DESPLAZAMIENTO FORZADO Y ACCIÓN COLECTIVA LA MESA DE ORGANIZACIONES DE POBLACIÓN DESPLAZADA DE MEDELLÍN JAMES GILBERTO GRANADA VAHOS Asesora: GLORIA NARANJO UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA INSTITUTO DE ESTUDIOS POLÍTICOS MEDELLÍN 2008 1 Esta investigación es un reconocimiento a la población víctima y afectada por el desplazamiento forzado por la violencia, a sus expresiones y formas organizativas y de acción colectiva, a sus líderes y lideresas, a la lucha constante por el reconocimiento y acceso a los derechos que no gozan. Este trabajo es un homenaje a los desplazados y otras víctimas del conflicto armado colombiano, que han enseñado con sus actos lo que es la dignidad, la solidaridad y la resistencia a la guerra y a la violación constante de sus derechos. 2 TABLA DE CONTENIDO INTRODUCCIÓN 5 1. DESPLAZAMIENTO FORZADO EN MEDELLÍN Y POBLACIÓN AFECTADA 11 1.1 Caracterización del desplazamiento forzado en Medellín 11 1.1.1 La población afectada por el desplazamiento forzado 12 1.1.2 Estadísticas del desplazamiento forzado en Medellín 16 1.1.3 Procedencia, trayectorias y localización de las víctimas 21 1.2 Un acercamiento a la participación y organización de la población afectada por el desplazamiento forzado en Colombia 26 1.2.1 Pérdidas y afectaciones referidas al derecho a la participación y la organización 27 1.2.2 Necesidades en la protección del derecho a la participación y la organización 36 1.2.3 Capacidades y potencialidades participativas y organizativas de la población desplazada en Colombia 44 1.2.4 Capacidades, potencialidades y limitaciones institucionales en la protección, garantía y reparación del derecho a la participación y a la organización 50 2. ESTRUCTURA DE MOVILIZACIÓN DE LA ACCIÓN COLECTIVA DE LA POBLACIÓN AFECTADA POR EL DESPLAZAMIENTO FORZADO EN MEDELLÍN 54 2.1 Estructura de movilización 54 2.2 Objetivos de las acciones realizadas por la población afectada por el desplazamiento forzado asentadas en Medellín 60 2.3 Miembros y liderazgos en las acciones colectivas 75 2.4 Experiencias y capacidades organizativas 80 2.5 Relaciones de la población desplazada con instituciones 92 2.6 Redes de comunicación de la población desplazada 105 2.7 Los repertorios, acciones y propuestas 108 3. ESTRUCTURA DE CONTEXTO DE LA ACCIÓN COLECTIVA DE LA POBLACIÓN AFECTADA POR EL DESPLAZAMIENTO FORZADO EN MEDELLÍN 134 3.1 El conflicto armado como el gran contexto 135 3.2 El Contexto político de las acciones colectivas 148 3.2.1 Oportunidades y restricciones desde las ramas del poder y la descentralización del Estado 155 3 3.2.2 La capacidad del gobierno local para respuestas represivas y de negociación 176 3.2.3 Aliados en el Estado, Alianza PIU 2005- 2006, un cambio en la respuesta 188 3.3 Contexto social: apoyos y solidaridad con la población desplazada en Medellín 199 3.4 Contexto cultural: Apropiaciones territoriales en Medellín 210 CONCLUSIONES 221 BIBLIOGRAFÍA 237 INTRODUCCIÓN En el presente texto se expone un análisis político sobre las dinámicas y características internas, los factores externos y de contexto de la acción colectiva de las organizaciones de la población afectada por el desplazamiento forzado en Medellín, profundizando en el caso de la Mesa de Organizaciones de Población Desplazada de Medellín (MOPDM). Como objetivos se trabajan: 1) Acercamiento al desplazamiento forzado en Medellín y a la población afectada por este. 2) análisis sobre la Estructura 4 de Movilización de las acciones colectivas de la población afectada por el desplazamiento forzado asentada en Medellín, y 3) análisis sobre la Estructura del Contexto que sirve de escenario, limitante o posibilidad para la acción colectiva. Este trabajo fue posible dentro de la línea investigativa de “Migraciones, movilidad y desplazamiento forzado” del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, y del enfoque metodológico, teórico y analítico con el que se han adelantado las investigaciones sobre el desplazamiento forzado. La apuesta de la línea investigativa integra de manera compleja cinco grandes vectores analíticos: 1) aspectos propios del desplazamiento forzado; 2) conflicto social y armado asociado al desplazamiento; 3) acciones colectivas y ciudadanía de la población afectada por el desplazamiento forzado; 4) territorio y territorialidades; y, 5) políticas públicas de prevención, protección, reconocimiento, atención humanitaria, restablecimiento y reparación a las víctimas del desplazamiento forzado. El trabajo responde entonces, además del interés general, a los aprendizajes obtenidos y a las preguntas surgidas del trabajo adelantado en la línea. Además de la formación recibida en los diferentes seminarios de la Maestría en Ciencia Política, en donde se recogieron los insumos suficientes para realizar este trabajo investigativo. Matriz sistema categorial desplazamiento forzado y acción colectiva 5 Categorías Variables Periodo 1996 - 2003 Periodo 2004 - 2007 Estructura de Movilización Objetivos y fines de la acción Miembros, liderazgos Experiencias Organizativas Relaciones con instituciones Redes de comunicación Repertorios de Acción Estructura de Contexto En Política Pública. Nivel Nacional Repertorios de reacción Conflicto armado Apropiaciones territoriales Apoyos, Redes de solidaridad Estos enfoques implican retomar y nutrir un sistema categorial (tabla anterior), basado en la teoría sobre la Acción Colectiva y el Desplazamiento Forzado, con el que se cruza la información teórica, la información recogida de las diferentes fuentes y el análisis realizado a lo encontrado en esas fuentes de información. El Sistema Categorial es una apuesta Teórico- Metodológica que ha hecho la línea de investigación, y con la cual se busca integrar de la manera mas comprensible, y a la vez rigurosa, la teoría existente sobre el desplazamiento forzado y la acción colectiva, y al mismo tiempo los avances investigativos que ha tenido la línea. Se puede expresar de 6 manera resumida en la Matriz anterior, con la que se construyeron los instrumentos para la recolección de información. Los textos consultados para poder avanzar en la investigación fueron inicialmente los teóricos que abordaban el tema de la acción colectiva y los movimientos sociales, y en algunos casos que vinculaban estos temas con el desplazamiento forzado, así se pudo precisar en un comienzo el Sistema Categorial, posteriormente se fueron consultando otros documentos que describieran y dieran cuenta de la acción colectiva de la población desplazada asentada en Medellín. Fuentes Primarias Como fuentes de información se han tomado diversos documentos elaborados por las mismas organizaciones, en especial la Mesa de Organizaciones de Población Desplazada (MOPDM), así como documentos de la Unión Temporal, Alianza PIU 2005- 2006 que han servido como fuentes primarias. Documentos Jurídicos y normatividad También se han revisado documento relacionados con la jurisprudencia existente: Sentencias de la Corte Constitucional y Autos de seguimiento; Decretos Presidenciales, Ordenanza Departamental 06 de 2006, y decretos municipales, entre otros. Así mismo se consultaron cronologías de Prensa, del periodo 1996- 2007, de los diarios El Colombiano y El Tiempo. Actas Se revisaron además las actas del Comité Local de Atención Integral a la Población Desplazada (CLAIPD), trabajos académicos que hablaran sobre las organizaciones o sobre la Acción Colectiva y el Desplazamiento Forzado. 7 Para cada una de las fuentes se tiene en cuenta la Matriz desarrollada, y presentada anteriormente, modificándola según el caso para facilitar la recolección. Este trabajo investigativo gira entorno a la Mesa de Organizaciones de Población Desplazada de Medellín, aunque esta Mesa comienza a operar entre el año 2005 y 2006, se retoman años preliminares para dar cuenta de aspectos de la Estructura de Movilización y de Contexto que sólo pueden ser explicados cuando se toman los años anteriores al fenómeno, se recoge datos desde el año 1996, aunque se hace el mayor énfasis en el periodo 2004- 2007, periodo en el que la Mesa ya existe y comienza a funcionar. Se tienen entonces tres capítulos más las conclusiones. En el primero de ellos se presenta un acercamiento al desplazamiento forzado en Medellín y a la población víctima. Primero se define la población sujeto de la que se ocupa la investigación, se exponen algunas cifras que dan cuenta de la dimensión del fenómeno a nivel local, de este último se amplía a algunas anotaciones más profundas de tipo cualitativo. En segundo lugar se caracterizan algunas formas organizativas de la población afectada por el desplazamiento forzado en Colombia, resaltando su situación de víctima, por lo que se describen los aspectos relacionados con las pérdidas sufridas por la población, las necesidades, las capacidades de la población y las capacidades institucionales referentes a la participación y la organización. En el capítulo siguiente, sobre la “Estructura de Movilización”, se hace un recorrido por los factores internos que describen la acción colectiva de la población desplazada asentada en Medellín: se trabajan los objetivos y fines de las acciones, las reivindicaciones que guían el accionar; los miembros participantes de las acciones, así como sus liderazgos; la experiencia organizativa de la población en Medellín; las relaciones de la 8 población con las Instituciones; las redes de comunicación que se construyen y utilizan en y para la acción; por último, las formas y repertorios utilizados por la población desplazada en las acciones. El tercer capítulo aborda los asuntos externos, pero que afectan de alguna manera la acción colectiva de la población desplazada asentada en Medellín, es lo que se entiende como “Estructura de Contexto”; dentro de esta se tiene entonces, en primer lugar al conflicto armado como el gran contexto en el que se desarrolla el accionar en Medellín; seguidamente el contexto político, en el que se presenta a su vez el acceso al sistema de decisiones, la capacidad del gobierno local para respuestas represivas y la negociación, y los aliados en el Estado. Además se recogen elementos relacionados con el contexto cultural referido a las apropiaciones territoriales; por último está el contexto social, que se remite a los apoyos y la solidaridad con la población desplazada. Por último se presentan las conclusiones en las que se retoman las descripciones realizadas especialmente en los capítulos dos y tres, con los que se hace una identificación de algunos momentos de la acción colectiva de la población desplazada en Medellín, así como de las perspectivas para la acción futura. Este estudio es entonces un reconocimiento a la acción colectiva de la población desplazada en el periodo indicado, 1996 – 2007, y como tal brinda a las diferentes instituciones y a las mismas organizaciones de la población elementos para el análisis de la movilización de las víctimas del desplazamiento forzado, recogiendo diversos factores que influyen y que son causados por el mismo accionar. 9 1. DESPLAZAMIENTO FORZADO EN MEDELLÍN Y POBLACIÓN AFECTADA En este capítulo se hace una caracterización general del fenómeno del desplazamiento forzado, así como de las formas organizativas, la participación y la acción colectiva de la población víctima; en la primera parte se recogen aspectos relacionados con la dimensión del desplazamiento en Colombia, haciendo especial énfasis en Medellín. En la segunda parte se aborda a la población víctima del desplazamiento forzado como sujeto de derecho, capaz de actuar, organizarse y participar, se hace 10 una caracterización de la población desplazada como víctima y como actor colectivo, se hace de manera general para Colombia. 