Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 1 EL CIBERLENGUAJE COMO VARIEDAD LINGÜÍSTICA Autor Amanda Betancourt Arango (abear027@une.net.co) Título en inglés Cyberlanguage like linguistic variety Tipo de artículo Artículo de reflexión no derivado de investigación Eje temático Lingüística aplicada Resumen La presentación del ciberlenguaje como una de las variantes de la lengua incluye una discusión sobre su carácter como forma intermedia entre la oralidad y la escritura y las fuerzas responsables de los cambios lingüísticos. Por una parte, la vertiente popular que ha dado origen a la evolución constante de la lengua y, por otra, la culta que se esfuerza por recuperar la forma etimológica. Aquí se destaca el uso innovador del ciberlenguaje que deja de lado el aspecto normativo de la gramática y saca a flote la creatividad de los usuarios. El corpus para el análisis consta de algunos mensajes de texto y muestras del Chat entre adolescentes y algunas muestras del correo electrónico usual en el ambiente académico universitario. Abstract This presentation of cyberlanguage as one of language‟s varieties includes a discussion about its character as an intermediate mode between written and spoken language and the powers that are responsible for linguistic change. On the one hand, we have the popular use of language that has given birth to the constant evolution of it. On the other hand, there is the educated part that makes an effort to keep the etymological form. Here we emphasize the innovative use of cyber language that leaves out the grammar facets and raises the creativity of the lingo users. The analysis corpus consists of text messages and pieces of chat dialogues used by teenagers and some e-mails examples that are used at the university environment. Palabras clave Ciberlenguaje, cambio lingüístico, texto, pragmática, agenda ecológica Key words Cyberlanguage,linguistic change, text,pragmatics, ecological agenda. mailto:abear027@une.net.co Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 2 Datos de la investigación, a la experiencia o la tesis No aplica Trayectoria profesional y afiliación institucional del autor o los autores Licenciada en educación, filología y letras por la Pontificia Universidad Javeriana, Magíster en lingüística española por el Instituto Caro y Cuervo de Bogotá, Profesora titular jubilada de la Universidad de Antioquia, miembro del Grupo de Estudios Lingüísticos Regionales (Colciencias- U de A), profesora del Instituto Misionero de Antropología (IMA- UPB), colaboradora de varias investigaciones dentro del país y en el exterior: como el proyecto sobre el Nuevo diccionario de americanismos, Universidad de Augsburg, Alemania y el proyecto VARILEX (Variación léxica del español en el mundo), de la Universidad de Tokyo, Japón. Directora del Atlas lingüístico de Antioquia, proyecto del cual se publicó una muestra antológica. Referencia bibliográfica completa Betancourt Arango (2010). El ciberlenguaje como variedad lingüística (Artículo de reflexión no derivado de investigación) Revista Q, 4 (8), 19, enero-junio. Disponible en: http://revistaq.upb.edu.co Cantidad de páginas 19 páginas Fecha de recepción y aceptación del trabajo 24 de agosto de 2009 – 11 de marzo de 2010 Aviso legal Todos los artículos publicados en REVISTA Q se pueden reproducir en otros medios de comunicación sin ánimo de lucro, siempre y cuando se cite la fuente completa: tanto los datos del autor del artículo como de la publicación. En medios con ánimo de lucro se debe contar con la autorización expresa del autor; en tal caso se debe citar la fuente completa de la publicación original (incluyendo los datos del autor y los de la Revista). *** Introducción En este mundo tan cambiante la lengua no es la excepción. Y quienes la cambian son precisamente los hablantes porque encuentran en ella los mecanismos para su transformación. Lo sorprendente, anotaba un autor, es el hecho de que no cambie totalmente. Todos los estudios sobre el cambio lingüístico apuntan al reconocimiento de la variación regional y local en contraste con la unidad nacional y transnacional, gracias a lo cual se puede hablar de comunidad lingüística. Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 3 Esta función unificadora la cumplen, en gran medida, los medios masivos de comunicación. Uno de los aspectos más recientes del problema ha sido abordado en el estudio sobre El español en Internet: una mirada a su evolución. En la discusión en torno al cambio lingüístico propiciado por las tecnologías digitales, las doctoras Mabel Giammatteo e Hilda Albano (2009) se refieren a dos posturas encontradas: Por una parte, la de quienes defienden y hasta ven con buenos ojos la irrupción de Internet y la variedad de géneros cobijados bajo la denominación de ciberlenguaje1; y por otra, la de quienes ven amenazada la estabilidad de la lengua española habida cuenta de las transgresiones que exhiben los textos que circulan en la red, desde el punto de vista gramatical, léxico y hasta fonético y fonológico. Para muchos, estos cambios pueden llevar al empobrecimiento del idioma. 1. Entre la oralidad y la escritura En los estudios sobre el ciberlenguaje se advierte un común denominador y es el de presentar los discursos propios del mismo como un intento de acercamiento de la oralidad a la escritura. Este solo hecho llama la atención, toda vez que en la enseñanza y aprendizaje de la lengua es de vieja data la fijación de límites entre el lenguaje escrito y el oral. En cambio, dichos límites tienden a desaparecer en el uso de esta modalidad discursiva con características de la escritura, porque de hecho se puede conservar, pero a la vez con un gran número de elementos de la oralidad. Cuando pienso en la función de la escuela de acompañar al niño para dar el paso de la lengua oral a la escrita, me sorprende la habilidad de los jóvenes para desenvolverse en el Chat, para enviar y recibir toda clase de mensajes de texto y, en general, para desempeñarse como usuarios en cualquiera de los géneros del ciberlenguaje. Si alguna vez se ha hablado del “fetichismo de la letra” (Rosenblat, 