociales e Historia y Sociedad y es autor de los libros Extranjeros en Colombia, Extranjeros en tela de juicio y Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín, 100 años haciendo ciudad. Escribió este artículo especialmente para la Agenda Cultural. Correos electrónicos: rodrygarcia@gmail.com, rogarcia@antares.udea.edu.co mailto:rodrygarcia@gmail.com mailto:Rogarcia@antares.udea.edu.co