1.1 Caracterización del desplazamiento forzado en Medellín En este apartado se explora la dimensión del desplazamiento en los últimos cinco años, 2004 – 2008, según información emitida especialmente por Acción Social para el nivel nacional, y por otras fuentes para el nivel local, el texto permite hacer un seguimiento al fenómeno. A partir de las diversas fuentes se visibilizan algunos cambios y énfasis del desplazamiento forzado, lo que permite realizar un acercamiento a las dinámicas o tendencias en los últimos años. Para abordar el desplazamiento forzado en el Municipio de Medellín, lugar donde se centra el estudio, se han retomado fuentes de información tanto cualitativas como estadísticas, que dan cuenta de la dimensión del fenómeno. En primer lugar se hace un acercamiento a la definición de la población sujeto de esta investigación, luego se consideran aspectos relacionados con las procedencias, trayectorias, lugares de asentamiento, y se toman los datos estadísticos basados ofrecidos por Acción Social y la Unidad Permanente de Derechos Humanos de la Personería de Medellín. 1.1.1 La población afectada por el desplazamiento forzado Algunas organizaciones han reconocido el desplazamiento forzado como “la tragedia social mas grave que produce el conflicto armado” en Colombia, que es resultado de la dinámica de lucha de los actores armados, expresado a su vez en la disputa por el control de territorios, que llevan a la persecución de los que son considerados adversarios reales o en 11 potencia y que llevan a “procesos de recomposición de las diversas formas de poder en las regiones”1. La población es considerada amiga o enemiga según la valoración que hace de manera arbitraria el actor armado, desde la cual toma acciones contra esta, generalmente afectando sus formas organizativas que son consideradas en muchas ocasiones obstáculos para el dominio territorial y poblacional que quiere ejercerse. Ninguno de los actores armados reconoce las responsabilidades en el desplazamiento forzado de población, y mucho menos reconoce la posibilidad de adoptar los compromisos del Derecho Internacional Humanitario (DIH), siempre encuentran una justificación, obviamente arbitraria, para sustentar las acciones contra la población civil. El Estado a su vez, se muestra “cada vez más ineficaz en la prevención de las complejas causalidades y consecuencias del desplazamiento”2, no se trata solo de la responsabilidad por acción de la Fuerza Pública, también la omisión del Estado para combatir las causas del conflicto armado en sus más amplias expresiones y que afectan directamente a la población civil, que se expresa en muchas ocasiones en desplazamientos forzados que a la vez afectan las formas organizativas y participativas de la población; que en el peor de los casos, que no son pocos, sigue siendo afectada en sus derechos después de ser desplazada hasta el lugar en que se asienta de manera involuntaria. “En la medida en que se involucra la población civil como víctima, se cierran los espacios de la participación ciudadana y se agudiza la polarización entre los colombianos; el desplazamiento forzado rompe 1 CODHES. Un país que huye.... CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento Número 17. Bogotá: 15 de febrero de 1999. P. 3. 2 Ibíd. P. 10. 12 los lazos de sociabilidad en las regiones y profundizan las secuelas de la crisis social en los niveles rural y urbano3. La población a la que se refiere esta investigación, y que es afectada por este tipo de desplazamiento se precisa en los principios rectores sobre desplazamiento interno, en la ley 387 de 1997, en la ordenanza 06 de 2006 del Departamento de Antioquia, así como en el Acuerdo Municipal 49 de 2007 del Municipio de Medellín. Se acude en primer lugar a la definición dada por la ley 387, en esta se considera desplazada a: “toda persona que se ha visto forzada a migrar dentro del territorio nacional abandonando su localidad de residencia o actividades económicas habituales, porque su vida, su integridad física, su seguridad o libertad personales han sido vulneradas o se encuentran directamente amenazadas, con ocasión de cualquiera de las siguientes situaciones: conflicto armado interno, disturbios y tensiones interiores, violencia generalizada, violaciones masivas de los Derechos Humanos, infracciones al Derecho Internacional Humanitario u otras circunstancias emanadas de las situaciones anteriores que puedan alterar o alteren drásticamente el orden público”4. Esta definición da cuenta de las personas que se ven afectadas directamente por el desplazamiento forzado, en ese mismo sentido quedarían por fuera las personas, grupos y organizaciones que no son directamente desplazadas, pero que tienen un vínculo o una afectación 3 Ibíd. P. 10. 4 REPÚBLICA DE COLOMBIA. Ley 387 de 1997. En: Atención a población desplazada por el conflicto armado. Compendio de políticas y normas. Red de Solidaridad Social. 1999. P. 135. 13 directa con el desplazamiento forzado. Por esa misma razón se acude al término que sobre “población en riesgo o afectada por el desplazamiento forzado” presenta la ordenanza 06 de 2006 del Departamento de Antioquia: “es aquella que se encuentra en riesgo o vulnerable, bloqueada, emplazada, confinada, en resistencia, receptora y en situación de desplazamiento, inscrita o no en el Sistema Único de Registro, reconociéndolos como sujetos de derechos y deberes, participantes activos de su propio desarrollo”5. Cuando se habla de víctimas, se está hablando básicamente de la población que ha sido desplazada dentro del territorio por diferentes actores mediante diversas acciones armadas que generan temor dentro de la población y obligan la salida de los lugares de residencia u ocupación para proteger la vida, la integridad física u otros bienes. Bustillo presenta una de las características centrales que describe a este tipo de población y es que “se trata de víctimas de una violación múltiple, compleja y continua de los derechos humanos”6. Cuando se acude a considerar una violación múltiple de derechos se hace referencia a las violaciones de los derechos civiles y políticos, los derechos económicos, sociales y culturales. Bustillo resalta además como ésta población se encuentra en una situación de extrema vulneración, con negativos efectos psicosociales y que además ha visto romperse el tejido social al cual estaban vinculados. 5 GOBERNACIÓN DE ANTIOQUIA. Ordenanza 06 de 2006. Por la cual se adopta la Política Pública para la prevención del Desplazamiento Forzado, la Protección, reconocimiento Y reparación de los Derechos de la Población Afectada por el Desplazamiento Forzado por la violencia en el Departamento de Antioquia. P. 7. 6 BUSTILLO, Juan Manuel. Los procesos organizativos de la población desplazada: alcances, limitaciones y retos. En: Desplazamiento forzado. Dinámicas de guerra, exclusión y desarraigo. Bogotá: Universidad Nacional, ACNUR, 2004. P. 432. 14 Según el Acuerdo Municipal 049, se considera entonces a la Población afectada por el desplazamiento, que es entendida “en su condición de víctimas, sujetos de derechos y deberes y de protección especial por parte del Estado”, con lo que a la vez se busca reconocer y fortalecer en estas víctimas sus capacidades y potencialidades7. Esta población, junto con la de los lugares a la que llegan a asentarse, sigue en una situación en la que sus derechos son desprotegidos, se mantiene la vulneración y los derechos de los que han sido despojados se mantienen sin ser restablecidos y mucho menos reparados. Se recogen todas estas definiciones, especialmente las de la Ordenanza 06 y el Acuerdo 49, porque permiten hablar de las acciones colectivas no solo de la población que ha sufrido el desplazamiento forzado, sino también de la población receptora, pues son básicamente estos dos “tipos” de población las que conforman un número importante de expresiones colectivas que se manifiestan en los asentamientos y en el municipio en general. Al final de cuentas, para este ejercicio investigativo se aborda a la población afectada por el desplazamiento forzado, básicamente en situación de desplazamiento, receptora, en riesgo y emplazada, asentada en el Municipio de Medellín, que recurre a diferentes acciones colectivas. 1.1.2 Estadísticas del desplazamiento forzado en Medellín En esta parte se toman algunos datos significativos para el periodo 2004 - 2007, en los que se relaciona el número de población víctima del desplazamiento forzado asentada en Medellín. La información se presenta 7 MUNICIPIO DE MEDELLÍN. Acuerdo Número 49 de 2007. Gaceta Oficial 3138.Medellín, 11 de Diciembre de 2007. 15 de manera cronológica para permitir ver la evolución de los datos, primero se muestran las cifras de población que llega a Medellín y luego la desplazada intraurbana. Antes de entrar de lleno con el caso de Medellín y como contexto de éste se tienen algunos datos generales para Colombia, retomados de las estadísticas de Acción Social para el periodo 2004 – 30 de septiembre de 20088. Hasta el 30 de septiembre, y desde que se tienen reportes sobre el desplazamiento forzado, Acción Social reporta para Colombia un total de 2703550 personas desplazadas, de las cuales 1389477 son hombres y 1314073 son mujeres. Cifra que podría abrir un serio debate, puesto que siempre se han tenido suficiente datos que indican y sostienen que ha sido mayor el número de mujeres, que de hombres, afectadas por el desplazamiento forzado. Según las cifras de Acción Social, Medellín ha recibido por motivos de desplazamiento forzado a un total de 118429 personas, de las cuales 58033 son hombre, y 60396 son mujeres. En el caso de Medellín la tendencia por género se invierte, y las mujeres aparecen como las más afectadas en número. Las cifras de población desplazada asentada en Medellín difieren de acuerdo a la fuente. Por ejemplo, finalizando 2004, las cifras acumuladas de la Personería hablaban de 78.528 personas que habían declarado desde 8 www.accionsocial.gov.co. Actualización al 30 de septiembre de 2008. 16 http://www.accionsocial.gov.co/ el año 20009, Acción Social hablaba de 68.945 personas10 y el Plan de Desarrollo Municipal planteaba que el número de personas registradas era de 60.459 para el mismo período11. Para el análisis de las tendencias en el número de personas desplazadas en Medellín se toman las cifras acumuladas de la personería municipal y las de Acción Social por presentar la mayor regularidad en reportes para el periodo. En el año 2004, 8881 personas declararon su condición ante la Personería Municipal de modo que el acumulado ascendió a 7852812. Acción Social reconoce 6329 para ese año13, un acumulado calculado de 78193 personas. En el 2005 durante el primer semestre declararon ante la Personería 4787 personas14, a octubre la cifra era 8773 personas, casi el doble del primer semestre y muy cercana a la del año anterior15, la cifra alcanzó las 11.627 personas finalizando el año16. Según Acción Social los desplazados llegados a Medellín en 2005 fueron 1228117. 9 VARGAS, Jairo Herrán. Balance de la situación de derechos humanos en Medellín durante el año 2004. Medellín: Personería de Medellín, 2004. Ciado por: NARANJO GIRALDO, Gloria. Desplazamiento forzado y reasentamiento involuntario. Estudio de caso: Medellín 1992-2004. Medellín: 2005. 10 SÁNCHEZ, Luz Amparo. Proyecto de investigación. La migración forzada de colombianos: Una investigación comparativa sobre miedo, memoria histórica y representaciones públicas en Colombia, Ecuador y Canadá. Medellín: Corporación región, 2006. p. 10. 