1971, pp. 41-81) a propósito del prestigio de la lengua escrita sobre la oral, habría que reconocer el salto que las modalidades de escritura presentes en la red están dando en el sentido de acercar la forma escrita a la pronunciación. ¿Escribir como se pronuncia o pronunciar como se escribe? era la inquietud permanente a la hora de fijar la regulación ortográfica. La “seducción de la imagen gráfica” ha imperado en los ámbitos académicos, pero no han sido pocos los estudiosos, desde los primeros gramáticos, entre ellos Elio Antonio de Nebrija y los escritores del siglo de oro de la lengua española, hasta algunos autores actuales, que han subrayado la necesidad de ajustar la grafía a la pronunciación, como puede verse en (Quilis, 1977, p. 34): “hay que señalar también esa misma intención fonológica en la misma ortografía, al procurar que cada letra represente un sonido y lo refleje fielmente. Aquí está en nuestra lengua el origen de una larga tradición que dotó al castellano de un sistema gráfico eminentemente fonológico: “que la diversidad delas letras no esta enla diversidad dela figura, sino enla diversidad dela pronunciacion” [Nebrija, citado por Quilis]”. 1 “El ciberlenguaje se presenta como una variedad heterogénea, sumamente creativa y en evolución”, afirman las autoras de este estudio. Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 4 Para todos ellos, el ideal de la escritura ha consistido en que a cada signo gráfico le corresponda un único sonido. Y aunque el idioma español es de los más fonéticos, estamos todavía lejos del mencionado ideal, ya que hay algunos desajustes entre la grafía y la pronunciación que causan no pocos dolores de cabeza para el aprendizaje de la lectura y la escritura. La puja entre la vertiente popular, a merced de la cual la lengua va evolucionando con el correr de los siglos, y la culta, que trata de recuperar la forma etimológica, latinizante, se ha dado a través de los siglos. Esta última es la que, de alguna manera, desvirtúa el curso evolutivo de la lengua al introducir voces en las que confluyen grupos consonánticos extraños, si se tiene en cuenta los hábitos articulatorios de los hablantes. Tal es el caso de los grupos pt, kt, bs, tm, tn, kn, gn. Según Cuervo (1955, p. 763), “ha habido conflicto entre la pronunciación tradicional, que rechaza tales combinaciones, y la ortografía y la pronunciación etimológicas defendidas por los latinizantes y afrancesados”. El mismo Ramón Menéndez Pidal (1980, p. 11), en su Gramática histórica de la lengua española, señala esas combinaciones como extrañas a la lengua popular y de difícil pronunciación y menciona los nombres de Garcilaso, Cervantes, Quevedo, Calderón quienes han admitido en el habla literaria algunas simplificaciones de grupos consonánticos en voces como dino (por digno), malino por (maligno), efeto (por efecto), conceto (por concepto), coluna (por columna). Si bien cabe preguntarse: ¿Hacia dónde va la lengua? Rosenblat (p. 49) anota: “La historia nos muestra que la lengua no es del todo el triunfo de la corriente popular ni de la influencia culta, sino la integración, siempre inestable, de ambas fuerzas. A ello se debe, en parte, que la lengua no sea nunca un sistema rígido y cerrado”. La postura entre quienes pronostican “la muerte del lenguaje cuando la tecnología nos rebase” y la de aquellos que fijan su atención en estos usos innovadores presentes en el ciberlenguaje, representa un tire y afloje que puede ir para largo, toda vez que en materia de evolución lingüística nadie ha dicho la última palabra. Mientras algunos miran con preocupación el avance y masificación de estas modalidades de escritura, otros advierten los cambios y dejan “de lado el aspecto normativo de la ortografía, para considerar su aspecto creativo, sin duda una de las características más sobresalientes de estos textos” (Giammatteo y Albano, 2009). Frente al desempeño de los jóvenes en el chat y otros géneros del ciberlenguaje, la doctora M. Gabriela Palazzo (2008) presenta dos puntos de vista: Por una parte, la de un escritor que en 2004 se refería a la ignorancia promovida por Internet con el argumento de que si tanta gente recurre al mal uso del lenguaje cómo ha de ser que se nivele por lo bajo y se proponga la ignorancia para todos. Por otra parte, cita al escritor y lingüista venezolano Luis Barrera Linares cuando afirma: “Ni en la cotidianidad ajena al ciberespacio ni en la realidad virtual hablamos mejor ni peor que nadie. … Quienes vivimos del lenguaje deberíamos ser los mejores modelos en eso de utilizarlo adecuadamente, aunque para ello no basta con creer que lo hacemos bien y que son los otros quienes lo hacen mal”. Y agrega su propio comentario: “En esta cita notamos cómo se evita la dicotomía Ciberespacio / realidad (como si el Ciberespacio no fuera una forma de realidad) y la oposición construida sobre el juicio lingüístico mejor /peor o hablar mal /hablar bien. Por ello, hay que colocar las responsabilidades sobre el uso de la lengua en quienes corresponde, en los ámbitos adecuados a ello y no culpar a Internet Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 5 como la fuente de todos los males. Es decir, la postura como investigadores del lenguaje y la comunicación humana debería situarse en el lugar del análisis y no del prejuicio para así construir conocimiento” (Palazzo, 2008). Para determinar si existen cambios en el español debido al uso de los nuevos medios digitales, Giammatteo y Albano (2009) presentan un análisis de las características de uno de los géneros: los fotologs. “¿Oralidad escrita o escritura oralizada?” sería como la carta de presentación de una tecnología, Internet, cuyo impacto en la civilización es comparable al de la escritura en la antigüedad y a la invención de la imprenta en los comienzos de la modernidad. Este tipo de comunicación aparece dominado por el carácter electrónico del canal con predominio de la función fática o de mero contacto, según la teoría del lingüista Roman Jakobson. Por la rapidez y su carácter global algunos estudiosos hablan de aspectos no consolidados y en transición. Pero todos coinciden