11 FAJARDO VALDERRAMA, Sergio. Plan de Desarrollo “Medellín Compromiso de toda la ciudadanía” 2004-2007. Línea 2. Medellín social e incluyente. Alcaldía de Medellín.2004. P. 55 12 PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Informe de Gestión 2004. Medellín: 2005. 13 www.accionsocial.gov.co. Actualización al 30 de septiembre de 2008. 14 “Mañana empieza Semana por la Paz”. EN: El Colombiano, Medellín (1, Septiembre, 2005); P 10a 15 PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Derechos humanos en Medellín 2005. Op. Cit. P. 20. 16 “El conflicto en Putumayo se refleja en Medellín”. EN: El Colombiano, Medellín (18, Enero, 2006); P 3d. 17 www.accionsocial.gov.co. Actualización al 30 de septiembre de 2008. 17 http://www.accionsocial.gov.co/ http://www.accionsocial.gov.co/ En agosto de 2006, la cifra según la Personería alcanzó las 12.721 personas18, superando el 2004 y el 2005 sin terminar el año; concluyó en 16.835 personas declarantes, que corresponde a 4.020 núcleos familiares para un acumulado de 19.970 familias19. Acción Social registra un total de 9740 personas para el mismo periodo20. Durante el primer semestre de 2007 declararon ante la Personería 7080 personas21 pero de acuerdo al acumulado presentado para fin de año se tenían 16231 personas declarantes, que acumulaban 123618. Por su parte, Acción Social reconoce 10642 personas para ese año, y un total de 118429 personas22. Para el año 2008, la Personería de Medellín reporta hasta el mes de junio 13590 personas desplazadas que llegaron a Medellín; por su parte, Acción Social, en el mismo año pero en un periodo que va hasta el 30 de septiembre, tres meses más, reporta 7573 personas desplazadas que llegan a Medellín, 6017 personas menos que la Personería. El acumulado para el año 2008, según los periodos anotados, sería: Acción Social 118429 personas; Personería, 137208 personas. Acumulado de personas desplazadas según fuente de información Personería de Medellín, Acción Social. Año 2004 2005 2006 2007 2008** Fuente P AS P AS P AS P AS P AS 18 “Se recrudece el destierro intraurbano”. EN: El Colombiano, Medellín (30, Septiembre, 2006); P 10a 19 INSTITUTO POPULAR DE CAPACITACIÓN. El desplazamiento: el discurso de la inserción urbana invisiviliza los retos de la verdad justicia reparación. Op. Cit. P. 33 20 www.accionsocial.gov.co. Actualización al 30 de septiembre de 2008. 21 “Virgelina se fue al cielo, desterrada”. EN: El Colombiano, Medellín (22, Junio, 2007); P 10a 22 www.accionsocial.gov.co. Actualización al 30 de septiembre de 2008. 18 http://www.accionsocial.gov.co/ http://www.accionsocial.gov.co/ Personas por año 8881 6329 11627 12281 16835 9740 16231 10642 13590 7573 Acumulado número de personas 78528 78193* 86461 90474* 107387 100214* 123618 110856* 137208 118429 P: Personería de Medellín (declaraciones por año) AS: Acción Social (Personas ingresadas al registro por año) * Cálculos realizados a partir de las cifras de Acción Social acumuladas a septiembre 30 de 2008. ** Cifras correspondientes al periodo enero- junio de 2008 para el caso de la Personería y de enero a septiembre 30 de 2008 para Acción Social Frente a las cifras de Acción Social se debe insistir en que éstas no son cifras aun consolidadas y lo más probable es que sigan aumentando debido a que las personas pueden seguir declarando en años posteriores, además el ingreso en el registro de población puede tardar algún tiempo, así como la no inclusión puede ser interpelada por las víctimas. De acuerdo al acumulado de población desplazada declarante en la Personería de Medellín y registrada en Acción Social, el fenómeno en el municipio no se ha detenido, entre enero de 2004 y junio de 2008 el número de desplazados que llegaron a Medellín es de 67164 personas según el Ministerio Público. En cifras de Acción Social, para el inicio del periodo habían llegado a Medellín 71864 personas, en los casi cinco años transcurridos posteriormente, 2004- septiembre de 2008, llegan 46565 personas. Sobre el desplazamiento intraurbano, se tiene como consolidado en las cifras de la Personería: en el 2004 declararon 472 personas; para el año 2005 eran 415 personas las víctimas de este tipo de desplazamiento; en 19 2006 fueron 776 personas; en el año 2007 fueron 1069 personas declarantes; a junio de 2008 se tenían 700 personas declarantes. De estas cifras se puede afirmar que hay un incremento constante y significativo de las declaraciones en los 3 últimos años23. Acumulado de Declaraciones desplazados intraurbanos según Personería de Medellín. Año 2004 2005 2006 2007 2008* Número de Personas 472 415 776 1069 700 Acumulado de Personas 472 887 1663 2732 3432 *Datos de la Personería a junio 30 de 2008 De las cifras se pueden hacer consideraciones estadísticas de diverso tipo, aumento general y porcentual para todo el periodo, reducciones o incrementos para cada año respecto al anterior. Pero sin duda alguna lo que permanece es la crisis humanitaria, la violación permanente de derechos a las víctimas del desplazamiento. Sin embargo si la discusión que se quiere hacer se limita sólo a los números, la situación no deja de ser problemática, tomando solo las cifras oficiales ya descritas, se tienen un 64,79% más de víctimas del desplazamiento forzado que las que había al inicio del periodo. Aunque el número es importante para conocer la dimensión cuantitativa del problema, lo que debe preocupar por encima de las cifras es la violación permanente de los derechos de miles de colombianos, que interrumpe el desarrollo de sus vidas, les arrebata bienes y les genera pérdidas tanto materiales como morales y simbólicas. 23 UNIDAD PERMANENTE PARA LOS DERECHOS HUMANOS. PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Recepción de Encuestas Población Desplazada. Junio 2008. Medellín: Junio de 2008. 20 1.1.3 Procedencia, trayectorias y localización de las víctimas Es necesario anotar la existencia de dificultades para especificar ciertas trayectorias debido a que la información no es precisa; generalmente, y por razones obvias, el asentamiento es urbano puesto que la población desplazada llega en su mayoría a la zona urbana de Medellín, pero no siempre son claras las características de los lugares de procedencia rurales o urbanos. Sin embargo se pueden identificar lugares de salida y de llegada; la información especifica algunos lugares de salida del desplazamiento producido en municipios de Antioquia, en muchos casos se trata de salidas rurales; también se presentan expulsiones urbanas, de cabeceras municipales, de municipios aledaños a Medellín y de la misma ciudad; los lugares de asentamiento se limitan al territorio urbano de Medellín, por zonas, comunas, barrios y asentamientos. Se pueden hacer otras precisiones, en primer lugar los lugares de expulsión y de asentamiento son identificables en buena medida, existen cifras, descripciones y testimonios que logran dar cuenta de los lugares que se convierten en mayores expulsores, municipios y departamentos, así como de los mayores receptores, barrios y asentamientos. Sin embargo, respecto a las rutas existen mayores dificultades, en primer lugar respecto a la cuantificación, pero además respecto a la descripción, de todas formas lo que si es cierto es que se logran observar recurrentes desplazamiento y lo que se ha llamado una violación permanente de los derechos, que obedece a la constante revictimización de la población desplazada24, que en muchos de los casos se ven afectadas por nuevas acciones de violencia, y en otros tantos por nuevos desplazamientos incluso al interior de Medellín. 24 UNIDAD PERMANENTE PARA LOS DERECHOS HUMANOS DE LA PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Desplazamiento forzado intraurbano en Medellín 2006. “Una realidad invisible”. Medellín: 2006. P.11 12. 21 Las rutas en el periodo de interés se convierten en algo difícil de identificar, precisamente por que sobresalen los desplazamientos individuales y familiares25, pero en términos generales se puede decir que estas se presentan de diferentes partes del país, departamentos y municipios, hacia Medellín26. Así mismo dentro del Municipio se presentan redesplazamientos, se constituye así en receptor y expulsor27; estos casos de desplazamiento dentro del mismo Municipio convierten a Medellín además en trayectoria. En el periodo 2004 – 2008 se mantienen ciertas dinámicas de expulsión de población hacia Medellín desde diferentes Municipios de Antioquia entre los que se destaca el Oriente Antioqueño (Granada, San Carlos, Nariño y Cocorná principalmente), y en menor medida el Occidente (en el que se destaca Dabeiba)28 y Urabá29. Resalta en el periodo el incremento que tiene la llegada de población procedente de otros departamentos, lo que constituye un aumento de los desplazamientos interdepartamentales respecto a la población asentada en Medellín30, de este tipo de desplazamiento resalta la llegada de Población del vecino departamento del Chocó31. 25 MUNICIPIO DE MEDELLÍN, SECRETARÍA DE BIENESTAR SOCIAL. Informe Final de ejecución, Componente espacios de deliberación. Medellín: Mayo – diciembre de 2006. P. 16. 26 INSTITUTO POPULAR DE CAPACITACIÓN. Un poco de luz en la oscuridad. Desplazamiento forzado. Derechos humanos integrales Medellín 2004. Medellín: 2005. P. 70. 27 Ibíd. P. 76. 28 PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Informe de Gestión 2004. Op. Cit. P. 25. 29 PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Derechos humanos en Medellín 2005. Medellín: 2006 P. 21. 30 Ibíd. P. 21. 31 PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Recepción de Encuestas Población Desplazada. Medellín: 2007. 22 También se identifica la llegada de población de Nariño32, de los límites con Córdoba33, de Bogotá, Tolima, Cauca y Norte de Santander34; en el año 2006 hay un pico de llegada de población de otros departamentos cuando en términos porcentuales pasa del 7% al 20%35. Para el año 2008 las tendencias muestran al Chocó como lugar que sigue expulsando población hacia Medellín, hasta junio habían llegado248 personas de Quibdó, y 754 personas del resto de ese departamento. Mientras que al interior de Antioquia sobresalen Apartadó con 612 personas expulsadas llegadas a Medellín, Tarazá con 537 personas desplazadas, Dabeiba 513, Urrao 504, Turbo 496, Ituango 452, Valdivia 448, Chigorodó y Nariño cada uno con 321 personas expulsadas hacia Medellín. De las cifras anteriores se destaca una tendencia de aumento de expulsiones del Urabá y Occidente por una parte, y del Norte por otra; es muy importante el caso de Ituango, municipio ubicado en la frontera de esas dos zonas. El aumento constante de desplazamiento en estas zonas de Antioquia sería explicado en alguna medida por el reacomodamiento de algunos actores armados y por la dinámica que juegan con el narcotráfico. Nariño es un caso aparte, primero por que es el único municipio del Oriente que presenta cifras tan altas, y en segundo porque está zona no ha sido históricamente asociada al narcotráfico, sin embargo últimamente también se han producido últimamente algunas menciones a este respecto 32 “Estudiantes desplazados no se amañan en el colegio”. EN: El Colombiano, Medellín 17, Abril, 2007; P 2d 33 “En Saiza ya cantan los gallos”. En: El Colombiano, Medellín 27, Julio, 2004; P 11a 34 ARISTIZABAL MURILLO, Erika Yolanda; CASTRO ANALLA, Julieth; RETREPO DUQUE, Ana Cristina. Programas de protección social a los desplazados en la administración del alcalde Sergio Fajardo Valderrama período 2004-2005. UNAULA Medellín: 2005 P. 139. 35 “El conflicto en Putumayo se refleja en Medellín”. EN: El Colombiano, Medellín 18, Enero, 2006; P 3d 23 en esa zona, además de la presencia y disputa que aun se mantiene en esa zona por parte de diferentes grupos armados. Por su parte, como lugares de asentamiento en Medellín, están principalmente los barrios de la periferia, ubicados la mayoría de ellos en las partes altas36, en los que Moravia es una excepción a la altura pero no a la exclusión; estos asentamientos son entonces los lugares de refugio de la población más pobre entre la que se cuenta a los desplazados37, lugares en los que no es posible llevar una vida digna debido a las características propias del territorio y a las carencias materiales38. Están entonces Moravia, Manrique, La Cruz, Santo Domingo Savio, Popular, Robledo, Villatina, Buenos Aires, Castilla, Enciso, Caicedo, Santa Cruz, Llanaditas, La Milagrosa y San Javier. De los corregimientos se destaca San Antonio de Prado39. Sin embargo se mantiene un alto número de personas que no reportan su lugar de residencia40. Cuando se rastrea el desplazamiento forzado intraurbano, fenómeno que se presentaba desde antes del periodo41, y los lugares de expulsión y asentamiento, se repiten en gran medida los lugares mencionados en el asentamiento de la población proveniente de otros lugares diferentes a Medellín. 36 “Metrocable, el regalo al "savio” cuarentón”. En: El Colombiano, Medellín 19, Julio, 2004; P 10a 37 OSPINA URIBE Paula Andrea y ZAPATA BERRIO Ani Lady. (2005) Caracterización de los Asentamientos Nucleados de Población en Situación de Desplazamiento Forzado en la Ciudad de Medellín. Una aproximación a la noción de asentamiento nucleado. 1992-2004. Medellín: Pág. 13. 38 INSTITUTO POPULAR DE CAPACITACIÓN. El desplazamiento: el discurso de la inserción urbana invisiviliza los retos de la verdad justicia reparación. Op. Cit. P. 29 30. 39 PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Vive tus derechos. Op. Cit. P. 29. 40 PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Recepción de encuestas. 2000 – 2006. Medellín: 2007. 41 NARANJO GIRALDO, Gloria. Desplazamiento forzado y reasentamiento involuntario. Op. Cit. P. 9. 24 Los principales barrios afectados por el desplazamiento forzado intraurbano en el periodo 2004- 2007 son Santo Domingo, Ocho de Marzo, Popular, San Javier, Carpinelo, Manrique, El Salado, La Cruz, Juan Pablo II, Olaya Herrera, Blanquizal, Belencito, Veinte de Julio, Centro, Moravia, Santa Cruz, Robledo, Enciso, Belén, Villa del Socorro y los corregimientos San Cristóbal y San Antonio de Prado42. La mayoría de los barrios se presentan como lugares expulsores y receptores a la vez43. Así mismo el Municipio de Bello aparece como un lugar del que sale población desplazada hacia Medellín44 y al que llega población expulsada de diferentes barrios de este último municipio45. 1.2 Un acercamiento a la participación y organización de la población afectada por el desplazamiento forzado en Colombia Se parte de considerar cuatro aspectos con los que continúa la segunda parte de este capítulo; el primero retoma las pérdidas sufridas y los derechos afectados a la población desplazada y que son causadas por la acción misma del desplazamiento por la violencia, que implican el comienzo de una violación sistemática del derecho a la participación y a la organización. Se trata de afectaciones que siguen al desplazamiento, comienzan desde el momento de la expulsión y se prolongan hasta que las víctimas no sean restablecidas y reparadas. 42 PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Vive tus derechos. Op. Cit. P. 31. 43 PERSONERÍA DE MEDELLÍN. Recepción de encuestas. Op. Cit. 44 “Ser desplazado depende de quien provenga la amenaza”. EN: El Colombiano, Medellín 14, Marzo, 2006; P 10a 45 INSTITUTO POPULAR DE CAPACITACIÓN. Un poco de luz en la oscuridad. Desplazamiento forzado. Op. Cit. P. 69. 25 En segundo lugar está el componente sobre las necesidades que tiene le población afectada por el desplazamiento forzado, en muchas ocasiones van ligadas a las pérdidas y a las afectaciones, pero además incluyen asuntos que venían probablemente desde antes de ser desplazados y que continúan en los lugares de asentamiento involuntario. En muchos casos las necesidades son compartidas con otro tipo de víctimas o población vulnerable. El tercer componente son las capacidades de la población que ha sido afectada por el desplazamiento forzado, estás pueden venir desde el momento del desplazamiento, pueden ser adquiridas o fortalecidas en los lugares de llegada, se trata de las capacidades, potencialidades y vocaciones para la organización y la participación. En cuarto y último lugar se presentan las capacidades que tiene el Estado y sus instituciones para acompañar, fortalecer y potencializar el capital humano, la participación y la organización de la población afectada por el desplazamiento forzado. 1.2.1 Pérdidas y afectaciones referidas al derecho a la participación y la organización Cuando se hacen balances de los saldos del conflicto armado colombiano, diferentes a los realizados por los actores armados, siempre dejan ver que la más afectada es la población no combatiente, estos balances presentan similares aspectos en cuanto a pérdidas para la población en número de muertes, heridos, desaparecidos, desplazados. Profundizando en estos balances también se encuentran afectaciones que impactan algo más que las individualidades y que dejan numerosas secuelas, más allá de las físicas. 26 Para el caso de interés resulta suficientemente ejemplar el caso de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó; así como es un claro modelo de una buena organización, fuerte y persistente, es a la vez el claro ejemplo de afectación a la organización de civiles que se oponen a la guerra y a ser parte de ella. En el primer trimestre de 2005 se daba cuenta de la última, para ese momento, acción violenta contra la Comunidad de Paz46. Se profundizaba en el asesinato de ocho personas de esta comunidad en el mes de febrero; la misma población reconocía como autores al Ejército Nacional; además de la masacre, era otros de los tantos asesinatos que se cometían contra esta población, era una acción más de persecución contra una comunidad organizada y decidida a hacerle frente a la guerra. Se trataba de la persecución de diferentes actores armados, esta vez del Ejército, contra la población, además en este caso el Presidente de la República, además de manifestar su apoyo irrestricto al Ejército, algo lógico; señaló y condenó a la Comunidad de Paz de ser colaboradora de grupos armados ilegales; desconoció los principios organizativos, éticos y políticos de esta población de ser neutrales y no prestar su territorio a los actores de la guerra. Luego de esta incursión armada se “produjo un nuevo desplazamiento de por lo menos 500 personas de esta comunidad”47. Se hace énfasis en otro caso que atenta contra las organizaciones de no combatientes, que además tienen una postura clara contra la guerra de no hacer parte de ella, se trataba de las acciones de las FARC en el Norte del Cauca, en donde las acciones militares de esta guerrilla, contra objetivos 46 CODHES. La política del avestruz. CODHES INFORMA Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Número 58. Bogotá: 1 de mayo de 2005. P. 14. 47 Ibíd. P. 14. 27 militares, afectaron al pueblo NASA, lo que forzó el desplazamiento de más de 3900 personas pertenecientes a ese pueblo indígena. El ataque fue rechazado por el gobierno nacional, obviamente por ser una acción de grupos contra estatales; sin embargo un mes antes el ataque ya había sido advertido por las organizaciones sociales, y este de igual manera se produjo. Ante esto el pueblo NASA reclamaba “que cesen los combates, que desmilitaricen su territorio y que vuelvan a conversar unos y otros para buscar salidas políticas y negociadas al conflicto”48. La lista de persecuciones contra la población civil y sus formas organizativas no paraban allí, en el Putumayo fueron los paramilitares quienes asesinaron un líder cívico que había liderado una movilización contra estos grupos; que reaccionaron con el asesinato de otras cinco personas y este líder. “En estas circunstancias se ha generado el desplazamiento de población hacia Nariño y Huila y, además, se incrementaron las solicitudes de asilo de colombianos y colombianas ante las autoridades del Ecuador”49. La población es afectada por las acciones de guerra, además estas acciones obligan a la población a desplazarse. Pero más que esto, las acciones son ejecutadas contra organizaciones que rechazan directamente la guerra, la presencia y las acciones de los grupos armados. Es entonces la organización social y comunitaria no solo algo que se ve afectado por la violencia; suele ser entonces la razón para ejercer esa violencia, para ejecutar las acciones, para asesinar líderes y para obligar el desplazamiento forzado de población. Así se destaca en un estudio sobre el desplazamiento forzado en Soacha, en donde el “37% del total de jefes y 48 Ibíd. P. 15. 49 Ibíd. P. 15. 28 jefas de hogares desplazados en Soacha estaba vinculado a alguna organización antes del desplazamiento, especialmente organizaciones comunales, políticas religiosas y sindicales”50. En este estudio se consideran como probables que esa circunstancia haya sido determinante en el desplazamiento. De igual modo se da cuenta de las “frecuentes amenazas y algunas muertes selectivas a miembros de las Comunidades de Paz del Atrato”51; esto en el contexto de la salida forzada de población hacia Panamá, y los retornos en muchos casos sin medidas de seguridad y presionados por autoridades del vecino país y de Colombia. Un completo recuento da cuenta de las diferentes formas en que las mujeres son afectadas de forma más profunda por el conflicto armado en el país, los casos más concretos son los de las mujeres pertenecientes a minorías como los grupos étnicos, que son constantemente afectados por las acciones bélicas, y por la falta de atención estatal. Así mismo se destaca que las mujeres no reciben la atención diferenciada de acuerdo a su condición, en el mejor de los casos, de doble víctima52. La situación para las mujeres se agrava cuando hacen parte de alguna organización. De lo anterior se destaca la situación de algunas organizaciones: Organización Femenina Popular (OFP), Asociación Nacional de Mujeres Campesinas, Indígenas y Afrocolombianas de Colombia (ANMUCIC), Liga de Mujeres Desplazadas por la violencia del 50 CODHES. Huellas de nunca borra. Desplazados en Soacha. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento. Número 18. Bogotá: 17 de junio de 1999. P. 6. 51 CODHES. Guerra y diáspora. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento Número 39. Bogotá: 26 de Noviembre de 2001. P. 9. 52 CODHES. Las mujeres en la guerra: De la desigualdad a la autonomía política. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el desplazamiento. Número 48. Bogotá: 24 de abril de 2004. Pp. 11 - 15. 29 departamento de Bolívar, y la Corporación Casa de Mujer. De la última se resalta un acto de violencia en el que se hurtaron algunos equipos de cómputo y bases de datos53. Se subraya que las “Las mujeres fueron víctimas del 6% de los homicidios en combate, fuera de combate y desapariciones forzadas, del 10% de las torturas, del 11% de las lesiones por explosión de minas antipersonal y UXO’s, del 18% de los secuestros. El 17% de los defensores de derechos humanos asesinados o desaparecidos eran mujeres, 16% de los sindicalistas y 16% de los indígenas muertos”54. Dentro de las pérdidas sufridas por la población existen cambios en los roles de hombres y mujeres; que hacen también que las relaciones y protagonismos en las organizaciones sufren cambios significativos, relacionados con lo perdido y con lo que cambia. Las personas que se han visto forzadas a huir de su tierra por medios violentos, también se ven obligadas a cambiar, a adoptar estrategias de adaptación o reconstrucción sociocultural, económica y política, debido a que las redes sociales se fragmentan y por lo general, tienden a desintegrar las relaciones más próximas, el “mapa mínimo” (familiares, vecinales, comunales, etc.) en virtud de la vulnerabilidad social, inseguridad y precariedad económica adquirida. En este contexto de fragmentación, desintegración y precariedad, los comportamientos tradicionales de la mujer y el hombre también cambian55. 