en señalar que “se desarrolla en el medio escrito, pero participa de ciertas características de la oralidad”. “En suma, con grados diferentes según los distintos géneros, Internet ha hecho algo más que transgredir los lábiles límites entre oralidad y escritura: ha dado origen a una hibridación que comparte rasgos de los dos medios” Al tratar los géneros de la red establecen la precisión de que pese a que el ciberlenguaje presenta ciertas características que lo diferencian de otros tipos de comunicación, no se trata de un producto homogéneo sino más bien del resultado de la hibridación constante que se da según la modalidad e intereses de los usuarios. Las autoras han seleccionado el género de los fotologs2 cuyos productores (floggers) son en su mayoría adolescentes a quienes interesa más el tipo de comunicación emotiva que propiamente informativa. Por tanto, las estrategias comunicativas que eligen tienden a identificarlos como grupo. El dinamismo de los textos así como su continua renovación les imprimen la característica de una “permanencia variable”; por otra parte, el contenido de los mismos se limita al intercambio de saludos o noticias personales cuyo interés se centra en el contacto entre los participantes. A ello se le suma un estilo breve, sencillo, sin preocupación alguna en cuanto a la elaboración textual. 2. Ubicación del problema La inquietud que nos asiste frente al ciberlenguaje como variación lingüística tiene sus raíces en el tipo de sociedad, la posmoderna, caracterizada por una diversidad social producto del multiculturalismo y del multilingüismo, una economía globalizada y un ambiente natural invadido por las „realidades virtuales‟ “generadas por los medios electrónicos, que unen personas en cualquier parte del mundo a través de Internet y la World Wide Web” (Beaugrande, 2002, pp. 48- 49). 2 “Es un género híbrido compuesto por imágenes asociadas con textos escritos, con una presencia fuerte y continua de elementos de oralidad. ... Tal como indica el propio término fotolog, se trata de un género de la comunicación cibernética en el que el texto acompaña a los elementos visuales, que constituyen el pivote sobre el que se monta la estrategia comunicativa (Giammatteo y Albano). Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 6 Como de todos es ampliamente conocido, el acceso a dichos medios está vedado para una gran parte de la población. La masificación de los mismos tiene sus limitaciones: en el sistema educativo, por el escaso número de computadores disponibles; y en los establecimientos (Cafés Internet) públicos, por los costos no siempre al alcance de la mayoría de los usuarios. Los beneficios de las tecnologías de la información, en contra de lo que cabe suponer, dejan por fuera de su ámbito a quienes no los tienen a su alcance como bien lo advierte Beaugrande: “A través de una cáustica ironía, el progreso social hacia la inclusión y la igualdad “retrocede” rápidamente en nombre del progreso económico, y algunas de las políticas del siglo XXI se parecen asombrosamente a las del siglo XIX, tales como el darwinismo social de la „supervivencia del más apto‟” (pp. 50-51). En este orden de ideas, es importante resaltar algunas características del ciberlenguaje que, como se verá en el siguiente apartado, distan de las formas establecidas si se tiene en cuenta un enfoque meramente prescriptivo (cómo debe utilizarse la lengua); se entrará a describir cómo es en realidad utilizada por la población de las muestras seleccionadas y se aplicarán algunos criterios de análisis sugeridos por el autor de la Agenda del ecologismo para el estudio del texto y del discurso, como también la metodología de la pragmática y del análisis del discurso de acuerdo con las teorías vigentes y referenciadas en este trabajo. Según dicha agenda, las perspectivas del análisis incluyen: el texto3 como un proceso y un producto (el ciberlenguaje), los participantes o sea los productores y receptores del texto y el contexto de la situación. Ello requiere, como lo sugiere el autor, siete estándares de textualidad, a saber: cohesión, coherencia, intencionalidad de realizar un evento en forma de texto; aceptabilidad por parte del receptor; informatividad, en el sentido de que el texto o sus aspectos sean inesperados, interesantes o estimulantes; situacionalidad referente a las conexiones entre el texto y el contexto de la situación; y finalmente, intertextualidad, o sea las conexiones entre el texto actual y los textos previamente utilizados (pp. 133-134). A dichos estándares es preciso agregar otros criterios de evaluación, a saber: “... ¿qué tan eficiente es el texto para ser producido y recibido fácilmente, qué tan efectivo es en promover las intenciones y los objetivos, y qué tan apropiado es ante el contexto, los participantes y la situación?” (p. 135-136). Si bien los estándares de textualidad y los criterios de evaluación arriba mencionados pudieran parecer algo frío y desprovisto de sentido, se impone la aclaración de la perspectiva incluyente adoptada en el presente estudio. Cuando los formadores y personas de autoridad evaluamos el lenguaje utilizado por los jóvenes u otros usuarios con un criterio prescriptivo, en realidad prescribimos lo que la gente no dice y censuramos lo que realmente dice, como advierte Beaugrande. Tal criterio es, a todas luces, excluyente porque toma como modelo la norma gramatical en vez de evaluar si lo dicho o escrito es eficiente, efectivo o apropiado a la situación, al tenor de lo expuesto en la teoría planteada. El punto de vista prescriptivo ha imperado en los estudios lingüísticos desde la época en la que se tomaban como modelo las lenguas latina y griega (llamadas clásicas); posteriormente se consideraba ejemplar el habla de la nobleza y de la aristocracia. Era la época en la que la lengua iba de la mano con el imperio, como se llegó a decir en tiempos de Nebrija y de los Reyes 3 Entendemos por texto cualquier evento comunicativo oral, escrito o presentado por cualquier otro medio. Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 7 Católicos. Lo correcto, lo gramatical, se juzgaba según el modelo de la gente educada. El lenguaje literario con el correr de los siglos llegó a ser la modalidad prestigiosa y cualquier uso que se le apartara recibía la censura de los gramáticos. A la luz de estas consideraciones se entiende como incluyente toda evaluación que contemple las posibilidades que la lengua ofrece a sus hablantes para realizar sus potencialidades en forma creativa e interesante. En vez de apabullarlos con normas ortográficas y gramaticales que coarten su pensamiento, vale la pena analizar qué tan efectiva, eficiente y adecuada es la instancia de comunicación en la que están envueltos los interlocutores, aunque las formas empleadas adolezcan de ciertas manifestaciones no tan canónicas y no sean óptimas si se las juzga con patrones alejados de su realidad social. En el siguiente apartado pueden verse algunos ejemplos de las variaciones utilizadas por los usuarios del ciberlenguaje y cómo se advierten coincidencias con las observadas en otras latitudes, especialmente las traídas a cuento por las autoras de los estudios referidos. 3. Descripción del corpus El corpus está conformado por los siguientes grupos de datos: Mensajes de texto solicitados a estudiantes de la Institución Educativa Fray Julio Tobón Betancourt, de El Carmen de Viboral (Ant.), Grado Noveno (9°) de educación media, con un rango de edad ente 13 y 16 años. Algunas muestras del Chat, recogidas en la misma institución a estudiantes del grado 7° de educación media, con edades entre 11 y 13 años. Algunas muestras de correo electrónico, casi todas del ámbito académico y personal. Dadas las características del tercer grupo, correspondiente a muestras del ambiente universitario, se impone una aclaración sobre el corpus para justificarlo desde el punto de vista del objetivo del presente estudio. La toma de muestras para el análisis que ha dado lugar a este artículo puede discriminarse de la siguiente manera: Por una parte, se ha hecho acopio de un buen número de mensajes de texto y diálogos (para el caso del Chat) entre adolescentes de la institución mencionada, cuyas características se presentan en los apartados respectivos. Un tercer grupo está conformado por muestras del correo electrónico entre universitarios (profesores y alumnos monitores). Si bien las edades de este último no pueden compararse con las de los dos primeros, el objetivo, vale decir, la perspectiva del análisis, justifica este aparente desequilibrio. En efecto, la proximidad o acercamiento a la lengua oral, aspecto predominante del llamado ciberlenguaje, es lo que se ha destacado como foco central del análisis. Las muestras del correo electrónico, pese a la edad y formación académica de los usuarios, tan diferente de los que conforman los otros dos grupos, exhiben ¡y de qué manera! la mayoría de las particularidades de la lengua oral. Desde este punto de vista, considero válido un examen mediante el cual se destaca el predominio de la comunicación como acción inmediata, como interacción en la que se cuenta con los interlocutores en espacios reducidos de tiempo y que da origen a un uso especial de la lengua que es, justamente, el que se quiere poner en evidencia. Este último grupo pudiera tomarse como punto de referencia en el que aparecen muchos rasgos de la oralidad presentes también en los textos de los dos primeros grupos, a saber: Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 8 Problemas ortográficos como ausencia de tildes y de signos de puntuación, alternancia en el uso de los pronombres, rupturas sintácticas, uso de vocativos, apócopes, interjecciones y voces coloquiales, entre otros. Es claro que estos rasgos se dan, aunque no en la misma proporción, en los dos rangos de edades. 4. Análisis y comentario sobre algunos cambios observados 4.1 Mensajes de texto Para dar cuenta de las diferencias entre la escritura corriente y la que hemos encontrado en las muestras del ciberlenguaje conviene distinguir: En cuanto a la ortografía: Tendencia a la grafía fonética por la cual parece como si se quisiera reproducir la pronunciación: uso de K por c o q: muñek, pikos, K (que); ll en vez de y. Supresión de vocales: T, t, (te), m (me), q (que), ps (pues), cuand, Kda, Aunk, staras, nunk, precnt (presente), Bnozz (buenos), Q‟, q” (que), nunk, est, alcanc..., pro (pero), BN (bien), c l Kiere (se la quiere); hasta se llega a la abreviatura completa de la palabra: K (qué), T (te), xq (por qué), ad (además), T.Q.M. En la omisión de vocales y consonantes se advierte el énfasis relacionado con la emotividad: sue,o (sueño), emoza (hermosa), moza (por hermosa), chiqui, ñeka (muñeca), por fa (por favor). Inserción y trueques vocálicos: amu, te (ti), tantuu, maizz (más). Trueque de consonantes: plinzezz; supresión: thoazz (todas), Grax (gracias) dInDa (linda), thoon Io (con yo), zpelo ke nunk c le valla A oLvIdal ke La Le –AdOru... (readoro), lo que da como resultado un lenguaje acaramelado y como cierta melosidad en el trato mediante el cambio de r por l (pielda). Uso de signos especiales, como la z en vez de s, la H, h después de t (thoazz, metHaZz, thu, amisthad, conziderathe, Manuelitha). Escritura muy particular: w (g), uso de z y h, cambio de r por l, i (y), c (se), x por s (xe, xolo) y por ch (muxo), c (se), muak, muakzz, mUaKz, muas (besos). Multiplicación de vocales, consonantes y otros signos: Chaoooo, mmmmm, ????, Noooooo, muuaa, Kierooo. En general, se omiten las tildes y los signos de puntuación. Las mayúsculas no se emplean para destacar algo sino como parte del juego o arbitrariedad manifiesta en el uso de la lengua escrita. Uso de expresiones en inglés, aun sin ortografía: live (life), bay (bye), : Frienbs for ever, ai losviu (I love you), tu morrou*, house* Bay, Bay. Ésta también falla en español: cienta (sienta), ocea (o sea), grasias. En cuanto a la morfología: Juegos de palabras, como cuando se intercala la sílaba chu: Chuo chula chuco chumo...................................ola como chues chutas chute chukie .................................estas te kie chumu chucho chuI chusa (Inicial de Isabel).... mucho Isa- chubel ................................................................... bel Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 9 chusan chuti chute............................................. santi te chua chumo . chula ........................................... amo la chuvi chuda . chuda .......................................... vida da chuu chunos chure ........................................... unos re- chuga chulos chuin ............................................ galos in- churre chui chubles ............................................. creibles chupor chuejem chuplo ....................................... por ejemplo chutu .................................................................... tu CHUTE CHUA.....................................................TE A- CHUMO CHUSAN CHUTI....................................MO SANTI chuyu chuli chua chuna ....................................... yuliana Empleo de diminutivos y aumentativos para demostrar cariño: saludito, besitos, besote, muchote, amiguita, personita. Empleo de la recursividad mediante la inserción del prefijo re: Le –AdOru... (readoro). Uso del pronombre vos sin tener en cuenta la acentuación en las inflexiones para efectos de la pronunciación: vos creés, vos decís, vení, etc. En la morfosintaxis: Alternancia de los pronombres tú y usted dentro de una misma situación comunicativa. Se recurre frecuentemente a la adjetivación. El uso del posesivo mi y de otras formas pronominales acentúa la expresividad propia de estos discursos: “se me cuida mucho”, “C me kuida muXiziMo, mi niña helmoza”. Igual función cumple la modalización del verbo quería: “Yuli te queria decir que te quiero mucho y que eres mi mejor amiguita”. En cuanto al léxico: Es frecuente el uso del vocativo: chiqui, Biscita (biscochita), mi corazon. Es corriente destacar las manifestaciones de afecto mediante el empleo de interjecciones: eee, nuUu (el adverbio no usado como interjección, con una entonación especial como de desencanto, es una modalidad del habla en Antioquia), A (Ah), upa, jem, muak,..jI jI (ji ji) Voces del lenguaje coloquial: picos, es decir, besos. Representaciones particulares: 100pre (siempre). Si bien se observa una tendencia a la simplificación y un cierto facilismo en la construcción de los mensajes, hay que destacar más bien el intento de propiciar un acercamiento a la oralidad. Algunos signos están más cerca del habla que de la escritura. Hasta los matices de la entonación afloran en muchas de las formas utilizadas. Claro que también puede suponerse la rebeldía propia de estos grupos generacionales cuando hacen caso omiso de la normatividad a la que debe sujetarse la escritura. La mayoría de las características señaladas están presentes también en las muestras del lenguaje utilizado en el chat, como se verá en el siguiente apartado. 4.2 El Chat En este género discursivo la cohesión se mantiene en las secuencias gramaticales. Se trata de un diálogo en el que los interlocutores caracterizan bien sus intervenciones: saludos, Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 10 despedidas, fórmulas rutinarias de diverso orden. Mediante las alusiones al tiempo, como en cualquier conversación normal, se busca mantener el contacto, por lo que se reconoce la función fática como la predominante en este tipo de comunicación. Así puede verse en: VERO= ¿Cómo ESTAS? ERICA= BIEN Y TU VERO= BIEN. Y QUE CUENTAS. ERICA= CUENTO NUMEROS VERO= Y QUE TE PARECE LA LLUVIA QUE ESTA CAYENDO ERICA= MUY GUENA VERO= PERO QUE ORTOGRAFIA A MI ME PARECE FATAL ERICA= VEA QUE TAN VERRACA VERO= Y COMO TE TERMINO DE IR AYER ERICA= MUY GUIEN Pese al desaliño evidente en la escritura hasta se nota algún interés por la ortografía. Hay preocupación por mantener el hilo de la conversación: “Cris: pero respondame pues lo que le pregunte”. Se alterna el pronombre tú con usted como en: “ola miguita espero q‟ estes bn la kelo muchitop iio te extaño mucho ++”, “Lina dice= Carolina usted tienes novio”, “Carolina dice pues sabes esto es una cosa que debe guardar luego te enteraras”; “VERO= PERO TU DIJISTE ELLA NO HABIA VENIDO QUE PORQUE USTED LE DIJO. O FUE MENTIRA”. Se recurre a la elipsis como en terminamos y volviéramos, donde se elide el objeto directo: Lucas dice: No, ya terminamos. Orozco dice: Pero ella le manda todavía chocolates Lucas dice: No pero ella me los mando para que volvieramos Dicen frecuentemente; “Vamos para los 15 de...” (Se sobrentiende, la celebración de los 15 años de x persona). En: “K más b nono” (¿Qué más, bien o no?) las palabras qué y bien se deducen, gracias a la redundancia. Con este recurso juegan muy bien los internautas a juzgar por el gran número de formas elípticas y apocopadas que utilizan en sus mensajes, y de las cuales se da cuenta en los apartados respectivos. Se pasa bruscamente del tema y aun del saludo a la pregunta por el novio o el enamorado, como se ve en: “Ale dice=Bien y q” cuentas, algun amor o no”, “Lore dice: si le cuento no le dice a nadie” y en el siguiente: Hola bn ok hola ps bn OIGA UD TODAVIA QUIERE A VALEN + 0 – Por Q” NO PARA VER Q‟ TANTO SE DEMORABAN PA PASAR LA TRAGA POR Q‟ VALEN TB DICE LO MISMO aaa Pero no a pasado Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 11 AAAAA Fórmulas rutinarias: Ps en la lucha (Pues en la lucha) como respuesta a cualquier fórmula de saludo: Hola Bn o no (Hola, bien o no). Q‟ + (Qué más), + 0 – y Tu (Más o menos y tú); A LISTO PS Q‟ CUENTA (Ah, listo, pues ¿qué cuenta?). Fórmulas de despedida: “suerte”, Se cuida, Picos, Vale chao, agale (Hágale) ¡ÁNIMO! ; agaleeee. La interjección gas es muy usada, sobre todo entre los jóvenes, en esta región, para expresar desagrado: gax q peresa (¡gas, qué pereza!). El uso de Mucho, con valor adverbial, es muy corriente en el habla antioqueña: Mucho tonto, Mucho ahuevado no (Mucho ahuevado, ¿no?), Muchos bobos. Con cierto matiz irónico, es frecuente la fórmula: DE MALAS, como se nota en: “DE MALAS si eeso es lo que ella quiere Ps (pues) le hacemos el honor”. Fórmulas de cortesía, bastante escasas, por cierto: Perdón. Demás, como fórmula asertiva, se usa reiteradamente en: Cris: pero respondame pues lo que le pregunte Vero: si