53 Ibíd. P. 15 – 19. 54 Ibíd. P. 18. 55 Ibíd. P 20 -21. 30 En el momento del asentamiento ya sus relaciones con las organizaciones y con las instituciones se hacen, en la mayoría de los casos, de manera directa; pasan en muchos casos de ser mujeres campesinas reservadas al hogar, a ser mujeres urbanas que tienen que salir de sus casas a sobrevivir, ya sea con el ingreso a organizaciones sociales, a negociar con las instituciones o con la entrada al empleo, muchas veces informal. Lo anterior implica asumir nuevos roles y tareas, en los lugares de asentamiento. Lo anterior da cuenta de pérdidas aun mayores para las mujeres, que a la vez deja ver la discriminación que ya experimentaban en lo político desde antes del desplazamiento forzado, “La discriminación o exclusión de la que hacen parte en tanto 1. Mujeres, 2. Habitantes rurales (Campesinas, Indígenas y/o Afrocolombianas), y 3. Desplazadas”56. Pero además está la precariedad de las organizaciones de mujeres, la falta de oportunidades dentro de organizaciones, la deficiente formación en liderazgo para la participación, y las deficiencias de la política pública en la oferta para las mujeres. Anteriormente se daba cuenta de la condena del gobierno a determinadas formas organizativas de la población, así mismo la persecución sistemática a estas mismas por parte de los diferentes actores armados; se ha dado cuenta de diferentes políticas tendientes a la reducción de instrumentos para que los civiles puedan defenderse desde la institucionalidad y la legalidad. De lo anterior se destacan acciones perpetradas por diferentes organismos estatales en contra de las libertades individuales y de los derechos, expresados en detenciones masivas y en diferentes acciones que ponen a 56 Ibíd. P. 22. 31 la población no combatiente en el mismo rango para la guerra que cualquier guerrero; se viola el principio básico de distinción. Son afectadas las formas organizativas de la población, donde estas se convierten cada vez más en razón para ser blanco de las acciones, no solo de los actores armados ilegales, “cada vez son más frecuentes allanamientos arbitrarios e ilegales y la sustracción de información a las organizaciones sociales”57. Además de lo anterior, se sostiene que la dinámica de la confrontación armada ha tenido algunas variaciones, “ha cambiado la modalidad de la masacre de la población civil por el asesinato selectivo de los lideres sociales y el control político–militar de los territorios”58. La democracia en Colombia está constantemente amenazada por los permanentes ataques que recibe por parte de todos los actores armados. Ejemplo de lo anterior es la situación que se vive en las zonas de fronteras relación con los representantes de la población en las diferentes corporaciones estatales. En un balance del norte y el nororiente del país en febrero de 2006, se indicaba que los “Concejales y alcaldes siguen operando sin unas garantías efectivas y reales en cuanto a su seguridad”59, se enumeraban los diferentes ataques contra este tipo de representantes y líderes, expresados en atentados contra sus vidas, y en algunos casos se producían desplazamientos producto de las amenazas. Al mismo tiempo se hacia la 57 CODHES. Plan de Acción Humanitaria: ¿Cooperación internacional o política de Estado? CODHES INFORMA. Boletín informativo de la Consultoría para los Derechos Humanos y el desplazamiento. Número 51. Bogotá: 15 de agosto de 2004. P. 9. 58 Ibíd. P. 10. 59 CODHES. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Número 67. Bogotá, 28 de febrero de 2006. P. 8. 32 denuncia en la que se hablaba de la participación de 10 parlamentarios de Norte de Santander apoyados por los paramilitares. De esta situación sobre la persecución a los representantes ya se hacía un balance en el año 200560, hasta ese momento se contabilizaban 19 concejales asesinados por los actores armados, 14 víctimas de atentados, así mismo se contabilizaba el desplazamiento de 326, confirmando una vez más como el hecho de participar en política se convierte en motivo de persecución, otros 8 concejales fueron afectados por otras causas. Para el caso de la persecución a concejales la responsabilidad cae principalmente en la guerrilla seguida de los grupos paramilitares, que presionan para fortalecer y ganar lealtades en las diferentes corporaciones locales. De igual manera se denuncia la presión por parte de las FARC y del Gobierno, alrededor de la siembra o no siembra de coca. Mientras tanto en Norte de Santander los grupos de desmovilizados continuaban con el control de negocios lícitos e ilícitos y territorial en el departamento, “mantienen una estrategia de inteligencia y seguimiento a las asociaciones y organizaciones sociales de base”61. Al mismo tiempo en Arauca las organizaciones y sus diferentes expresiones se mantenían en peligro, a pesar de que se trataba, para el momento, de uno de los departamentos con más presencia militar, precisamente un gran número de acciones de la Fuerza Pública se dirigía contra las organizaciones sociales de todo tipo, con detenciones masivas y 60 CODHES. ¿Hay derecho? CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Número 64. Neiva: 26 de octubre de 2005. P. 8. 61 CODHES. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Número 67. Bogotá, 28 de febrero de 2006. P. 9. 33 arbitrarias. La guerrilla y los paramilitares mantenían las desapariciones y los asesinatos selectivos. En un estudio realizado por Pastoral Social sobre indígenas kaukamos desplazados de la Sierra Nevada de Santa Marta, se recogen aspectos relacionados con la participación. Se hace un completo recuento de acciones que a lo largo del tiempo han llevado a afectar a esta población y a sus formas organizativas; desde el momento de la conquista, pasando por la imparable violencia en el territorio que ocupan, en la que sobresale la época de la Violencia, y los picos vividos desde los años ochenta. Todo lo anterior ha llevado a que los indígenas sufran “un constante despojo territorial, trayendo como consecuencia la inestabilidad organizativa y el deterioro de su identidad cultural”62. Si en algún momento se ha resaltado la pertenencia a organizaciones sociales como causa del desplazamiento, no son menos ciertos y constantes los desplazamientos forzados por el interés estratégico de los territorios que se habitan, este es el caso de los indígenas Kaukamos63. En el año 2003 los paramilitares aumentan las acciones contra esta comunidad, asesinan líderes comunitarios en lugares de control permanente de este actor armado, además se producen amenazas, atentados contra otros líderes y desplazamientos forzados. Debido a los constantes ataques de las AUC, se produce una medida cautelar a favor del Pueblo Kaukamo, que no logra detener las acciones contra ellos, continúa el asesinato de líderes durante todo el año. ACNUR informaba 62 CONFERENCIA EPISCOPAL DE COLOMBIA. RUT Informa. Sobre desplazamiento forzado en Colombia. Boletín Especial, Estudio de Caso Número 7. Septiembre de 2004. P. 10. 63 Ibíd. P. 11. 34 que de los más de 100 muertos de comunidades indígenas en 2003, “50 fueron autoridades políticas y espirituales del pueblo Kankuamo”64. Se puede sostener además que la población se ve afectada no solo por el desplazamiento forzado en cuanto al derecho a la movilidad; también son obligadas a permanecer en los lugares que habitan. Este es el caso de las personas que habitan en las sierras del norte del país, estas se ven obligadas a permanecer en la región, se restringe el derecho a la circulación al ser visto como una amenaza. Este confinamiento afecta principalmente a las comunidades indígenas, Kankuamos y los Kogui, en la Sierra Nevada de Santa Marta y a la población campesina de la serranía del Perijá, estas violaciones a su movilidad afecta al mismo tiempo las posibilidades de acceder a bienes, especialmente a la alimentación65. Se pueden ver que se trata no sólo de pérdidas materiales, que ya de por si son bastantes, sino también de pérdidas culturales, organizativas y políticas, que son imposibles de recuperar más aun cuando están asociadas a la muerte de líderes y lideresas, así como a la desaparición de liderazgos. Además es constante la asociación del desplazamiento forzado causado por acciones de violencia directa contra la población, con la pertenencia de las víctimas a diferentes organizaciones sociales y comunitarias, que a la vez hacen frente a la guerra y se oponen a ser víctimas del mismo desplazamiento. 64 Ibíd. P. 11. 65 CODHES. La disputa de las sierras, el valle y el desierto nororiental. Informe regional Cesar Guajira. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Número 66. Guajira-Cesar: 15 de diciembre de 2005. P. 20 35 De lo anterior se puede sostener que las organizaciones no se constituyen en un obstáculo en si mismas para los actores armados, sino que son un obstáculo en tanto no permiten el control total de los territorios, con sus personas y bienes, es en esa medida en la que se convierten objetivo militar para los diferentes ejércitos; en muchos de los casos la pertenencia a una organización, o la existencia de estas, se constituyen en la razón misma para sufrir las pérdidas de todo tipo, incluso las organizativas. 1.2.2 Necesidades en la protección del derecho a la participación y la organización Para el caso de las necesidades se hace pertinente enfatizar que se habla de las que se viven en términos de participación y organización por parte de la población afectada por el desplazamiento, y que en muchos casos es descrita como situaciones en territorios donde esta se encuentra asentada. Se trata de la necesidad de protección ante las amenazas de los diferentes grupos armados, las estigmatizaciones y el constante hostigamiento; hechas incluso por el mismo Estado y los gobiernos. Se trata de la necesidad de respetar los derechos que tienen las organizaciones y los movimientos a organizarse y actuar, así como la exigencia al Estado de que respete el DIH y los DDHH66. Es pertinente y necesario, en el desarrollo de las diferentes políticas, especialmente las de desplazamiento forzado, que se cuente con la participación de diferentes actores, entre los que se debe encontrar las 66 CODHES. La otra guerra: Destierro y repoblamiento. Informe sobre desplazamiento forzado, conflicto armado y derechos humanos en el 2002. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento Número 44. Bogotá: 28 de abril de 2003. P. 11. 36 organizaciones de desplazados67, acompañadas estas de otro tipo de organizaciones no estatales. Dentro de las diferentes políticas públicas se encuentran las encaminadas a lograr la paz, o al menos las que avanzan hacia la superación progresiva del conflicto armado. En cuanto a estas siempre se ha reclamado la participación de la población civil entre la que se cuenta la población víctima de las acciones de los diferentes actores armados. En el proceso adelantado por el gobierno Pastrana con la guerrilla de las FARC, del que se esperaba el logro de unos primeros acuerdos de paz, o en el caso contrario, el desembocar en un escalamiento aun mayor de la guerra68, se reclamaba un compromiso realizable en el que la sociedad civil pudiera participar de los diálogos. El mayor reclamo era por “Las dificultades de la sociedad civil para construir expresiones sociales y democráticas capaces de cuestionar integralmente la guerra y exigir en consecuencia la solución política negociada y la creación de escenarios de participación social que contribuyan a resolver los problemas generadores de la guerra”69. Se consideraba necesario un proceso en el que todos los actores, armados y civiles, tuvieran una participación importante en las discusiones, escenario difícil mientras los actores se fortalecían militarmente en medio de los acercamientos. La cruda realidad planteaba la necesidad de elaborar alternativas diferentes para que la sociedad y sus organizaciones 67 Ibíd. P. 12. 68 CODHES. 1999: Desplazamiento sin tregua. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento. Número 28. Bogotá: 22 de febrero 2000. Pp. 14 – 17. 69 Ibíd. P. 15. 37 enfrentaran la crisis humanitaria que veía prolongarse, movilizando acciones de deslegitimación de la guerra. Uno de los temas propuestos en la agenda de los acercamientos ya no solo con las FARC, sino también con el ELN, era el del desplazamiento, “deben abordar específicamente el tema del desplazamiento forzado, pues no se entendería que el drama humano más grave y masivo que genera la guerra sea minimizado o desconocido”. Además que “Las propias organizaciones de desplazados nacionales y regionales deberían ser referentes importantes para construir soluciones sociales al desplazamiento forzado en el marco de los procesos de paz”70. Siguiendo con las políticas diseñadas para la paz, y para la guerra, se pasa al Plan Colombia, que le apuesta a la guerra y a la paz, “Se trata de un modelo que contempla simultáneamente las dos estrategias pero no las diferencia públicamente, entre otras cosas porque su formulación no se realizó a partir de un debate abierto en la sociedad colombiana”71. Se hace un llamado a tener en cuenta a la sociedad en general, y se le hace una crítica por no haberlo hecho en un determinado momento, además las organizaciones sociales se reclamaba una ayuda para la paz más que para la guerra, que provenga no sólo de los estados sino también de las organizaciones internacionales. En lo que se refiere a la participación de los diferentes actores, y la necesidad de la participación de estos en la búsqueda de soluciones, CODHES realizaba la siguiente interpretación: 70 Ibíd. P. 17. 71 CODHES. La política de Pastrana frente al desplazamiento forzado. Sin rumbo. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento. Número 32. Bogotá: 7 de septiembre 2000. P. 16. 38 “La política gubernamental reconoce la necesidad de contar con el concurso de agentes de diversa naturaleza en el tratamiento del problema: la comunidad internacional, las instituciones del Estado Colombiano; las organizaciones sociales; el sector privado y las comunidades desplazadas. Pero en líneas generales, estas diferentes expresiones tienden a ser concebidas en términos instrumentales, en términos de funcionalidad de la política; con lo cual se desconoce la pluralidad y la diversidad de estos sujetos y en consecuencia se limitan las posibilidades de coordinación e interlocución necesarias para lograr resultados sostenibles y apropiados”72. La pluralidad era desconocida en cada uno de los actores, con lo que se pretendía hacer generalizaciones y olvidar espacios de concertación de posturas. De igual forma se expresaba la necesidad de respetar la independencia y autonomía de cada uno, especialmente de los más débiles, como las organizaciones de desplazados. Lo anterior pretendía además posibilitar la participación de los diferentes actores, destacando a las víctimas en el seguimiento a las políticas, así mismo deberían ser autónomos y libres en el seguimiento a la afectación de sus derechos, realizando balances y proponiendo salidas. “Las comunidades desplazadas demandan respeto como sujetos de derecho y no como beneficiarios pasivos y acríticos de los programas de gobierno. Su participación es crucial porque allí está la clave para determinar la naturaleza de sus necesidades, en función de su procedencia regional y cultural, de sus características como grupalidad, etc. La atención al desplazado no puede estar mediada por criterios clientelistas, por dinámicas de cooptación o por criterios 72 Ibíd. P. 18. 39 de selectividad según los grupos o los territorios en los que se hallan asentados”73. Se deben buscar las formas de posibilitar la participación real y efectiva de la población desplazada en las políticas de paz, en las de atención y en las de reparación, que lleven de manera efectiva a superar la situación de violación de derechos; en este sentido se ha reclamado la creación del observatorio de prevención del desplazamiento forzado, en el que se encontrarían los diferentes actores a debatir el problema del desplazamiento74. Es indispensable ver a la población desplazada como víctimas del conflicto armado interno; la Ley 387 reconoce esta situación y exige al estado a restituir los derechos que han sido afectados; “También el Estado Social de Derecho tiene la obligación de concertar la reparación de estas víctimas, aclarar la verdad de los hechos que provocaron el destierro y el desarraigo, garantizar que estos hechos criminales no sigan en la impunidad y evitar que se repitan hacia el futuro”75. Es indispensable integrar a la población víctima del desplazamiento, y sus organizaciones, en los acercamientos, diálogos y procesos de paz con los diferentes actores armados; en el caso del proceso adelantado con los grupos paramilitares que lleva alrededor de 4 años para el año 2008; es “necesario construir una agenda humanitaria que permita incluir en eventuales procesos negociación a la población desplazada, que como sujetos humanitarios, representan el mayor número de personas afectadas por el conflicto armado”76. 73 Ibíd. P. 19. 74 CODHES. Desplazados: rostros anónimos de la guerra. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento. Número 38. Bogotá: 24 de noviembre de 2001. P. 15. 75 Ibíd. P. 21. 76 Ibíd. Pág. 31. 40 Los reclamos referentes a las necesidades de participación, sostenían que sin la independencia de estos, sin los recursos y sin comunicación “es impensable la construcción de soluciones sostenibles, la participación efectiva ni la democratización de las informaciones”77. Las necesidades de la población afectada por el desplazamiento forzado, relacionadas con la participación y la organización, se enmarcan en el contexto del conflicto armado, en el que muchas veces la única expresión estatal es la de intervenir militarmente el conflicto. Como ejemplo de lo anterior, está el caso de las fronteras terrestres colombianas con sus cinco vecinos con los que las comparte. “6.335 kilómetros que involucran zonas altamente conflictivas” como los departamentos de Norte de Santander, Cesár, Arauca, el Urabá chocoano, Putumayo, Nariño, La Guajira, Vichada, Vaupés y Guainía78. Se evalúa la situación con Panamá, y en ella se hace un balance sociodemográfico, en el que se narran entre otras, las necesidades de la población. En tres meses, entre diciembre de 1999 y febrero de 2000, se contabilizaron 529 personas de 125 hogares que salieron de Juradó hacia Panamá79. En cuanto a sus derechos como ciudadanos el 7% de los desplazados jefes de hogar no tenían documento alguno de identificación, mientras el 18% de los miembros del hogar no poseían documento. Además “ninguno de los entrevistados dijo pertenecer a organizaciones 77 CODHES. La política de Pastrana frente al desplazamiento forzado. Sin rumbo. Op. Cit P. 19. 78 CODHES. Fronteras: conflicto y crisis humanitaria. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento. Número 29. Bogotá: 1 de junio de 2000. P. 10. 79 Ibíd. P. 16. 41 sociales, cívicas y comunitarias”80, lo que además deja ver que la población ha tenido, desde antes de la salida ausencias en materia organizativa. En muchos de los casos no existe una tradición organizativa fuerte de la población que sufre este desplazamiento, lo que puede llevar a que existan necesidades en este tipo de derechos, que en caso contrario les podría facilitar el acceso a otro tipo de derechos y la negociación con las instituciones y organizaciones para poder adquirirlos. Ha sido una constante la necesidad de proteger algunas comunidades así como su autonomía política y organizativa; es el caso del Oriente selvático, conformado por los departamentos de Amazonas, Vaupes, Guainía y Vichada. En lo que se refiere a la autonomía política se reclama al gobierno, a la comunidad internacional y a las organizaciones de la sociedad civil “procesos de fortalecimiento y seguimiento a las comunidades indígenas para que sean respetados sus derechos, territorios y procesos de autodeterminación y empoderamiento político”, lo anterior teniendo en cuenta el escalamiento del conflicto armado en los departamentos mencionados81. También ha sido común la consideración sobre la necesidad del empoderamiento de la población como “sujetos en situación de desplazamiento, reconociendo sus derechos y potencialidades para hacerlos valer ante si mismos y ante los demás”82. Es necesario que se fortalezcan las redes familiares y sociales como primer paso para el logro de construcción de los procesos organizativos, de la 80 Ibíd. P. 19. 81 CODHES. El conflicto de cara al oriente selvático. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Número 63. Bogotá: 15 de julio de 2005. P. 38. 82 CODHES. Huellas de nunca borra. Desplazados en Soacha. Op. Cit. P. 32. 42 identidad colectiva y de la recuperación histórica; en relación con un tema ya tratado, la necesidad de hacer veeduría a los proyectos que de alguna manera los afectan; deben permanecer al día en la formación relacionada con los instrumentos jurídicos que los protegen. Con el tema de la política ya tocado anteriormente, deben ser parte activa en las soluciones y alternativas a la situación obligada en que se encuentran por causa de la violencia sociopolítica83, establecer los propios instrumentos para identificar a la población desplazada; ser el punto de apoyo a los nuevos desplazados. Una de las propuestas que han sido planteadas, es la que se dirige hacia la sociedad en general, en la que se reconoce la magnitud del problema y la ineficacia del Estado, lo que hace necesario activar acciones de solidaridad y acompañamiento a las comunidades en riesgo84. No se trata de una propuesta que busque remplazar al Estado, por el contrario, es la forma de buscar que Este se ocupe de lo que le corresponde en la protección a las víctimas. Se busca impulsar movimientos que tengan como prioridad la solidaridad con la población afectada. Se puede notar cómo las necesidades en términos de la participación y organización acá recogidas, se encaminan por lo general al fortalecimiento de las organizaciones, este fortalecimiento no se trata solo de capacitar o formar líderes y organizaciones. Además de eso es la vinculación de manera efectiva de las organizaciones ya existentes a los procesos políticos que los afectan. 83 CODHES. Huellas de nunca borra. Desplazados en Soacha. Op. Cit P. 32. 84 CODHES. Población civil: respuestas sociales al desplazamiento forzado Cuarto Informe de Alerta Temprana. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento. Número 23. Bogotá: 27 de septiembre de 1999. P. 7. 