x q” yo creo q” ha calvete osea Elkin ya se le paso la bobada. Cris: Demas que era puro visage no Vero: Demas q” si x q” el no me ha vuelto a decir nada. Cris: Y es que el que le decia Vero: si un dia me dijo una bobada Cris: Demas que era para que Diego no le digera no Vero: Demas q” si pero mucho ahuevado no. Cris: le hizo perder una gran oportunidad. Vero: claro q” si mucho tonto El valor pragmático de la intensificación puede verse en respuestas como: super (súper), Mucho bobo, y en la mayoría de las expresiones utilizadas. En cuanto al vocabulario, se recurre a formas apocopadas, más que todo en los nombres: Valen (Valentina), Cris (Cristina), Vero (Verónica), Caro (Carolina), Dany (Daniel), volei (volley- ball), parce (parcero), pa (para); a expresiones del habla coloquial: traga (enamoramiento), picos (besos), charro, -a (gracioso, chistoso), bravo (disgustado, de mal humor), verraco,-a (destacado, bueno), cañar (decir mentiras), como en: “Lore dice: pues no me cañe porque aunque sea haca en este cagadero yo se que voy a salir adelante. Ale dice= No le estoy cañando solo le estoy contando”; y en las de la jerga juvenil: visage (visaje, es decir, mirada, vigilancia, espionaje) (Henao y Castañeda, 2001, p. 160), ahuevado, cucha (mamá), parce, parcero (amigo, compañero), parche (un lugar), desparchadita (sin programa), cuadris (de cuadrarse= conquistar a alguien): “Ale dice= Y xq” no le pide el cuadris o es q” no es capaz”. Se trata de un lenguaje altamente expresivo y emotivo, como se advierte en el uso de diminutivos: etoii desparchadita, monita, chaíto, nadita, miguita (amiguita), la kelo (la quiero) muchitop; en el uso del hipocorístico: tati; de interjecciones: gas, jjo, jajaja; de apodos: calvete, titín; de vocativos: amiga, monita, parce, miguita (amiguita), chiquitina; de onomatopeyas: “ADIOS Mua, Mua”, “bay bay muua” (la despedida del inglés con la ortografía española), Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 12 “Natalia= mmmmm; Leidy: Ha enviado un zumbido”. Se recurre al uso de imágenes: HORA, entrenar , I q” mas con car! (¿Y qué más con Caro?), ESCUCHAR  MUSICA, “A que  (¿A qué hora?), chau me tengo que  ir”, y, en general, a los llamados emoticones: “No, yo no tengo novio and you? Carolina:  Noooooo”. Tampoco son raros los insultos: “Sabe que Monojojoy no me buelva a ahlar” (¿Sabe qué, Monojojoy? No me vuelva a hablar). Insulto altamente expresivo, sobre todo por la alusión al jefe guerrillero. Y este otro: “... ah... y digale a angie q‟ no vuelva a pasar por mi q‟ no me voy a bolver hacer con ustedes entendio boba. Fastidiosa”. Tampoco hay mayor preocupación por separar las palabras: adicho (ha dicho), osea (o sea), asi (ah, sí), esque (es que), nose (no sé), depronto (de pronto); ni por los signos de puntuación. En general, la ortografía se caracteriza por ciertas alteraciones mediante las cuales los jóvenes y adolescentes quieren afirmar su identidad o, simplemente, rebelarse contra lo establecido, como puede verse en: wolap - HOLA komo thaz – cómo estás ke haz hecho = qué has hecho Te kelo muchop = te quiero mucho chau pikos – chau, picos Y en este otro ejemplo: “Hool como istas bn Hoo noo” Para completar este recorrido por el ciberlenguaje se verá cómo funciona en el correo electrónico en el cual, hechas las observaciones pertinentes, las particularidades del mismo no se dan en la misma proporción que exhiben las muestras de los géneros precedentes por haber sido recogidas entre una población adolescente. 4.3 Correo electrónico La muestra se ha tomado del ámbito académico universitario y contiene algunos mensajes facilitados por colegas que mantienen comunicación por este medio. En general, los textos exhiben un alto grado de oralidad que se manifiesta en fórmulas rutinarias como Hola, Buenos días, Buenas noches, Con gusto (usada directamente como despedida); en el empleo de deícticos locales y temporales del tipo: aquí, acá, el viernes, antes del 30, mañana en la tarde, etc. La puntuación es algo descuidada, como cuando se escribe una coma donde debería ir un punto. A veces omiten las mayúsculas después del punto, también el acento diacrítico en los interrogativos qué, quién, cuál, cómo, dónde, etc. y en los pronombres personales él, tú, mí, etc. En aras de la brevedad se sacrifica la claridad del mensaje, sobre todo si lo lee alguien que no comparte la situación comunicativa en la que se producen estos textos. También son frecuentes los anacolutos y demás rupturas sintácticas, así como la omisión o la redundancia de pronombres, toda vez que en este tipo de comunicación interesa más el contenido informativo que la forma y la corrección gramatical. Abundan los actos ilocucionarios de recordar, informar, explicar, invitar, confirmar, agradecer, prometer. Veamos algunos ejemplos para comentar los rasgos sobresalientes: Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 13 1. Querida Amanda: Espero que estés muy bien así como todos tus asuntos personales. Por mi parte que sepas que todo va muy bien, trabajando duro, pero lleno de mucha energía y alegría. Recibí la hoja de vida del profesor chileno, así como los datos complementarios. Una vez hable con las personas claves aquí en la Facultad te aviso, vale. Mil gracias y que tengas una buena noche. Edwin Aunque llama la atención la estructura tan convencional de este mensaje, se advierten rasgos de oralidad tanto en las fórmulas de agradecimiento y de despedida como en la fórmula rutinaria vale. Por lo demás, la escritura es casi impecable, excepto por el queísmo de la expresión: “Por mi parte que sepas que todo... “ 2. Claro que si Amanda Estoy en Bogota te llamo mañana que llegue. Gracias Dora Interesa más que todo el contacto, de ahí la brevedad y la falta de preocupación por la forma. Esto se manifiesta en la irrupción de conectores anafóricos (Claro que sí) sin más referencia a la situación previa. La alusión a la situación locativa y temporal es también característica de la oralidad. Es casi como si las personas estuvieran frente a frente. Aquí se agradece y confirma algo mediante el empleo de fórmulas rutinarias que le dan fuerza expresiva al mensaje. Por la rapidez se omite el acento diacrítico del adverbio sí y la coma para introducir el vocativo Amanda. El que se emplea en vez del relativo temporal cuando. 