43 Busca además brindar la seguridad para que se pueda participar políticamente de manera autónoma, ofreciendo y abriendo los espacios para hacerlo. Se considera necesario el acompañamiento de diferentes actores como la comunidad internacional y la sociedad civil, para que protejan y apoyen a las víctimas del desplazamiento forzado, a sus organizaciones, como a todos los demás actores que ya los acompañan. 1.2.3 Capacidades y potencialidades participativas y organizativas de la población desplazada en Colombia De lo dicho hasta el momento se pudiera inferir que las capacidades organizativas de la población afectada por el desplazamiento antes de la expulsión de su territorio no se ponen en duda; como se veía en el primer punto, la pertenencia a una organización puede llegar a ser el determinante para que la población sea obligada a salir. A pesar de lo anterior es difícil rastrear documentalmente las capacidades de la población desplazada en cuanto a lo participativo y lo organizativo antes de ser obligadas a huir, puede ser más fácil rastrearlas en los lugares de asentamiento involuntario, sin embargo tampoco es una tarea sencilla. A continuación se presentan algunos ejemplos de las capacidades que tiene la población afectada por el desplazamiento para participar y organizarse en torno a su situación y a la superación de las dificultades; es de resaltar que estas fortalezas adquieren más valor al tratarse de víctimas que continúan siendo afectadas por el conflicto armado y aun así tratan de hacer valer sus derechos. 44 Existe un caso paradigmático de las capacidades de acción de la población desplazada, son las acciones de hecho probadas por las víctimas del desplazamiento forzado durante la década de los noventa, estas generalmente obedecían a desplazamientos masivos en los que las organizaciones iban en el desplazamiento y seguían actuando a los lugares donde llegaban. Un ejemplo es el asentamiento y la reubicación de los desplazados de la hacienda Bellacruz, ubicada en el Cesár, lugar de donde fueron expulsados sin que ninguna autoridad hiciera algo.85 Debido al no accionar del Estado municipal y departamental, 200 campesinos desplazados de la hacienda fueron hasta Bogotá en donde exigieron al Instituto de Reforma Agraria (INCORA), “una solución basada en la adjudicación de las tierras de acuerdo con las disposiciones legales”86. Otras familias, 500 personas, se desplazaron al municipio de Pelaya, donde se unieron a otras familias que ya estaban en la Casa Campesina, “En Bogotá los desplazados de Bellacruz, como se conocieron nacionalmente, decidieron ocupar la sede nacional del INCORA, entre el 14 y el 21 de marzo de 1996, para presionar soluciones a su problema”87. Con la presión de los desplazados se lograron unos primeros acuerdos con el Ministerio del Interior, con los que se establecía protección, además de la titulación de la tierra para un posible retorno. La mayoría de los campesinos regresaron a la región sin poder llegar hasta la hacienda por el peligro que seguía presente, además 10 líderes permanecieron en Bogotá por las amenazas que pesaban sobre ellos. 85 CODHES. En “La Miel” no todo es dulzura. El caso de los campesinos de la Hacienda Bellacruz. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento. Número 24. Bogotá: 19 Octubre 1.999. 86 Ibíd. P. 9. 87 Ibíd. P. 10. 45 En abril fueron asesinadas 5 personas desplazadas de la Hacienda Bellacruz, ante esta acción 210 personas volvieron a desplazarse hasta Bogotá, de nuevo se tomaron la sede del INCORA y también de la Defensoría del Pueblo; “Diez meses duró esta situación de desplazamiento, hacinamiento y protesta de los campesinos de la Hacienda Bellacruz en busca de soluciones”88. Los campesinos al final fueron reubicados de a poco en Ibagué, en la Hacienda La Miel. Otra de las capacidades de la población es la participación en espacios de políticas públicas, probada más recientemente en diferentes niveles territoriales entre los que se encuentra el nacional. Se ha resaltado, además de la necesidad de participar en estos espacios, los momentos en que la población lo ha hecho; este ha sido el caso de las valoraciones que ha entregado la población desplazada, mediante sus líderes y organizaciones, sobre el seguimiento a la Sentencia T – 025 de 200489. En el año 2005 CODHES resalta la valoración en general negativa que se hizo a los informes presentados por el gobierno nacional, en estas valoraciones participaron activamente las organizaciones de la población desplazada90. Como se ha abordado anteriormente, el Plan Colombia, trató de apostar a la paz y a la guerra, mientras que en su diseño las víctimas reales y potenciales no fueron tenidas en cuenta. Sin embargo ellas si han hecho, por su cuenta o con la ayuda de organizaciones no gubernamentales, la evaluación de dicho plan. 88 Ibíd. P. 10. 89 CODHES. ¿Hay derecho? Op. Cit. P. 8. 90 CODHES. De la negación al desafió de la reparación. CODHES INFORMA. Boletín de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Número 68. Bogotá: 6 de mayo de 2006. P. 22. 46 En el año 2004 diversos estudios, entre los que se encontraban los de las organizaciones sociales, mostraban que las estrategias del Plan Colombia no habían permitido los logros propuestos; por el contrario, los efectos eran contraproducentes91. Diversas organizaciones y comunidades del sur del país mostraban su voluntad para avanzar en la erradicación manual y la sustitución de cultivos de manera que posibilitara la sobrevivencia. Además de las capacidades que se desarrollan en instancias formales y de política pública, la población también desarrolla otras estrategias, parte de estas las suelen desarrollar las mujeres y hombres cabeza de familia, y se refieren a las diversas actividades adelantadas dentro del sector formal e informal de la economía, destinadas exclusivamente a la supervivencia familiar, y en algunos casos a formas organizativas comunitarias o sociales enfocadas a la construcción o recuperación de su identidad personal y política, como líderes y promotores dentro de las comunidades de recepción. Esta dinámica se debe principalmente a que los conocimientos rurales formales e informales de la población en situación de desplazamiento, no tienen el reconocimiento suficiente en el ámbito urbano, lo que los pone en desventaja frente a la población que sí ha tenido acceso a una educación formal orientada a la vida urbana92. Es interesante resaltar la capacidad organizativa de la población para oponerse a la guerra, en la primera parte se enunciaba el caso de las comunidades de paz y de los indígenas, quienes sufrían ataques 91 CODHES. Conflicto y fronteras. Vecinos en el borde de la crisis. CODHES INFORMA. Boletín informativo de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Número 49. Bogotá: 21 de abril de 2004. P. 30. 92 CODHES. Las mujeres en la guerra: De la desigualdad a la autonomía política. Op. Cit. P. 21. 47 precisamente por contar con un alto nivel de organización para oponerse a la guerra; estos casos de denunciar los atropellos se repetían en Norte de Santander en el año 2005, donde las “organizaciones locales denunciaron atropellos de la fuerza pública y nuevas incursiones de las FARC tras la desmovilización de grupos paramilitares”93. Un estudio de Pastoral Social hace un balance sobre la pertenencia a organizaciones de la población desplazada en un estudio por regiones94. La indagación no especifica la pertenencia temporal a las organizaciones, el estudio recoge afiliaciones a organizaciones principalmente campesinas, comunitarias, sindicales y de mujeres, entre otras no mencionadas. Existen significativas variaciones de acuerdo a las regiones: “Las agremiaciones campesinas predominan en las regiones Atlántica y Pacífica y, con incidencia un poco menor, en la Orinoquía y la Oriental. Como es lógico, en Bogotá apenas hay en afiliación un 13.6%. Las comunitarias concentran el 50% del total de afiliados en la Amazonía y las Fronteras, y con excepción de Bogotá con muy baja proporción, en las demás regiones tiene un rango entre 20% y 38%. La afiliación sindical y a organizaciones de mujeres es un fenómeno circunscrito a Bogotá (5,2% y 6,6% respectivamente). Estas últimas tienen 2% de las personas afiliadas en las regiones Pacífica y Andina; en las demás, apenas llegan al 1%”95. Aunque el panorama sobre las fortalezas y capacidades organizativas que se ofrece acá no es muy amplio, si logra ejemplificar algunas variaciones en las organizaciones de la población afectada por el desplazamiento 93 CODHES. De la negación al desafió de la reparación. Op. Cit. P. 22. 94 CONFERENCIA EPISCOPAL DE COLOMBIA. Población en situación de desplazamiento en Colombia: un análisis por regiones. RUT informa. Sobre el desplazamiento forzado en Colombia. Estudio de caso número 9. Mayo de 2005. 95 Ibíd. P. 11. 48 forzado; así mismo se logran ver avances en la participación institucional en lo que se refiere generalmente al seguimiento a la política pública en el ámbito nacional. En los lugares de llegada o asentamiento antes del año 2000 son recurrentes las acciones de hecho ante la falta de garantías institucionales y ante la inexistencia de una legislación clara y que sea aplicada. Luego de la entrada en vigencia de la Ley 387 de 1997, de su decreto reglamentario 2569 de 2000, y del comienzo de su aplicación, en primer momento; y de la Sentencia T- 025, en un segundo, es interesante la apertura de espacios para la participación de la población víctima del desplazamiento forzado en la política pública, como forma lógica de buscar la superación a las situaciones difíciles y como camino para buscar el restablecimiento y la reparación. 1.2.4 Capacidades, potencialidades y limitaciones institucionales en la protección, garantía y reparación del derecho a la participación y a la organización En cuanto a las capacidades y potencialidades que tiene el Estado para garantizar el derecho a la participación y a la organización de la población afectada por el desplazamiento forzado, es poco lo que se puede encontrar en los estudios abordados. El primer caso es el ya citado de los desplazados de la Hacienda Bellacruz, en el momento del desplazamiento no existía aun una política pública formal sobre la atención a la población desplazada, había unos cuantos documentos aun insipientes y un documento CONPES; sin embargo ante la capacidad de reclamo de la población desplazada se activó toda una 49 estructura estatal que logró cierta atención, no solo en lo organizativo sino frente a otros derechos96. La atención a esta población se prolongó en el tiempo, al fin que después de unos meses es promulgada la Ley 387, con la que comienzan a ser atendidas las víctimas de este desplazamiento, ya existen entonces unas determinaciones legales para superar la situación. En las fortalezas institucionales para la atención a las mujeres, entre ellas a las desplazadas se resaltan “la Consejería Presidencial para la Política Social” en 1994, durante el gobierno de Samper, en esta se pretendía la vigilancia sobre el respeto de los Derechos con base en la Constitución Nacional y en el mandato de Gobierno; había una línea específica para la protección de estos derechos en el conflicto armado y el desplazamiento97. Es resaltado como el mejor momento en la protección de los derechos de las mujeres desplazadas; luego se pierde capacidad institucional para su protección en los gobiernos posteriores. Actualmente, en el marco de la política pública de atención a la población desplazada a nivel nacional, se ha incrementado la apertura de espacios para la participación de la población desplazada, en un primer momento la Ley 387 y el decreto reglamentario posibilitaron la entrada de la población a participar en los Comités Municipales y Departamentales de Atención Integral. Luego de la sentencia T – 025, y paralelo al avance del seguimiento a esta, se ha incrementado la participación de la población por medio de líderes y organizaciones, se ha impulsado la Mesa nacional, y existen experiencias 96 CODHES. En “La Miel” no todo es dulzura. El caso de los campesinos de la Hacienda Bellacruz. Op. Cit. Pp. 20 - 21 97 CODHES. Las mujeres en la guerra: De la desigualdad a la autonomía política. Op. Cit. Pág. 12. 