3. Moni Buenos dias Aqui la red es una tragedia y ni siquiera puedo buscar una direccion. Por favor haces llegar a Hader (admisiones) este mensaje. Gracias Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 14 El hipocorístico inicial Moni (apócope de Mónica) manifiesta un alto grado de confianza y camaradería más propio del lenguaje oral que del escrito, oralidad que se evidencia también en la fórmula de saludo, y en el deíctico aquí. Obsérvese la ausencia de comas en las fórmulas de introducción, saludo y despedida. Se prefiere el verbo en presente de indicativo. 4. Paula Andrea Hablé con el profesor José Iván por celular y el está de acuerdo con la reservación. Muchas gracias Del vocativo inicial, sin el signo de puntuación respectivo, se pasa directamente al asunto. Se omite el diacrítico del pronombre él. De nuevo, la fórmula de agradecimiento sin más formalidades. 5. Moni Buen día! Si te queda fácil averiguarme cuantos profes se han capacitado este año y cuantos cursos nuevos hemos publicado en MOODLE. Necesito hacer un informe pero si esto les gasta mucho tiempo no lo hagan que yo lo calculo en forma aproximada. Un abrazo Saludos a todos Se introduce la forma apocopada Moni sin los dos puntos. Luego el saludo, poco convencional en nuestro medio, y con un solo signo de admiración. Tendencia a la brevedad: profes. Se omite la distinción de cuántos con sentido interrogativo del que no lo tiene y el uso de la coma en la oración compuesta del párrafo central. Nuevamente, fórmulas de despedida sin la respectiva puntuación. 6. Este es el nombre del diplomado. DIPLOMADO EN GESTIÓN REGIONAL DE LA INVESTIGACIÓN Y LA INNOVACIÓN Averigua con Natali en la Vicerrectoría de Investigación si ya tiene codigo y que por favor no lo dé. Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 15 Gracias Uso del punto en vez de dos puntos después de diplomado: Omisión del acento ortográfico en código y de s en nos. Los actos ilocutorios de ordenar y agradecer se matizan con las respectivas fórmulas de cortesía. 7. Moni y Martha Que pena con ustedes como son de juiciosas, pero no sé más sobre esto. Mi producto es muy pobre, me lo inventé o lo construí a partir de muchas lecturas o vivencias que he realizado a través de todos estos años y por eso no tiene bibliografía. Por favor me leen con lupa para ver si con vuestras observaciones lo puedo mejorar. Un abrazo Los vocativos se introducen sin el signo respectivo. Se omite el acento diacrítico en Qué. La fórmula rutinaria Qué pena con ustedes... tiene un gran poder anafórico pues remite a alguna información que no se trae a cuento en el texto. Se rompe la concordancia pronominal entre la forma verbal me leen y el sintagma preposicional con vuestras observaciones. 8. Gracias Héctor Un abrazo Dora Este mensaje se caracteriza por la brevedad, la ausencia de signos de puntuación y por las fórmulas rutinarias de agradecimiento y de despedida. 9. Cordial saludo Hace unos minutos llegó este mensaje y debemos enviar esta información antes del viernes a admisiones para que ellos la recopilen y envien a la Vicerrectoría administrativa. Por favor cada uno coloque sus necesidades y envien el formato a Mariana para que ella lo consolide y devuelva a la oficina de admisiones. Creo que Alejandro y David deben hacerlo conjunto. Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 16 Gracias Se advierte una ruptura sintáctica en el último enunciado: “Creo que Alejandro y David deben hacerlo conjunto” por el uso del adjetivo conjunto como adverbio de modo al que le falta la preposición en (en conjunto). De nuevo, los deícticos temporales: “Hace unos minutos...” “...antes del viernes” como rasgos de oralidad. Nótese la atenuante de la cortesía verbal para la orden que se imparte: “...debemos enviar esta información antes del viernes...”. Cortesía que se refuerza más adelante con la fórmula “Por favor” antes de los verbos en modo imperativo: coloque, envíen. La expresión “Creo que...” y la fórmula “Gracias” actúan también como atenuantes de la orden impartida. 5. Conclusiones Una vez realizado el análisis de las muestras se puede afirmar, con Giammatteo y Albano (2009): “... el ciberlenguaje se presenta como una variedad heterogénea, en transición y sumamente creativa”. Persiste la inquietud acerca de cuáles rasgos podrían fijarse en la estructura de la lengua. Todo parece indicar que existe la intención manifiesta de trasladar las características de la oralidad a la escritura, de acentuar el carácter fático-emotivo propio de este tipo de comunicaciones y, en todo caso, de hacer gala de las transgresiones propias de la jerga juvenil. Y agregan las autoras que se trata de un terreno en el que cualquier cambio es posible. Para ellas la inestabilidad es la constante, pero, eso sí, sobre una estructura firme –la sintaxis- sin que se sepa cuáles de estas variantes podrían estar destinadas a permanecer. “Tal vez lo que subsista [continúan las autoras] sea la conciencia de que la lengua interiorizada por el hablante – el código saussureano– puede permitirse adaptaciones y reformulaciones “de superficie”, siempre y cuando no se altere su esencia – el núcleo sintáctico duro–“. Desde la perspectiva incluyente adoptada en este estudio, no queda otra postura que la de contar con esta variedad lingüística. Cabría preguntarse, no obstante, cuánta responsabilidad le incumbe a Internet, si es que se acepta que haya permeado algunos usos corrientes de la lengua. Valdría la pena traer a cuento lo que ha pasado tradicionalmente con los problemas de escritura y manejo del idioma entre adolescentes e, incluso, entre universitarios. Desconocimiento del canon en todos los niveles de la lengua ha sido la constante hasta el punto de que si se comparan esos textos con los que han sido materia del análisis presentado en estas páginas, es posible encontrar no pocas coincidencias entre unos y otros. Más bien cabría suponer que los usuarios cada vez toman más conciencia de encontrarse frente a otra variedad de lengua que pueden manejar con la misma naturalidad e inmediatez propias del habla. Frente a las tecnologías de la información, el usuario responde con un mecanismo de adaptación que no tiene por qué alterar las palabras ni las estructuras gramaticales en otras esferas del ambiente comunicativo. La necesidad de abreviar por limitaciones de tiempo y de costos no es nueva. De hecho, la utilización de otros códigos como el de Morse, la taquigrafía, la misma telefonía, en sus inicios, tenían como nota distintiva la brevedad de los mensajes manifiesta en la omisión de partículas y en la reducción de los mismos a su mínima expresión. Lo que se advierte es que el hablante (interlocutor, para el caso) siempre está en condiciones de distinguir, cuando se enfrenta a cada situación comunicativa, cuál es la modalidad Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 17 que va a usar. Así, en situaciones formales como es el caso de la correspondencia comercial, de negocios, oficial, académica, científica es cuidadoso en grado sumo de modo que el resultado sea efectivo, eficiente y adecuado para los fines que persigue al escribir. El desaliño que se advierte en la red no tiene por qué permear las situaciones formales en las que se extrema el rigor a la hora de codificar el mensaje. En conclusión, el acercamiento al ciberlenguaje ha permitido mirar esos discursos como testimonios válidos para ser tomados de manera seria tanto en la teoría como en la práctica. Según Beaugrande, es preciso recoger y evaluar datos confiables sobre las modalidades lingüísticas [el ciberlenguaje, en este caso] vigentes en la sociedad a la que, en teoría, se le suministra “educación”. Una vez establecidos los grados de uniformidad o diversidad lingüística, podemos valorar cómo son recibidas por los diferentes grupos las posibilidades comunicativas ofrecidas por la educación con miras al diseño de estrategias más apropiadas y realistas. Así vemos la forma de llegar a un “consenso sobre los criterios y las estrategias para una lectura y escritura eficientes y efectivas, sobre nuestros métodos de comunicación con lectores y escritores aprendices de diversas procedencias” (p. 175). Bibliografía Cuervo, R. J. de. (1955). Apuntaciones críticas sobre el lenguaje bogotano con referencia al de los países de Hispanoamérica, 9ª. ed. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo. Crystal, D. (2006). Language and the Internet. Cambridge: Cambridge University Press. De Beaugrande, R. (2002). La agenda del ecologismo para el estudio del texto y del discurso. En Instituto Caro y Cuervo, y Universidad Nacional de Colombia (Eds.), Curso internacional: análisis del discurso en las ciencias sociales, la cultura y el territorio. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo, pp. 31-207. Ducrot, O. (1982). Decir y no decir. Barcelona: Anagrama. Escandel V., M. Victoria. (1996). Introducción a la pragmática. Barcelona: Ariel. Haverkate, H. (1994). La cortesía verbal. Estudio pragmalingüístico. Madrid: Gredos. Henao, J. I. (Ed.) (2008). Investigaciones lingüísticas en Antioquia. Medellín: La Carreta Editores E. U. Henao S., J.I. & Castañeda N., L. S. (2001). El parlache. Medellín: Editorial Universidad de Antioquia. Jakobson, R. (1984). Lingüística y poética. En Ensayos de lingüística general. Barcelona: Ariel. Menéndez Pidal, R. (1980). Manual de gramática histórica española. 16ª. ed. Madrid: Espasa- Calpe. Palazzo, M. G. (2008, 4, 5 y 6 de septiembre). Consideraciones sobre el uso y las Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 18 representaciones sociales del discurso juvenil en el ciberespacio. 10º Congreso Redcom “Conectados, Hipersegmentados y Desinformados en la Era de la Globalización”, Universidad Católica de Salta, Argentina. Quilis, A. (1977). Estudio y edición de las reglas de orthographía en la lengua castellana de Antonio de Nebrija. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo. Ramírez P., Luis Alfonso & Acosta V., Gladys L. (2005). Estudios del discurso en Colombia. Medellín: Universidad de Medellín y Asociación Latinoamericana de Estudios del Discurso (ALED). Rosenblat, A. (1971). Nuestra lengua en ambos mundos. Estella (Navarra): Salvat Editores, S.A. Cibergrafía Betancourt A., A. (2009). El ciberlenguaje, una variedad para tener en cuenta. Interacción. Revista de comunicación educativa, 50, 8-11. Disponible en: interaccion.cedal.org.co/documentacion.htm?x=20161005 Giammatteo, M. & Albano, H. (2009, 10 de marzo). El español en Internet: una mirada a su evolución en los fotologs. Revista Digital Universitaria, 10, 3. Coordinación de Publicaciones Digitales. DGSCA-UNAM. Disponible en: http://www.revista.unam.mx/vol.10/num3/art15/int15.htm Palazzo, G. (2005) ¿Son corteses los jóvenes en el chat? Estudio de estrategias de interacción en la conversación virtual, Revista TEXTOS de la CiberSociedad, 5. Disponible en: http://www.cibersociedad.net Agradezco a Ana María Hoyos B. y a Margarita Giraldo Duque, profesoras de la Institución mencionada, la recolección de las muestras analizadas. Y a la Prof. Donna Zapata Z., de la Universidad de Antioquia, por haberme facilitado el corpus del correo electrónico utilizado en este estudio. Revista Q Revista electrónica de divulgación académica y científica de las investigaciones sobre la relación entre http://www.revista.unam.mx/vol.10/num3/art15/int15.htm http://www.cibersociedad.net/ Vol. 4 No. 8 | Enero – Junio de 2010 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 19 Educación, Comunicación y Tecnología ISSN: 1909-2814 Volumen 04 - Número 08 Enero - Junio de 2010 Una publicación del Grupo de Investigación Educación en Ambientes Virtuales (EAV), adscrito a la Facultad de Educación de la Escuela de Educación y Pedagogía de la Universidad Pontificia Bolivariana, con el sello de la Editorial UPB. http://revistaq.upb.edu.co – www.upb.edu.co revista.q@upb.edu.co Circular 1a 70-01 (Bloque 9) Teléfono: (+57) (+4) 415 90 15 ext. 6034 ó 6036 Medellín-Colombia-Suramérica http://revistaq.upb.edu.co/ http://www.upb.edu.co/ mailto:revista.q@upb.edu.co