50 departamentales y municipales en donde la población desplazada, las organizaciones, los líderes y lideresas se han apropiado de espacios de participación e incidencia política. Una experiencia importante ha sido el convenio entre la Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) y Acción Social, con la creación de la Unidad Técnica Conjunta (UTeC); esta Unidad se ocupa de la atención fortaleciendo el Sistema Nacional de Atención98; dentro de las diversas actividades que se desarrollan se encuentra la divulgación de las diferentes acciones de las Organizaciones de Población Desplazada (OPD), o de las actividades de interés para estas. Así mismo la UTeC se ocupa del acompañamiento a las Organizaciones, “Estrategias Articulación -OPD: Articula a las organizaciones de Población Desplazada - OPD con las instancias de coordinación del SNAIPD, para incrementar su capacidad de interactuar con el Gobierno y las entidades estatales”99. Dentro del acompañamiento que hace la UTeC a las Organizaciones se encuentra un sistema de información, apoyado principalmente en su página Web100, desde la que se ofrecen publicaciones de interés general para la población desplazada, memorias de los talleres realizados, enlaces con otras entidades, además existe un espacio para las Organizaciones en el que ellas mismas pueden expresarse, como es el caso de la Coordinadora Nacional de Desplazados. El caso de Antioquia ha sido un muy buen ejemplo de un eficiente desempeño de la UTeC, a pesar de los pocos recursos con los que se han 98 http://www.accionsocial.gov.co/contenido/contenido.aspx? catID=305&conID=211&pagID=395 99 http://www.accionsocial.gov.co/contenido/contenido.aspx? catID=305&conID=211&pagID=392 100 http://www.vertice.gov.co 51 contado considerando la magnitud del problema. Un departamento, que cuenta con 9 subregiones, más de 120 municipios, y que a la vez ha sido el mayor expulsor de población desplazada, es todo un reto para cualquier política pública dirigida a atender el problema. En las capacidades institucionales es notable el avance en el acompañamiento y fortalecimiento a las organizaciones y líderes de la población víctima del desplazamiento forzado, sin embargo sigue siendo insuficiente, la persecución a líderes y organizaciones no cesa; no en todo el país es buena o posible la participación de la población; esta no siempre es tenida en cuenta en los asuntos que le competen. Como se ha visto en este capítulo, son muchas las pérdidas, afectaciones y necesidades que mantiene la población afectada por el desplazamiento forzado en los temas de la participación y la organización; son muchos los retos que tiene el estado y la sociedad para superar la crisis humanitaria que se mantiene y para garantizar los derechos de los desplazados, entre los que se cuenta el de las formas organizativas autónomas. La población desplazada desde lo que se ha llamado enfoque de derechos, debe ser vista y considera en primer lugar como víctima de una violación sistemática y permanente de los derechos con unas necesidades diferenciadas para la protección, atención, restablecimiento y reparación de sus derechos. Una mirada que se quede solo en este aspecto llega hasta medio camino. Es igual de importante tener en cuenta que la población desplazada tiene las capacidades suficientes para re-crear posibilidades con miras al acceso a sus derechos, de reconstruir las identidades, para recomenzar las actividades organizativas, y actuar de manera conjunta. 52 Este capítulo sirve de inductor para los capítulos siguientes que deben ser entendidos como la descripción y el análisis de las acciones colectivas de una población que ha sido victimizada pero que tienen las capacidades suficientes, no siempre reconocidas, para ser los sujetos protagonistas del acceso a la protección, reconocimiento, restablecimiento y reparación de sus derechos. 2. ESTRUCTURA DE MOVILIZACIÓN DE LA ACCIÓN COLECTIVA DE LA POBLACIÓN AFECTADA POR EL DESPLAZAMIENTO FORZADO EN MEDELLÍN En este capítulo se expone lo relativo a las dinámicas internas de la acción colectiva, de las organizaciones y movimientos que vinculan a la población desplazada asentada en Medellín, desde la teoría abordada se entenderá como “Estructura de Movilización”. Seguidamente se hace un recorrido por seis aspectos que se han considerado básicos en las acciones colectivas de la población afectada por el desplazamiento forzado que se asienta en Medellín. El primero de estos trata de los objetivos y fines de las acciones colectivas de la población desplazada, las reivindicaciones que guían el accionar. En segundo lugar se tiene lo relacionado con los miembros participantes de las acciones, así como sus liderazgos. Luego se desarrolla lo concerniente a la experiencia organizativa de la población en Medellín. En cuarto lugar las relaciones que se establecen desde la población con las Instituciones. Posteriormente están las redes de comunicación que se construyen. Y por 53 último están los repertorios utilizados por la población desplazada en las acciones colectivas emprendidas en Medellín. 2.1 Estructura de movilización Para comprender la Estructura de Movilización, necesariamente se debe partir de la “Movilización de Recursos” la cual se ha entendido en el marco de las teorías desarrolladas luego de los aportes realizados por Mancur Olson y su teoría de la elección racional, más cercana a la economía, en donde se evalúa y se analiza el accionar de los sujetos desde la premisa de que son racionales y que actúan según un balance de costes y beneficios de cada acción a desarrollar. Posteriormente, en el recorrido hecho por Ana Rubio sobre la teoría de la movilización de recursos101, retomando una síntesis elaborada por Jenkins (1994[1983]:7) y Cohen (1985:675), se exponen como presupuestos comunes a toda la teoría los siguientes: “1. Racionalidad de la acción colectiva llevada a cabo por los movimientos, en base a cálculos de costes y beneficios. 2. No hay diferenciación entre acción colectiva institucional y no institucional, ya que ambas se inscriben en conflictos de intereses formados dentro de las relaciones de poder institucionalizadas. 3. Los agravios que dichos conflictos generan son elementos siempre presentes en las relaciones de poder y por tanto no pueden explicar por sí mismos la formación de movimientos sociales. Esta depende de cambios en la disponibilidad de los recursos, de la organización del grupo y del marco de oportunidades existente para la acción colectiva. 101 RUBIO GARCÍA, Ana. Perspectivas teóricas en el estudio de los Movimientos Sociales - Revista Electrónica Cuatrimestral. Año I - Número 3. Madrid: Enero 2004. 54 4. Las organizaciones formales y centralizadas son más eficaces a la hora de movilizar recursos y, por lo tanto, de asegurar el éxito, en el que juegan un papel importante los factores estratégicos y los procesos políticos en los que los movimientos tienes lugar. 5. El éxito de la movilización se evidencia en el reconocimiento del grupo como actor político o por el logro de beneficios materiales”102. Sobre todo en el tercer numeral, la formación de movimientos sociales depende de cambios en la disponibilidad de los recursos, de la organización del grupo y del marco de oportunidades existente para la acción colectiva, se puede sustentar el enfoque teórico que guía este trabajo investigativo, por un lado los recursos, capacidades y organización de los grupos; por otro lado de las oportunidades o posibilidades externas existentes que facilitan o motivan la acción colectiva, que aunque se ha llamado oportunidades políticas se ampliará a otro tipo de factores externos, políticos, culturales y sociales. Es innegable el acuerdo existente entre investigadores sobre la influencia que el sistema político institucional ejerce sobre la posibilidad de la acción colectiva y las formas que adopta para tener éxito. Sin embargo, se debe mantener, con el mismo énfasis sobre las estructuras de movilización de los grupos y movimientos, son ellos los que identifican, interpretan y responden a las posibilidades. Siguiendo a Doug McAdam, John D. McCarthy y Mayer N. Zald, se entienden las Estructuras de Movilización como los “canales colectivos tanto formales como informales; a través de los cuales la gente puede movilizarse e implicarse en la acción colectiva”103. 102 Ibíd. 103 MCADAM, Doug; MCCARTHY, John D. y ZALD, Mayer N. (Editores). Introducción. Movimientos sociales: perspectivas comparadas. Madrid: Ediciones Istmo, 1999. p. 24. 55 Profundizando entonces en la definición de la Estructura de Movilización se recoge lo dicho por el mismo McCarthy, “Cuando hablo de estructuras de movilización me estoy refiriendo a las formas consensuadas de llevar a cabo acciones colectivas, a los repertorios tácticos, a formas organizativas de movimientos sociales concretos y a repertorios modulares de los movimientos sociales.”104 Este autor vincula además, a este concepto una amplia gama de espacios de micro movilización, de la que se nutre y en la que se sostiene la movilización, se trata de unidades familiares, redes de amigos, asociaciones voluntarias, centros de trabajo y elementos del mismo Estado. A la vez el concepto permite realizar y rastrear las relaciones existentes entre la movilización y las relaciones que esta tiene con las oportunidades políticas y con los procesos de enmarcado. Es claro entonces que existen diversos elementos que conforman las estructuras de movilización, como son las redes de parentesco y amistad, redes informales, comunidades de movimientos, organizaciones formales e informales que contribuyen a la causa del movimiento, sin estar necesaria ni directamente vinculadas a la movilización105. Al definir los movimientos sociales, se hace énfasis en dos aspectos que lo componen, primero las redes de grupo y organizaciones que se movilizan en el accionar y en segundo lugar los individuos que participan en las actividades. “La movilización sería el proceso de creación de estructuras de los movimientos y de preparación y realización de acciones de protesta que 104 MCCARTHY, John D. Adoptar, adaptar e inventar límites y oportunidades. En: Movimientos sociales: perspectivas comparadas. Madrid: Ediciones Istmo, 1999. p. 206 105 KRIESI, Hans Peter. La estructura organizacional de los nuevos movimientos sociales en su contexto político. En: Movimientos sociales: perspectivas comparadas. Madrid: Ediciones Istmo, 1999. p. 221 56 serían así los <> visibles de los movimientos dirigidos a los actores y a quienes se mueven fuera de su esfera de actuación.”106 Dieter Rucht amplía las consideraciones sobre la estructura del movimiento, que además de las bases organizativas y los mecanismos para la movilización, también se utiliza la estructura disponible para distribuir la información dentro del movimiento, para crear las identidades colectivas, o para satisfacer intereses personales. Sin embargo este autor habla de la existencia de estructuras amplias, presentes en movimientos importantes y complejos, que desarrollan estructuras específicas, diseñadas para canalizar la movilización. Los movimientos para ser tales tienen unas características, estructurales de movilización, que